Alguien dijo de este blog...


UN VISITANTE ANÓNIMO DIJO DE ESTE BLOG:
«UNA MEZCLA PERFECTA ENTRE CÓMICS, GÉNERO NEGRO Y SERIE B. ¡El TWIN PEAKS DE LOS BLOGS!»

_____________________________________________________________________________________________________

sábado, 22 de mayo de 2010

Las recomendaciones del sábado



Cómic:
AFRIKA
Hermann
(Planeta de Agostini Comics, 2010)

En una de las reservas naturales del continente negro, Darío Ferrer impone su ley a sangre y fuego: la de proteger a los animales de la codicia de los cazadores furtivos. Junto a una periodista que prepara un reportaje sobre la caza ilegal se verá inmerso en un entramado de intereses económicos... El autor de series clave de la historieta europea como Comanche o Jeremiah nos ofrece ahora un relato de aventuras de corte ecologista que le brinda la oportunidad de demostrar su talento en el retrato de espacios naturales y en la representación de la luz. Muy recomendable.



Libro:
ÁNGELES DERROTADOS
Denis Johnson
(Anagrama, 2009)

Un delincuente de baja estofa y una mujer separada con dos hijas pequeñas se conocen a bordo de un autobús iniciando así una relación que los convertirá en una suerte de Bonnie y Clyde postmodernos... Johnson es conocido hoy como uno de los escritores más interesantes de la literatura norteamericana gracias a novelas como Hijo de Jesús o Árbol de humo; ahora se recupera su debut, un relato neorromántico que recibió excelentes críticas y aplausos autorizados de Philip Roth y John Le Carré. El volumen cuenta con un prólogo del cineasta, y hoy escritor, Manuel Gutiérrez Aragón.


(De: El Periódico de Villena, n.º 227, 21-V-2010).

viernes, 21 de mayo de 2010

Clásicos ilustrados

Coinciden en las estanterías de las librerías especializadas varias adaptaciones al cómic de obras literarias: es el caso de Robert Louis Stevenson y E. T. A. Hoffmann, cuyos El barón de Ballantrae y El hombre de arena se han visto materializados en ilustraciones de la mano de Hippolyte y Federico del Barrio.

De estos dos títulos, y de otros que les precedieron, hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:



jueves, 20 de mayo de 2010

Mayo Negro llega a su sexta edición

Por sexto año consecutivo el género criminal llega a Alicante de la mano de Mayo Negro... y en esta ocasión, después de cinco ediciones dedicadas sobre todo a la novela y al cómic policíacos, lo hace por vez primera con el cine como protagonista principal.



Concretamente, el cine español. Y con mayor exactitud, el nuevo cine negro español, será el núcleo alrededor del que girarán charlas, encuentros y proyecciones que tendrán lugar en la sede universitaria de la ciudad de Alicante del miércoles 26 al sábado 29 de mayo de 2010. Así se anuncia el evento, de título "Los nuevos francotiradores del cine negro español": Existe en España una excelente cantera de cineastas consagrados al género negro que ofrecen intensos relatos de intriga y apuestan por una mirada crítica valiente. Dos de ellos, Patxi Amezcua y David Carreras, hablan de sus películas. Este sexto encuentro de Mayo Negro recorre el cine negro policial español desde 1950 y analiza la intensa relación entre cine y literatura negra española.



A continuación, el programa completo de estas jornadas, que vuelve a dirigir el periodista, escritor y divulgador del género negro Mariano Sánchez Soler:

Miércoles 26:

19,00 h: "Un cine de francotiradores". Presentación por Mariano Sánchez Soler.
19,30 h: Encuentro con el cineasta Patxi Amezcua: “Cine negro en estado puro”. Presentado por Mariano Sánchez Soler.
20,30 h: Proyección: 25 kilates, de Patxi Amezcua (2009).

Patxi Amezcua demuestra un sobrado talento para las secuencias de acción, pero no se queda en el virtuosismo; de hecho, nos plantea una historia que subraya la solidaridad entre distintos personajes de los bajos fondos. Un padre siempre mezclado en asuntos sucios; su hija adolescente, pequeña buscavidas; un boxeador retirado que ejerce de cobrador del frac, pero sin frac. Tan dura como sentimental, 25 kilates divierte y emociona. "Thriller a quemarropa y sin (apenas) complejos dramáticos. Como un puñetazo en la boca del estómago, que no sólo te sorprende sino que además te corta la respiración” (Sergio F. Pinilla, Cinemanía).



Jueves 27:

20,00 h:
- "Cine negro español: Del procedimiento policial al thriller posmoderno". Por Mariano Sánchez Soler.
- Fragmentos selectos del cine negro policiaco español. 1950-2010. Una antología en secuencias de acción. De Brigada criminal a Celda 211.
- "Del libro a la pantalla: Cine negro y literatura en España". Por Francisco J. Ortiz.



Viernes 28:

19,00 h: "El cine negro español del siglo XXI". Por David G. Panadero.
- Encuentro con el cineasta David Carreras: “Tras la caída del muro”. Presentado por David G. Panadero.
20,30 h: Proyección: Flores negras, de David Carreras (2009).

Con una puesta en imágenes estilizada, David Carreras presenta una ambiciosa historia de espionaje, adaptando la novela de Daniel Vázquez Sallés, hijo del tan llorado Montalbán. La película nos invita a recorrer distintos países de Europa, desde Rusia hasta Moscú, pasando por ciudades alemanas. Está a punto de caer el Muro de Berlín, y las purgas ideológicas resultan confusas. Es difícil distinguir a víctimas de verdugos. A veces, quien ordena las ejecuciones es el mismo que enarbola la bandera de la libertad… "Apostando por la escasez de palabras y por una fotografía fría y gris, así como una cámara nerviosa, agustiosa y exaltada, el film destaca en sus mejores momentos por conseguir con estos elementos cierta sensación de lánguida inquietud que va muy bien con los fríos parajes en los que se desarrolla la acción, una vez ésta regresa desde Barcelona a los países afectados por el Telón de Acero". (Juanma González, Notas de cine).



Sábado 29

"Los otros francotiradores del ciclo"
18.00 h: Zulo (2005), de Carlos Martín Ferrera.

Sorprende la propuesta por lo que tiene de provocadora: casi en su integridad, la película se desarrolla en un único espacio: el zulo donde se encuentra un prisionero de ETA. Y son básicamente tres personajes los que sostienen el peso de la función. En un único espacio, y desarrollada en tiempo real, Zulo nos mantiene pegados a la butaca, como si fuésemos nosotros los que esperamos el tiro de gracia. "Filme difícil, duro y espléndidamente escrito y bien interpretado". (Mirito Torreiro, El País).

20.00 h: La noche de los girasoles (2006), de Jorge Sánchez-Cabezudo.

Sánchez-Cabezudo apuesta fuerte al ofrecernos una película coral, digamos un caleidoscopio de puntos de vista, que remite a los mejores trabajos de González Iñárritu, como 21 gramos. Sorprende la ambientación rural de la historia, esos pueblos abandonados donde tienen lugar las tragedias. "Magnífico debut (...); uno de los mejores guiones del cine español de los últimos años. Y dirigido con una mezcla de rabia y pulcritud poco común". (Javier Ocaña, El País).

Lugar: Sede Rafael Altamira (Avda. Doctor Ramón y Cajal 4, Alicante).
Entrada libre limitada al aforo del local.
(Proyecciones cinematográficas con la colaboración del Centro de Estudios Ciudad de la Luz.)



Participantes:

Patxi Amezcua
Director, guionista y autor teatral. Guionista de los largometrajes El viaje de Arián (2001) protagonizado por Silvia Munt, Abel Folch e Ingrid Rubio; Trastorno (2006), protagonizado por Najwa Nimri e Ingrid Rubio; Bruc (estreno en octubre de 2010), protagonizado por Juan José Ballesta y Vincent Pérez. Guionista y director del cortometraje Mus (2004), premiado en los festivales de Aguilar de Campoo, Navalcarnero, Soria, Irún, Arnedo, Astorga, Pamplona… Guionista y director del largometraje 25 kilates (2009), premiado en los festivales de Málaga, Tudela, Alcoi, Lorca, Medina del Campo, y seleccionado en distintas secciones de festivales internacionales como Toronto, Washington, Miami, Courtmayeur, Karlovi Vary, San Sebastián, Valladolid… Autor de la obra de teatro 19:30, estrenada el 22 de abril de 2010 en el Teatro Arriaga de Bilbao, y protagonizada por Fernando Cayo, Roberto Enríquez y Ana Wagener.

David Carreras
Director, guionista y productor. Desde 1990 a 2001 participa en la creación de varias productoras de publicidad en Dusseldorf y Barcelona; dirige y coproduce documentales, como Hans Magnum Enzensberger, en Munich, y Basili Girbau. Der Eremit von Montserrat; dirige varias series de televisión y participa en Madrid en la fundación de varias productoras dedicadas a programas de entretenimiento. Director y coguionista de Hipnos (2004), su primer largometraje basado en la novela homónima de Javier Azpeitia. Sin dejar la publicidad, ha dirigido desde entonces episodios de las series televisivas Hospital Central y El comisario. Entre los premios recibidos destacan: el Méliès de plata a la Mejor Película Europea en Bruselas, 2005; el Unicornio de Plata a la menor película española de cine fantástico; nominado como Mejor Director Novel en los III Premis Barcelona de Cinema; finalista en los Premios Ignotus 2005. Ha participado en festivales cinematográficos de España, Portugal, Argentina, Italia y Chile. En 2009 dirige Flores negras.

Francisco J. Ortiz
Licenciado en Filología Hispánica, es profesor de Lengua y Literatura Castellana después de haber ejercido como editor digital. Crítico especializado en cine y cómic, ha escrito con Jesús Lens el libro Hasta donde el cine nos lleve. Viajes y escenarios de película (Almed, 2009) y ha publicado relatos en las antologías Cosecha negra, A tiro limpio y Visiones, así como ensayos en Gigamesh, Stalker, Modus Operandi, Prótesis y Gangsterera. Cuenta con una columna de opinión en El Periódico de Villena y es autor del blog cultural Abandonad toda esperanza.com.

David G. Panadero
Licenciado en Ciencias de la Información, estudioso del género policiaco y de terror. Dirige la colección de novela policíaca Calle Negra. Autor de los libros Dark City. Mientras la ciudad duerme, y Terror en píldoras, ha escrito junto con Miguel A. Parra los libros Tim Burton. Diario de un soñador y Ed Wood. Platillos volantes y jerseys de angora. Su proyecto más personal es Prótesis. Publicación consagrada al crimen, con la que ha contribuido al resurgimiento de la novela negra española.

Mariano Sánchez Soler
Escritor, periodista y profesor. Ha ejercido el periodismo desde 1979 y ha desarrollado una intensa actividad como escritor con más de veinte libros publicados. Estudioso de la transición española y del franquismo, su última obra es La transición sangrienta. Una historia violenta del proceso democrático en España 1975–1983. Como novelista negro es autor de Carne fresca (1988), Festín de tiburones (1990), Para matar (1996), Lejos de Orán (2003), Grupo antiatracos (2006) y La brújula de Ceilán (2007). Su última novela, Nuestra propia sangre, ha obtenido el Premio de Narrativa Francisco García Pavón 2009, y es finalista del Premio internacional Rodolfo Walsh 2010. Actualmente, es profesor de Comunicación Audiovisual en el Centro de Estudios Ciudad de la Luz, e imparte cursos sobre novela negra y periodismo de investigación en la Universidad de Alicante.



Como pueden ver, un servidor vuelve a colaborar con este evento más que gustoso. Espero verles, y no solo el jueves, jornada en la que comparezco, sino todos los días... si no es mucho pedir.

[Fotogramas: 25 kilates, Celda 211, Flores negras, Zulo, La noche de los girasoles.]

miércoles, 19 de mayo de 2010

Cualquier tiempo pasado fue mejor...



... O eso dicen. Y más allá de la falacia implícita en tal aseveración, pues esta pasa necesariamente por el olvido sistemático de todo lo que merece caer en el olvido, hay que reconocer que a la luz de ciertas obras recuperadas recientemente podría parecernos que sí, que cualquier tiempo pasado fue mejor, y que -quizás esta sea otra boutade, o quizá no- ya está todo inventado y los artistas no hacen sino reciclar viejas ideas a partir de lo sentido, vivido y experimentado por los que les precedieron.



Seguramente, el Gustavo creado por Max suscribiría el lema que sirve de título a estas páginas: en Las aventuras de Gustavo, felizmente recuperadas por La Cúpula en formato integral -lo que si hablásemos de un cómic de superhéroes llamaríamos absolute-, se nos muestra una España anticuada, por no decir apolillada, donde apenas unos insurgentes intentan infructuosamente empujarla de lleno a la modernidad.



Un servidor, que por lo general se declara apolítico a pesar de -sí, otra falacia-, reconozcámoslo, lo absurdo e ilógico de la etiqueta en su sentido más absoluto, no puede menos que simpatizar con la rebeldía anarquista de este (anti)héroe de nuestra historieta y sus compañeros, enfrentados de continuo y no siempre por las razones más altruistas del mundo a los tejemanejes de sujetos, mitad empresarios mitad gángsteres, llamados no por casualidad Ladini o Criminaldi.



Leyendo las declaraciones del autor recogidas bajo el epígrafe "Los orígenes de Gustavo" -ya presentes en la edición original de 1981 de La actividad del radio, dentro de la línea de álbumes El Víbora-, me he encontrado con la sorpresa de que el mismo mes y año en el que nacía yo, abril de 1976, nacía también la idea que iba a ser el germen de la creación de este simpático anarquista: por aquel entonces se celebró en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona una mesa redonda acerca del comix, esto es, la historieta underground, la de Robert Crumb, Harvey Pekar, Gilbert Shelton o Spain Rodriguez. En aquella mesa, entre otros participantes, se encontraban Josep Vargas, alias Zap, y el propio Max, y ante la polémica ocasionada por la cuestión de cómo se posicionaban políticamente los invitados en tanto en cuanto autores de historieta, ambos ilustradores llegaron a la conclusión de que era necesario un tebeo que mostrara la realidad de las revueltas a pie de calle contra el poder opresor.



Así nació Gustavo, un joven barcelonés, del barrio de Sants, de treinta y pocos años. Caracterizado por una enorme nariz, y sin oficio ni beneficio, sus orígenes secretos son relatados por Max en la historia "¿Qué pasa con Gustavo?": allí se nos cuenta sus andanzas estudiantiles, su entrada en la política alternativa por una cuestión de faldas -como le ocurriera a tantos otros, entre ellos a Woody Allen en más de una ficción-, y de ahí a sus primeros contactos con la filosofía hippy, el gurú Timothy Leary, los Ángeles del Infierno, Jimi Hendrix y el LSD. La irrupción del Mayo del 68 francés es capital en su formación como en la de tantos de sus congéneres, y finalmente se le supone perdido en alta mar o combatiendo en la guerrilla en algún país indeterminado de Latinoamérica.



Para entender una obra como Las aventuras de Gustavo, además de tener claras las influencias de los autores de comix ya citados -no es difícil intuir en sus páginas ecos del Crumb de Mr. Natural-, hay que recordar que el personaje que nos ocupa acabó viendo la luz en los últimos meses de 1976, y su vida en las viñetas se prolongaría hasta 1980. Esto es, la España de Gustavo y la revista El Víbora de entonces, la España de Max -y la de Mediavilla y Mir, colaboradores en un par de guiones de la serie-, es la España inmersa en el duro proceso histórico que se ha venido a llamar La Transición, y que podría fecharse entre 1975 y 1983. Un país que empieza a reconstruirse a partir de las ruinas del franquismo y en donde la entrada o no de la nación en la Otan enfrenta a unos y a otros. Es la España de las primeras centrales nucleares, los primeros porros, los primeros hippies autóctonos... Figuras estas últimas que en "Luces en la noche" -relato que cierra el volumen, y único en color de la serie-, el guión de Mediavilla convierte en marcianos camuflados (!), convirtiendo un relato paródico de ciencia ficción en una crítica de costumbres y de arquetipos, con la misma brillantez con la que el propio Max transforma al brillante Antoni Gaudí en un extraterrestre (!!) y a la Sagrada Familia en su nave espacial (!!!).



Leídas hoy, por supuesto, nos resulta harto curioso que unas historias como las de Gustavo, que todavía conservan ese aire contestatario que las hizo célebres, y que parecen más propias de ser autoeditadas en un fanzine a base de fotocopias y grapas, vuelvan a estar en los anaqueles de las librerías especializadas en un tomo de lujo como este, con tapa dura y papel de alto gramaje, incluyendo algunas páginas a color con una impresión impecable. Más todavía si tenemos en cuenta que Francesc Capdevila, alias Max, es el flamante ganador del primer Premio Nacional de Cómic con Bardín el superrealista. Pero es el signo de los tiempos: en ocasiones, los elementos discordantes son absorbidos por la cultura generalista y acaban por dejar de ser discordantes. Así ocurrió el año pasado con Makoki: Fuga en la Modelo de Gallardo y el citado Medavilla, también reeditado en formato de lujo por La Cúpula, y así ha vuelto a suceder con este Gustavo de Max. Solo esperemos seguir teniendo salud y lucidez para disfrutarlos aunque el contexto pierda parte de su encanto. Bendita pérdida si es por vivir en un país (dentro de lo que cabe) algo más libre.



A la misma época pertenece Miguel Calatayud, un autor conocido sobre todo como ilustrador de libros infantiles y de texto, pero cuyos trabajos en el ámbito del noveno arte empiezan a reeditarse merecidamente: si hace unos meses El Patito Editorial volvía a poner en circulación su Peter Petrake, ahora la alicantina Edicions de Ponent hace lo propio con la que está considerada por muchos como su obra más redonda: Los 12 trabajos de Hércules. Por si fuera poco, el autor nos visitó hace no mucho en el último Unicómic. Esperemos que haya vuelto -por así decir- para quedarse...



Como Gustavo, este título de Calatayud vio la luz por vez primera de forma serializada: si aquella aparecía en la más longeva El Víbora, esta lo hacía en las páginas de Trinca, cabecera extinguida hace ya muchos años, y donde Los 12 trabajos de Hércules hizo su aparición como una explosión de colorido pop. Y como la obra de Max, sería recogida luego en un volumen único... si bien, como confiesa el propio autor en el epílogo de la nueva edición, el trabajo de recopilación no sería el mejor posible, no teniendo en cuenta la concepción original de la obra en dobles páginas atendiendo a los colores primordiales; una cuestión que De Ponent sí ha cuidado hasta en el más mínimo detalle.



Y es que también como el Gustavo de Max, esta obra se recupera ahora de la mejor de las maneras posibles, en una edición impecable donde el trabajo de Calatayud aparece arropado para la ocasión nada menos que por ocho prólogos firmados por otras tantas plumas autorizadas: Luis Gasca, especialista en cultura popular en general y en cómic y cine en particular, retrata las diversas encarnaciones que ha tenido el personaje mitológico de Hércules, tanto en literatura (Píndaro, Sófocles, Eurípides, etc.) como en música (Händel), pintura (Moreau) y, claro, cómic (Jack Kirby, John Buscema, Gene Colan, Hugo Pratt...); el estudioso del noveno arte Pedro Porcel se centra, en cambio, más en el cine, repasando los fotogramas de Hércules firmados por Pastrone, Brignone, Cottavafi o Bava; Antonio Altarriba, co-autor de El brillo del gato negro y El arte de volar, se centra ya en Calatayud como figura capital de nuestra historieta; Felipe Hernández Cava, guionista de Soy mi sueño y Las serpientes ciegas, esta última Premio Nacional del Cómic, sitúa la figura del autor de la obra que nos ocupa dentro de la modernidad, sin olvidar la importancia de una obra como Peter Petrake; por su parte, Pedro F. Navarro comenta la obra como nueva encarnación del mito y Francisco Naranjo (Flora y fauna) realiza un retrato personal de la importancia que para él supuso el descubrimiento de este relato; finalmente, el autor Micharmut reflexiona acerca del uso del color en sus páginas, y Álvaro Pons, de La Cárcel de Papel, destaca la obra como manifestación del pop art, hermanándola con el legado de autores extranjeros como Peter Max o Guy Pellaert.



Una presentación así podría abrumar a más de uno, pero cuando nos sumergimos en la lectura de Los 12 trabajos de Hércules no pueden parecernos más que unos prolegómenos totalmente merecidos. Y es que Calatayud relata una historia que no por conocida deja de interesarnos, y esto es así porque cada uno de los doce episodios, que se corresponde claro está a una de las doce misiones que el rey Euristeo le encarna al héroe con el pensamiento de que no logrará cumplirlas con éxito, está ejecutado con una maestría espectacular, a partir del estudio de los grabados clásicos de la cerámica grieta, pero hermanando en su acabado el arte helénico con el estallido de color propio del arte pop.



La propuesta de Calatayud era arriesgada, al tratar un personaje tantas veces retratado en el cómic -la última, o penúltima, por Joann Sfar y Christophe Blain en "Heracles", primer álbum de su estupendo Sócrates el semi-perro-, pero el autor, aficionado a la mitología -también adaptó los relatos de Ulises y Polifemo y de Teseo y el Minotauro-, no pudo resistirse a ofrecernos su particular versión del mito.



El resultado es un relato formalmente bellísimo, con planchas tan espectaculares como la de Atlas sujetando el universo, y en el que no es difícil detectar huellas del trabajo de Calatayud como ilustrador de textos ajenos; un trabajo que tiene un acabado que puede recordar al de su colega José Ramón Sánchez... otro que merece, como Miguel Calatayud, una reivindicación y una posterior recuperación de su trabajo al completo, de forma ajena a los textos a los que ha servido de apoyo.


Título: Las aventuras de Gustavo [Edición integral]
Autor: Max (guión y dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: marzo de 2010
162 páginas (b/n y color) - 24 €


Título: Los 12 trabajos de Hércules
Autor: Miguel Calatayud (guión y dibujo)
Editorial: Edicions de Ponent
Fecha de edición: abril de 2010
84 páginas (color) - 20 €


[Fotografía: el editor Josep Berenguer, los autores Max y Gallardo y el crítico Antoni Guiral, en la presentación de Las aventuras de Gustavo. © Javier Mesón / El Coleccionista de Tebeos.]

martes, 18 de mayo de 2010

Iron Man 2: El caballero (dorado) oscuro



Si la etiqueta de "Episodio Uno" de Star Wars nos sirvió para titular la crítica de la película Iron Man, para este Iron Man 2 nos apropiamos del recuerdo de El caballero oscuro de igual modo que la primera película del cruzado de Gotham dirigida por Christopher Nolan, Batman Begins, nos sirvió para El increíble Hulk. ¿Se han perdido? No se preocupen, no es de extrañar. Expliquémoslo de otra manera...



Como toda adaptación de un material previo, este film dirigido por Jon Favreau se debe a -en este caso- los cómics de Marvel en los que se basa; por otro lado, como secuela cinematográfica que es, debe establecer una solución de continuidad con la cinta previa, y si quiere seguir la tónica general debe intentar mantener un equilibrio no siempre fácil de lograr entre ser fiel a la ética y la estética de lo ya contado y al mismo tiempo ofrecer algo nuevo para no terminar con la molesta sensación de estar ante algo que se limita a repetirse.



Iron Man 2 apuesta por lograr ese equilibrio perfecto… y lo consigue. Como adaptación en general, como versión de un tebeo de superhéroes, y como secuela, es absolutamente perfecta, modélica en todos los sentidos: liberado ya del peso de contar los orígenes del personaje, el film empieza donde acabó la primera entrega, ofreciendo de nuevo un relato de aventuras y alta tecnología con planteamiento, nudo y desenlace, ampliando la mitología (por así) decir del personaje recurriendo a elementos -los distintos medios lo permiten- mucho más desarrollados en el ámbito del cómic pero que aquí se ven traspasados con nitidez y lógica, sin dejar de lado factores importantes que imposibiliten seguir la historia; y, además, ofrece algo nuevo, tanto a nivel superficial (nuevos villanos, nuevos compañeros, nueva tecnología, nuevos actores y actrices) como, y esto es lo principal, profundo: se desarrolla más la psicología del personaje protagonista, en esta ocasión subrayando su mortalidad, pues el paladio incrustado en su pecho y que lo mantiene con vida también lo está matando.



El guionista del film, el también actor (aunque no aquí) Justin Theroux (rostro recurrente de David Lynch en Mulholland Drive y Inland Empire), ha hecho los deberes y aprueba con nota: utiliza con sabiduría a los dos nuevos villanos de la saga, Justin Hammer (el siempre excelente Sam Rockwell) e Ivan Vanko (un definitivamente recuperado, tras Sin City y El luchador, Mickey Rourke), elaborando una relación en la que el primero parece manipular para sus fines al segundo cuando en realidad es este último el que mueve los hilos del anterior. Así, finalmente Vanko se confirma como némesis principal del protagonista: un supervillano aparentemente capacitado para la fuerza bruta pero dotado de una inteligencia y de un dominio de la tecnología que rivalizan con los del propio Tony Stark.



Además, el guión desarrolla la relación sentimental y de amistad que se establece entre Tony Stark, alter ego de Iron Man, y su secretaria, aquí ascendida a directora de su empresa, Pepper Pots (una estupenda Gwyneth Paltrow), y su mejor amigo James Rhodes (un Don Cheadle que consigue que no añoremos a Terrence Howard, sino todo lo contrario). A este entramado de relaciones emocionales contribuye que el guión potencie todavía más que su antecesora los rasgos más negativos -y por tanto humanos- del personaje de Stark, como la ya citada mortalidad y sobre todo su alcoholismo, que apenas se sugería en Iron Man y que aquí se ve de forma mucho más explícita (sobre todo en la escena de la fiesta de cumpleaños, de lo mejor del film).



Quien peor parado sale en el film es el personaje de Natasha Romanoff, alias la Viuda Negra, encarnado por Scarlett Johansson después de que se barajaran otros nombres. Y no es que el trabajo de la actriz sea deficitario -aunque uno siempre se habría imaginado a una actriz más alta y más atlética para encarnar a la letal espía de Marvel-; lo que defrauda es su utilización en un relato que no necesita realmente de su aparición, totalmente ligada al renombre de la intérprete y su (probada) valía como reclamo comercial. Sin su concurso, el relato habría funcionado a la perfección, pero el cartel habría quedado, todo hay que decirlo, mucho menos atractivo... Por cierto: ya es la segunda vez que, en una adaptación de un cómic, Scarlett Johansson interpreta un papel al servicio de un personaje interpretado por Samuel L. Jackson. ¿Recuerdan The Spirit? Si la respuesta es negativa siéntanse afortunados, porque hay cosas que es mejor olvidar.



Por si todo esto fuera poco, Iron Man 2 desarrolla para regocijo de los fans más recalcitrantes un poquito más la traslación, paulatina y sin pausa, del Universo Marvel al cine: siguen atándose cabos, reaparece Nick Furia con los rasgos del citado Jackson (esto es, el Furia ultimate), reaparece Shield (aquí ya no traducido molestamente como "Escudo"), y se sugieren nuevos personajes, ya sea directamente (como la mencionada Viuda Negra) o indirectamente: se habla de la Inicitavita Vengadores y dos secuencias, una de ellas post-créditos, protagonizadas ambas por el agente Coulson (Clark Gregg), sugieren la inminente aparición en la gran pantalla del Capitán América y de Thor.



Dicho todo esto… ¿Es Iron Man 2 una obra maestra no ya del cine, sino del cine de superhéroes? En absoluto, pues lo que hace de una obra de arte una muestra de genialidad es la capacidad para sorprender, para ofrecer algo inesperado, a sus receptores. Y este film en cuestión ofrece lo que se espera de él; no menos, pero tampoco más... y esto último es precisamente lo que logró Christopher Nolan con sus filmes protagonizados por el Hombre Murciélago: dar algo distinto, y mucho mejor, de lo que se esperaba. Y de qué manera. Esta Iron Man 2 tiene que conformarse con lo que es, que no es poco: la mejor adaptación al cine de un cómic de Marvel entendida en tanto en cuanto versión fiel al mismo tiempo que cine espectáculo, de principio a fin, sin dar en ningún momento respiro al espectador.

lunes, 17 de mayo de 2010

Cumplimos cuatro años de pelis, libros y tebeos

Tal día como hoy de hace cuatro años, Abandonad toda esperanza iniciaba su andadura en Internet: efectivamente, en el Día de Internet de 2006 nuestra primera entrada se dejaba caer por la red en busca de hipotéticos lectores.



Hasta ahora han sido cuatro años hablando de cine, literatura y cómic... y, gustándonos como nos gusta la serie de David Lynch, que alguien dijera de este blog que es "una mezcla perfecta entre cómics, género negro y serie B. ¡El Twin Peaks de los blogs!" nos llena, como dijo aquel, de orgullo y satisfacción. Cuatro años pues, con actualizaciones prácticamente diarias, un ritmo que ha resistido, también por ahora y esperemos que siga, circunstancias personales -como esta o esta- y laborales -como esta-, con gran esfuerzo por nuestra parte pero que se ve sobradamente recompensado por vosotros, los internautas que visitáis esta página. A todos, muchísimas gracias.



Aprovechamos este celebramiento para hacernos eco del artículo "Supercoleccionistas de viñetas", publicado en el Diario Información de Alicante el pasado sábado 8 de mayo. En él, la periodista Ana Aitana Fernández recoge los testimonios de profesionales de librerías especializadas en cómics y de coleccionistas del medio de la provincia, entre ellos el autor de este vuestro blog. Este artículo es un pequeño paso en la normalización de la historieta, pero un gran paso en la de esta web (por así decirlo). Podéis leerlo en la versión digital del periódico; espero os interese.



Post Scriptum.- Quiero aprovechar esta entrada para agradecer la colaboración puntual pero inestimable de Eli Werewolfie (El Show de los Hombres Lobo), que nos echó una mano recientemente y con la mayor de las simpatías a la hora de solventar algunos inconvenientes con Blogger, así como de mi buen amigo Virgilio (Dr. Virgilius), que siempre ha estado ahí para echar un cable con cualquier problema informático que haya hecho peligrar nuestra continuidad, y que nos explicó cómo estaba eso de adquirir un dominio propio; así pues, qué nombre más apropiado el suyo, pues lo comparte con el autor de la Eneida, a su vez guía de Dante en la Divina comedia, de cuya puerta del Infierno extraemos el nombre de este vuestro blog.

Por otra parte, agradecerle cualquier cosa a mi esposa caería en el terreno de lo obvio porque, sencillamente, esta página no podría ser lo que es sin ella. A todos ellos, y de nuevo a todos vosotros, muchísimas gracias. Nos seguimos leyendo.



[Fotografías: 1.ª a 3.ª- C. Carrasco; 4.ª- Jose Navarro © Diario Información.]

domingo, 16 de mayo de 2010

RIP: Antonio Ozores (1928-2010)

Unos meses después del fallecimiento de José Luis López Vázquez el cine español vuelve a ponerse de luto... Nos ha dejado otro de los grandes de la comedia española: Antonio Ozores.



Ozores pertenecía a un clan de intérpretes dedicado por entero al mundo del espectáculo: sus padres, Mariano Ozores y Luisa Puchol, eran actores, y sus hermanos José Luis, ya fallecido, y Mariano, han sido respectivamente un célebre actor del cine español en los años 50 y uno de los realizadores más prolíficos de nuestro cine. Además, contrajo matrimonio con la actriz Elisa Montés, lo que lo convirtió en cuñado de las igualmente actrices Emma Penella y Terele Pávez. Por otro lado, su hija Emma y su sobrina Adriana (hija de José Luis) siguen trabajando habitualmente en cine y televisión.



Antonio Ozores empezó su carrera como actor en la compañía de teatro de sus progenitores a principios de los años 40, pero su debut en el cine no llegó hasta 1950, en El último caballo, una de las obras maestras que filmara Edgar Neville. No obstante, una vez empezada su carrera esta no se detuvo jamás, llegando a rodar más de 150 filmes, sin olvidar que llegaría a dirigir dos películas en los años 80: Los caraduros y La varilla de Saurí.



En su larga filmografía como actor podemos destacar títulos como Esa pareja feliz de Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem, Tenemos 18 años de Jesús Franco, Los tramposos de Pedro Lazaga o El astronauta de Javier Aguirre, por no hablar de sus múltiples intervenciones en títulos clave del cine del destape de los años 70. Ya en los años 80 intervino en muchos títulos, dirigidos la mayoría por su hermano Mariano, y donde solía coincidir con los actores Andrés Pajares, Fernando Esteso y Juanito Navarro.



Al mismo tiempo el actor alternaba los rodajes y estrenos con trabajos para el teatro, la revista y la televisión. Fue precisamente en este último ámbito donde adquirió todavía más popularidad si cabe en los años 80 gracias a sus intervenciones regulares en el concurso dirigido por Chicho Ibáñez-Serrador Un, dos, tres... responda otra vez, donde desarrolló un personaje que ya había trabajado en la gran pantalla y que se caracterizaba por su peculiar manera de hablar, atropellada e ininteligible, y tan peculiar que no ha tenido imitadores ni continuidad posible.



Antonio Ozores Puchol nació en Burjassot (Valencia) en 24 de agosto de 1928, y falleció en Madrid en 12 de mayo de 2010. Tenía por tanto 81 años. Descanse en paz.

sábado, 15 de mayo de 2010

Las recomendaciones del sábado



Cómic:
ANIMAL’Z
Enki Bilal
(Norma Editorial, 2010)

En un futuro indeterminado en el que una catástrofe climática ha asolado la Tierra varios supervivientes viajan en busca de espacios propicios para subsistir; la suya será una odisea llena de peligros... Este último trabajo del prestigioso autor ex yugoslavo es un relato de ciencia ficción a la vez que alegato ecologista, que aunque no sea una de sus obras más redondas hace gala del reconocible (y espectacular) estilo gráfico al que nos tiene acostumbrados después de títulos como La feria de los inmortales o El sueño del monstruo. Es decir: un verdadero deleite para la vista.



Libro:
EL LEGADO DE HOMERO
Alberto Manguel
(Debate, 2010)

Independientemente de su valía como documentos históricos y gracias a su calidad literaria, dos obras como la Ilíada y la Odisea son la piedra angular sobre la que se ha construido toda la historia de la literatura occidental. Con ellas Homero influiría a autores tan diversos como Platón, Virgilio, Dante o James Joyce, y todavía hoy se las estudia con avidez y se las lee con pasión. En este ensayo, el escritor, traductor y editor argentino efectúa un repaso al legado del poeta griego y demuestra los valores eternos de sus narraciones épicas.


(De: El Periódico de Villena, n.º 226, 14-V-2010).

viernes, 14 de mayo de 2010

Metalibros

Libros sobre libros. Tres títulos firmados por Román Gubern, Jacques Bonnet y la pareja formada por Umberto Eco y Jean-Claude Carrière, todos ellos alrededor de la lectura, la escritura, la bibliofilia y el coleccionismo de incunables... sin olvidar el futuro del libro, a la vista de la difusión que empiezan a alcanzar herramientas como el e-book o el iPad.

Podéis leerlo en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:



jueves, 13 de mayo de 2010

Máscaras



Tras las máscaras se esconden los hombres. Ya sea la capucha del traje del Hombre Murciélago que vigila las calles de Gotham City o los antifaces de sus colaboradores, ya sean las vendas de un hombre presumiblemente deforme, cuando no directamente invisible, estas máscaras son subterfugios de la realidad... o una nueva forma de acercarse a ella. Recuerden el grito de Rorschach en Watchmen -cómic y film-, cuando le arrebatan su máscara blanquinegra: "¡Devuélveme mi cara!".



Para bien o para mal, cuando Grant Morrison abandona una serie regular su pobre sucesor se encuentra con una patata caliente entre manos, pues el enfant terrible británico siempre deja en sus guiones una impronta personal, intentando ofrecer -como sugeríamos, no siempre a gusto de todos- un material significativo en cuanto al universo o la mitología de los personajes utilizados. Este fue el caso de su Animal Man -un episodio por cierto en el que su continuador, Jamie Delano, salió bastante bien parado aun sin estar a la altura de su compatriota-, o de sus X-Men. Y, por supuesto, su paso por la serie regular de Batman no fue una excepción: ¿quién no recuerda los ríos de tinta vertidos acerca de Batman: R.I.P.?



Con Bruce Wayne, es decir Batman, (supuestamente) muerto, se planeta la cuestión de si el cruzado enmascarado de Gotham ha de ser sustituido. Dicha cuestión funciona como piedra angular de la miniserie de tres entregas "La batalla por la capucha", publicada en España en los números 31 y 32 del volumen 2 de Batman. Allí Tony Daniel, dibujante de la polémica saga escrita por Morrison, tomaba las riendas del asunto como autor total y retrataba el enfrentamiento entre los distintos héroes de Gotham acerca de la conveniencia o no de reemplazar al caído Señor de la Noche.



Percatándose de la riqueza de personajes secundarios del universo de Batman, y también -por qué no decirlo- por una razón mercantil tan lógica y comprensible como seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro, DC Comics se planteó realizar una serie de especiales (one shots) que retrataran cómo la desaparición de Batman y los hechos reflejados en la citada miniserie afectaban a otros ilustres ciudadanos de Gotham. El resultado fue una serie de especiales, siete en total, que son recogidos ahora por Planeta de Agostini en este Batman: La batalla por la capucha (Compendio), editado aquí el mes pasado.



El primero y el último de estos especiales, Gotham Gazette: Batman Dead? y Gotham Gazette: Batman Alive?, funcionan como prólogo y epílogo en este relato de siete partes. En sus páginas, y de la mano del veterano guionista Fabián Nicieza y cinco dibujantes distintos, el lector es testigo de cómo es recibida la desaparición del Hombre Murciélago por parte de cuatro personajes relevantes de su universo: la periodista y ocasional amante de Bruce Wayne Vicki Vale (¿la recuerdan con los rasgos de Kim Basinger en el primer Batman de Tim Burton?), la adolescente Stephanie Brown (alias Spoiler), la doctora Leslie Thompkins y el policía Harvey Bullock, este último una de las estrellas más carismáticas de Gotham Central. Cuatro relatos breves ilustrados respectivamente por el español Guillem March (Works), ChrisCross (Midnighter), Jamie McKelvie y Alex Konat & Mark McKenna. Por su parte, Dustin Nguyen (The Authority: Revolution) se encarga de dibujar "El velo", las cuatro páginas en las que la misteriosa Millicent Mayne ejerce de maestra de ceremonias a la vez que encarnación física del espíritu de la urbe gótica. Dos especiales construidos según una estructura especular que dan empaque y consistencia a lo narrado a lo largo de todo el volumen.



Entre uno y otro Gotham Gazette, cinco especiales más: los dos primeros, cada uno según las coordenadas de su propio género, son Commisioner Gordon, que enfrenta al comisario titular -protagonista absoluto del tomo La ley de James Gordon- y a Victor Fries, alias Mr. Frío, en el relato policial "Un día de frío en el infierno", escrito por Royal McGraw y dibujado por el veterano Tom Mandrake; y "Soy lo que digáis que soy", el relato de Man-Bat, por supuesto más cercano al género de terror, con guión de Joe Harris y dibujos de un Jim Calafiore que parece querer emular, sin conseguirlo, al gran Bernie Wrightson. En esta historia el papel de villano recae en el Doctor Fósforo y los integrantes de los Outsiders aparecen como invitados especiales.



Sigue el especial Arkham Asylum -nada que ver, artísticamente, con la novela gráfica de igual título de Morrison y Dave McKean-, cuya historia "Donde reside la belleza" es posiblemente lo mejor del presente volumen. En sus páginas, escritas por un preciso David Hine (Daredevil: Redención) y dibujadas por un estupendo Jeremy Hann, el personaje central es el sobrino del fundador del psiquiátrico de Gotham, Amadeus Arkham, si bien buena parte del protagonismo se lo roban algunos de los internos de la institución... pero no personajes tan conocidos como el Espantapájaros, Poison Ivy, Killer Croc o Mr. Zsasz (que también aparecen), sino otros no tan célebres pero sí muy sugerentes como Alessio Morandi (alias "Sin Cara"), el presumido Narciso o la deforme Myrna Freud. Personajes estos a los que espero ver en otras aventuras de DC en el futuro, con o sin Batman de por medio.



Por su parte, en The Underground Chris Yost (New X-Men) retrata el enfrentamiento por el control de los bajos fondos de Gotham, con un protagonismo especial para el Pingüino (claramente inspirado en la versión de Danny DeVito en la película Batman vuelve) y el Acertijo (que, afortunadamente, no nos recuerda al Jim Carrey de la lamentable Batman Forever). Yost y el dibujante Pablo Raimondi tampoco nos privan de su versión de personajes femeninos como Harley Quinn, Poison Ivy o Selina Kyle, alias Catwoman, a la postre auténtica protagonista del relato, y que sufrirá un grave percance en su enfrentamiento con un émulo armado del Caballero Oscuro.



Finalmente, "La red" -escrito también por Fabián Nicieza, con dibujos de Don Kramer y el reincidente Jim Calafiore- cede su protagonismo al grupo de enmascarados que continúan con el legado del Hombre Murciélago, y entre los que Barbara Gordon, alias Oráculo, ejerce de nexo de unión. Por sus páginas se dejan ver la nueva Manhunter, la Cazadora, la última Batgirl, Misfit o Ragman, además de la aparición del siempre inquietante doctor Hugo Strange, el villano de las historias "Presa" y "Terror" de Doug Moench y Paul Gulacy (publicadas por Planeta en el volumen en cartoné Batman: Presa).



En resumen: La batalla por la capucha (Compendio) es un relato más ambientado en el universo de Batman, que no aporta nada demasiado nuevo pero que no engaña a nadie, y que satisfará a los seguidores del Hombre Murciélago, al estar escrito con oficio (en unos casos más que en otros) y dibujado con talento (tres cuartos de lo mismo).



Por supuesto, mucho más personal, en la medida en que trabaja por personajes propios y que no pertenecen a una franquicia multimillonaria -de ahí que su autor no tenga que rendir tantas cuentas-, y mucho más recomendable para el que esto suscribe, resulta Nadie, novela gráfica de Jeff Lemire que en Estados Unidos editó DC en su sello Vertigo, y que en España publicó como el volumen anterior la editorial Planeta en abril.



Este relato, titulado originalmente The Nobody, nace confesamente inspirado en la novela de H. G. Wells El hombre invisible, esa misma que dio lugar a una estupenda película de James Whale con Claude Rains en la piel -es un decir- del protagonista. Pero no es esta la única referencia que evoca Lemire en su obra, y las dos primeras páginas de este, digámoslo ya, espléndido cómic, son una buena prueba de ello.



Así pues, la primera página, a su vez portadilla del primero de los tres capítulos que conforman la obra, es un obvio homenaje a los tebeos de terror de EC Comics -repitiendo, curiosamente, la también reciente jugada de Army of Darkness de Dynamite Entertainment-, como luego las dos restantes evocarán las publicaciones románticas para adolescentes de tiempos pretéritos o la línea de terror gótico de DC al estilo de The House of Mystery.



En cambio, la segunda plancha, compuesta por tres viñetas horizontales sin diálogos (en Nadie, quizá con la intención de subrayar el vacío interior del protagonista y de muchos otros personajes, los silencios y las miradas son tan importantes como las palabras), tiene otro claro referente: el paisaje montañoso con abetos, el cartel que reza "Bienvenido a Large Mouth" y nos avisa de su población, y el semáforo que pende de unos cables evocan enseguida a Twin Peaks. Efectivamente, la serie de David Lynch y Mark Frost reflejaba un microcosmos que parecía tener sus propias reglas espaciotemporales, y en el que un reparto coral desarrollaba un entramado de relaciones afectivas que el espectador iba conociendo poco a poco, atrapado en una maraña de misterios y secretos de entre los que aquel "¿Quién mató a Laura Palmer?" fue el más conocido pero no necesariamente el más sugerente.



Y, efectivamente, mucho hay en el Large Mouth de Lemire de aquel Twin Peaks de Lynch y Frost... y de otras series que siguieron la estela de esta, como la también muy recomendable Northern Exposure, aquí Doctor en Alaska. De entre toda la población de este pequeño pueblo de tan solo 754 habitantes será Vickie, una solitaria adolescente que estudia a la vez que trabaja como camarera en el local de su padre, quien ejerza de alter ego del lector a la hora de desentrañar los misterios que esconde Griffen, el misterioso recién llegado a la localidad, que esconde su rostro tras unos vendajes y unas gafas negras.



También hay que destacar que aunque estemos ante una narración que da preponderancia a la carga psicológica de los personajes, marcados por sus demonios personales y sus recuerdos del pasado, el autor de la aclamada Essex County Trilogy no olvida la acción y construye un relato que se mueve entre géneros capturando a la perfección la atención del lector, hasta desembocar en un final abierto y proclive a varias lecturas: una de ellas, más realista dentro del marco de un relato que podría seguir siendo fantástico, con asesinato de un viejo colega de por medio, y que personalmente me recordó al cine negro de serie B al estilo de las producciones de la RKO. En cambio, otra lectura todavía más sugerente si cabe remite a la posibilidad de que la condición de invisibilidad solo exista en la mente del protagonista (téngase en cuenta que siempre que surge este aspecto él está solo), y así Lemire convertiría dicho asesinato en una suerte de suicidio psicológico por parte de una mente esquizoide.



Así pues, Nadie de Jeff Lemire se erige en un relato psicológico con envoltorio de género acerca de la identidad, los conflictos de la personalidad y, de refilón, la figura del doppelgänger o doble, y sobre el que tampoco conviene insistir más a riesgo de poder privar a futuros lectores de las sorpresas que pueda depararle el relato. Un cómic pues recomendabilísimo, que subraya los logros continuados de la línea Vertigo cuando se aparta del Universo DC -sin menoscabo de la calidad de los que no-, y que ya nos ha dado obras tan relevantes como Es un pájaro..., Bite Club, Faker, Silverfish, Pereza, El alcohólico o los títulos de Harvey Pekar American Splendor. Un día más y El derrotista. Una nómina donde ahora ingresa por la puerta grande Jeff Lemire y su soberbio Nadie.


Título: Batman: La batalla por la capucha (Compendio)
Autores: Varios autores (guión y dibujo)
Editorial: Planeta de Agostini Comics
Fecha de edición: abril de 2010
168 páginas (color) - 14,95 €


Título: Nadie
Autor: Jeff Lemire (guión y dibujo)
Editorial: Planeta de Agostini Comics
Fecha de edición: abril de 2010
144 páginas (bitono) - 13,95 €




(+) Jeff Lemire:
- Jeff Lemire.com
- Jeff Lemire's Blog

(++) Previously on Abandonad toda esperanza, Batman...
- Ego
- Gotham después de medianoche
- Haunted Gotham
- R.I.P. / ¿Qué le sucedió al cruzado enmascarado? / Los archivos negros
- Batman/Deathblow
- Batman/The Spirit
- Planetary/Batman: Noche en la Tierra
- Aves de presa
- Gotham Central
- Joker
- Robin desenmascarado
- [Batman:] Comic Top 10