Abandonad toda esperanza

miércoles, 20 de agosto de 2014

La Comicoteca: AIDP (Integral, Volumen 3)




AIDP (Integral, vol. 3)
Guion y dibujo: Mike Mignola & John Arcudi & Guy Davis
Barcelona, Norma Editorial, julio de 2014.
ISBN: 978-84-679-1559-4
448 pp. (color) - 29,95 €

Este Volumen 3 (Una plaga de ranas, Tercera Parte) incluye los siguientes títulos:
- La máquina universal;
- El jardín de las almas;
- Zona de caza.

La edición integral de esta serie por parte de Norma Editorial constará de cuatro volúmenes; esta tercera entrega recopila B.P.R.D.: The Universal Machine n.ºs. 1 a 5, B.P.R.D.: Garden of Souls n.ºs. 1 a 5 y B.P.R.D.: Killing Ground n.ºs. 1 a 5.

En el interior del volumen encontramos una introducción del editor Scott Allie y un postfacio del guionista John Arcudi; y 41 páginas de sketchbooks, con ilustraciones y comentarios del dibujante Guy Davis.




Texto promocional

UNA HISTORIA DE ORÍGENES Y RANAS.

Tras los acontecimientos catastróficos provocados por el monstruoso dios Katha-Hem, la AIDP recupera las fuerzas que va a necesitar para el peligro que se avecina a escala global. Un descanso que servirá para intercambiar impresiones y descubrir el pasado de agentes como Abe Sapien, Johann Strauss y Benjamin Daimio.

INCLUYE:
- La máquina universal
- El jardín de las almas
- Zona de caza




La crítica ha dicho

"Queridos seguidores, Mike Mignola está decidido a exprimir al máximo el universo Hellboy. Esta vez nos trae una serie de spin-off; efectista y resultón con guiones sólidos, se ha transformado en indispensable para todo seguidor de la serie original. Una pieza que seguro llenará las estanterías de más de uno."
- Al Frost, Shadowfrost Comics Inc.

"Titubeante en su arranque, no en cuanto a calidad sino más bien en lo que a la dirección que debían tomar, los primeros números de AIDP nos presentan historias autoconclusivas que van haciendo poco a poco boca para lo que terminará llegando con 'Una plaga de ranas'.
Hasta entonces, el equipo formado por Mike Mignola, Christopher Golden, Tom Sniegoski unido a colaboraciones de nombres como Brian Augustyn, Geoff Johns y otros van ofreciendo toda suerte de incursiones en este joven y a la vez consolidado universo, destacando sobre todas, qué duda cabe, esas 'Tierras huecas' que abren [el] primer integral de la serie y presentan la formación del grupo protagonista de la mano de un Ryan Sook que parece haberse comido a Mignola y que, de nuevo, demuestra que cualquier 'imitador' del estilo del creador de Hellboy suele narrar mejor que él.
El estar formado por relatos sin aparente relación entre ellos, hace que la lectura de los dos primeros volúmenes de la serie [...] sea coser y cantar, una apreciación que no cambia cuando arranca ‘Una plaga de ranas’ y el gran Guy Davis comienza a hacerse cargo del dibujo de la serie.
Trayendo de vuelta a los anfibios que fueran protagonistas de 'Semilla de destrucción', la serie que viera nacer a Hellboy, Mignola abunda en la mitología del universo creado por él mismo nueve años atrás y la amplía para, en este caso, empezar a dar más información acerca del pasado y posible destino de Abe Sapien con un arco argumental que, sin pretenderlo, terminará abarcando ocho años. Pero eso, como suele decirse, es otra historia..."
- Sebelo, Zona Fandom

"Llevo unas semanas leyendo desde el principio todos los números de AIDP, el spin-off de Hellboy sobre la agencia de lo paranormal que le adopta. Aunque las películas me dejaron un tanto frío, soy un gran seguidor de Mignola y de su Hellboy así que he empezado AIDP con ciertas espectativas que han sido elegantemente superadas. Quizá la razón es que AIDP no es uno de esos spin-off abandonados por su creador y estrujados para mayor provecho de los poderes oscuros. Mignola ha encontrado a un par de grandes mercenarios que le trabajan bajo sus indicaciones y eso se nota.
[...] Las historias y guiones de Hellboy y AIDP me gustan desde que cayó en mis manos el primero de sus cómics. La equilibrada mezcla de géneros y la vida insuflada en ellos, el trato honesto, serio e inteligente de las convenciones y criaturas de la fantasía más oscura, el pulp y el noir es sencillamente una delicia que todo amante del cómic debería probar.
[...] AIDP y Hellboy tienen ya muchos números pero al igual que las grandes sagas, al final, cuentan una única y gran historia que merece mucho la pena leer. Poco a poco hay que hacerse con esta historia. Yo ya lo estoy planeando..."
- Vísperas, Taller de un guionista




Comentario

Podría decirse que AIDP es Hellboy pero sin Hellboy. Esta definición, que podría parecer injusta por demasiado simplista, tampoco lo es tanto, y no tiene por qué ser necesariamente peyorativa: de hecho, y aparte de porque el éxito de la serie madre lo permitió, AIDP existe porque Mignola y su equipo querían explorar lo que Hellboy iba a ser en un principio y que al final no fue dado el carisma de su personaje central: una serie de protagonismo coral.

Así, llegado cierto punto en su historia, el autor decidió apartar al carismático demonio rojo -sin lugar a dudas su creación más personal y popular- de la organización que le acogió: la A.I.D.P. (Agencia de Investigación y Defensa de lo Paranormal; B.P.R.D. en inglés). De este modo se permitiría dar manga ancha al primero en su serie propia explorando los límites del género superheroico, dejando el terror de corte más clásico para la nueva colección.

Así, en las páginas de AIDP nos encontramos con varios personajes, algunos conocidos de la colección original y otros nuevos, que conforman una suerte de "supergrupo" que investiga y resuelve casos paranormales. El grueso del mismo lo forman Abe Sapien (el misterioso hombre anfibio), Liz Sherman (la piroquinética traumatizada por haber asesinado a su familia por accidente), Roger (un homúnculo fabricado con hierbas y sangre humana), Johann Krauss (la proyección ectoplásmica de un médium cuya cuerpo físico quedó destruido) y la doctora Kate Corrigan (la experta en folklore e historia oculta y ex consultora de la organización reconvertida en agente de campo).

Por lo demás, ¿qué encontrará el lector en AIDP? Pues refiriéndonos a su contenido, y parafraseando lo dicho en su día acerca de Hellboy, sobre todo "aventuras repletas de escenarios góticos, sombras que se deslizan y monstruos indescriptibles en la más pura tradición lovecraftiana"; y todo ello, como ocurriera con la serie madre, tanto en historias de largo recorrido como en otras mucho más fugaces. En cuanto a sus autores, más allá del propio Mike Mignola, podemos disfrutar del trabajo de un amplio catálogo de talentos del cómic estadounidense tanto a los guiones como a los dibujos. En este último caso, es de justicia destacar la presencia de autores cuyo estilo tiene ciertas concomitancias con el de Mignola (como el aquí prolífico Guy Davis, autor de The Marquis) o que directamente mimetizan el aspecto original de la serie (caso de Ryan Sook, Matt Smith o un Michael Avon Oeming calcado a Mignola)... lo cual confiere un aspecto de unidad a la obra total de Hellboy y sus compañeros de fatigas.

El resultado es una obra rabiosamente entretenida que, más allá de sus lógicos altibajos como en toda producción vasta que se precie, satisfará a los amantes de la literatura pulp y el horror gótico.




(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
- AIDP (Integral, Volumen 1)
- AIDP (Integral, Volumen 2)
- Hellboy (Integral, Volumen 1)
- Hellboy (Integral, Volumen 2)
- Hellboy (DeBolsillo)
- "Pesadillas antes de Navidad" (Abandonad toda esperanza, salmo 254º)

lunes, 18 de agosto de 2014

Los lunes... Batman: Fundido en negro




Batman siempre ha sido uno de los superhéroes más populares de todos los tiempos, quizá el que más con la salvedad de su compañero de fatigas en el Universo DC: Superman, el Hombre de Acero. Pero qué duda cabe que en los últimos años su popularidad se ha visto acrecentada todavía más gracias al cine (desde las películas de Tim Burton y Joel Schumacher hasta la más reciente trilogía, merecidamente aplaudida, de Christopher Nolan) y, por qué no decirlo, a algunos autores que han dado lo mejor de sí dentro del medio que vio nacer al personaje a finales de la década de los 30: el cómic. Esto explica el gran número de títulos protagonizados por el personaje que llegan cada mes a las librerías especializadas, en estos tiempos y en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Por eso vamos a dedicarle una sección semanal en exclusiva que durará mientras haya nuevos títulos que comentar; y por lo que se ve, parece que va para rato... para alegría de la legión de seguidores del Hombre Murciélago.




La semana pasada, al comentar Batman: Conspiración, ya poníamos de manifiesto la intención de la editorial española de recuperar en tomos recopilatorios la significativa etapa de la colección regular Batman escrita por el guionista de dicho cómic, Doug Moench, junto al dibujante Kelley Jones. Pues precisamente este Batman: Fundido en negro que comentamos hoy es el primer volumen de Grandes autores de Batman: Doug Moench & Kelley Jones, publicado en la misma línea donde han visto la luz historias de la etapa de Mike W. Barr y Alan Davis, Ciudad rota y otros relatos de Brian Azzarello y Eduardo Risso o La broma asesina de Alan Moore y Brian Bolland.




Dicha etapa cubrió buena parte del período que va de 1995 a 1998, y forma el grueso de los más de 150 números que Moench dedicó al personaje de Bob Kane, entre números de Batman y Detective Comics y miniseries varias. Aquel lector que quiera disfrutar de algunas de estas historias puede recurrir, además de al ya citado Batman: Conspiración, a títulos como el antológico Batman: Lluvia roja, que enfrentó al Hombre Murciélago con el mismísimo Drácula; a Batman: Forajidos, dibujado por un estupendo Paul Gulacy; o a Batman: Haunted Gotham y Batman: Lo invisible, precisamente elaborados junto a su fiel colaborador Kelley Jones.




Así pues, Moench no es un guionista más de los muchos que han pasado por la historia del Caballero Oscuro, sino uno de los escritores más importantes de su corpus, y los números recopilados en el presente volumen, del 516 al 524 de Batman, son un buen ejemplo de ello. No obstante, es sin duda el trabajo gráfico de Kelley Jones, de reminiscencias góticas y atmósferas inquietantes, el que ha convertido en verdaderamente memorable a esta etapa: después de unos comienzos titubeantes, Jones acabó aunando influencias de campos artísticos distintos -no solo es heredero del estilo sombrío y terrorífico del Graham 'Ghastly' Ingels de EC Comics o de su gran maestro Bernie Wrightson, sino también del cine expresionista alemán-, para acabar dando forma a un estilo propio perfectamente reconocible.




Y en DC Comics lo sabían: así, tras la llamada "La caída del Murciélago" de Batman en manos del temible Bane -que tan bien reprodujo el cineasta Christopher Nolan en el culmen de su trilogía: El Caballero Oscuro: La leyenda renace-, y la decepción -para Bruce Wayne y para el lector- que supuso la elección de Jean-Paul Vallvey, alias Azrael, como sucesor del primero bajo la máscara del cruzado de Gotham, Moench y Jones se hicieron cargo de la colección, y para arroparlos se potenció todos aquellos elementos que permitirían que el dibujante, responsable también de algunas estupendas historias de Deadman, se luciera como solo él sabía hacerlo.




De esta forma, se proporcionó un "nuevo traje" al protagonista, que llevaría a Jones a construir una de las encarnaciones visuales más sorprendentes, originales y a la vez memorables del Hombre Murciélago, y que influiría en versiones posteriores como la del también muy personal Sam Kieth (véase Batman: Lobo. Mortalmente serio): el de Jones es un Batman hipermusculado pero que a la vez semeja tener todos los huesos rotos, y su vestimenta luce unas orejas extremadamente puntiagudas y una capa interminable que no tiene nada que envidiar a las telarañas de Spiderman o a la capa de Spawn en ls respectivas versiones de Todd McFarlane (dibujante que precisamente sustituyó a Alan Davis en Batman: Año Dos).




Lógicamente, también se potenciaron los elementos del Universo DC más cercanos al género del terror: así, en la historia en dos partes "Durmiente" con la que se abre esta etapa, se introdujeron elementos como los sacrificios rituales y la magia negra, y en el relato -también en dos capítulos- en el que Batman se enfrenta al brutal Killer Croc se incluyó como presencia invitada a la Cosa del Pantano, personaje más cercano al género del terror que al superheroico, creado precisamente por el citado Wrightson junto al guionista Len Wein, y al que Alan Moore le dio una de sus etapas más memorables.




Entre una y otra historia de las citadas en el párrafo anterior, Batman se enfrenta a Máscara Negra y sus secuaces y a Araña Negra, conformando tres episodios de los cuales el último cede buena parte de su protagonismo a los policías James Gordon y Harvey Bullock, de igual modo que Jones cede el testigo de forma momentánea al malogrado dibujante uruguayo Eduardo Barreto (Batman: Amo del futuro), que se encarga de dibujar el único episodio del volumen que no corre a cargo del anterior (aunque, curiosamente, se haya empleado su título de "Fundido en negro" para dar nombre al tomo recopilatorio).




Finalmente, estando la colección en manos de un artista como Jones, un villano como el Espantapájaros no podía tardar mucho en aparecer: así, el doctor Jonathan Crane es el enemigo de Batman en el relato en dos partes que por el momento pone fin a este tomo, anunciando la inminente aparición de otro villano en el horizonte, esta vez Mr. Frío... y por tanto anunciando también de paso la futura publicación de un segundo volumen que comentaremos en esta sección de los lunes llegado el momento oportuno.


Título: Batman: Fundido en negro [Grandes autores de Batman: Doug Moench & Kelley Jones, vol. I]
Autores: Doug Moench (guion) / Kelley Jones & Eduardo Barreto (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: julio de 2014
216 pp. (color) - 21,50 €

domingo, 17 de agosto de 2014

RIP: Lauren Bacall (1924-2014)


Lo dicho: esta sección de necrológicas viene siendo dolorosamente habitual en las últimas semanas. Y hoy volvemos a actualizarla con la desaparición de una de las últimas leyendas vivas del Hollywood dorado: la actriz Lauren Bacall, todo un icono del cine clásico en glorioso blanco y negro.


Lauren Bacall (1924-2014)


La intérprete debutó en la gran pantalla con veinte esplendorosos años y por la puerta grande: en 1944 protagonizaba el magistral drama con toques noir Tener y no tener, adaptación de una novela de Ernest Hemingway dirigida por Howard Hawks y coprotagonizada por el ya consagrado Humphrey Bogart, veinticinco años mayor que ella y con quien al año siguiente contraería matrimonio... en una unión que duró hasta el fallecimiento de él en 1957. En el ínterin, una exitosa carrera profesional juntos y por separado, y un activismo público en contra de la tristemente célebre "caza de brujas" anticomunista del senador Joseph McCarthy.


En Tener y no tener conoció al que sería su primer marido: Humphrey Bogart


En 1946, y después de protagonizar también otra adaptación (la de Agente confidencial, según Graham Greene), la actriz repetiría con Hawks y su ya marido Humphrey Bogart en una de las grandes obras maestras del cine negro: El sueño eterno. Basada en la novela de Raymond Chandler y con Bogart encarnando al carismático investigador privado Philip Marlowe, el film sentó las bases de buena parte del cine del género que vino después, y al que la pareja sentimental y profesional legaría enseguida otras dos muestras canónicas: La senda tenebrosa de Delmer Daves (según la novela de David Goodis) y Cayo Largo de John Huston (según la obra teatral de Maxwell Anderson).


Bogart y Bacall, ya casados, en El sueño eterno


Ya en los años 50, la Bacall se apartó un tanto del género y de la compañía de su marido en la gran pantalla para demostrar su versatilidad como intérprete. Así, fue dirigida por partida doble por Michael Curtiz, que había trabajado con su esposo en la mítica Casablanca, en El trompetista y El rey del tabaco, estrenadas ambas en 1950 y donde la actriz fue compañera de reparto de, respectivamente, Kirk Douglas y Gary Cooper. Otros títulos destacados de su filmografía durante aquella década son Cómo casarse con un millonario, La tela de araña, Callejón sangriento, Escrito sobre el viento o Mi desconfiada esposa; cintas donde fue dirigida por Jean Negulesco, Vincente Minnelli, William A. Wellman y Douglas Sirk, y donde coincidió con compañeros de profesión como Marilyn Monroe, Richard Widmark, John Wayne, Rock Hudson o Gregory Peck.


Con Rock Hudson y Robert Stack en el soberbio melodrama Escrito en el viento


En la década de los 60, la actriz se casó y se divorció del actor Jason Robards, con quien matuvo una unión que duró nueve años. A partir de entonces y hasta la actualidad, sus apariciones en la gran pantalla fueron cada vez menos habituales, pero nunca llegó a retirarse de la interpretación. Así, y ya por lo general en roles secundarios dejando paso a una nueva generación de actores, pudimos verla en filmes como La pícara soltera, Harper, investigador privado, Asesinato en el Orient Express, la crepuscular El último pistolero (donde volvió a coincidir con John Wayne, ahora a las órdenes de Don Siegel) o Mr. North (dirigida por Danny Huston, hijo del mítico realizador de Cayo Largo).


Con John Wayne repitió en la otoñal El último pistolero


Los años 90 arrancan en su filmografía con su aparición en Misery, la estupenda adaptación de la novela de Stephen King en la que encarnó a la agente literaria del escritor interpretado por James Caan, en una cinta que le valió a Kathy Bates un merecido Oscar como Mejor Actriz Protagonista. Sorprendente e injustamente, Lauren Bacall nunca llegaría a ganar semejante galardón -salvo uno de carácter honorífico-, y tan solo recibiría una nominación (como Mejor Actriz de Reparto) a lo largo de toda su carrera: por su papel de madre de Barbra Streisand en El amor tiene dos caras, film de 1996 dirigido también por la famosa actriz y cantante.


El amor tiene dos caras le valió su única (y tardía) nominación al Oscar


Que Lauren Bacall no necesitaba de ninguna estatuilla dorada para ser considerada una leyenda viva del séptimo arte lo acredita no solo el peso de los clásicos que protagonizó al comienzo de su carrera, sino que directores del nuevo Hollywood y otros realizadores al margen de la gran industria siguieran reclamando su icónica presencia: así, Robert Altman, que ya la dirigiera en Salud, volvió a llamarla para incluirla en el multitudinario reparto de su Pret-a-porter; el realizador y guionista Paul Schrader hizo lo propio con The Walker; Jonathan Glazer le ofreció un papel en la reivindicable Reencarnación; y alguien tan poco sospechoso de idolatrar las maneras del cine tradicional como el iconoclasta Lars von Trier trabajó con ella en dos ocasiones: Dogville y Manderlay. En resumidas cuentas: nos ha dejado una parte muy importante de la historia del cine, más grande que la suma de todas las películas en las que participó.


Con Nicole Kidman en Dogville, su primera colaboración con Lars von Trier


Betty Joan Perske, llamada Lauren Bacall, nació en 16 de septiembre de 1924 en New York City, New York, y falleció en 12 de agosto de 2014 en su ciudad natal. Tenía por tanto 89 años. Descanse en paz.

sábado, 16 de agosto de 2014

Las recomendaciones del sábado



Cómic: 
HENSHIN
Ken Niimura
(Norma, 2014)

Después de ser víctima de acoso escolar, una adolescente regresa a Tokio; pero el encuentro con su tío va a depararle alguna que otra sorpresa... Esta es solo la primera de las trece historias con las que, después de conquistar el mercado anglosajón junto a Joe Kelly con Soy una matagigantes, el mangaka hispano-japonés Ken Niimura se introduce de lleno en la industria del cómic nipón. El resultado es una serie de relatos breves que alternan costumbrismo y fantasía, en los que se reflejan temas como la infancia, la amistad, la violencia o la creatividad, y donde el propio autor se inmiscuye como personaje de vez en cuando. Una auténtica delicia.



Libro:
LA NUBE PÚRPURA
M. P. Shiel
(DeBolsillo, 2014)

Adam Jeffson se ha convertido en el primer hombre en llegar al Polo Norte gracias a su falta de escrúpulos; pero a su regreso descubrirá que una misteriosa nube ha fulminado a la humanidad y probablemente ha hecho de él el último hombre vivo del planeta... El escritor británico, que fuera proclamado primer monarca del ficticio Reino de Redonda, consiguió con este relato folletinesco de seis entregas escribir "la mejor novela de ciencia ficción de la historia" según alguien tan autorizado como su colega H. P. Lovecraft. Así pues, estamos ante un clásico indiscutible y una lectura indispensable para los aficionados a la literatura fantástica.


(De: El Periódico de Villena, 15-VIII-2014).

viernes, 15 de agosto de 2014

DC All Stars


Seguimos con la Operación Agosto iniciada la semana pasada, y ahora nos decidimos a volver a leer algunos de los grandes eventos de DC Comics a lo largo de las últimas décadas: nos referimos, yendo hacia atrás en el tiempo, a Justicia, Kingdom Come... y el título que lo empezó todo: Crisis en tierras infinitas.

Podéis leer la columna de Abandonad toda esperanza de hoy aquí:



Crisis en tierras infinitas: la obra que redefinió el Universo DC... y creó un subgénero propio

jueves, 14 de agosto de 2014

RIP: Robin Williams (1951-2014)


Que últimamente esta sección de necrológicas sea más habitual que de costumbre es una noticia muy triste; pero más lo es aún que hoy nos tengamos que hacer eco de la sorprendente e inesperada desaparición, además al parecer voluntaria, de uno de los actores más populares y queridos del Hollywood contemporáneo: nos referimos a Robin Williams, que falleció el pasado lunes en su casa de California tras sufrir una larga depresión y al parecer fruto de un suicidio por ahorcamiento.


Robin Williams (1951-2014)


Aunque la suya no fue una dedicación muy precoz, la fama le llegó en sus primeros años como actor profesional gracias a la serie televisiva Mork y Mindy, que estuvo en antena desde 1978 a 1982, y donde encarnó al extraterrestre Mork, que llegaba a nuestro planeta para estudiar las costumbres de los humanos. Mientras realizaba esta serie, encarnó también al mítico Popeye de las tiras cómicas de E. C. Segar en la adaptación cinematográfica firmada por Robert Altman. Tanto en la serie como en el film, Williams hizo gala de su indudable talento cómico y su marcada tendencia al histrionismo, rasgos que se mantendrían en muchos de sus papeles para la gran pantalla.


Su papel de alienígena Mork lo convirtió en una celebridad en Estados Unidos


No obstante, ya en 1982 encarnó al protagonista de El mundo según Garp, adaptación de la novela homónima de John Irving realizada por el veterano George Roy Hill: el suyo era un papel dramático de características similares a los que encarnaría en cintas posteriores como Despertares, Ilusiones de un mentiroso, Voces en la noche, la reciente La mirada del amor o los breves cometidos que realizó en dos espléndidas películas de Kenneth Branagh: Morir todavía y Hamlet.


Fue un Garp de carne y hueso según la creación del novelista John Irving


A finales de los años 80 y comienzos de la década de los 90 Williams vivió su época más dorada, pues consiguió aunar el favor del público y los aplausos de buena parte de la crítica y de la Academia de Hollywood, que le nominó como Mejor Actor Protagonista sucesivamente por su trabajo en Good Morning, Vietnam de Barry Levinson, El club de los poetas muertos de Peter Weir (su rol del profesor John Keating siempre será uno de sus trabajos más memorables) y El rey pescador de Terry Gilliam (junto a Jeff Bridges, en un film todavía hoy de los mejores del autor de Brazil y 12 monos).


Su papel del profesor Keating es quizás su trabajo más recordado


No obstante, pese a las repetidas nominaciones la estatuilla dorada se le resistía... hasta que en 1997 llegó el realizador Gus van Sant, y le ofreció con El indomable Will Hunting el papel que le valdría por fin el ansiado Oscar, aunque esta vez fuese como Mejor Actor de Reparto. Aquel fue el año triunfal de Titanic y sus once galardones, pero el film de Van Sant les valió también a Matt Damon y Ben Affleck sendas estatuillas como autores del Mejor Guion Original del año.


Otro profesor, el de El indomable Will Hunting, le valió por fin un Oscar


Antes de conseguir este codiciado premio, Williams ya era uno de los intérpretes más populares de su generación, gracias a comedias que habían sido grandes éxitos de taquilla como Señora Doubtfire, papá de por vida, Jumanji o Una jaula de grillos. Además, ya había trabajado con grandes de la industria como el recientemente fallecido Paul Mazursky (quien le dio uno de sus primeros protagonistas con Un ruso en Nueva York), Steven Spielberg (que le ofreció la oportunidad de encarnar a un moderno Peter Pan en la irregular Hook), Francis Ford Coppola (para quien protagonizó Jack, uno de los filmes menos interesantes de su afamado realizador) o Woody Allen (que lo convirtió en el actor desenfocado de Desmontando a Harry).


Jack: un adulto con mentalidad de niño a las órdenes de Coppola


A comienzos de la pasada década, y después de protagonizar cintas como Un lío padre, Flubber y el profesor chiflado, Más allá de los sueños, Patch Adams o El hombre bicentenario, Williams tuvo la oportunidad de encarnar a personajes con un trasfondo más oscuro y siniestro de lo acostumbrado: es el caso de sus roles de asesino en Insomnio (en la que Christopher Nolan lo enfrentó al policía encarnado por Al Pacino), inquietante técnico de laboratorio fotográfico en Retratos de una obsesión o el gris protagonista de la interesante La memoria de los muertos.


Su papel más inquietante: el del protagonista de Retratos de una obsesión


Aunque últimamente había vuelto a la pequeña pantalla que le hizo famoso con la serie The Crazy Ones (coprotagonizada por Sarah Michelle Gellar, alias Buffy Cazavampiros), fue en los cines donde lo pudimos ver de forma regular: Barry Levinson, que ya le dirigiera en la citada Good Morning, Vietnam y en la muy inferior Toys (Fabricando ilusiones), lo convirtió en un cómico que llegaba a ser presidente de los Estados Unidos en El hombre del año; curiosamente, este rol de alto mandatario de la nación más poderosa del mundo lo repitió en Noche en el museo y su secuela (donde encarnó a Teddy Roosevelt) y la reciente El mayordomo (donde hizo lo propio con Dwight D. Eisenhower). Otro papel que repitió recientemente fue el de sacerdote en un par de comedias no muy destacables: Hasta que el cura nos separe y La gran boda, film este último donde volvió a coincidir con Robert De Niro tras Despertares y que se ha convertido, lamentablemente, en uno de los últimos trabajos estrenados entre nosotros de este gran actor y cómico sin igual.


Caracterizado como el presidente Eisenhower en El mayordomo, uno de sus últimos trabajos


Robin McLaurin Williams, llamado Robin Williams, nació en 21 de julio de 1951 en Chicago, Illinois, y falleció en 11 de agosto de 2014 en Tiburon, California. Tenía por tanto 63 años. Descanse en paz.

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