Abandonad toda esperanza

miércoles 11 de noviembre de 2009

Noviembre: Novedades Glénat

Ojo con las novedades de Glénat para este mes: destacamos cuatro, que incluyen nada más y nada menos que la tercera entrega de Los náufragos del tiempo de Forest y Gillon, obra maestra del tebeo europeo de ciencia ficción, y El experimento, el -al menos por un servidor- esperadísimo nuevo trabajo de Juaco Vizuete, autor de El resentido y dibujante de Julito, el cantante cojito:



- El experimento
Juaco Vizuete
96 pp. (color) - 19,95 €

Sinopsis: Si Franz Kafka regresara de la muerte para escribir un cómic de superhéroes, el resultado sería El Experimento. Juaco Vizuete, el autor de El Resentido -obra que le valió una nominación como autor revelación en el Salón del Cómic de Barcelona- nos sorprende en esta ocasión desplegando una variedad de registros gráficos que beben tanto de Jack Kirby como de Art Spiegelman, y corrobora que es un guionista sensacional. Con El Experimento, la novela gráfica alcanza un nuevo grado de madurez en España.



- Necróticas
Angel
64 pp. (color) - 15 €

Sinopsis: Necróticas es un libro de ilustraciones humorísticas que hará partirse la caja a las fans de Stephenie Meyer con sentido del humor. Su autor, Angel, es en realidad un demonio con el pincel y el cerebro tan afilados como los caninos del Lestat de Anne Rice. Sin que el pulso le tiemble, pero con ternura, abre en canal al rollo gótico y deja que se desangre por la herida a borbotones de carcajadas. Necróticas es, sin lugar a dudas, el libro que las hijas de Zapatero hubieran matado por regalarle a Obama.



- Los náufragos del tiempo (Vol. 3)
Paul Gillon
112 pp. (color) - 19,95 €

Sinopsis: Ciencia ficción en estado puro. Los náufragos del tiempo es una obra precursora de la ciencia ficción moderna. Una space opera que ocupa un lugar destacado junto a La guerra de las Galaxias y a 2001: Una odisea en el espacio. El cómic se convirtió enseguida en una serie mítica entre los aficionados a la ciencia ficción gracias a la desbordante imaginación y la fina ironía de Jean-Claude Forest y al grafismo realista y elegante de Paul Gillon. A finales del siglo XX, para preservar la raza humana, Christopher y Valérie son hibernados y lanzados al espacio en dos cápsulas ovoides. Mil años más tarde, Christopher despierta en una Tierra al borde del colapso, una terrible plaga de esporas tóxicas propaga la muerte por el planeta y los invasores trasos, unas ratas con enormes poderes mentales, están conquistando el sistema solar. Cinco tomos dobles de aventura en estado puro. Dice François Schuiten en el prólogo de este libro: "… para un autor de cómic es una auténtica conmoción enfrentarse a las planchas originales de Paul Gillon".



- Ultrabrutal
Mike Ibáñez
104 pp. (b/n y color) - 9,95 €

Sinopsis: Más devastador que Palahniuk, tan delirante como Pynchon y casi tan apocalíptico como Ballard. Después de su excelente pOp cOntrOl, Mike Ibáñez nos vuelve a sorprender, esta vez con una controvertida novela que tiene lugar en la década de los setenta y narra la historia de Abraham "Abe" Newman, yanqui judío y veterano de Vietnam que ha emigrado a Israel en un incomprensible subidón de "judeidad". El 7 de julio, Abe oye repetidamente una voz dentro de su cabeza que le ordena filmar una snuff movie con Isaaac, su primogénito de 7 años, como víctima/estrella. Sacrificio. Ritual. Abe lo interpreta como una señal. Compra una cámara de 16 mm, rollos de película, cuchillos, bisturís y un serrucho…



Para más información acerca de estos y otros títulos, como son las series manga en curso, nada como consultar la web de la editorial y descargarse el catálogo de novedades.

martes 10 de noviembre de 2009

Bodrios que hay que ver: Teléfono mortal

Cuando en esta sección de "Bodrios que hay que ver" comentamos el lamentable debut del gran Robert Englund (al que tuvimos el placer de conocer en Sitges), 976: El teléfono del infierno, hicimos un repaso por las más terroríficas aportaciones del invento de Alexander Graham Bell a la historia del cine. Y entre todos aquellos títulos, mejores o peores -la mayoría peores, claro- aparecía el film que protagoniza la entrega de hoy: Teléfono mortal, de Ruggero Deodato.



De título original Minaccia d'amore pero más conocida con el internacional de Dial: Help, esta producción de 1988 es ya definitoria y característica de la etapa de decadencia del otrora maestro de cine de explotación italiano. No es la primera vez que Deodato visita esta sección -hablamos de él cuando Trampa para un violador-, pero ya aclaramos aquella vez que se debía a lo apropiado del film para armar una entrega consistente de títulos acerca de violaciones.



El problema de Teléfono mortal surge de lo absurdo de su historia, tan tontorrona que el que fuera responsable de la célebre y polémica Holocausto caníbal muy poco puede hacer con ella. Veamos: la protagonista es Jenny Cooper, una modelo inglesa que se traslada a trabajar a lo que debe ser Roma pero muy bien podría ser Albacete dada su importancia en la trama, y que espera con ansia una llamada profesional que podría darle un fuerte impulso a su carrera.



Hete aquí que al poco de llegar a su destino la susodicha llama desde el teléfono de un siniestro bar, atendido por un individuo autóctono todavía más siniestro, y se produce un inoportuno cruce de líneas. Así, Jenny entra en contacto con unas oficinas abandonadas, las de un Teléfono de la Esperanza que ya no está en funcionamiento pero donde, por lo visto, se han quedado registradas varias llamadas desesperanzadas y, con ellas, los espíritus en pena de aquellos que llamaron y no vieron sus problemas solucionados.



Esta no es la premisa estúpida a la que aludía; es más, me parece un bonito arranque para lo que podría ser un bonito y triste cuento de terror que en manos de un guionista más avezado tendría un mejor desarrollo. Pero en Teléfono mortal todo toma el camino equivocado, y apuesta por la casquería (o por un intento de) convirtiendo a cualquier teléfono en un arma mortífera, capaz de generar un pitido que mata a todos los peces del acuario de la pobre Jenny (!) o de lanzar las monedas de su interior como proyectiles letales a un sujeto de baja calaña que perseguía a la joven (!!).



Hablando de la joven: Jenny es interpretada por Charlotte Lewis, aquella bellísima actriz de rasgos exóticos y físico rotundo que después de debutar de la mano de Polanski en Piratas nos deslumbró en El chico de oro junto a Eddie Murphy. A partir de ahí, una carrera que caía en picado y cuyo punto álgido tuvo lugar en 1995 cuando tuvo un escarceo lésbico de lo más softcore, a lo David Hamilton, con Alyssa Milano (futura estrella de Enjabonadas... perdón, Embrujadas) en la discretísima Embrace of the Vampire. Por supuesto, en Teléfono mortal también tiene un par de escenas de lucimiento, particularmente una sesión de friegas cuasi onanistas en la bañera hasta que un teléfono se lanza al agua para provocar un cortocircuito que podría matarla (!).



En fin... Ya adivinarán que Teléfono mortal es una tontada de las que hacen época, y que hoy solo puede verse por dos razones: para echarse unas risas o para escribir un "Bodrio que hay que ver" como este. O para las dos cosas, como es el caso.

lunes 9 de noviembre de 2009

Hernández Cava y Seguí, Premio Nacional de Cómic

[Fuente: Álvaro Pons, Elpais.es].



El Premio Nacional de Cómic es joven todavía y sujeto, por tanto, a los debates y discusiones propias del debutante. Sin embargo, la concesión del galardón a una obra como Las serpientes ciegas, de Bartolomé Seguí y Felipe Hernández Cava, logra una difícil unanimidad, aunando tanto las opiniones que defendían que el premio debía otorgarse a una trayectoria como las que apostaban por un galardón a una obra concreta publicada el año anterior.

Es muy difícil entender la historieta española hoy sin una figura tan carismática como la de Hernández Cava, tanto por su labor de impulsor incansable de una forma de entender el arte de la historieta siempre desde el compromiso vital e intelectual (en la memoria está: fundador del Colectivo El Cubri, director artístico de las revulsivas Madriz y Medios Revueltos, comisario de exposiciones, ensayista...), como por ser el guionista de obras fundamentales del cómic español.



Siempre tuvo Hernández Cava una habilidad especial para conseguir acompañarse de los mejores dibujantes que ha dado nuestro tebeo, muchos descubiertos por él mismo: Raúl, Federico del Barrio, Ricard Castells, Pablo Auladell (con quien ha firmado otra de las grandes obras de este año, Soy mi sueño, haciéndose la competencia a sí mismo en este premio).



Sus guiones siempre han retado al lector con propuestas que se alejaban de los caminos convencionales, desarrollando personajes tan complejos como magnéticos, jugando siempre a quedarse en la barrera como espectadores de historias que eran arrastrados a protagonizar.

El dibujante Bartolomé Seguí supo convertirse en la década de los ochenta en el notario de toda una generación desde las páginas de la recordada revista El Víbora, desarrollando algunas de las sagas más frescas que ha dado la historieta.



Costumbrismo


A salto de mata, Lola y Ernesto o Luigi es Luis se contagiaban de la espontaneidad y naturalidad de su dibujo para trasladar ese gusto por el costumbrismo que invadió el cine de los primeros años de la Transición a la historieta, tiñéndolo de modernidad y una inteligencia que ha conseguido vencer al tiempo. Obras que no le encasillaron, porque el dibujante supo reinventarse y evolucionar para encontrar nuevos caminos donde la expresividad de su dibujo se uniera a nuevos retos argumentales, como plasmó en El sueño de México.

Estas dos trayectorias convergen en Las serpientes ciegas a modo de punto de inflexión. Hernández Cava plantea un discurso amargo, que habla de la pérdida de los ideales, de su perversión y manipulación, con un escenario tan proclive a este debate como la Guerra Civil española. Su protagonista, Ben Koch, un americano que busca la utopía como voluntario y que descubrirá que las ilusiones casan mal con el egoísmo humano. Una historia dura, casi cruel si se quiere, que terminará con un giro tan sorprendente y osado como eficaz, dotando al conjunto de una nueva lectura en la que el guionista descoloca al lector con cierta sorna para lanzar casi una duda metódica, quizás demasiado atrevida para los tiempos que corren. Un guión que necesitaba de una interpretación clásica que Seguí entiende a la perfección: su dibujo se hace oscuro, se llena de matices, de pincelada gruesa y paleta de colores rojizos para conseguir una atmósfera que se mueve entre lo opresivo y lo infernal.



Este premio representa un indudable empuje, que supone la concesión del galardón para la joven editorial gallega BDBanda, ejemplo perfecto de la labor que se está haciendo en y por la historieta en Galicia. Con reuniones como las Xornadas de Ourense o Viñetas desde O Atlántico en A Coruña (y el ejemplo siempre de la revista Golfiño), colectivos como Polaqia o BDBanda se han convertido en los representantes de una de las generaciones de autores más interesantes e importantes que se han dado en este país, que desde la autoedición han dado el salto a la edición a nivel nacional con un descaro y fuerza que se agradece.


(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
- Paco Roca, Premio Nacional de Cómic (II)
- Max, Premio Nacional de Cómic (I)

domingo 8 de noviembre de 2009

Nostalgia de los 80

Dos regresos que, como Marty McFly, vienen desde la década de los años 80: los lagartos de V y Cimoc, el magazine de cómic.





Pero en el primer caso es un remake, no la proyectada y nunca realizada segunda parte de la serie original... y en el segundo una revista on line de Norma Editorial que todavía no está en funcionamiento. Así pues, echaremos de menos hojear el Cimoc de papel... y a la lagarta Diana y compañía.


(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
- V (la serie original)

sábado 7 de noviembre de 2009

Las recomendaciones del sábado



Cómic:
COSAS DE HOMBRES
Ralf König
(La Cúpula, 2009)

Da igual la condición sexual que uno profese: las relaciones sentimentales siempre son complicadas; aunque ¿quién puede negarse a pasar una velada, o toda una vida, en buena compañía?... Este álbum recoge varias historias cortas del autor de dos best sellers como El condón asesino y El hombre deseado, y a día de hoy una de las personalidades más influyentes del panorama cultural gay en todo el mundo. Las familias conservadoras, el rechazo del intolerante y los desengaños amorosos, entre otros temas desagradables, son retratados con el desparpajo que caracteriza a su obra. Imprescindible para aficionados al cómic de humor sin prejuicios.



Libro:
EL AMIGO DEL DESIERTO
Pablo D’Ors
(Anagrama, 2009)

Justo cuando pasa por un momento de cambios en su vida, Pavel descubre la existencia de una enigmática asociación secreta formada por los "Amigos del Desierto"; en su compañía acabará por embarcarse en la más grande de las aventuras: la del viaje al interior de uno mismo... Después de un tour de force literario como la anterior Lecciones de ilusión, el escritor madrileño Pablo D’Ors regresa con una novela de extensión breve pero alcance largo y ambicioso que se inscribe en la tradición de la poética del vacío. Para degustadores de exquisiteces literarias.


(De: El Periódico de Villena, n.º 201, 6-XI-2009).

viernes 6 de noviembre de 2009

Historias hard boiled

Hoy traemos a colación dos autores que, desde medios distintos, siguen fieles al género negro que primero disfrutaron como lectores y al que después han devuelto las obras que surgen de su faceta creadora: el novelista Mariano Sánchez Soler, después de títulos como Grupo antiatracos o La brújula de Ceilán, publica Nuestra propia sangre, XII Premio de Narrativa García Pavón. Por su parte el guionista y dibujante Massacre, después de llamar la atención con To Kill the Assassin, regresa a la actualidad de la novela gráfica con The Empty Inside.

Del género y de estas dos obras, muy recomendables ambas, hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:

Violencia de género, género de violencia

jueves 5 de noviembre de 2009

Nuestra propia sangre: La huella del crimen



Enfrentarse a la lectura de una novela y al juicio posterior cuando se conoce de primera mano al autor y, todavía más, se sabe algo del proceso de creación de dicho texto, puede resultar un trabajo, aunque a priori pueda parecer lo contrario, mucho más arduo y complicado que acercarse a una obra con la mirada limpia y totalmente libre de prejuicios (sean estos a favor o en contra). Esta era a priori mi peliaguda situación como lector y crítico frente a Nuestra propia sangre, del escritor y periodista alicantino, y amigo del que esto suscribe, Mariano Sánchez Soler.



Pese a ello, creo que he conseguido superar cualquier coacción ajena al material literario y he podido disfrutar del mismo con justicia y rigor (aunque no faltarán quienes me acusen de proselitismo, pero tanto me da) de esta novela recientemente publicada por Rey Lear y premiada con el XII Premio Francisco García Pavón de Narrativa convocado por el Ayuntamiento de Tomelloso.



La acción de la novela, tras una cita de Los hermanos Karamazov de Fiódor Dostoyevski, arranca con el hallazgo en la localidad alicantina de Beniarbeig de un cuerpo sin vida, el de un pequeño empresario de la construcción llamado Ramón Sendra Tarrades, sobre su propia cama, con un agujero de bala en la cabeza. Y continúa con la subsiguiente acta de inspección ocular y levantamiento del cadáver, que fragmentada planeará durante toda la obra a modo de cita introductoria de cada uno de los 29 capítulos que componen la novela. Pero antes podremos leer una declaración de intenciones de Sánchez Soler: "Los nombres y personajes de esta novela son reales, aunque se deben a la imaginación del autor". Optando por una variante mucho más osada del habitual "Basado en hechos reales", algo en lo que mienten desde los mismísimos hermanos Coen hasta el más torpe realizador de telefilmes de sobremesa, el autor confiesa la ficción del libro al mismo tiempo que nos adelanta una verosimilitud y una adecuación a la realidad que nos rodea que se demostrará casi a cada página.



Leyendo estas líneas y la novela en su totalidad es imposible no recordar el pasado de Sánchez Soler como periodista de investigación en publicaciones como Tiempo, así como su actividad presente como autor de ensayos de índole política y social, con una particular querencia por lo criminal (como buen autor de novela negra que es), y que nos ha dado títulos como Descenso a los fascismos, Ricos por la patria, Los banqueros de Franco o una biografía no autorizada del juez Baltasar Garzón. Y es que Nuestra propia sangre, que tuvo otros títulos como El Día del Padre hasta alcanzar su forma definitiva -y es que Sánchez Soler sabe muy bien, como lo sabía Flaubert, que la obra solo está terminada cuando se entrega a su público-, se inscribe con naturalidad en la producción novelística del autor, marcada siempre por su acercamiento a la realidad. Aquellos que hayan leído Para matar, la reciente La brújula de Ceilán o las novelas que forman el corpus titulado Grupo antiatracos sabrán muy bien de qué estamos hablando.



¿Y qué cuenta exactamente Nuestra propia sangre? El libro, como decíamos, arranca con el fallecimiento de un personaje que, por supuesto, solo cobrará vida en la novela a partir de los testimonios de las personas que le conocieron. Sobre todo de su viuda y sus hijos, a partir de cuyas voces Sánchez Soler articula la novela en su totalidad. Como en Rashomon de Akira Kurosawa, o como en la parte final de Jackie Brown de Quentin Tarantino (las referencias cinematográficas no son gratuitas, habida cuenta la confesa cinefilia del autor y su labor docente en el Centro de Estudios Ciudad de la Luz de Alicante), las distintas declaraciones van armando a modo de puzzle una realidad que a veces no acaba de casar, dadas ciertas contradicciones.



Al final todo se aclara, dicho sea esto para tranquilizar a los más conservadores amantes de los whodunits al más puro estilo de Agatha Christie. Pero eso es lo de menos: lo que hace de Nuestra propia sangre una magnífica novela, que funciona tanto como narración de género negro como drama de denuncia social (y ahora es cuando algunos se preguntarán, con lógica, si acaso no estamos hablando de lo mismo), es el retrato, lleno de aristas y matices, de un monstruo real como Ramón Sendra y de las víctimas que sufrieron durante años.



El libro, basado o no en hechos reales (que es, verdaderamente, lo de menos), no habría desentonado en la serie televisiva producida por Pedro Costa La huella del crimen, que tan popular fue hace algunos lustros en televisión al llevar a la pequeña pantalla casos como los del criminal Jarabo (en el episodio, Sancho Gracia) o las envenenadas de Valencia, y de la que acabó surgiendo como película para la gran pantalla la soberbia Amantes de Vicente Aranda. Tal es el grado de realismo que consigue Sánchez Soler en la descripción de los hechos, armando el pasado de los personajes -tan conseguido como el de Ramón, el "Rosebud" alrededor del que gira la acción, nos parece el de Soledad Campos, su sufrida esposa y quizá responsable de su muerte- a partir de los recuerdos de familiares y conocidos, documentos oficiales y hasta el diario que escribe la viuda en prisión, en uno de los capítulos más conseguidos (y reveladores) de todo el libro... Aunque el favorito del que esto firma sea el que forman los análisis clínicos de los hijos de Ramón, en donde el código analítico y frío de los científicos desvela las consecuencias posteriores de los maltratos y otros horrores.



Por lo demás, solo cabe destacar que Mariano Sánchez Soler, defensor confeso de la palabra justa y precisa, libre de artificios innecesarios y de cualquier concesión a la galería, depura todavía más su estilo y nos regala un relato tan seco y austero como cabría esperar de su permanente evolución como escritor. Así pues, y para entendernos, Nuestra propia sangre está mucho más cerca de la precisión cortante de Jim Thompson que de la poética del fracaso de Raymond Chandler. Por tanto, no espere el lector un gran fresco social y criminal al estilo de James Ellroy, con índice de personajes al final para que el lector no acabe perdiéndose en las procelosas aguas de una trama alambicada; la obra de Sánchez Soler es más bien una pequeña pieza de cámara, una joya de orfebrería que, de todas maneras, no resulta complicado entenderla como proyección de una realidad mucho más amplia y tangible, la de la violencia de género, lamentablemente presente en los noticiarios y la prensa casi a diario.



Así pues, y como conclusión, solo nos queda declarar que Nuestra propia sangre se nos antoja una novela espléndida, de lectura absorbente y, más aún, digna de un adjetivo que muchas veces se emplea con demasiada alegría irresponsable pero que aquí nos parece más que justificado: el de necesaria.


Nuestra propia sangre
Mariano Sánchez Soler
Madrid, Rey Lear, 2009
168 pp. - 14,95 €

Nota bene.- Hoy jueves 5 de noviembre, a las 20 horas, tendrá lugar la presentación de Nuestra propia sangre en la librería 80 Mundos de Alicante (C/ General Marvá, 14). El acto, de entrada libre hasta completar el aforo del local, contará con la presencia del autor y del que esto escribe, y al finalizar la presentación el librero y anfitrión, Fernando Linde, obsequiará a los asistentes con un vino.

(+) Previously on Abandonad toda esperanza, Mariano Sánchez Soler:
- Actas de Mayo Negro
- Grupo antiatracos
- La brújula de Ceilán

miércoles 4 de noviembre de 2009

Scott Pilgrim: Super Mario Grunge



Por fin ha llegado a las librerías españolas uno de los fenómenos editoriales del otro lado del Atlántico: de la mano del sello DeBolsillo y a un precio -como corresponde al formato- bastante económico, ya podemos leer los volúmenes "Su vida y sus cosas" y "Contra el mundo", que incluyen las primeras aventuras de Scott Pilgrim, la serie que le ha dado a su único responsable, Bryan Lee O'Malley, el estatus de autor de culto en el Nuevo Continente.



La serie nació hace cinco años editada por el sello independiente Oni Press, y en un principio nada permitía vaticinar el revuelo que iban a provocar las peripecias vitales de este chico veinteañero con eterno complejo de Peter Pan en busca de la chica perfecta. Este éxito se debió, sin duda, al reconocimiento que en el personaje y en su mundo encontraron millones de lectores que habían crecido leyendo tebeos de superhéroes Marvel, jugando a los videojuegos de Nintendo y Sega y escuchando los primeros discos de Nirvana o Soundgarden.



Al comienzo de la obra se nos presenta a Scott como un joven de 23 años que acaba de empezar a salir con Knives Chau, una adolescente de 17 años, oriental, y que como corresponde todavía estudia en un instituto privado con uniforme de colegiala y todo. Esto, por supuesto, provoca las burlas de sus amigos, compañeros de piso y colegas de su grupo de rock, entre los que se cuentan Wallace Wells, compañero de piso homosexual que pese a tener solo dos años más que Scott actúa como hermano mayor y conciencia del anterior, o Kim, batería del grupo que tuvo una breve relación con Scott tiempo atrás.



Lo que parecía iba a ser una relación idílica se complica cuando aparece en escena Ramona Flowers, una enigmática joven que trabaja como mensajera (¡en patines!) para la división canadiense de Amazon y que fascinará a Scott tanto como para aparecerse en sus sueños de forma recurrente y obsesiva. Cuando Scott logre establecer contacto con ella se verá, primero, obligado a elegir entre Ramona y Knives; y después deberá enfrentarse a la Liga de los Ex Novios Malvados de Ramona (sic), formada por siete contrincantes a cada cual más peligroso, que abarca de rockeros como Scott a prometedores actores de Hollywood como Lee Lucas, al que algunos llegan a confundir con Luke Wilson (Habitación sin salida), hermano de Owen y como este actor en la vida real.



Como imaginará el lector, Scott Pilgrim está plagada de referencias a la vida cultural de los años 90 y de la primera década del siglo XXI: sus personajes se pasan todo el día jugando a videojuegos populares, hablan del cine de Wes Anderson (Viaje a Darjeeling), idolatran al último ídolo del panorama musical indie, visitan los videoclubs en busca de la última película de terror japonesa y han crecido leyendo las historias de los X-Men de Marvel. Nada nuevo en el horizonte en un principio, pero que se transforma en una mirada si no del todo original sí muy atractiva en las manos de O'Malley al permitir este que la estética de los cómics de Image o el manga, los juegos y los videoclips se apropien de la propia narrativa del relato.



Así, lo que podría ser un slice of life sobre la adolescencia y la primera etapa de la madurez, en la línea de Ghost World, Odio o Strangers in Paradise -no es difícil encontrar en Scott Pilgrim ecos de las obras más célebres de Daniel Clowes, Peter Bagge y Terry Moore, aunque mucho más suavizados dando por tanto como resultado una narración más accesible para todo tipo de públicos), se transforma a veces en un tebeo de acción surrealista con ecos del Dragon Ball de Akira Toriyama, donde la narración se detiene como sucede en los musicales pero no para cantar, sino para desarrollar un combate al más puro estilo anime.



Por su parte el apartado gráfico nos revela que O'Malley no es, probablemente, un gran dibujante, y su trabajo no hace gala de un gran detallismo; pero de lo que sí puede presumir es de ser un más que competente narrador, que se apropia de los recursos e influencias planificando las páginas con acierto, marcado más por el montaje cinematográfico -esos duelos de miradas a lo Sergio Leone- que por las explicaciones de Scott McCloud (por cierto, admirador confeso de la serie), y haciendo buen uso de recursos propios del cómic nipón, como el cambio de la fisonomía de los rostros a la hora de expresar alegría o pena extremas por parte de los personajes.



El resultado de esta fuerte y compleja identificación entre la obra y su público es que Scott Pilgrim ha vendido más de 200.000 ejemplares en Estados Unidos, fue considerado Cómic Independiente del Año según Entertainment Weekly en 2006, Premio Harvey en la categoría de Mejor Cómic de Humor en 2007 y Premio Harvey en la categoría de Mejor Álbum Original en 2008. Dado este imparable éxito no es de extrañar que la industria de Hollywood se haya fijado en la obra de O'Malley. Así, durante el próximo año se estrenará Scott Pilgrim Vs. the World, dirigida e interpretada por nombres de lo más apropiado: detrás de la cámara se pondrá Edgar Wright, el autor de las divertidas parodias Shaun of the Dead y Hot Fuzz (o sea, Zombies Party y Arma fatal), y eterno candidato a dirigir la adaptación del cómic de Marvel El Hombre Hormiga versión Robert Kirkman; delante de las cámaras, dos nombres pujantes: Michael Cera (estupendo en Supersalidos, Juno y la serie Arrested Development) es Scott y Mary Elizabeth Winstead (Death Proof, La jungla 4.0) da vida a Ramona, a los que acompañan en la piel de algunos de los ex novios de esta última actores vinculados al cómic como Chris Evans (la Antorcha Humana de Los 4 Fantásticos) o Brandon Routh (el Hombre de Acero de Superman Returns).













Cabe señalar, para terminar, que la edición española de Scott Pilgrim constará de seis volúmenes, de los cuales el tercero y cuarto llegarán en febrero y el quinto en la próxima primavera. Por su parte, el sexto y último aparecerá, claro, cuando el propio O'Malley se decida a poner punto y final a su más célebre obra. A ver si hay suerte y cuando llegue a nuestra cartelera la adaptación oficial ya hemos podido leer la serie completa, que promete varias horas de amenísima lectura, y esto se debe a que la edición del cómic ha sido rápida y no a que el estreno de la película se ha retrasado.


Título: Scott Pilgrim (Vols. 1 y 2)
Autor: Bryan Lee O'Malley (guión y dibujo)
Editorial: DeBolsillo
Fecha de edición: octubre de 2009
200 páginas c/u. (b/n) - 8,50 € c/u.

martes 3 de noviembre de 2009

RIP: José Luis López Vázquez (1922-2009)

Bien es cierto que hoy es martes y tocaba uno de nuestros populares "Bodrios que hay que ver", pero la cruel realidad a veces se impone a nuestros propósitos sin ningún tipo de compasión. Y es que ayer fallecía a la edad de 87 años uno de los más grandes actores que ha dado el cine, la televisión y el teatro de nuestro país: José Luis López Vázquez.



El actor, que en los últimos meses se había mantenido al margen de cualquier tipo de aparición pública dado que permanecía en cama y había perdido casi por completo el sentido de la vista, mantuvo en cambio en todo momento su lucidez mental, y recordaba con bastante precisión las más de doscientas películas, ahí es nada, que realizó a lo largo de su longeva carrera.



Actor clave del mejor y del peor cine de comedia de nuestro país, que colaboró con Marco Ferreri en la maravillosa El pisito, con José María Forqué en la coral Atraco a las tres y con Luis García Berlanga en títulos como Plácido, El verdugo o la trilogía de La escopeta nacional, tuvo que esperar a que llegaran realizadores como Manuel Gutiérrez Aragón, Jaime de Armiñán o Pedro Olea y propuestas como, respectivamente, Habla, mudita, Mi querida señorita o El bosque del lobo, para que muchos le tomaran en serio como actor dramático. A estos nombres habría que añadir el de Carlos Saura y películas suyas como Pepermint Frappé, La prima Angélica o El jardín de las delicias.



El actor ha pasado a la historia de Televisión Española por ser el protagonista del agobiante cortometraje La cabina de Antonio Mercero, co escrito por José Luis Garci y galardonado con un prestigiosísimo y muy celebrado Emmy. Sería precisamente Mercero quien le dirigiría, junto al también veterano Manuel Alexandre, en ¿Y tú quién eres?, que a la postre ha quedado como su último trabajo para el cine.



López Vázquez pudo presumir de muchas cosas: de haber sido uno de los actores más taquilleros de nuestro cine, de haber llegado a trabajar en Hollywood con un grande como George Cukor en Viajes con mi tía, y también de recibir el Goya de Honor a toda su carrera en la edición de 2005. Pero de lo que más podría haber presumido es de que sin duda pasará a la historia de nuestra cultura, merecidamente, como uno de los más grandes y más versátiles intérpretes del cine patrio.



José Luis López Vázquez nació en 1922 y falleció en Madrid el 2 de noviembre, jornada posterior al Día de Todos los Santos, de 2009. Tenía por tanto 87 años. Descanse en paz.


(+) No se pierdan el especial que le dedica la web de El Mundo:
José Luis López Vázquez (1922-2009)

lunes 2 de noviembre de 2009

Noviembre: Novedades Planeta

Ya están a la venta las novedades de Planeta de Agostini Comics coincidiendo con el Salón del Manga. De las mismas, que constituyen un listado verdaderamente impresionante, queremos destacar los siguientes títulos, donde hay cosas tan suculentas como el primer volumen del Garfield de Jim Davis, todas las Historias de la guerra de Garth Ennis, el Batman: R.I.P. de Grant Morrison, un clásico recuperado de Azpiri o la obra ganadora del Primer Concurso de Cómics Planeta de Agostini...



- Superman / Batman: Enemigos públicos
Jeph Loeb & Ed McGuinness
154 pp. (color) - 15,95 €



- Batman: R.I.P.
Grant Morrison & Tony Daniel
168 pp. (color) - 16,95 €



- Historias de la Guerra
Garth Ennis et alii
480 pp. (color) - 35 €



- Vertigo Visions: Madame Xanadu n.º 1
Matt Wagner & Amy Reeder Hadley
240 pp. (color) - 16,95 €



- Gil Pupila (El Integral, vol. 1)
Maurice Tillieux
240 pp. (color) - 23 €



- Garfield (Vol. 1: 1978-1980)
Jim Davis
320 pp. (b/n) - 16,95 €



- Planeta Extra
Diego Agrimbau & Gabriel Ippóliti
80 pp. (color) - 13,95 €



- Lorna (Edición integral, vol. 1)
Alfonso Azpiri
160 pp. (color) - 14,95 €



Para más información acerca de estos títulos y del resto de novedades, que incluyen lógicamente varios mangas destacados, recomendamos visitar la web de la editorial.

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