Abandonad toda esperanza

viernes 3 de septiembre de 2010

Viajes iniciáticos



El verano se acerca a su fin: para la mayoría de las personas terminan las vacaciones, y es hora de regresar de la playa, la montaña o el campo, o incluso de tierras extranjeras para los más viajeros, y volver a nuestra rutina laboral y, en definitiva, vital. Pero para algunos el viaje continúa, y en algunos casos se convierte en un periplo sin retorno. Hoy vamos con dos de esos viajes más grandes que la vida, independientemente del territorio físico abarcado, pues son trayectos en busca del destino más ansiado: conocerse a uno mismo.



Aunque es una obra publicada en dos partes (tanto en su edición original francesa por Futuropolis como en la española por La Cúpula), y no es esta -como veremos- una división gratuita, resulta conveniente esperar a disponer de ambos volúmenes para poder leer toda Lulú, mujer desnuda de un tirón: creo que así se disfruta mucho más de la última propuesta de Étienne Davodeau, uno de los autores más interesantes -dada la constante alta calidad de su obra- de la bande dessinée contemporánea.



En este título el autor de La mala gente vuelve a moverse en uno de los dos terrenos que mejor domina (el otro es el de los relatos de reivindicación política y social): las historias intimistas protagonizadas por miembros de la clase media, ciudadanos anónimos que representan muy bien las alegrías y los sinsabores de la cotidianeidad, los gozos y las sombras de las vidas de cualquier individuo, y con los que por tanto el lector se identificará sin ningún problema.



El personaje titular de la obra es una mujer de más de cuarenta años, casada y con tres hijos, que después de haberse dedicado durante gran parte de su existencia a cuidar a su familia y su hogar decide reincorporarse a la vida laboral; pero como comprobará muy pronto, su objetivo queda lejos de poder cumplirse fácilmente. Esto le provoca una pequeña crisis existencial de la que solo podrá salir abandonándolo todo de buenas a primeras, y marchándose en compañía de una desconocida que en un primer momento la impulsa a ello. Este viaje permitirá al autor, como ya hizo en El testimonio, mostrar la vida cotidiana en carretera en las afueras de la gran ciudad en la Francia actual.



En su periplo, que como decíamos al principio está destinado a que Lulú se encuentre a sí misma, vivirá una bonita, por lo que tiene de impulsiva e inesperada, historia de amor con Charles, un desconocido al que conoce en la playa, y con el que compartirá unos días apartada de su alienante rutina... donde la esperan su familia y sus amigos, cuyas vidas también se van a ver influidas en mayor o menor medida por la radical decisión de Lulú.



Como también ha hecho recientemente Camille Jourdy en su espléndida trilogía Rosalie Blum, Davodeau toma la decisión de utilizar la figura del espía voyeur -Xavier, amigo de Lulú y su esposo, en el primer volumen; Morgane, hija mayor del matrimonio, en el segundo- para relatar las peripecias vividas por Lulú vistas prudencialmente desde una corta pero discreta distancia. Mediante este recurso el autor dosifica la información, siendo capaz de crear una sensación de suspense y de aportar giros sorprendentes al relato -atención a la presencia del cadáver que velan los amigos de la pareja-, un elemento este no muy habitual en las historias de corte costumbrista, y que el lector agradecerá aquí.



Mención aparte merece el apartado gráfico, donde Davodeau -que nunca ha sido un dibujante torpe o limitado- se halla aquí en su mejor expresión: baste fijarse en lo bien que retrata tanto las escenas intimistas de interiores como las que se desarrollan en espacios abiertos; en estas últimas brilla particularmente su dominio de la luz, consiguiendo captar el momento del día en el que se desarrolla la acción. Así, el trabajo con los lápices y el color de Davodeau se pone al servicio de la historia dando lugar a un todo unitario y sin fisuras, que posiblemente figurará entre los mejores tebeos del año en curso.



Lo mismo podría suceder con el otro título que hoy nos ocupa: Viaje con Bill. Editada por Glénat tanto en Francia como en España, la última obra de Matthias Schultheiss es, lo confieso, mi primer contacto con el trabajo de este autor, del que en nuestro país ya hemos podido leer un volumen como Bukowski, su acercamiento a la figura del célebre escritor norteamericano.



Al parecer, al autor alemán le fascina la cultura de la Norteamérica de los años 7o, la misma que retratan autores autóctonos como James Vance y Dan Burr (Reyes disfrazados), Tim Lane (Coches abandonados) o la pareja formada por Bruce Paley y Carol Swain (Jirafas en mi pelo), pues es en ese marco donde se desarrolla la odisea que experimentan los tres personajes centrales del relato: Luke y Tweety son un padre -divorciado o viudo- y su hija pequeña que viajan en busca de un cambio que ni siquiera el primero -al que se le intuyen problemas con el alcohol en un pasado reciente- parece tener muy claro; a ellos se les sumará Bill, un autoestopista veterano de la guerra de Vietnam que se encuentra atado a una silla de ruedas.



Frente al escepticismo empirista de Luke, Bill es un hijo de la cultura hippy, susceptible a explorar otras dimensiones, a abrir las puertas de la percepción. Tanto es así que su objetivo es encontrar a un mítico shaman que pueda devolverle las piernas que perdió durante un ataque en helicóptero; un accidente este que él considera un castigo merecido por las personas que mató en su ejercicio como soldado del ejército de los Estados Unidos.



Resulta lógico, dado el carácter de un personaje como Bill, que con este empatice enseguida la pequeña Tweety, cuya inocencia la hace más permeable a cualquier lectura fantástica de la realidad que les rodea. Esta situación chocará, como decía, con la manera de ser del padre, pero lejos de ofrecer un enfrentamiento maniqueo entre ambos adultos por el amor y comprensión de la pequeña, Schultheiss ofrece un retrato de armonía entre los tres más allá de algún choque puntual.



No desvelo nada importante del relato, ni mucho menos el final del mismo, si destaco que en el viaje que centra esta novela gráfica los personajes vivirán un gran número de aventuras, entre ellas un encuentro con las consecuencias del racismo en el sur, los abusos de poder en el seno familiar, y hasta una visita a un hotel fantasma que termina con un descenso a los mismísimos Infiernos. Todos ellos son episodios que articulan una odisea en el sentido más clásico del término, un relato de ecos homéricos, iniciático, telúrico y espiritual, donde todo, hasta los milagros -como en Ordet, la película de Dreyer-, parece posible.


Para terminar, merece destacarse también el apartado gráfico de la obra, tan conseguido que el autor opta por no ensuciar los dibujos con los bocadillos de los diálogos, y estos aparecen en forma de texto seguido junto a las (bellísimas) ilustraciones del relato. Les recomiendo que ojeen un ejemplar de la obra y disfruten, de primeras, de la impresionante factura visual de Viaje con Bill. Luego solo les quedará relajarse y sumergirse en su grata lectura.


Título: Lulú, mujer desnuda (2 vols.)
Autor: Étienne Davodeau (guión y dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: marzo-mayo de 2010
88 páginas c/u. (color) - 20 € c/u.


Título: Viaje con Bill
Autor:
Matthias Schultheiss (guión y dibujo)
Editorial: Glénat
Fecha de edición: julio de 2010
288 páginas (color) - 29,95 €



(+) Previously on Abandonad toda esperanza, Étienne Davodeau:
- Caída de bici
- El testimonio
- Ha muerto un hombre

jueves 2 de septiembre de 2010

Mi madre: Un acto de amor



"Mi madre se llamaba Edna Akin y nació en 1910, en el lejano rincón noroccidental del estado de Arkansas, Benton County, en un lugar de cuya localización exacta no estoy ni he estado nunca seguro". Así de prosaicamente arranca Mi madre, obra que el escritor Richard Ford publicó en el ya lejano 1988 y que ahora, más de dos décadas después, la editorial Anagrama, que publica habitualmente en nuestro idioma al norteamericano, recupera en su línea "Panorama de narrativas". Una obra de escasa extensión pero hondo calado que demuestra que a veces, y siempre en manos de un gran narrador, menos es más.



El libro podría haberse llamado Retrato de una mujer con escritor al fondo. Pero Ford, lejos de querer recurrir a florituras innecesarias, opta por un escueto Mi madre. No obstante, este título puede llamar a engaño: el protagonismo real de la obra no recae en Edna Ford, Akin de soltera, sino en el propio autor, que construye -según sus propios términos- un acto de amor para llegar a conocer algo más a su madre -ya fallecida tras padecer un segundo cáncer- pero que en el fondo enseguida se descubre como un artilugio que sirve para conocerse algo más a sí mismo.



A lo largo de poco menos de ochenta páginas, Ford desgrana la relación que mantuvo con su madre, tanto durante su niñez como durante su vida adulta. Unas vidas, las de ambos, donde hubo amor y respeto, ambos sinceros pero sin aspavientos, y donde la muerte del esposo y padre supuso irremediablemente un antes y un después. Dicha relación es reflejada por Ford con juicio y sin presiones, ya que el autor se muestra lejos de querer dibujarla de forma idílica pero tampoco tendente a un dramatismo tremendista, ni siquiera en los momentos más duros (el fallecimiento del padre, el diagnóstico de la enfermedad terminal, etc.).



Así, conforme el lector va pasando las páginas del libro, y mientras el propio Ford va viendo pasar los años, ambos descubren a Edna Akin no ya como madre sino como mujer, una persona real, repleta de aristas y recovecos, con identidad propia más allá de ser la hija de, la esposa de, la madre de. De esta forma, Mi madre es, como decíamos al principio, un periplo de autoconocimiento, un viaje a la semilla según la terminología del cubano José Lezama Lima. En definitiva, una pequeña pero valiosísima pieza de orfebrería literaria.



Finalmente, y respecto a este último punto, cabe señalar que se entiende la sorpresa inicial al ver a Ford redactando una pequeña pieza de cámara, pues nos tiene acostumbrados a grandes novelones bigger than life, caso de los tres volúmenes que integran la trilogía protagonizada por Frank Bascombe, su personaje más emblemático: El periodista deportivo, El Día de la Independencia y Acción de Gracias. Pero si nos acordamos de alguna de sus narraciones breves, o sobre todo de la monumental -e indispensable, si no la tienen ya no sé a qué esperan- Antología del cuento norteamericano que confeccionó hace unos años, llegaremos a entender que Ford conoce al dedillo los secretos de la mejor literatura, sea esta de la extensión que sea. Mi madre es una buena muestra de ello.


Mi madre
Richard Ford
Barcelona, Anagrama, 2010
88 pp. - 12 €

(+) Previously on Abandonad toda esperanza, Richard Ford:
- ¿Crees en Dios?

miércoles 1 de septiembre de 2010

Comic Top 5: Agosto 2010

Como corresponde a un mes estival y de vacaciones, este agosto ha estado cargado de buenas lecturas. Por ello ha sido más difícil de lo habitual seleccionar los cinco mejores cómics leídos durante los últimos treinta y un días. Para facilitar la tarea hemos decidido dejar de lado -con la excepción de un título de Jodorowsky y Moebius, cuya versión anterior es inencontrable- títulos disponibles desde hace ya tiempo en las mismas o parecidas ediciones, caso de El Borbah, Quotidianía delirante y V de Vendetta. También hemos evitado obras incompletas o entregas puntuales, lo que nos permite no incluir títulos por otro lado muy recomendables como el cuarto volumen de Jazz Maynard, la octava y última entrega de Queen & Country o el tomo de debut de The Unwritten. Sin más dilación, ahí va nuestro Comic Top 5 de agosto de este año:



1.- El hijo de Hitler
Pieter de Poortere (Glénat)



2.- La tirita
Juan Berrio (Dibbuks)



3.- Los ojos del gato
Alejandro Jodorowsky & Moebius (Norma)



4.- Other Lives
Peter Bagge (La Cúpula)



5.- Templanza (El poder del miedo)
Cathy Malkasian (La Cúpula)

martes 31 de agosto de 2010

La película testamento de Brittany Murphy

Una de las noticias más tristes de los últimos tiempos surgidas en Hollywood la tuvimos cuando supimos del prematuro y por tanto inesperado fallecimiento de la actriz Brittany Murphy, que nos dejó el pasado mes de diciembre a la temprana edad de 32 años.



Su defunción llegó con varias películas recién estrenadas o pendientes de estreno, entre ellas Deadline, Across the Hall o el telefilm MegaFault. Pero a falta de saber si la ignota Something Wicked -que la tenía como protagonista- ha podido concluir su postproducción o bien han sustituido a su intérprete principal (cuando no detener el proyecto), la que ha quedado oficialmente como última película de Brittany Murphy es Abandoned, un discreto thriller protagonizado por una joven que ve cómo su novio, con el que había acudido a un hospital para una intervención quirúrgica sin importancia, desaparece de repente sin que nadie parezca recordar su presencia.



Como ven, estamos ante la enésima variante del recurso que trabajaron mucho mejor Alfred Hitchcock en Alarma en el expreso o Terence Fisher en la reivindicable Extraño suceso. Pero lo más curioso de este film escrito por Peter Sullivan y dirigido por Michael Feifer es que en principio se trataba de un proyecto destinado a estrenarse directamente en el mercado doméstico, en DVD y BluRay, para pasar luego a la televisión. Una vez visto no nos extraña nada: se trata de un relato de suspense que no puede ocultar su condición de serie B, y cuyo montaje, fotografía, música y demás aspectos técnicos recuerdan irremediablemente a los del más discreto telefilm de sobremesa.



Por si esto fuera poco, la película cuenta con actores habituales de la pequeña pantalla y los videoclubs, como Dean Cain (el Superman de la serie Lois & Clark) o Jay Pickett (Port Charles, General Hospital), o de la serie B, como Tim Thomerson (¿lo recuerdan en multitud de títulos de la Full Moon de Charles Band, tipo Zone Troopers?), así como Mimi Rogers y el cineasta Peter Bogdanovich, en uno de sus episódicos cometidos como actor.



Ahora bien: por lo visto, tras la muerte de su protagonista absoluta, el film -que se cierra con un conmovedor "In Memory of Brittany Murphy" sobreimpreso sobre el último fotograma- fue adquirido por la distribuidora Anchor Bay para estrenarse en los cines de medio mundo. Por lo que se ve, la calidad es lo de menos... y el morbo sigue vendiendo, como siempre.

lunes 30 de agosto de 2010

La Comicoteca: Los náufragos del tiempo (Vol. 3)



Los náufragos del tiempo (Vol. 3 de 5)
Guión y dibujo: Paul Gillon
Barcelona, Glénat, diciembre de 2009.
ISBN: 978-84-8357-923-7
120 pp. (color) - 19,95 €

Este Volumen 3 incluye:
- 5. "Tierna quimera".
- 6. "Los amos soñadores".

La edición de esta serie por parte de Glénat consta de cinco volúmenes dobles que recogen los diez álbumes originales, a razón de dos por cada entrega. Este tercer volumen incluye sendos prólogos firmados por los autores François Schuiten y Jean-Pierre Dionnet.





Texto promocional


Ciencia ficción en estado puro. Los náufragos del tiempo es un obra precursora de la ciencia ficción moderna. Una space opera que ocupa un lugar destacado junto a La Guerra de las Galaxias y a 2001: Una odisea en el espacio. El cómic, en el que abundan los guiños a Flash Gordon, se convirtió enseguida en una serie mítica entre los aficionados a la ciencia ficción gracias a la desbordante imaginación y la fina ironía de Jean-Claude Forest y al grafismo realista y elegante de Paul Gillon.

A finales del siglo XX, para preservar la raza humana, Christopher y Valérie son hibernados y lanzados al espacio en dos cápsulas ovoides. Mil años más tarde, Christopher despierta en una Tierra al borde del colapso, una terrible plaga de esporas tóxicas propaga la muerte por el planeta y los invasores trasos, unas ratas con enormes poderes mentales, están conquistando el sistema solar.

Cinco tomos dobles de aventura en estado puro.



La crítica ha dicho


"El comienzo de la reedición de Los náufragos del tiempo, de Jean Claude Forest y Paul Gillon, una de las sagas más importantes de la ciencia-ficción europea y que era prácticamente imposible de conseguir en su edición de Totem o en la serialización en Bumerang. Cinco volúmenes que recopilarán toda esta fundamental obra y que recomiendo efusívamente".
- Álvaro Pons, La cárcel de papel

"Jean Claude Forest nos presenta una space opera con tintes futuristas, donde nuestro sistema solar está lleno de razas y los humanos luchan por sobrevivir, todo ello apoyado por el poderoso dibujo de Paul Gillon, otro de los clásicos de la historieta francobelga, con un dominio de la composición y de la figura humana envidiable; no obstante tuvo pasado de dibujante erótico y sus grandes viñetas resultan estáticas, las figuras muy hieráticas, pero hay que reconocer que el dibujo tiene un algo que le hace sumamente atractivo y llamativo".
-Sebelo2, Lecturas reCÓMICdadas

"Hay cómics de ciencia-ficción muy obvios y otros cuyo mensaje es más sutil. Pero estos últimos no suelen despertar el interés de la mayoría. Por la osadía de su planteamiento, Los náufragos del tiempo viene a ser la excepción a esta regla, y narra una historia reflexiva y a la vez ligera, animada y vistosa.
La propuesta es sobradamente conocida a estas alturas: Forest y Gillon logran que los estereotipos del género no se impongan sobre la continuidad dramática, y nos ofrecen una aventura estelar en la que prima su lado menos infantil.
En resumen, una espléndida interpretación de la clásica saga estelar".
- Guzmán Urrero, Cine y letras

"112 páginas de pura ciencia-ficción aventurera e imaginativa, con personajes tópicos pero funcionales y acción y fantasía en estado puro. Un cómic clásico, entretenido y hermosamente dibujado que (...) no debería faltar en la tebeoteca de cualquier buen aficionado a la BD y al cómic de CF-Fantasía en general. Además, en una edición francamente excelente y a un precio que, debo reconocerlo, me parece más que razonable para un producto de estas características y visto cómo está el panorama. En suma: no se lo pierdan"·.
- Werewolfie, El show de los hombres lobo



Comentario


Con este tercer volumen, tras las entregas primera y segunda ya comentadas, arranca el período de autoría completa de Paul Gillon, tras el abandono de la serie por parte del guionista inicial, el mítico Jean-Claude Forest, creador de Barbarella.

Aunque la serie siempre ha hecho gala de una marcada continuidad, con Gillon a los guiones el ritmo aumenta considerablemente, y las aventuras de Christopher Cavallieri y sus compañeros de viaje se suceden de forma vertiginosa. Tanto es así que "Tierna quimera", el primer álbum original incluido aquí, parece una suerte de prólogo de "Los amos soñadores"; además, el segundo empieza justo donde termina el primero, sin dar ni un momento de respiro al lector.

Sin desvelar demasiado del argumento de la obra, sí podemos señalar que al autor introduce en escena al tío del temible (y ya fallecido) Tapir, así como a un personaje muy curioso, un animal telépata llamado Philos, que se convertirá no solo en la mascota de Chris, sino también en un contrapunto humorístico y reflexivo ante un personaje tan atormentado como el propio protagonista.

Hablando del tormento del personaje central: Gillon continúa explotando las posibilidades del triángulo femenino que rodea al protagonista -Valérie, Mara y Quinina-... incluyendo la inesperada muerte de una de ellas. Una muerte que quizá no sea tal, como descubriremos en el segundo álbum del volumen.

domingo 29 de agosto de 2010

¿Se estrenan todas las adaptaciones de cómics?

Aunque las adaptaciones cinematográficas del mundo del cómic llegan por lo general con bastante puntualidad a las carteleras -las últimas en hacerlo, si no recuerdo mal, fueron Kick-Ass y Iron Man 2-, la mayoría de ellas son en realidad superproducciones hollywoodienses, que cuentan con un apoyo logístico más allá del que le dan los aficionados a la obra original. Incluso algunas de estas últimas, como la entretenida pero a la postre muy discreta The Losers -según el cómic homónimo de Andy Diggle y Jock-, ven retrasada su fecha de estreno una y otra vez.



En cambio, peor les va a algunas adaptaciones de material más minoritario, como el cómic indie o la historieta de autor, que cuando no se estrenan en un circuito de salas muy reducido -pienso en Persépolis o en American Splendor-, en ocasiones se distribuyen directamente en el mercado doméstico -recuerdo Art School Confidential, a partir de una historia breve de Daniel Clowes- o incluso no llegan a estrenarse nunca.



Este último podría ser el lamentable caso de títulos ya comentados como Les beaux gosses de Riad Sattouf, o incluso de Tamara Drewe, la adaptación de la novela gráfica homónima de Possy Simmonds, dicho sea de paso uno de los mejores tebeos que un servidor ha leído en los últimos años. Y eso que lo dirige uno de los grandes nombres del cine europeo -el británico Stephen Frears- y lo protagoniza la prometedora Gemma Arterton, vista recientemente en la bondiana Quantum of Solace, Furia de titanes o Prince of Persia (Las arenas del tiempo).



Podéis ver el trailer aquí, cortesía de IMDb. Y a continuación os dejamos aquí cinco fotogramas de este film... que esperamos poder ver en pantalla grande muy pronto. No obstante, de momento, no hay fecha de estreno español determinada.









sábado 28 de agosto de 2010

Las recomendaciones del sábado



Cómic:
NUEVAS HISTORIAS DEL VIEJO PALOMAR
Beto Hernandez
(La Cúpula, 2010)

Aunque es un pueblo pequeño, en Palomar no dejan de suceder cosas: unas niñas salvajes asaltan a los lugareños, extraños experimentos científicos provocan alucinaciones premonitorias y un bebé fantasma se aparece a las mujeres que no tienen hijos... Con estas cuatro historias breves, el que crease junto con sus hermanos la celebrada Love & Rockets regresa a un espacio mítico donde todo es posible, y vuelve a demostrar, tras obras maestras como Una oportunidad en el infierno o Hablando del diablo, que es uno de los autores más libres del panorama internacional.



Libro:
SÉ LO QUE ESTÁS PENSANDO
John Verdon
(Rocaeditorial, 2010)

El ex policía David Gurney vive retirado junto a su esposa hasta que la solicitud de ayuda de un amigo vuelve a ponerlo en circulación: este último ha recibido una carta cuyo autor parece ser capaz de leer la mente y saber con exactitud en qué número están pensando sus futuras víctimas... El director creativo de varias agencias publicitarias debuta como escritor con esta novela de suspense repleta de giros sorprendentes y considerada de las más adictivas de los últimos tiempos. Ideal para leer antes de que concluya el verano.


(De: El Periódico de Villena, n.º 240, 27-VIII-2010).

viernes 27 de agosto de 2010

80's Revival Party

Dos de las películas más esperadas de este verano eran, sin lugar a dudas, Los mercenarios de Sylvester Stallone y El Equipo A de Joe Carnahan. Ambas, dos cintas que de una u otra manera nos retrotraen a un modo de entender el cine (y la televisión) más propio de los años 80 que de nuestro presente.

De ambas producciones, junto a otro icono del pasado -el Freddy Krueger de la nueva Pesadilla en Elm Street-, hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:



jueves 26 de agosto de 2010

RIP: Satoshi Kon (1963-2010)

No solamente los fanáticos del anime, sino todos los amantes del mejor cine, están de luto estos días: para (triste) sorpresa de todos, ayer se sabía que un cáncer de páncreas nos ha privado, de forma cruelmente prematura, de Satoshi Kon, uno de los directores de animación más importantes del panorama internacional.



Después de estudiar en el Colegio de las Artes Musashino, y siendo un fan fatal del Astroboy del maestro Osamu Tezuka, Satoshi Kon comenzó su carrera artística como autor de manga, pero fue su paso al anime -que lo uniría irremediablemente a la célebre productora Madhouse- el que acabaría dándole renombre en todo el mundo. En 1998, después de colaborar con Katsuhiro Otomo, el autor de Akira, en obras como Roujin Z o el film colectivo Memories -donde firmó el guión del episodio "Rosa magnética"-, Kon filmaría su primer largometraje de animación: Perfect Blue.



De este magnífico film de animación para adultos, cuya trama gira alrededor de una cantante pop y de una serie de asesinatos, se dijo que era la versión animada del giallo italiano en general y del cine de Dario Argento en particular. Se trata pues de un film con generosas dosis de sexo y sobre todo de sangrienta violencia que no deja a nadie indiferente.



No obstante fue su siguiente largometraje de 2001, el ambicioso, complejo y lírico Millennium Actress, el que lo convirtió en una figura de referencia no ya solo para los aficionados al anime nipón, sino para los cinéfilos de todo el mundo. Un prestigio que se mantuvo cuando dos años después estrenó Tokyo Godfathers, y también cuando dio el salto a la televisión con la exitosa serie de intriga Paranoia Agent, que llegó a ser comparada con la mismísima Twin Peaks de David Lynch y Mark Frost.



Su último largometraje terminado, Paprika, lo trajo como invitado de lujo al festival de Sitges de 2006. Paprika es un relato onírico de cierta complejidad ambientado en el mundo de los sueños, que ha influenciado a numerosos trabajos posteriores, entre ellos la aplaudida Origen de Christopher Nolan. Lamentablemente, su temprana e inesperada muerte trunca una prometedora carrera que nos deja un film supuestamente inacabado: The Dreaming Machine.



Satoshi Kon nació en 12 de octubre de 1963 en Hokkaido, Japón, y falleció en 24 de agosto de 2010. Tenía por tanto 46 años. Descanse en paz.

[Imágenes: Perfect Blue, Millennium Actress, Paprika, Paranoia Agent.]

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