Abandonad toda esperanza

miércoles, 16 de abril de 2014

La Comicoteca: Sandman (Vol. 4: "Estación de nieblas")




Sandman Vol. 4: "Estación de nieblas"
Guion: Neil Gaiman / Dibujo: Kelley Jones et alii
Barcelona, ECC, diciembre de 2013
ISBN: 978-84-15990-27-7
224 pp. (color) - 17,95 €

Este Volumen 4 incluye:
- The Sandman n.ºs. 21-28.

El cuarto volumen de esta edición de Sandman por parte de ECC cuenta con el siguiente material extra: una introducción a cargo del escritor Harlan Ellison (4 págs.), un breve epílogo firmado por el propio Neil Gaiman (1 pág.) y una galería de ilustraciones (5 págs.) con el trabajo de Terry Moore y Teri S. Wood, Brian Bolland, Shane Oakley, Paul Lee y Craig Hamilton, así como las habituales semblanzas biográficas de cada uno de los autores (1 pág.); también se incluyen todas las ilustraciones de Dave McKean tanto para las cubiertas de los números 21 a 28 de The Sandman como para el cuarto volumen recopilatorio.





Texto promocional

En esta nueva entrega de la maravillosa saga onírica de Neil Gaiman, Morfeo viaja al Infierno en busca de una antigua amante. Pero durante su estancia descubrirá un importante cambio relacionado con el reino supuestamente gobernado por Lucifer. Con Kelley Jones como dibujante principal, este imprescindible arco argumental se alzó con el Premio del Salón del Cómic de Angouleme de 2004 al Mejor Guion.

Sandman es con razón la colección de cómics más aplaudida y premiada de los años noventa. Esta epopeya soberbia y muy melancólica cuenta con el elegante guion de Neil Gaiman y los dibujos de un elenco de artistas que se van alternando y que se encuentran entre los más solicitados de la actualidad. Es una rica combinación de mitos modernos y fantasía oscura donde la ficción contemporánea, el drama histórico y la leyenda se entrelazan a la perfección. La saga de Sandman comprende una sucesión de relatos únicos en la literatura gráfica y narra una historia que jamás olvidaréis.





La crítica ha dicho

"La labor de Neil Gaiman como narrador en The Sandman tiene múltiples lecturas. Como constructor de una mitología propia es un creador nato, capaz de aunar la erudición y la refundación de múltiples referentes (clásicos, literarios, artísticos, mitológicos) en un todo homogéneo e integrado que supone una de las obras más notables de finales de siglo. Tan implicado está en ella que prácticamente cualquier trabajo que hubiese hecho antes o después se ha tildado de menor. De hecho, podría describirse al inglés como un guionista de una sola creación, absorbido y consumido por ella; inevitablemente marcado por un cómic que debiera haber sido el broche de oro en su carrera y que concibió demasiado pronto. Lo que más asombra de él es lo que ya fascinaba en Tolkien: la generación casi de la nada de un mundo propio, sugestivo, lírico e inmenso. Un mundo en el que el lector desea perderse y sumergirse cada vez más. Todo lo que se lea antes y todo lo que se lea después queda inevitablemente marcado por la comparación y la referencia con The Sandman. [...]
Como escritor de personajes, a su vez, se muestra brillante. Es capaz de otorgarles un porte regio o una humanidad cálida; o ambas a la vez. No sólo desarrolla bien los personajes principales (complementados por esas líneas argumentales paralelas), sino que además produce con gran sensibilidad secundarios entrañables en apenas unas páginas. [...]
Pero a la hora de evaluar su papel como narrador, analizar su labor se me antoja algo complicado. Leí una vez que los cómics de Gaiman son excelentes para ser leídos; que parecen trabajos realizados por alguien que se definiría a sí mismo como escritor, pero no como guionista de cómics. Y suscribo parcialmente la opinión. Gaiman utiliza la narración gráfica de forma excelente y con un uso magistral de los recursos gráficos que el cómic le proporciona… aunque lo cierto es que lo hace con poca originalidad. O en otras palabras: dispone gran variedad de recursos y los usa todos de forma inteligente cuando y donde conviene, pero pocas veces resulta efectista y en contadas ocasiones se concede el privilegio de hacer algo rompedor. Es como si la innovación gráfica no le interesara especialmente. Diríase que supedita por completo la narración gráfica a su labor como literato. Es utilitarista con el apartado gráfico, como demuestra el hecho de que opte por emplear gran cantidad de dibujantes y exprimir lo mejor de cada uno de ellos para que aporten su visión sobre el personaje y su mundo. Y lo es con la narración gráfica. No le importa el aspecto de su creación (más allá de unas características icónicas generales siempre presentes), sino lo que es capaz de contar con ella; como si fuesen los distintos aspectos que Morfeo puede adoptar o las distintas formas en las que la humanidad ha concebido al Sueño a lo largo de la Historia.
[...]
Si tuviera que escoger dos palabras que definieran el apartado gráfico de The Sandman serían 'heterogéneo e irregular'. Gaiman controla totalmente los números, es extremadamente delicado en los guiones y pronto aprende a sacar partido de las virtudes de cada dibujante para plantear soluciones narrativas adaptadas a cada uno de ellos, lo que justifica la introducción de algunos artistas para sólo un número. [...]
Precisamente es esa variabilidad en relación con el argumento lo que me hace pensar que el gran número de dibujantes es usado para que los personajes de The Sandman, o incluso las historias contenidas en él, no queden en el imaginario colectivo del lector con una estética definida, sino como una idea que cobra distintas formas. Recordemos que todos los miembros de los Eternos son personificaciones antropomórficas de principios universales, y dotarlas de un único aspecto hubiera sido limitarlas demasiado. Por otra parte, estamos hablando de sueños y de una serie muy ambiciosa, y tanto al onirismo como a la ambición le sientan bien que una gran cantidad de artistas (algunos luego consagrados) hayan pasado por la serie. La heterogeneidad visual se presenta así como el perfecto complemento de unas historias que pretenden trascender y, sobre todo, dar una imagen de cambio a lo largo de los siglos. Tan es así que el propio personaje principal de la serie se nos presenta con muy distintos atributos, facciones, ropajes e incluso expresiones. Sólo queda de él un concepto que se define por los actos que realiza y nada más (así como unos rasgos icónicos sucintos: tez blanca, ropa oscura, ojos ensombrecidos que viran a rojo, etc).
[...] The Sandman es una obra que me encanta y me fascina. Dudo que haya sido capaz en un espacio tan pequeño (y no es irónico) de transmitir todo lo que este cómic supone para mí, o lo que pueda suponer para cualquiera de sus lectores. Personalmente la considero la obra más redonda de la Historia del Cómic, aunque puede (más bien es seguro) que no haya leído todo lo necesario como para afirmarlo con rotundidad. Sólo puedo decir que hasta el momento no he leído nada mejor."
- José Torralba, Zona Negativa

"The Sandman fue una serie autoconclusiva publicada entre 1989 y 1997 que comenzó como cómic de culto y terminó convertida en una de las novelas gráficas más vendidas e influyentes de la historia. Hasta el punto de ganar en su día el premio World Fantasy Award entregado por primera vez a un cómic y provocando las iras de los escritores más puristas. El protagonista de la obra es Sueño o Morfeo, el menor de Los Eternos, seres hermanos que están más allá de la vida, la muerte y de todas las cosas. Los Eternos no son dioses, son algo más pese a su apariencia semi-humana, son una especie de conceptos o responsabilidades. Sus nombres son Destino, Muerte, Delirio, Deseo, Desespero y Destrucción. Tampoco son súper-héroes, de hecho padecen debilidades humanas como la crueldad, la soberbia e incluso la locura. Precisamente la trama central de The Sandman es la evolución de Sueño desde su ego o arbitrariedad como ser supremo hasta la aceptación y/o negación de sus responsabilidades. Encerrado por un mago durante setenta años, Sueño deberá volver a poner en orden su reino, El Sueño (The Dreaming) el lugar en el que nacen y viven todas las historias del mundo. Porque todas las historias son sueños.
Todo esto no es más que una pincelada que ofrece una idea de la complejidad, riqueza y belleza del universo creado por Gaiman. Un universo que entronca con otros a priori tan distintos y alejados del cómic como la mitología clásica y de varias culturas, la literatura (sobre todo Shakespeare) la filosofía o las historias de terror de toda la vida, y todo esto sin olvidar ciertas dosis de humor a menudo negro. Pero dicha complejidad y riqueza también viene dada por una galería de personajes tan maravillosos e irrepetibles como numerosa. Se podría decir que casi la totalidad de personajes, principales y secundarios, que aparecen en The Sandman gozan de una fascinante historia y mundo propio que dan pie a innumerables tramas y subtramas. Hecho este que ha sido aprovechado por diversos dibujantes y guionistas para lanzar series o números paralelos. Mención aparte merece el personaje de Muerte, hermana mayor de Sueño, uno de los más icónicos y geniales personajes de la historia del cómic.
Ilustrada por diversos dibujantes de la talla de Michael Zulli, Jill Thompson, Kelley Jones o Mike Dringerberg, entre otros, destaca sobre manera el impresionante trabajo de Dave McKean para cada una de las portadas de la serie, auténticas obras de arte en sí mismas. The Sandman ha sido definida, erróneamente a mi entender, como un cómic para intelectuales o para gente que odia los cómics. Yo diría que es una obra tan fascinante como imperecedera que trasciende de forma única las supuestas fronteras entre cómic y literatura. Tan imprescindible como disfrutable."
- Javier Vayá Albert, Papel de periódico

"Hay muchos lectores que jamás se han planteado leer un cómic. Los cómics, dicen, son para niños, son para adolescentes, son simples, no son para intelectuales. Son, en definitiva, material menor.
Por culpa de esos prejuicios, hay miles de tesoros que están dejando pasar. The Sandman es uno de ellos.
En el mundo anglosajón, The Sandman (el hombre de arena) es el personaje que, por la noche, trae a los niños dulces sueños soplándoles arena mágica en los ojos.
En la novela gráfica, Neil Gaiman emplea el nombre y el concepto, pero el protagonista es Sueño, también conocido como Morfeo, Rey de los Sueños y otra multitud de nombres relativos siempre al mismo arquetipo: aquel que controla nuestros sueños.
La historia comienza cuando Sueño es capturado por error mediante un ritual destinado a invocar a la Muerte. Es retenido durante 70 años y cuando logra escapar, el reino de los sueños ha sido devastado por su ausencia. Debe encargarse de recomponerlo y de recuperar las tres piezas que la orden le robó al capturarlo y en las que ha depositado todo su poder...
No se trata de una historia lineal, ni de un caramelo infantil en forma de viñetas: se trata de un relato adulto, duro, con escenas de horror y violencia, con realismo, con sufrimiento y venganza, piedad y compasión. No todo acaba bien, ni tampoco todo acaba mal. Como en la vida misma, hay cosas que no querremos ver y que nos removerán las entrañas. Es algo que sólo consiguen las obras maestras.
The Sandman es una de las referencias del formato de las novelas gráficas: ha sido el único cómic en la historia en ganar el World Fantasy Award, y uno de los pocos en colarse en las listas de más vendidos del New York Times. Su autor, Neil Gaiman, ha ganado prácticamente todo lo que un autor de fantasía puede ganar: premios Hugo, Nebula, Bram Stoker, etc.
The Sandman ha traído al universo de las novelas gráficas a lectores que no han leído otro cómic en su vida. No es extraño. Se trata de un cómic muy intelectual, con cientos de referencias a otros obras, otros escritores, mitos, etc. Por ejemplo, mi adorado G. K. Chesterton aparece como un personaje que ha huido del mundo del sueño y al que persigue Sueño. O el psiquiátrico de Arkham, que reconocerá cualquier lector de Lovecraft. O las tres parcas, Caín y Abel, las Puertas de Cuerno y Marfil de la Odisea, el joven escritor sin talento William Shakespeare con el que Sueño hace un trato... la lista es interminable, y enriquece la obra.
[...]
Lo mejor:
Es una obra maestra. ¿Hay más que decir?"
- Leemaslibros.com





Comentario acerca de la serie

A estas alturas, ¿se puede añadir algo nuevo sobre la obra que está considerada como uno de los más grandes clásicos contemporáneos del cómic estadounidense? Quizá sí. O quizá no, y tengamos que limitarnos a hacer un poco de historia...

The Sandman es una colección editada por DC Comics entre enero de 1989 y marzo de 1996, que acabó constando de 75 entregas, y que pasó a formar parte del sello Vertigo en cuanto este se constituyó como tal. A lo largo de toda la colección, los guiones corrieron a cargo del guionista británico Neil Gaiman, que acabaría consagrándose como una gran estrella del medio gracias a esta revisitación de un viejo personaje del cual la compañía poseía los derechos, y del que acabó quedando el nombre y poco más. Los dibujos corrieron a cargo de un gran número de dibujantes, como Sam Kieth -que figura como co-creador del concepto, aunque lo abandonó tras las cinco primeras entregas-, Mike Dringenberg, Marc Hempel, Kelley Jones, Jill Thompson, Charles Vess o Michael Zulli. Las portadas, muy emblemáticas y populares en su día, fueron diseñadas por un colaborador habitual de Gaiman, Dave McKean (Celluloid), el cual utilizó para su labor una combinación de pintura, fotografía, dibujo a lápiz, collage, arte digital e incluso esculturas.

Resumir la historia que cuenta The Sandman es tarea ardua, pero puede señalarse, a grandes rasgos, que su protagonista principal es Sueño, la personificación de los sueños mismos, y que como tal pertenece a una familia conocida como los Eternos. Esta la forman siete hermanos, cada uno representación antropomórfica de un concepto. Ellos son, de mayor a menor: Destino, Muerte, Sueño, Destrucción, Deseo, Desespero y Delirio. Por su parte, Sueño es conocido por una amplia variedad de nombres, aunque el más habitual es Morfeo. Su personalidad, fría y cruel al principio, evoluciona una vez se repleantea la posibilidad de reparar los errores cometidos en el pasado. De hecho, el propio Gaiman resumió sucintamente el argumento de la serie así: "El Rey de los Sueños aprende que uno debe cambiar o morir, y toma su decisión".

Con el paso del tiempo, Sandman fue adquiriendo la categoría de cómic de culto, para después pasar a ser considerado como una obra maestra incontestable. Por tanto, no es de extrañar que DC reimprimiera el material de Gaiman y compañía una y otra vez, en distintas ediciones de tapa dura y tapa blanda. Finalmente quedó dividida en diez tomos recopilatorios:
- Vol. 1: "Preludios y nocturnos";
- Vol. 2: "La casa de muñecas";
- Vol. 3: "País de sueños";
- Vol. 4: "Estación de nieblas";
- Vol. 5: "Jugar a ser tú";
- Vol. 6: "Fábulas y reflejos";
- Vol. 7: "Vidas breves";
- Vol. 8: "El fin de los mundos";
- Vol. 9: "Las benévolas";
- Vol. 10: "El velatorio".

A esta serie de diez volúmenes habría que añadirle una serie de especiales, como los muy conocidos Muerte: El alto coste de la vida y Muerte: Lo mejor de tu vida, protagonizados por la hermana mayor de Sueño; el volumen Sandman: Cazadores de sueños, escrito por Gaiman con ilustraciones a cargo de Yoshitaka Amano; el tomo colectivo Noches eternas (siete historias cortas, cada una de ellas protagonizada por un Eterno, y dibujadas por Glenn Fabry, Milo Manara, Miguelanxo Prado, Frank Quitely, P. Craig Russell, Bill Sienkiewicz y Barron Stoney); o The Sandman: Overture, que supondrá el regreso de Neil Gaiman, esta vez en compañía del dibujante J. H. Williams III (Promethea, Batwoman), a la obra que lo convirtió en un ídolo de masas. Muy merecidamente, podríamos añadir.

La presente edición a cargo de ECC podría convertirse muy bien en la edición definitiva de Sandman en nuestro idioma, y una adquisición obligatoria para cualquier lector y coleccionista que se precie. En resumen: si no la has leído, ya estás tardando en hacerte con ella. Y si ya la has leído... vuelve a hacerlo, porque es probable que te encuentres con una agradable sorpresa: la de estar ante una obra que no solo no ha perdido ni un ápice de interés con el paso del tiempo, sino que se erige sin aparente esfuerzo como uno de los diez títulos indispensables del cómic norteamericano de todos los tiempos. Casi nada.





Comentario acerca de este volumen

Como cualquier arco argumental de Sandman, "Estación de nieblas" también tendrá sus detractores, pero nadie le puede negar a estas alturas que fue la primera de las historias largas de la colección en la que Neil Gaiman demostró que le había tomado el pulso a su propia obra y ya sabía por dónde se iba a encaminar todo lo que vendría después.

Apartándose definitivamente de los ecos del Universo DC convencional que todavía resonaban en las primeras entregas de la serie, "Estación de nieblas" continúa lo narrado en uno de los episodios centrales y más recordados de la primera saga de la colección, la mítica "Preludios y nocturnos": "Una esperanza en el infierno", en la que el Señor de los Sueños visitaba el Hades para recuperar su yelmo mágico enfrentándose al demonio Choronzon.

El relato en cuestión arranca con Destino convocando a sus hermanos, el resto de los Eternos, a una reunión familiar. Una reunión que es en sí misma la razón de llevarse a cabo, pues a partir de ella se desatarán una serie de acontecimientos que darán pie a una de las historias más recordadas de la obra: la dimisión de Lucifer Estrella del Alba como señor del Infierno y el consiguiente enfrentamiento de diversas deidades reunidas en el Reino del Sueño por el control del Hades, que solo se resolverá con la decisión del propio Morfeo a propósito de a quién entregar la llave que se le ha dado contra su voluntad.

En cuanto al apartado gráfico, mencionar que el ilustrador más habitual de la presente historia es Kelley Jones (Batman: Lo invisible), de cuyo arte ya pudimos disfrutar en el inmediatamente anterior "País de sueños" y que en el caso de haber elegido un dibujante titular para toda la obra habría sido una opción perfecta. Junto a él, uno de los creadores de la serie, Mike Dringenberg, y un invitado de excepción como Matt Wagner (Madame Xanadú), el autor de Grendel y Mage.

El resultado es, como decíamos, una historia que aporta ya de manera más o menos definitiva la temática, el tono y la atmósfera que primará en el resto de la obra: un cóctel que equilibra a la perfección fantasía y terror, revisitando mitos clásicos y contemporáneos y forjando a su vez otros propios. Una porción más, de valor incalculable por sí misma, de una obra maestra incontestable.


martes, 15 de abril de 2014

No es posible no comunicar


El teórico y psicologo austríaco nacionalizado estadounidense Paul Watzlawick, que falleció en 2007, fue una de las figuras clave de la Teoría de la comunicación humana y del Constructivismo radical. Desde este mismo año, siete después de su muerte y de la mano de la editorial Herder, podemos leer traducido a nuestro idioma No es posible no comunicar, que no es sino una recopilación de textos extraídos de sus ensayos fundamentales a propósito del tema que vertebró buena parte de su pensamiento: la comunicación.

A continuación os facilitamos más datos acerca de este libro, de lectura indispensable para los interesados en este tema, así como en el relativismo y en otras cuestiones de profundo calado filosófico.




Título: No es posible no comunicar
Autor: Paul Watzlawick
Editorial: Herder
Año: 2014
Lengua: Castellano
Encuadernación: Rústica
ISBN: 9788425430992
N.º de páginas: 384 págs.
PVP: 24,90 €

Paul Watzlawick es una de las figuras clave de la psicología del siglo XX. De origen austriaco, se asentó en 1960 en Palo Alto, California, donde a través de sus investigaciones en el Mental Research Institute desarrolló la teoría de la comunicación que lo hizo famoso. Para explicarla, estableció cinco axiomas, entre los que incluyó el que da título a este libro: no es posible no comunicar. Se trata de una recopilación de textos, extraídos de sus obras principales, en los que el autor abordó a fondo la comunicación.


Paul Watzlawick


El constructivismo radical de Watzlawick niega la existencia de una verdad absoluta. Cuando alguien ha creído encontrar esa verdad, ha terminado cometiendo los mayores crímenes contra la humanidad. Al mismo tiempo, nos alerta sobre el impacto de los medios de comunicación en el comportamiento humano: "Han llegado al punto de lavarnos el cerebro como ningún gobierno totalitario consiguió jamás".

Según el autor no encontramos la realidad, sino que la creamos. Nuestra percepción de la misma es pura construcción subjetiva, y, por tanto, modificable. Watzlawick nos ofrece métodos para analizar situaciones confusas, suavizar conflictos y aclarar diferencias de opinión. No podemos esperar fórmulas y recetas definitvas, puesto que la infinita diversidad de la vida nos obliga a reaccionar de un modo diferentes y nuevo en cada ocasión. Sin embargo, podemos entender en qué consisten los problemas. La realidad es el resultado de la comunicación.

lunes, 14 de abril de 2014

Los lunes... Batman: Gotham a luz de gas




Batman siempre ha sido uno de los superhéroes más populares de todos los tiempos, quizá el que más con la salvedad de su compañero de fatigas en el Universo DC: Superman, el Hombre de Acero. Pero qué duda cabe que en los últimos años su popularidad se ha visto acrecentada todavía más gracias al cine (desde las películas de Tim Burton y Joel Schumacher hasta la más reciente trilogía, merecidamente aplaudida, de Christopher Nolan) y, por qué no decirlo, a algunos autores que han dado lo mejor de sí dentro del medio que vio nacer al personaje a finales de la década de los 30: el cómic. Esto explica el gran número de títulos protagonizados por el personaje que llegan cada mes a las librerías especializadas, en estos tiempos y en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Por eso vamos a dedicarle una sección semanal en exclusiva que durará mientras haya nuevos títulos que comentar; y por lo que se ve, parece que va para rato... para alegría de la legión de seguidores del Hombre Murciélago.




Por esta sección dedicada al personaje creado por Bob Kane ya habían pasado un par de títulos incluidos dentro de la línea Otros Mundos: La maldición que cayó sobre Gotham y Nueve vidas. Por lo tanto, no podía tardar mucho que apareciera por aquí también el cómic protagonizado por el Hombre Murciélago que precisamente sirvió para inaugurar esta línea que aglutina historias protagonizadas por versiones alternativas de los personajes del Universo DC tradicional. Nos referimos, claro, a Gotham a luz de gas, una obra que ya goza del marchamo de clásico contemporáneo del cómic superheroico.




Llamada originalmente Gotham by Gaslight y editada hasta la fecha en español con el menos literal título de Gotham: Luz de gas, este especial fue publicado por vez primera en el ya lejano 1989, y fue uno de los primeros títulos de DC Comics, después de aquella estupenda miniserie Odisea cósmica escrita por Jim Starlin, en contar con el hoy popularísimo Mike Mignola, creador de Hellboy, a los lápices. Pero es de justicia señalar que aunque Mignola pusiera una parte importante en el estupendo resultado final, el proyecto surgió de la imaginación de su guionista, Brian Augustyn, luego co autor de Crimson junto a Humberto Ramos.


Una página publicitaria de la época al respecto


"¿Y si Batman hubiera vivido en la época victoriana?", fue la pregunta al más puro estilo What if...? que le formuló Augustyn a su editor y colega Mark Waid (Irredeemable) al requerimiento de este, que andaba a la búsqueda de una idea sobre la que realizar un especial de la colección Secret Origins, que se encargaba de supervisar por aquel entonces. La propuesta fue del agrado tanto de Waid como del citado Mignola, que en obras posteriores -precisamente, la citada La maldición que cayó sobre Gotham es una de ellas- demostraría su particular querencia por los relatos góticos, la era victoriana y, por extensión, la ficción steampunk.




La unión de Augustyn y Mignola, con la inestimable colaboración de otro esteta de relumbrón, P. Craig Russell, al entintado, dio como resultado este relato metarreferencial que une los caminos de Batman y el mismísmo Jack el Destripador en la ciudad de Gotham, sumando a este popular y nunca atrapado asesino en serie al plantel de compañeros y/o enemigos de lujo surgidos de otras editoriales e incluso otros ámbitos artísticos a los que se ha enfrentado el Hombre Murciélago, y que pasan por el Increíble Hulk, el Juez Dredd, el detective Sherlock Holmes, el incansable Drácula y hasta los Aliens y Predators surgidos de las producciones cinematográficas de la 20th Century Fox.




El relato, precedido por un breve prólogo firmado por Robert Bloch (autor de la novela en que se basó Psicosis, y que también firmó la historia Suyo afectísimo, Jack el Destripador), arranca con la enésima e inevitable variación de los orígenes de Batman: esto es, el asesinato de Thomas y Martha Wayne ante los atónitos ojos de su indefenso hijo Bruce. Acto seguido, la acción se traslada a la ciudad de Viena, en el año 1889: el millonario Bruce Wayne se despide de su maestro y fundador del psicoanálisis, el doctor Sigmund Freud, en uno de esos homenajes tan habituales en este tipo de historias (también hay otro al citado Holmes, aunque este más velado y que por tanto puede pasar desapercibido para el lector menos atento).




Tras despedirse de Freud, Bruce Wayne regresa a la ciudad de Gotham sin adivinar que allí deberá enfrentarse al misterioso individuo que un año antes conmocionó a todo Londres asesinando a cinco prostitutas (hechos que cualquier aficionado al cómic que haya disfrutado de From Hell, la obra maestra de Alan Moore y Eddie Campbell, conocerá de sobra). Menos aún puede intuir que será declarado sospechoso primero y culpable después de haber cometido otros crímenes similares en Gotham. Por supuesto, al final del relato Batman descubrirá la verdadera identidad de Jack, y sin revelarla aquí ya adelantamos que no tiene nada que ver con la tesis conspiranoica de Moore y Campbell... ni con ninguna otra que se hubiese expuesto hasta la fecha.




El éxito de este especial trajo consigo que, apenas dos años después, se publicara Batman: Master of the Future, otro relato que podría considerarse como una secuela del anterior, dado el concurso de Augustyn como guionista y un par de referencias a la historia precedente. Ahora bien, este Batman: Amo del futuro tiene poco más que ver con Gotham a luz de gas más allá de los elementos aquí citados, pues en esta ocasión el homenaje de los autores y la línea Otros Mundos está centrado en las novelas de Jules Verne Robur el conquistador y Dueño del mundo., popularizadas en 1961 con una adaptación cinematográfica protagonizada por el gran Vincent Price.




Aunque estemos ante un cómic bastante menos interesante que el anterior, es de agradecer que la editorial lo haya recuperado junto con el primero en el presente volumen; una decisión esta que no solo agradará a los lectores más completistas del Caballero Oscuro, sino a cualquier aficionado que se precie aunque solo sea por el interés del apartado gráfico, obra de un Eduardo Barreto espléndido, fallecido prematuramente en 2011, cuando a este autor uruguayo todavía le quedaba mucho por decir en la industria del cómic. Sirva esta edición, y por extensión esta humilde reseña, como homenaje a su legado.


Título: Batman: Gotham a luz de gas
Autores: Brian Augustyn (guion) / Mike Mignola & Eduardo Barreto (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: diciembre de 2013
120 pp. (color) - 11,95 €

domingo, 13 de abril de 2014

365 cervezas


365 cervezas, así de golpe, le parecerán demasiado a cualquiera. Pero si las administramos a razón de una por día, la cosa cambia. Esta es la propuesta de Juan Muñoz Ramos en 365 cervezas que no puedes dejar de probar, que acaba de publicar Grijalbo Ilustrados y que, como su título indica, recoge un largo listado de cervezas que, tras una breve introducción, comenta pormenorizadamente clasificándolas por la zona geográfica de origen. Una lectura recomendabilísima para una jornada festiva como hoy, que ya adelanta el calor estival...




Más datos acerca del libro, a continuación:

Título: 365 cervezas que no puedes dejar de probar
Autor: Juan Muñoz Ramos
Editorial: Grijalbo Ilustrados
Año: 2014
Lengua: Castellano
Encuadernación: Rústica
ISBN: 9788415989165
N.º de páginas: 272 págs.
PVP: 19,90 €

365 cervezas para disfrutar cada uno de los días del año.
El panorama cervecero ha cambiado mucho y la oferta de cervezas es amplia y apasionante: desde las tradicionales ale, de abadía trapenses belgas, hasta las magníficas y oscuras stout, las refrescantes lager o las sorprendentes cervezas elaboradas con frutas o, incluso, con arroz. 365 cervezas que no puedes dejar de probar propone un recorrido fascinante por los cinco continentes y recoge las mejores propuestas para ayudar al lector a convertir cada trago en una experiencia única y gratificante. Tipo de cerveza, nota de cata, temperatura de servicio, color, maridajes..., este libro ofrece toda la información necesaria para que los aficionados a esta bebida milenaria puedan escoger una cerveza diferente para cada día del año.

sábado, 12 de abril de 2014

Las recomendaciones del sábado



Cómic: 
LOVECRAFT: LA ANTOLOGÍA GRÁFICA
Varios autores
(Norma, 2013)

El nuestro parece un mundo racional en el que la principal amenaza proviene de nuestra propia especie; pero hay criaturas primigenias e innombrables que esperan el momento adecuado para recuperar lo que un día fue suyo... Uniéndose a esa tradición de autores que se atreve a convertir en imágenes los horrores indescriptibles del escritor de historias de terror más influyente del último siglo, y que va de Alberto Breccia a Hernán Rodríguez, los responsables de la presente antología nos ofrecen versiones de relatos tan populares como "Dagón", "Las ratas en las paredes" o "La llamada de Cthulhu"; así hasta alcanzar dieciséis historias de cuya autoría cabe destacar a Ian Edginton y D’Israeli (Trazos escarlata), Jamie Delano y Steve Pugh (Animal Man), Leah Moore y John Reppion (Albion), Pat Mills (Sláine) o I.N.J. Culbard, que ya adaptó En las montañas de la locura. Indispensable para lovecraftianos de pro.



Libro:
LA DESTRUCCIÓN DEL ARTE
Dario Gamboni
(Cátedra, 2014)

En los dos últimos siglos esculturas, pinturas y otras obras de arte han sufrido ataques virulentos cuyas razones merecen estudiarse y explicarse... El subtítulo del presente ensayo, "Iconoclasia y vandalismo desde la Revolución Francesa", deja bien a las claras el objetivo de su autor, catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Ginebra: analizar la destrucción de obras de arte en Occidente, si bien se centra en los años que van desde el fin de la II Guerra Mundial a nuestros días. Documentado y convenientemente ilustrado, estamos ante una obra de referencia para los amantes del arte contemporáneo. Muy interesante.


(De: El Periódico de Villena, 11-IV-2014).

viernes, 11 de abril de 2014

Fantasmas, parásitos y viajes en el tiempo


Hace dos semanas dedicamos una columna de prensa a tres películas que pasaron por el Festival de Sitges y que llegaban ahora a los cines españoles: Byzantium, Apollo 18 y The Woman. Este es también el caso de Upstream Color, Seguridad no garantizada y Los huéspedes, que se estrenan ahora en los cines, y a los que dedicamos algo de la atención que sin duda se merecen.

Podéis leer la columna de Abandonad toda esperanza de hoy aquí:



Upstream Color: la nueva propuesta radical de Shane Carruth

jueves, 10 de abril de 2014

La Caja de Morrison


Como ya saben los más fieles visitantes de este vuestro blog, nunca dejo pasar la ocasión de recomendar todas y cada una de las entregas de la publicación digital La Caja de Pandora, desde aquel prometedor primer número hasta el estupendo Especial Japón. Pero en esta ocasión, con el recién aparecido número 8, lo hago con más razón todavía: y no solo por tratarse de un monográfico dedicado a los superhéroes (tema habitual de esta casa), sino porque por vez primera tengo el honor de colaborar con tan espléndida publicación. Y lo hago con un artículo sobre el concepto de metacómic -tema que ya traté, desde una perspectiva más general, en un ensayo para un dossier sobre cómic y literatura que acabó publicándose también en Tebeosfera- a partir de dos títulos guionizados por Grant Morrison: Animal Man y Flex Mentallo. Para poder leer este y otros artículos interesantes sobre el tristemente célebre doctor Fredric Wertham, personajes como Hulk o Silver Surfer, escritores como Michael Chabon, películas como Supergirl o músicos como John Williams o Hans Zimmer, por citar algunos de los temas tratados, podéis descargarlo aquí.


Grant ex maquina, o Morrison visto por su colega Frank Quitely

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