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jueves, 11 de noviembre de 2010

La noche de las nuevas scream queens

En 1988, Kevin S. Tenney dirigió Night of the Demons, subproducto de terror con (leves) toques de comedia adolescente que, contra todo pronóstico dado su nulo interés intrínseco, generó hasta dos secuelas a cuál más lamentable y terminó por convertirse con el paso de los años en todo un film de culto para los aficionados al género.



La historia era la de casi siempre: un grupo de jóvenes descerebrados deciden celebrar una fiesta por todo lo alto para festejar la noche de Halloween; lo que no saben es que en la casa abandonada que han elegido para pasar la noche se hallan los espíritus de varios demonios olvidados por el paso del tiempo que poseerán sus cuerpos para traer una era de oscuridad a la humanidad...



Y no hay más cera que la que arde. Expuesto esto, cabe preguntarse: ¿qué interés tiene, más de dos décadas después, realizar un remake de esta película, sobre todo teniendo en cuenta lo limitado de su presupuesto y que difícilmente podrá beneficiarse de la reciente moda de nuevas versiones de clásicos del terror -cosa que no es, desde luego, la Night of the Demons original-? Una vez visto -y sufrido- el film, solo se me ocurren cuatro razones:

Shannon Elizabeth


Diora Baird


Monica Keena


Bobbi Sue Luther


Efectivamente, la nueva película firmada por Adam Gierasch confía en el tirón comercial de cuatro jóvenes y bellas actrices -alguna más prometedora que otra, alguna otra que ya prometió en su día y a la que se le intuye una pronta decadencia- cuyas carreras ya están de por sí bastante vinculadas al cine de terror: para empezar, y después de llamar la atención como la alumna extranjera de American Pie, Shannon Elizabeth protagonizó otro lamentable (aunque más caro) remake de una serie B del género: 13 fantasmas, para después participar en la mediocre La maldición del otrora inspirado Wes Craven.

Shannon Elizabeth en Night of the Demons


Por su parte, a la playmate Diora Baird -de físico despampanante y cierto parecido con damas como Jane Fonda o Ann-Margret- pudimos verla en La matanza de Texas (El origen), y recientemente ha participado -ocultando su sex appeal en un papel de chica discreta, sin maquillaje y vestida del cuello a los pies- en la reivindicable 30 días de oscuridad 2: Tinieblas, una cinta donde por cierto deja ver que podría ser mucho mejor actriz de lo que muchos piensan.

Diora Baird en Night of the Demons


En cuanto a Monica Keena, que en el film se convierte en la heroína de la función, y a la postre en una chica de armas tomar, fue junto con Robert Englund y Kane Hooder la protagonista femenina de Freddy contra Jason, divertida aunque a la postre inocua fusión de las dos exitosas franquicias del cine de terror de los 80 y 90.

Monica Keena en Night of the Demons


Finalmente, a Bobbi Sue Luther -posiblemente la actriz menos conocida de las cuatro- se la ha visto en varias películas del género todas ellas inéditas en nuestro país, como la cult movie The Poughkeepsie Tapes, la lamentable Killer Pad -dirigida esta por el ya citado Robert Englund, aka Freddy Krueger- y la entretenida Laid to Rest, donde era la protagonista absoluta y ejercía de chica en peligro con todas las de la ley.

Bobbi Sue Luther en Night of the Demons


Como puede verse, la figura de la scream queen o "reina del grito" no ha desaparecido ni mucho menos, y como lo fueron Fay Wray (King Kong) en los años 30, Barbara Steele (La noche del demonio) en los 60, Jamie Lee Curtis (La noche de Halloween, El tren del terror) en los 70 y 80, o Jennifer Love Hewitt (Sé lo que hicisteis el último verano) en los 90, estas actrices -y alguna otra- podrían ser sus sucesoras en el nuevo milenio.



Lo que sí parece haber desaparecido, o al menos pasa más inadvertido, es aquel curioso star system de la serie B y Z directa a vídeo que en los años 80 fue capaz de generar publicaciones especializadas como Scream Queens, Draculina o Femme Fatales, de convertir en celebridades para el fan fatal a realizadores especializados como Charles Band (Doctor Mordrid, Arena), Jim Wynorski (Vampirella), Fred Olen Ray (Alien Dead) o Dave DeCoteau (Acero y seda, Crepozoides), y de incluir en su amplia nómina a Linnea Quigley (esta vista en la Night of the Demons original y también en un breve cameo en la nueva versión), Michelle Bauer, Brinke Stevens, Julie Strain, Barbara Crampton o Elizabeth Kaytan, por citar algunas. Menos mal que siempre nos quedarán las copias de VHS pasadas a digital...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Autobiografías minimalistas



En ocasiones menos es más, y el campo del arte gráfico no es una excepción: algunos ilustradores han hecho de su trazo sencillo y nada detallista, a veces poco más que lo que para otros sería un boceto sobre el que empezar a trabajar, un rasgo distintivo de su estilo. Esto, por supuesto, llama a debates no siempre exentos de polémica sobre qué es o deja de ser arte, enfrentamientos dialécticos sobre la necesidad de este de ser meritorio como rasgo definitorio, etcétera.



Aunque en el ámbito del tebeo español hablar de minimalismo gráfico -no así de autobiografía- supone recurrir por necesidad al indispensable Cuttlas de Calpurnio, en los últimos años tendríamos que hablar también de Felipe Almendros (el autor de Pony Boy y Save Our Souls) y, sobre todo, de Juanjo Sáez, autor barcelonés nacido en 1972 que destaca por encima del resto de nombres de su generación: estamos ante un guionista y dibujante de historieta que empezó a llamar la atención con una obra de título tan provocador como Viviendo del cuento, y que posteriormente convenció a propios y extraños con el soberbio El Arte (Conversaciones imaginarias con mi madre), posiblemente todavía hoy su trabajo más conseguido.



En su día, al respecto de esta obra, dijimos que "Sáez defiende el valor del esbozo, la frescura del boceto, la valía del primer trazo realizado". El autor, en cuya obra destaca un marcado cariz autobiográfico, ha mantenido vigente esta opción estética en sus títulos posteriores, y la mantiene en su más reciente obra: el primer volumen de Arroz pasado (editado como los previos por el sello Random House Mondadori). Como explica el propio autor en la introducción de este tomo, el origen del cómic se encuentra en la serie de animación Arròs covat, un encargo de la productora Escándalo Films para Televisió de Catalunya: se trata de una serie de episodios breves, de apenas doce minutos de duración cada uno, animados a partir de unos storyboards diseñados por él -y que se han convertido a la postre en el propio cómic que comentamos hoy-, y que a su vez pretendían reflejar la sociedad de los treinteañeros de clase media-alta que viven en la Barcelona de nuestros días.



Arroz pasado, y a partir de ahora hablamos ya del cómic propiamente dicho, se articula en doce capítulos, cada uno de ellos titulado como una receta culinaria que tiene al arroz como ingrediente principal, y que en la mayoría de los casos son de platos que le cocina al protagonista su querida tía Paquita. Este personaje principal no es otro que Xavier Masdeu, un diseñador gráfico que tiene su propia empresa y para el que trabajan Ricardo y Luis, dos diseñadores más jóvenes que él: el primero es un individuo contestatario y antisistema; el segundo, más discreto, oculta su homosexualidad al resto de la sociedad, y muy especialmente a sus compañeros de trabajo. Como personajes de reparto destacables cabe citar a Sonia, novia de Xavier, aunque rompen al comienzo de la obra cuando él le confiesa que últimamente se siente atraído por prácticamente cada chica que se cruza en su camino; y también a Lucía, "Luz para los amigos", otra diseñadora gráfica, recién llegada al gremio, que se convertirá durante un tiempo en interés romántico y sexual de Xavi.



A lo largo de las casi ochocientas páginas (nada más y nada menos) de este primer volumen, que se corresponde a su vez con la primera temporada de la serie que le sirve de origen -y que se está reponiendo en el nuevo canal de pago TNT los viernes a horas algo intempestivas-, el lector descubrirá constantemente rasgos marca de la casa, como el mencionado estilo aparentemente descuidado -no faltan ni las faltas ortográficas de rigor ni tampoco las correcciones mediante tachaduras-, así como el dibujo de situaciones rocambolescas -véase el episodio erótico de Xavi con una mujer mayor que él y el hijo sonámbulo de esta-, el humor grueso -lástima que explicite el chascarrillo sobre el festival de cine gay y lésbico del palomo cojo, el oso y el mariposón, más divertido cuando su descubrimiento queda relegado a la atención del lector-, o las reflexiones acerca del Arte en mayúsculas: a este respecto, el recurso al Gernika de Picasso que hace Sáez es particularmente brillante.



Mientras tanto, seremos testigos de las peripecias tanto emocionales como profesionales de Xavi y sus colegas, de sus familiares y amigos, de su novia (casi ex novia) y de sus hipotéticos clientes que no acaban de cuajar, como si de una comedia de situación con risas enlatadas se tratase. Y como en toda sitcom que se precie, no faltan aquí los special guest stars: del artista y diseñador Javier Mariscal -protagonista de uno de los episodios más hilarantes de la obra- hasta popes de la escena teatral catalana como Albert Boadella o Josep Maria Flotats, pasando por el simpar Alejandro Jodorowsky y su libro autobiográfico La danza de la realidad o el mismísmo Joan Manuel Serrat, a cuyo célebre greatest hit "Mediterráneo" Sáez da un origen de lo más sorprendente y divertido.

Juanjo Sáez

Aunque estamos ante un relato que podría incluirse dentro del género, siempre de límites difusos, de la comedia, hay que entender este término con toda la ambigüedad a él inherente: Sáez no se autocensura en ningún momento y muestra también el lado más miserable del protagonista y de aquellos que le rodean. Y es que no es difícil ver en Xavi -y en parte también un poco en el resto de personajes- una suerte de alter ego del propio autor: como muy acertadamente señaló el guionista y crítico Santiago García en Mandorla, "sin embargo, a lo largo de todo Yo, yo tengo la sensación de que Juanjo nos está escamoteando su verdadero yo, y que tal vez haya una mayor sinceridad personal en Arròs covat, gracias precisamente a la libertad que da el traje de la ficción. A través de personajes, en efecto, nos revelamos como no nos revelamos directamente".



Comentar Arroz pasado supone una buena oportunidad para rescatar, aunque sea brevemente, la anterior obra de Sáez de la que no habíamos hablado todavía, y que menciona García en el texto citado en el párrafo anterior: editada a comienzos del presente año, Yo es -como sugieren tanto su título como su subtítulo: "Otro libro egocéntrico de Juanjo Sáez"- una de las obras más autobiográficas, si no la que más, de su principal responsable... ya que este se retrata a sí mismo en su relación con su propio arte.



En principio, Yo iba a ser -y de hecho lo es- una antología de tiras de prensa del autor, pues en su interior se recupera material publicado con anterioridad en periódicos como El Mundo (en el suplemento La Luna), El País y El Perdico de Catalunya, así como en revistas como Rock de Lux, Dance de Lux, .H o Kult, o bien en el diario del Festival de Cine Fantástico de Sitges. De la misma forma se incluyen varias historietas inéditas realizadas para Rock de Lux o El País pero que finalmente no vieron la luz por un motivo u otro, así como muestras de su trabajo que tampoco llegaron a publicarse nunca.



No obstante, junto a este material se incluye otro totalmente nuevo, que pasa por comentar el anterior al más puro estilo "audiocomentario de DVD" y explicar las razones que le llevaron a hacerlo, y que reduce al anterior a una tercera o cuarta parte del libro. De esta forma, Yo se articula como un diálogo entre el autor y su propio ego, una suerte de "entrevista conmigo mismo" según augura la contracubierta del volumen, así como en una reflexión directa sobre su propio trabajo. De ahí que en sus páginas surjan nombres como los de Pepo Pérez (El vecino), que colaboró con Sáez en alguna ocasión, o Will Eisner, considerado el padre de la novela gráfica tal y como se entiende hoy; así como chanzas acerca de sus colegas: particularmente divertida es la que Sáez presenta a costa de la argentina Maitena.



Pero esto, claro, no es todo: como tiras de prensa que son, Yo recorre la actualidad española de un período de tiempo considerable, y no faltan tiras de contenido político-social con apuntes contestatarios contra la política del entonces Presidente del Gobierno José María Aznar -cruelmente caricaturizado-, reflexiones acerca de las negociaciones con la banda terrorista ETA o la plasmación visual de la tragedia del Prestige. También destacan, aunque solo sea por puro morbo, las disquisiciones acerca de por qué varios de los principales diarios de nuestro país dejaron de contar con los servicios del autor poco tiempo después de contratarle. Y todo ello se ve reflejado con el particular estilo gráfico de Sáez y, lo que es mejor, con el sentido del humor y su personal mirada -que a veces parece ingenua, casi naif, y otras se adivina bastante perspicaz- a los que nos tiene gozosamente acostumbrados. Queremos más Arroz pasado; qué demonios, también queremos más Yo... O lo que es lo mismo: más Juanjo Sáez.



En comparación con el estilo de el anterior, el arte de Jeffrey Brown -del que ya hemos comentado títulos previos tan interesantes como Piltrafilla, Pequeñas cosas o Gato saliendo de una bolsa- podría calificarse de rococó. La última publicación del norteamericano en nuestro país es Escenas imborrables, como los anteriores editado por La Cúpula, y que recoge en su interior material extraído de Miniature Sulk y Feble Attempts, así como otras historietas rescatadas de antologías como Be a Man y Every Girl Is the End of the World for Me.



Como ya señalamos al hilo de otras obras suyas, el protagonista del grueso de la obra de Jeffrey Brown no es otro que el propio Jeffrey, y Escenas imborrables no es una excepción: salvo casos muy concretos -y concentrados hacia la parte final del libro-, el más de medio centenar de historias cortas que incluye el presente volumen giran alrededor del autor y de hechos reales que le han sucedido -no cabe duda de que alguna vez lo han confundido verdaderamente con Chester Brown, el autor de El playboy-, y que aquí se ven plasmados con su ya reconocible y sencillo dibujo en blanco y negro.

Jeffrey Brown

Los lectores habituales de Brown ya lo conocemos como si de un amigo de verdad se tratase: sabemos de sus dudas existenciales, de sus problemas emocionales y de sus dolores estomacales, así como de su pasión por los gatos o de su mitomanía respecto de artistas a los que admira. De todo ello vuelve a haber un poco aquí, como cuando Jeffrey descubre que tiene úlceras o cuando conoce al director de cine de los 80 John Hughes o al escritor Dave Eggers. Y, por supuesto, sus relaciones con el otro sexo tienen como siempre un papel predominante.



Pero también hay novedades... En esta ocasión descubriremos lo que supone para Jeffrey Brown la aventura de la primera paternidad. Y de igual forma llama la atención el interés que despierta el recuerdo de su infancia, recogido en las primeras páginas del tomo, y donde destaca particularmente la historia "¿Cuándo se manifestarán mis superpoderes?", de apenas una página, y donde la ausencia de texto permite a partir de sus muchas interpretaciones toda una reflexión magistral acerca de las posibilidades de la historieta como arte narrativo.



Así pues, estamos ante una pieza más de lo que parece un striptease creativo continuo, un verdadero y estimulante work in progress del que un servidor se confiesa rendido admirador. Por ello, tanto de Juanjo Sáez como de Jeffrey Brown no esperamos sino nuevos trabajos que sigan explorando tanto las posibilidades narrativas del medio como, por lo menos y seguramente sobre todo, los propios dilemas vitales de cada uno; dilemas en los que reconocernos reflejados y que nos servirán para conocernos un poco mejor a nosotros mismos.


Título: Arroz pasado (Vol. 1)
Autor: Juanjo Sáez (guión y dibujo)
Editorial: Reservoir Books Mondadori
Fecha de edición: octubre de 2010
784 páginas (color) - 26,90 €

Título: Yo (Otro libro egocéntrico de Juanjo Sáez)
Autor: Juanjo Sáez (guión y dibujo)
Editorial: Reservoir Books Mondadori
Fecha de edición: marzo de 2010
232 páginas (color) - 20,90 €


Título: Escenas imborrables
Autor: Jeffrey Brown (guión y dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: septiembre de 2010
352 páginas (b/n) - 15 €



(+) Previously on Abandonad toda esperanza, cómics autobiográficos:
- "La Semana del Cómic Autobiográfico"
- Alicia en un mundo real
- Brooklyn Dreams
- Inside Moebius
- Jirafas en mi pelo
- Mi grasa y yo
- Miguel. 15 años en la calle
- Mis problemas con las mujeres
- Parecer es mentir
- Sofía y el negro
- Stitches

martes, 9 de noviembre de 2010

Bolaño, Hitler y los escritores filonazis

Me entero aquí, y enseguida lo confirmo en la web de la editorial, que Anagrama reedita en breve una de las novelas más celebradas de uno de sus autores más emblemáticos: La literatura nazi en América de Roberto Bolaño... Lo cual me alegra sobremanera dado que es una de las deudas pendientes del que esto suscribe con una de las personalidades literarias más interesantes de los últimos años.

Roberto Bolaño

Buscando en la red información acerca de esta novela de título engañoso -que, como cuenta Pere Gimferrer en el documental de la serie Imprescindibles de Televisión Española emitido hace un par de semanas, originó algún que otro equívoco entre editores que creían encontrarse ante un ensayo-, descubro que a Carolina López, la viuda del malogrado escritor chileno que revolucionó las letras hispanas con Los detectives salvajes y la póstuma 2666 -este último posiblemente el libro llamado a sustituir a Cien años de soledad de García Márquez como el título escrito en español más leído en el ámbito anglosajón-, no le gustó nada allá por el año 2005 la segunda cubierta que Seix Barral eligió para reeditar este título cuando todavía tenían los derechos de edición del mismo; esto originó un enfrentamiento epistolar entre ella y el editor y también escritor Adolfo García Ortega. Pueden ampliar información acerca de esta curiosa noticia ustedes mismos aquí.





La nueva cubierta de Anagrama es más discreta y menos polémica (por así decir) que la anterior -aunque no entiendo muy bien por qué ha de serlo cualquier reproducción gráfica de Adolf Hitler, la verdad-, y suponemos que no provocará las iras ni de la viuda ni de cualquier otro lector seguidor de Bolaño -como un servidor se confiesa, aun a falta de leer sus novelas más reconocidas- de alma hipersensible.



Por lo demás, en breve volveremos a hablar aquí del autor de Estrella distante, tras haber leído una novela inédita tan interesante como El Tercer Reich, escrita en 1989 pero publicada hace unos meses por el sello editorial de Jorge Herralde: una novela que surge de la fascinación de Bolaño por los wargames o juegos de estrategia y donde, sin llegar a ser una obra maestra, se adelantan claves del universo de su autor que luego cobrarían formas más concretas en títulos posteriores.


(+) Previously on Abandonad toda esperanza, Roberto Bolaño:
- Cuentos (Llamadas telefónicas / Putas asesinas / El gaucho insufrible)
- La Universidad Desconocida

lunes, 8 de noviembre de 2010

La Comicoteca: Mis problemas con las mujeres



Crumb. Obras completas-1: "Mis problemas con las mujeres"
Guión y dibujo: Robert Crumb
Barcelona, La Cúpula, septiembre de 2010 [7.ª edición].
ISBN: 978-84-7833-701-9
64 pp. (b/n) - 9,95 €

Este volumen 1 de las Obras completas de Robert Crumb incluye:
- "Mis problemas con las mujeres";
- "Recordando los sesenta";
- "La crisis de madurez de tío Bob";
- "Náusea";
- "Las aventuras de George 'Muermo' Muermoide";
- "¿Puedes plantarle cara al universo?";
- "Las poderosas superféminas contra los homúnculos horribles";
- "No puedes tenerlas a todas (Magníficos especímenes que he visto)".

Además, el volumen incluye dos ilustraciones de una página: "La gente me pone nervioso" (p. 20) y "Aline Kominsky" (p. 38), este último retrato de su segunda y actual esposa.



Texto promocional


Crumb tiene muchos problemas con las mujeres. Pero, al contrario que la mayoría de hombres, Crumb no sólo se atreve a reconocerlo, sino a contarlo: y las cosas que él cuenta son las que nadie se atreve a confesar, pero todos compartimos. Un repaso polémico, "aberrante" para algunos, "clarividente" para otros, de la mentalidad femenina y los fantasmas masculinos.



La crítica ha dicho


"Supongo que uno de las cosas más originales e interesantes de la obra de Crumb es el utilizar elementos autobiográficos en una época en la que el cómic sólo pretendía entretener a base de contar historias de evasión. Evidentemente el 'underground' es la respuesta de los más raros de la clase -los freakies como diría Peter Bagge- a su sociedad utilizando como medio de expresión un 'arte menor' frente a lo que consideraban la manipulación de los otros medios de comunicación. El propio Crumb tiene una historia sobre la paranoia en los medios de comunicación y el papel 'informativo' del dibujante de cómics donde, evidentemente, se presenta a sí mismo como un sarcástico profeta de la libertad de expresión amenazado por el establishment. Y si el 'underground' era por y para los más raros de la clase, R. Crumb es el bicho raro indiscutible. Su autorretrato -presente en Mis problemas con las mujeres, Historia de mi vida y en obras como Si yo fuera rey- nunca es favorecedor; ni física ni psíquicamente, pero nos presenta un personaje al cual podemos entender porque se explica a sí mismo de una forma que no hacen ni el consentido minino Fritz -que también puede ser tomado como una alegoría del éxito del propio Crumb hasta que este se hartó del personaje y los hizo eliminar por una avestruz despechada- ni el iluminado Mr Natural -cuyo lugar natural parece ser el manicomio. Ese Bicho que Crumb presenta es el propio Crumb (o al menos consigue engañar completamente)."
- Xavier Riesco Riquelme, Escáner Cultural

"(...) lo que hace de Crumb un artista único no es tanto su estilo gráfico, como el contenido de sus historias. Desde un principio, sus cómics eran críticas y parodias ardientes de la sociedad de su época. Primero, del modo de vida liberal y psicodélico de finales de los 60, para posteriormente hacer un análisis introspectivo de sus propias obsesiones.
En ese sentido, lo que más caracteriza el trabajo de Crumb es su tendencia a la improvisación. Al leer muchas de sus historias cortas, se puede percibir que el autor ha empezado a dibujar sin tener muy claro a dónde le llevarán las siguientes viñetas, especialmente en los cómics protagonizados por él. De esta forma, consigue volcar sobre el papel su propia personalidad sin rastro alguno de tapujos ni autocensura. Son, por tanto, trabajos que lo aproximan a los grandes genios de la pintura que, por encima de directrices estéticas, lo que trataban de plasmar en sus trabajos era la energía del momento y la subjetividad de la persona oculta tras el pincel.
Determinar de dónde proceden todas esas obsesiones y esas oscuras fantasías sexuales protagonizadas por mujeres inmensas e imposibles posturas sexuales, es una labor propia más bien de un psiquiatra. De lo que sí podemos estar seguros es de que Crumb no retrataba los aspectos más sórdidos de la vida y de la sociedad por una simple cuestión de oportunismo o de provocación. Sencillamente, se trata de alguien con una visión y una sensibilidad muy diferentes a las de la gente corriente, y eso es algo que vino determinado en buena medida por el ambiente familiar de su infancia (...)."
- Jaime Valero, Zona Fandom



Comentario


Estamos nada más y nada menos que ante el primer volumen de las Obras completas de Robert Crumb que viene editando desde hace años La Cúpula; una primera entrega que con esta llega ya a su séptima edición, lo cual es una buena muestra de la pervivencia del que ya se ha ganado la etiqueta de clásico viviente del noveno arte, además de la consideración de padre (o por lo menos de padrino) del comix underground.

El sexo es uno de los temas capitales de la obra de este autor nativo de Filadelfia; un tema que se plasma a través de la visualización de sus particulares fantasías sexuales con mujeres de formas rotundas cuando no directamente descomunales. En este volumen en particular, claro, destaca cómo refleja sus titubeantes inicios en lo concerniente a relacionarse con el otro sexo, unos acercamientos que la mayoría de las veces acababan en frustación. Esta situación, como bien destaca Crumb, cambió cuando empezó a ser reconocido como un artista destacado de la contracultura.

De Mis problemas con las mujeres cabe destacar tanto la historia homónima que abre el tomo como "La crisis de madurez del tío Bob", dos relatos estos inequívocamente autobiográficos -como, por otro lado, buena parte de su producción al completo- donde el talento de Crumb como autor completo brilla particularmente. También merecen nuestra atención el acercamiento de Crumb a un pasaje de La náusea, la novela de Jean-Paul Sartre considerada culmen de la filosofía existencialista, así como "Las aventuras de George 'Muermo' Muermoide", una historia breve tan divertida como amarga... Dos características estas que por lo general suelen ir de la mano en la obra de este indiscutible genio de la historieta.



(+) Previously on Abandonad toda esperanza, Robert Crumb:
- Kafka
- Obras completas, vol. 16: "Realmente patéticos"

domingo, 7 de noviembre de 2010

Censurada... y premiada

¿Vuelve la censura... otra vez? Después del célebre caso de Saw VI, censurada pero que finalmente se estrenó con algunas escenas amputadas y que ha dado fama a un mediocre título que no merecía provocar tanto revuelo de por sí, la prohibición de proyectar A Serbian Film -la polémica cinta cuyo título ya está en boca de todo el mundo- en la XXI Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián ha vuelto a destapar la caja de Pandora.

A Serbian Film

Al parecer, la problemática arrancó cuando la periodista Concha García Campoy y algunos invitados a su programa matinal Las mañanas de Cuatro de la cadena homónima debatieron sobre la cinta -sin haberla visto, según confesaron todos y cada uno de los presentes- tras su pase en el Festival de Cine de Sitges. Durante aquel diálogo llegaron a calificar de delincuentes y criminales a los artífices del film... y prácticamente a los organizadores del festival y al publico asistente, lo cual molestó sobremanera a Ángel Sala, director del evento barcelonés, que intervino mediante una llamada telefónica.

A Serbian Film

Independientemente de los presuntos valores artísticos del film -que un servidor tampoco ha visto todavía, y no sabe si se atreverá-, creo que va siendo hora de que en casos como estos no llegue a equipararse nunca realidad y ficción: dichos contertulios fueron capaces de llegar a comparar el film con el intercambio de archivos en la red entre pederastas... Vivir para ver.

Maquetas

Dicho acontecimiento, injustamente, ha provocado que el palmarés de esta edición pase desapercibido... salvo la mención especial a la propia A Serbian Film con un Premio Especial del Público por "convertirse sin ser proyectada en símbolo de la libertad de expresión". En dicho palmarés el Premio al Mejor Largometraje ha recaído en Maquetas de Carlos Vermut -también autor de cómics, con títulos como El banyán rojo o Psico Soda-, mientras que la nominación al Premio Méliès de Oro al Mejor Cortometraje Fantástico Europeo ha sido para Hatch de Damian McCarthy.

Black Death

Igualmente, el Jurado Joven ha decidido otorgar su Premio al Mejor Cortometraje a Pixels de Patrick Jean. Además, el público ha concedido el Premio al Mejor Largometraje a la estupenda Black Death de Christopher Smith, el de Mejor Largometraje de Animación a Boogie, el aceitoso de Gustavo Cova, el de Mejor Cortometraje a la ya mencionada Pixels y el de Mejor Corto español a Brutal Relax de Adrián Cardona, David Muñoz y Rafa Dengrá.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Las recomendaciones del sábado



Cómic:
MYSTERIUS, EL INCREÍBLE
Jeff Parker & Tom Fowler
(Norma Editorial, 2010)

Una joven reportera asiste a una sesión de espiritismo sin saber que acabará convirtiéndose en la ayudante del maestro de ceremonias, un hechicero que entre otras habilidades es capaz de comunicarse con los muertos, y que trabaja para todo aquel que puede permitirse sus tarifas... El guionista de Agentes de Atlas y el dibujante de Green Arrow nos ofrecen una mirada distinta (y muy ocurrente) acerca del universo de la magia repleta de demonios, orgías y tatuajes tan espontáneos como comprometedores. Divertida y mucho más recomendable de lo que parecía a simple vista.




Libro:
LA HUIDA
Adam Thirlwell
(Anagrama, 2010)

Un prestigioso banquero, ya retirado a sus setenta y ocho años, viaja a un pueblo de los Alpes para reclamar una finca expropiada por los nazis que su difunta esposa le ha dejado en herencia; allí mantendrá relaciones con dos mujeres bien distintas mientras repasa su tan azarosa como libertina existencia, la cual atraviesa todo el siglo XX... Después de su aplaudido debut, Política, el británico Adam Thirlwell regresa con esta novela tan satírica como erótica, que le ha valido los aplausos de Milan Kundera y comparaciones con Sterne, Nabokov y Bellow, nada menos.


(De: El Periódico de Villena, n.º 248, 5-XI-2010).

viernes, 5 de noviembre de 2010

Vivès

De Bastien Vivès solo había podido leer la primera entrega de Por el Imperio, obra que firma al alimón con Merwan. Pero por fin he podido saldar una deuda pendiente y he disfrutado de El gusto del cloro -sin duda su obra más celebrada- y el más reciente Amistad estrecha.

De la obra de este autor, y de otros aspectos relacionados con los lectores de cómic (como se deducirá por el título), hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:



El gusto del cloro

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Scott Pilgrim: Vidas extra



Cuando comentamos en su día la publicación de los dos primeros volúmenes del Scott Pilgrim de Bryan Lee O'Malley, pusimos de manifiesto nuestra inquietud por el hecho de que no se hubiese publicado la serie al completo cuando se estrenara la adaptación cinematográfica de Edgar Wright, el autor de Zombies Party y Arma fatal. Al final resulta que no había por qué preocuparse: la película, sobre todo su estreno en España, se ha ido retrasando tanto que al final el autor ha puesto fin a su obra, e incluso al sello DeBolsillo le ha dado tiempo para editar traducidos al español los dos últimos volúmenes de la serie.



Así, en el ya lejano abril llegaba a las tiendas "Contra el universo", y el pasado mes de septiembre por fin veía la luz el sexto y último tomo, "La hora de la verdad". Con ambas entregas se pone fin a la edición patria de uno de los fenómenos comerciales más asombrosos de la historieta reciente: una producción independiente que gracias a las recomendaciones de una crítica que ha sabido valorar la frescura de la obra, y sobre todo de un público que se ha divertido y mucho con las peripecias de sus protagonistas, ha vendido muchos más ejemplares de los que su creador pudo soñar jamás.



En estas páginas prosiguen los sucesivos enfrentamientos del bueno de Scott Pilgrim contra los ex novios malvados de su último interés romántico, la fascinante, misteriosa y muy cool Ramona Flowers, por la que fue capaz de dejar a la no menos fascinante y muy cool, aunque bastante menos misteriosa, Knives Chau, la colegiala china de 17 años. Así, en "Contra el universo" Scott se las verá con Kyle y Ken, dos hermanos gemelos que mantuvieron al mismo tiempo una relación sentimental con Ramona; finalmente, en "La hora de la verdad" será el productor discográfico Gideon Graves, el último de los ex novios de la chica, quien se verá las caras con Scott, en un enfrentamiento en el que el primero se constituye como gran villano de la serie.



Como ya sugerimos en su día, Scott Pilgrim no cuenta nada nuevo, pues su tema principal no es sino el reflejo de las emociones y los sentimientos que experimentan su protagonista y su círculo de amigos a partir de las distintas relaciones afectivas que establecen con sus semejantes. El interés de la obra radica, claro, en el cómo lo cuenta Bryan Lee O'Malley: construyendo un batiburrillo de referencias a la cultura popular de los años 80 y sobre todo 90, del movimiento grunge y la Generación X a esta parte, pasando lista a películas, cómics, grupos musicales y videojuegos, y empleando recursos visuales más propios de estos últimos o de los videoclips para contar la historia que quiere contar.



Así, Scott Pilgrim se constituye como una reflexión metafórica acerca del amor en todas sus manifestaciones, no solo del amor romántico sino también del amor propio hacia uno mismo, que ha sabido dar forma a las inquietudes de miles de lectores que han visto en sus páginas el reflejo de su propia condición. Ahí y no en otra parte radica el secreto, si es que sigue siendo un secreto a estas alturas, de su éxito.



Nota bene.- Comentábamos al principio de esta nota los continuos retrasos del estreno español de la versión cinematográfica, pero parece ser que ha llegado el momento de poner fin a los mismos: corriendo mejor suerte que otras adaptaciones recientes como Largo Winch, The Losers o Jonah Hex -la primera ya se estrenó directamente en formato doméstico, a las otras dos les ocurrirá lo mismo el próximo 30 de noviembre-, Scott Pilgrim contra el mundo llegará a los cines españoles el viernes 12 de noviembre... si no la vuelven a retrasar a última hora. Como ya vaticinaron varias webs especializadas, estos retrasos no hacen sino facilitar la adquisición previa -ya sea comprando el DVD original o mediante la descarga de la red- de la versión doméstica estadounidense.

Michael Cera y Mary Elizabeth Winstead en Scott Pilgrim vs. the World

Un servidor ya ha visto la película y ha vuelto a disfrutar con los sucesivos enfrentamientos entre Scott y los siete ex novios malvados de Ramona... aunque considero que la mezcla de estilos y el uso de referentes culturales del mundo del cine, el cómic y los videojuegos se disfruta mucho más en las viñetas de la historieta que en los fotogramas del film, por otra parte extremadamente fiel a aquel. Además, O'Malley recurre a dichas referencias mucho más asiduamente que Wright, lo cual no quita para que este utilice algunas muy atractivas recurriendo a registros visuales y/o sonoros imposibles en la historieta, como es el caso de la parodia de las sitcoms televisivas al ritmo de Seinfeld. En resumidas cuentas: una cinta que vale la pena ver siempre que no se pidan peras al olmo.


Título: Scott Pilgrim (Vols. 5 y 6)
Autor: Bryan Lee O'Malley (guión y dibujo)
Editorial: DeBolsillo
Fecha de edición: abril-septiembre de 2010
184 + 246 páginas (b/n) - 8,50 € c/u.


(+) Previously on Abandonad toda esperanza, Scott Pilgrim:
-
Vols. 1 y 2
- Vols. 3 y 4

martes, 2 de noviembre de 2010

Sábados Negros

La librería madrileña Traficantes de Sueños (Embajadores 35, local 6, Lavapiés) organiza habitualmente los llamados Sábados Negros, jornadas dedicadas a difundir la novela negra y otras manifestaciones culturales relacionadas en mayor o menor grado con aquella.

Dominique Manotti

El próximo sábado 6 de noviembre, en un acto que comenzará a las 18.30 horas, la gran protagonista será nada más y nada menos que la escritora francesa Dominique Manotti, que visitará la librería para hablar de su obra en general y de su última Conexión Lorena en particular. De esta autora ya comentamos en su día la estupenda El cuerpo negro.

Eloy de la Iglesia

Durante la misma jornada se dialogará sobre un par de libros del género ambientados en África, firmados por el malogrado James McClure y por Deon Meyer; y el especialista David G. Panadero comentará El diputado, una de las películas más populares del añorado realizador Eloy de la Iglesia.

Más información sobre esta actividad tan atractiva, en su web oficial.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Comic Top 5: Octubre 2010

Como todos los meses, octubre también llegó a su fin, y es hora de repasar los cinco mejores tebeos leídos a lo largo de los últimos treinta y un días. Así pues, ahí va nuestro Comic Top 5 de octubre de 2010, como siempre en orden alfabético:



1.- Frank Cappa
Manfred Sommer (Glénat)



2.- La balada de las landas perdidas
Dufaux & Rosinski (Norma)



3.- Lo peor de Vázquez
Manuel Vázquez (Glénat)



4.- Los viejos tiempos (Vol. 1: El rey no besa)
Joann Sfar (Ponent Mon)



5.- Notas al pie de Gaza
Joe Sacco (Mondadori)