Abandonad toda esperanza

martes, 18 de mayo de 2010

Iron Man 2: El caballero (dorado) oscuro



Si la etiqueta de "Episodio Uno" de Star Wars nos sirvió para titular la crítica de la película Iron Man, para este Iron Man 2 nos apropiamos del recuerdo de El caballero oscuro de igual modo que la primera película del cruzado de Gotham dirigida por Christopher Nolan, Batman Begins, nos sirvió para El increíble Hulk. ¿Se han perdido? No se preocupen, no es de extrañar. Expliquémoslo de otra manera...



Como toda adaptación de un material previo, este film dirigido por Jon Favreau se debe a -en este caso- los cómics de Marvel en los que se basa; por otro lado, como secuela cinematográfica que es, debe establecer una solución de continuidad con la cinta previa, y si quiere seguir la tónica general debe intentar mantener un equilibrio no siempre fácil de lograr entre ser fiel a la ética y la estética de lo ya contado y al mismo tiempo ofrecer algo nuevo para no terminar con la molesta sensación de estar ante algo que se limita a repetirse.



Iron Man 2 apuesta por lograr ese equilibrio perfecto… y lo consigue. Como adaptación en general, como versión de un tebeo de superhéroes, y como secuela, es absolutamente perfecta, modélica en todos los sentidos: liberado ya del peso de contar los orígenes del personaje, el film empieza donde acabó la primera entrega, ofreciendo de nuevo un relato de aventuras y alta tecnología con planteamiento, nudo y desenlace, ampliando la mitología (por así) decir del personaje recurriendo a elementos -los distintos medios lo permiten- mucho más desarrollados en el ámbito del cómic pero que aquí se ven traspasados con nitidez y lógica, sin dejar de lado factores importantes que imposibiliten seguir la historia; y, además, ofrece algo nuevo, tanto a nivel superficial (nuevos villanos, nuevos compañeros, nueva tecnología, nuevos actores y actrices) como, y esto es lo principal, profundo: se desarrolla más la psicología del personaje protagonista, en esta ocasión subrayando su mortalidad, pues el paladio incrustado en su pecho y que lo mantiene con vida también lo está matando.



El guionista del film, el también actor (aunque no aquí) Justin Theroux (rostro recurrente de David Lynch en Mulholland Drive y Inland Empire), ha hecho los deberes y aprueba con nota: utiliza con sabiduría a los dos nuevos villanos de la saga, Justin Hammer (el siempre excelente Sam Rockwell) e Ivan Vanko (un definitivamente recuperado, tras Sin City y El luchador, Mickey Rourke), elaborando una relación en la que el primero parece manipular para sus fines al segundo cuando en realidad es este último el que mueve los hilos del anterior. Así, finalmente Vanko se confirma como némesis principal del protagonista: un supervillano aparentemente capacitado para la fuerza bruta pero dotado de una inteligencia y de un dominio de la tecnología que rivalizan con los del propio Tony Stark.



Además, el guión desarrolla la relación sentimental y de amistad que se establece entre Tony Stark, alter ego de Iron Man, y su secretaria, aquí ascendida a directora de su empresa, Pepper Pots (una estupenda Gwyneth Paltrow), y su mejor amigo James Rhodes (un Don Cheadle que consigue que no añoremos a Terrence Howard, sino todo lo contrario). A este entramado de relaciones emocionales contribuye que el guión potencie todavía más que su antecesora los rasgos más negativos -y por tanto humanos- del personaje de Stark, como la ya citada mortalidad y sobre todo su alcoholismo, que apenas se sugería en Iron Man y que aquí se ve de forma mucho más explícita (sobre todo en la escena de la fiesta de cumpleaños, de lo mejor del film).



Quien peor parado sale en el film es el personaje de Natasha Romanoff, alias la Viuda Negra, encarnado por Scarlett Johansson después de que se barajaran otros nombres. Y no es que el trabajo de la actriz sea deficitario -aunque uno siempre se habría imaginado a una actriz más alta y más atlética para encarnar a la letal espía de Marvel-; lo que defrauda es su utilización en un relato que no necesita realmente de su aparición, totalmente ligada al renombre de la intérprete y su (probada) valía como reclamo comercial. Sin su concurso, el relato habría funcionado a la perfección, pero el cartel habría quedado, todo hay que decirlo, mucho menos atractivo... Por cierto: ya es la segunda vez que, en una adaptación de un cómic, Scarlett Johansson interpreta un papel al servicio de un personaje interpretado por Samuel L. Jackson. ¿Recuerdan The Spirit? Si la respuesta es negativa siéntanse afortunados, porque hay cosas que es mejor olvidar.



Por si todo esto fuera poco, Iron Man 2 desarrolla para regocijo de los fans más recalcitrantes un poquito más la traslación, paulatina y sin pausa, del Universo Marvel al cine: siguen atándose cabos, reaparece Nick Furia con los rasgos del citado Jackson (esto es, el Furia ultimate), reaparece Shield (aquí ya no traducido molestamente como "Escudo"), y se sugieren nuevos personajes, ya sea directamente (como la mencionada Viuda Negra) o indirectamente: se habla de la Inicitavita Vengadores y dos secuencias, una de ellas post-créditos, protagonizadas ambas por el agente Coulson (Clark Gregg), sugieren la inminente aparición en la gran pantalla del Capitán América y de Thor.



Dicho todo esto… ¿Es Iron Man 2 una obra maestra no ya del cine, sino del cine de superhéroes? En absoluto, pues lo que hace de una obra de arte una muestra de genialidad es la capacidad para sorprender, para ofrecer algo inesperado, a sus receptores. Y este film en cuestión ofrece lo que se espera de él; no menos, pero tampoco más... y esto último es precisamente lo que logró Christopher Nolan con sus filmes protagonizados por el Hombre Murciélago: dar algo distinto, y mucho mejor, de lo que se esperaba. Y de qué manera. Esta Iron Man 2 tiene que conformarse con lo que es, que no es poco: la mejor adaptación al cine de un cómic de Marvel entendida en tanto en cuanto versión fiel al mismo tiempo que cine espectáculo, de principio a fin, sin dar en ningún momento respiro al espectador.

5 comentarios:

Cinemagnificus dijo...

Iron Man y su secuela es de lo mejorcito que se hizo de superhéroes marvelianos. Espero que la saga siga así y que muchos tomen nota.

Wolfville dijo...

La verdad es que discrepo un poco de la crítica. ¿Divertida? Sí, sin duda, pero no me parece una gran adaptación ni tampoco una buena secuela. Yo no veo que el personaje avance lo más mínimo con respecto a la primera parte, ni tampoco evoluciona nada durante el metraje de esta. Y lo de reducir el alcoholismo a una escena en la que se mea en el traje, me parece un flaco favor a las sagas originales.

No tenía muchas esperanzas en el filme. Pensaba que iba a encontrarme más de lo mismo, pero es que ni eso... me he encontrado con lo mismo, a secas. Me parecen las dos pelis practicamente iguales.

Esperaremos a la tercera. Y por supuesto a Thor, Capi America, etc...

Saludos!!

JAVIER dijo...

con una hora y pico menos, hubiera sido una buena rpecuela, o tal vez un capítulo,d e Los Vengadores. ?Por si sola?;mal desarrollada en cuanto a los personajes, peleas o mal rodadas, o excesivamente escuetas
¿cuanto dura al lucha final de Iron Man/War Machine/Whiplash; llega a tres minutos?

sheldon dijo...

¿ pensáis que la aparición de Thor al final significa que habrá una tercera película o simplemente es una pista de que ``los vengadores´´ esta en camino? yo pienso que es mas probable lo primero pero me gustaria saber vuestra opinion.

Fran J. Ortiz dijo...

Lo que significa es un adelanto a modo de chiste cómplice de THOR, que ya está rodando Kenneth Branagh y que se estrenará el año que viene, junto con EL CAPITÁN AMÉRICA (a la que también hay un guiño en IRON MAN 2).

THE AVENGERS llegará en 2012, si no pasa nada...


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