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jueves, 9 de agosto de 2012

La verdadera historia de los superhéroes: Héroes cotidianos




A simple vista este libro, titulado La verdadera historia de los superhéroes y primorosamente editado por RM, podría parecer una obra humorística. Porque a quién se le ocurre disfrazarse de su personaje de cómic favorito en público... Pero a poco que nos fijemos en las fotografías que incluye, y en los breves textos que las acompañan (y que desvelan la identidad del retratado), veremos que el trabajo de la fotógrafa Dulce Pinzón está muy lejos de ser una celebración del cosplay al uso.



Por las fotos de este libro, de la primera hasta alcanzar un total de veinte, se pasean una serie de inmigrantes latinoamericanos, muchos de ellos mexicanos (la misma autora incluida), que residen en Estados Unidos, la mayoría concretamente en Nueva York -no en vano la ciudad de los superhéroes, al menos los de Marvel Comics-, trabajando en las actividades más diversas y enviando buena parte de su salario a sus familias, que todavía residen al otro lado de la frontera.



Así lo explica el texto promocional de la obra: "El libro contiene 20 retratos de inmigrantes mexicanos y latinos, vestidos con los trajes de los superhéroes populares americanos y mexicanos. Las fotografías fueron tomadas en el ambiente laboral de cada trabajador-superhéroe y se acompañan de un breve texto que incluye el nombre del inmigrante, su ciudad y la cantidad de dinero que envía a sus familiares periódicamente." Así, por sus páginas se pasean personajes de DC como Superman, Batman, Wonder Woman o Green Lantern; de Marvel, como Spiderman (cuya foto ilustra la cubierta), Hulk, el Hombre de Hielo o los miembros de Los 4 Fantásticos... y hasta algunos superhéroes mexicanos, como el popular y paródico Chapulín Colorado.



Por tanto, no es gratuito que para este proyecto de Dulce Pinzón el limpiaventanas Bernabé Méndez, el obrero Luis Hernández, el pescadero Juventino Rosas o el policía Roy Acosta se hayan disfrazado, respectivamente, de Spiderman, La Cosa, Aquaman o el Capitán América. Y no solo porque, como se ve, se haya intentado mantener una relación entre el empleo de la persona y la idiosincrasia del personaje (y, al respecto, que se haya elegido a Robin, sidequick de Batman, para inmortalizar a un gigoló de Times Square puede dar bastante juego), sino porque la obra, bien entendida, rinde un sentido homenaje a esos héroes anónimos que suelen trabajar en jornadas de un número elevado de horas por sueldos muy bajos y a veces en condiciones extremas.



De esta manera, La verdadera historia de los superhéroes se constituye en toda una celebración de la labor y, en definitiva, de la experiencia vital,de estos hombres y mujeres que con determinación y sin la ayuda de superpoder extaordinario alguno, ayudan a la prosperidad de sus respectivas familias y comunidades. Un libro espléndido que se cierra con el autorretrato de la autora, fotógrafa significativamente ataviada como Sue Richards... es decir, la Mujer Invisible del Universo Marvel.


La verdadera historia de los superhéroes
Dulce Pinzón
Barcelona / México, RM, 2012
52 pp. (20 fotografías) - 25 €

(+) La web de la autora

miércoles, 8 de agosto de 2012

Placer serial (y 2)



Me disculparán que me autocite, pero para hablarles de los últimos números de series como Atomic Robo, Irredeemable o The Boys no se me ocurre nada mejor que recordar la reflexión que hice al comentar los volúmenes previos de estas cabeceras: "El formato popularmente conocido entre los lectores de cómics como grapa está de capa caída: económicamente, suele compensar la espera y acabar comprando volúmenes recopilatorios que a simple vista parecen un desembolso mayor, pero que suponen un ahorro más que obvio apenas saquemos un fácil cálculo de a cuánto sale cada página. Además, las fórmulas narrativas que imperan hoy, con conversaciones y escenas de acción que se dilatan (muchas veces innecesariamente) a lo largo de las 24 páginas de cada comic book, provocan que la información que aporta cada una de las entregas sea muy escasa, por lo que su lectura sabe a poco; y en algunas ocasiones cuando tenemos la oportunidad de leer el último número ya no recordamos nada del penúltimo. Si a esto añadimos el auge de formatos como el de novela gráfica, con historias que acaban y terminan en un solo volumen, la situación parece clara."


¿El lector de cómics de hoy prefiere esto...

En aquella nota continuaba diciendo: "Ahora bien, si la grapa desapareciera esto también acabaría con uno de los mayores placeres que conlleva la lectura serializada, y que tiene su correlación audiovisual en las series televisivas, desde los productos de calidad de la HBO a los culebrones venezolanos de más baja estofa: ese placer serial que nos aporta la sensación de reencuentro, así como la satisfacción por disfrutar de una intriga dosificada en varias entregas, que convierte ver una serie (e igualmente leer una colección de aparición más o menos periódica) en un acto casi litúrgico."


... o esto otro?


Y concluía: "Una solución intermedia podría ser la de esos volúmenes recopilatorios que incluyen varios números de la edición original, con lo que el material de lectura es mucho mayor pero no por ello se pierde, al menos no del todo, el carácter serial. Se trata de un formato que parece triunfar entre los lectores, ya que esta es una política que han acabado siguiendo varias editoriales españolas de entre las más importantes, caso de Planeta de Agostini Comics, Panini Comics o Norma Editorial." Esta es la opción elegida por Norma para algunos de sus títulos más interesantes, como es el caso de las tres series que mencionaba al principio: Atomic Robo, Irredeemable y The Boys.



De las tres, no la mejor pero sí la más fresca y la que ha supuesto toda una sorpresa es el Atomic Robo de Brian Clevinger y Scott Wegener. De las otras dos, viniendo firmadas por los guionistas Mark Waid y Garth Ennis respectivamente, ya sabíamos qué esperar en cada caso; pero en esta, lo que en principio parecía iba a ser una mera variación en clave tecnológica del Hellboy de Mike Mignola ha acabado adquiriendo una marcada personalidad propia.



Esto vuelve a quedar bien patente en el, por el momento, último volumen de la colección, que lleva por título "Atomic Robo y el letal arte de la ciencia", y que incluye los cinco comic books de la edición original que conforman el quinto volumen de la serie. En esta ocasión, podríamos hablar de una suerte de precuela, pues el relato está ambientado en el Chicago de 1930 y está protagonizado por un joven Atomic Robo: es fascinante lo que los autores consiguen con apenas la vestimenta del personaje, simulando una juventud que no se puede aplicar a un ser artificial de igual modo que a los humanos... por mucho que el personaje solo tenga siete años de edad.



En la presente historia conoceremos los orígenes de Atomic Robo como justiciero, a partir de su intento de convertirse en una suerte de sidequick para el enmascarado Jack Tarot. También descubriremos su primer amor, y veremos al científico e inventor Thomas Alva Edison convertido en un villano de tebeo (!). Cuando un cómic consigue que una idea tan peregrina como esta no solo no moleste, sino que funcione a la perfección, es que sus autores han hecho bien su trabajo. Y Atomic Robo lo demuestra a cada página y a cada diálogo.



La oferta se completa, además de con cuatro páginas de bocetos preliminares, con la historia extra publicada en Estados Unidos como Atomic Robo Free Comic Book Day 2011: un relato ambientado esta vez en el presente y donde vuelve a aparecer uno de los villanos más carismáticos (y divertidos) de la serie: el Dr. Dinosaur, al que conocimos en el volumen anterior. En definitiva, estamos ante un volumen que confirma las palabras que dijo un crítico de Comic Book Resources: "La serie de Atomic Robo hace para la ciencia lo que Indiana Jones hizo para la arqueología: convierte lo académico en una aventura y lo imposible en algo inspirador."



Lejos de la frescura y el buen rollo de este Atomic Robo se sitúa la potente Irredeemable, serie en la que el guionista Mark Waid nos da su particular aportación al subgénero que podríamos llamar "cómic de superhéroes post Watchmen". Un subgénero que él mismo había enriquecido tempranamente con aquella estupenda maxiserie titulada Empire; y una aportación este Irredeemable, dicho sea de paso, mucho más conseguida que la de otros títulos recientes de temática similar (véase, por ejemplo, la no del todo desdeñable Halcyon).



En esta ocasión, es el efectivo dibujante Diego Barreto quien acompaña a Waid en los capítulos 13 al 15 de la serie: un segmento de una historia-río de mucho más alcance donde ahora el Plutoniano, el mayor superhéroe del universo convertido por voluntad propia en el más temible supervillano, pasa a un segundo plano y deja el protagonismo en manos de otros personajes, como los miembros de El Paradigma.



En sus páginas, Waid prosigue relatándonos que los miembros de este grupo de superhéroes han sido detenidos por el gobierno de los Estados Unidos y encerrados en una prisión de alta seguridad. Mientras tanto, Cary y el cazador Orian han formado una peligrosa alianza con la finalidad de acabar con el aparentemente invencible Plutoniano... Y hasta aquí conviene comentar, que tampoco es cuestión de destripar el argumento al respetable.



Pero antes de estos capítulos, el lector podrá disfrutar del Irredeemable Special n.º 1, que incluye tres historias cortas escritas por Waid y dibujadas por tres artistas de lo más variopinto: Paul Azaceta se encarga de "Avispón", que protagoniza el humilde superhéroe de nuevo cuño cuyo nombre da título al relato. La española Emma Ríos (Dr. Extraño) es la encargada de "Kaidan", que cuenta el origen de este personaje recurriendo a elementos propios del folclore japonés. Por su parte, el relato "Max Savage" cuenta con un dibujante de excepción: el gran Howard Chaykin, autor de títulos clave del cómic contemporáneo como American Flagg! o Black Kiss. Son, pues, una suerte de "orígenes secretos" de tres de los personajes que conforman el rico universo de Irredeemable; un universo que se ha ampliado con otra serie, Incorruptible, cuyo primer volumen español ya está a la venta y del que os hablaremos en breve en este vuestro blog.



Terminamos esta nota de hoy comentando el último volumen aparecido en España de The Boys, la irreverente serie escrita por Garth Ennis y que también podría verse como un título, si bien bastante sui generis, de ese subgénero marcado poderosamente por la influencia de la obra magna de Alan Moore y Dave Gibbons, y que aboga por una (a veces solo supuesta) mayoría de edad del cómic de superhéroes.



El presente volumen, noveno de la edición española, lleva por título "El tiovivo", y es con diferencia el más extenso de la colección: nada menos que casi trescientas páginas que incluyen doce comic books, del 48 al 59, de la colección original. O lo que es lo mismo en este caso: los arcos argumentales "Preparación y planificación", "Costa berberisca" y "El tiovivo", que da título general al tomo.




En los dos primeros arcos argumentales, de bastante peso dentro de la historia principal de la serie, la acción se mueve entre el pasado -viajando hasta la II Guerra Mundial- y el presente: por un lado seremos testigos de un episodio del pasado de The Boys, donde estuvo implicado el general Mallory, fundador del grupo, que mantendrá una reveladora conversación con Hughie. Por otro lado, descubriremos al nuevo enlace del grupo Los Siete, enemigos encarnizados de The Boys.



Finalmente, en la historia que da título al libro asistiremos al regreso de Hughie, que pedirá al Carnicero una mayor transparencia en su relación con el grupo. Su jefe estará de acuerdo con la petición, siempre y cuando Hughie esté a la altura del nuevo caso que han de investigar: el asesinato de un transexual, en el que todas las pistas parecen apuntar a un miembro de Los Siete. Como se ve, The Boys sigue siendo Garth Ennis es estado puro, para regocijo de sus fans y escarnio de sus detractores.


Título: Atomic Robo (Vol. 5: "Atomic Robo y el letal arte de la ciencia")
Autores: Brian Clevinger (guion) / Scott Wegener (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: febrero de 2012
152 pp. (color) - 15 €


Título: Irredeemable n.º 4
Autores: Mark Waid (guion) / Diego Barreto (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: marzo 
de 2012
112 páginas (color) - 12 €

Título: The Boys (Vol. 9: "El tiovivo")
Autores: Garth Ennis (guion) / Russ Braun & John McCrea & Keith Burns (dibujo)
Editorial:
Norma Editorial
Fecha de edición: mayo de 2012
288 páginas (color) - 18 €


(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
1. Atomic Robo:
- Vol. 1
- Vols. 2-3
- Vol. 4
2. Irredeemable:
- Vol. 1
- Vol. 2
- Vol. 3
3. The Boys:
- Vol. 1
- Vol. 2
- Vol. 3
- Vol. 4
- Vols. 5-6
- Vol. 7
- Vol. 8

martes, 7 de agosto de 2012

Ciudadano Kane ya no es la mejor película de la historia


Al menos, según los 846 críticos que han votado para la encuesta de la prestigiosa revista Sight & Sound del Instituto Británico de Cine (BFI). Por vez primera durante los cincuenta años que viene realizándose esta votación entre especialistas de todo el mundo, el debut de Orson Welles no lidera la lista de las mejores películas de todos los tiempos.


Ciudadano Kane: la segunda mejor película de todos los tiempos

¿La culpable de este inesperado cambio? Vertigo, una de las mayores obras maestras de Alfred Hitchcock, protagonizada por unos inolvidables James Stewart y Kim Novak, realizada en 1958 y que entró por vez primera en el Top 5 en 1982. Una película que en este 2012 ha acabado desbancando al aparentemente imbatible Kane.


Vertigo: la (nueva) mejor película de todos los tiempos

Por si tienen curiosidad, he aquí los 50 títulos más votados:

1.- Vertigo / De entre los muertos (A. Hitchcock, 1958)
2.- Citizen Kane / Ciudadano Kane (O. Welles, 1941)
3.- Tôkyô monogatari / Cuentos de Tokio (Y. Ozu, 1953)
4.- La règle du jeu / La regla del juego (J. Renoir, 1939)
5.- Sunrise / Amanecer (F. W. Murnau, 1927)
6.- 2001: A Space Odyssey / 2001: Una odisea del espacio (S. Kubrick, 1968)
7.- The Searchers / Centauros del desierto (J. Ford, 1956)
8.- Chelovek s kino-apparatom / El hombre de la cámara (D. Vertov, 1929)
9.- La passion de Jeanne d'Arc / La pasión de Juana de Arco (C. T. Dreyer, 1927)
10.- 8 ½ (F. Fellini, 1963)
11.- Bronenosets Potyomkin / El acorazado Potemkin (S. Eisenstein, 1925)
12.- L'Atalante (J. Vigo, 1934)
13.- À bout de souffle / Al final de la escapada (J.L. Godard, 1960)
14.- Apocalypse Now (F. F. Coppola, 1979)
15.- Banshun / Primavera tardía (Y. Ozu, 1949)
16.- Au hasard Balthazar / Al azar Baltasar (R. Bresson, 1966)
17.- Shichinin no samurai / Los siete samuráis (A. Kurosawa, 1954)
18.- Persona (I. Bergman, 1966)
19.- Zerkalo / El espejo (A. Tarkovsky, 1974)
20.- Singin' in the Rain / Cantando bajo la lluvia (S. Donen & G. Kelly, 1951)
21.- L'avventura / La aventura (M. Antonioni, 1960)
22.- Le mépris / El desprecio (J.L. Godard, 1963)
23.- The Godfather / El padrino (F. F. Coppola, 1972)
24.- Ordet / La palabra (C. T. Dreyer, 1955)
25.- In the Mood for Love / Deseando amar (W. Kar-Wai, 2000)
26.- Rashômon / Rashomon (A. Kurosawa, 1950)
27.- Andrey Rublyov / Andrei Rublev (A. Tarkovsky, 1966)
28.- Mulholland Drive (D. Lynch, 2001)
29.- Stalker (A. Tarkovsky, 1979)
30.- Shoah (C. Lanzmann, 1985)
31.- The Godfather. Part II / El padrino. Parte II (F. F. Coppola, 1974)
32.- Taxi Driver (M. Scorsese, 1976)
33.- Ladri di biciclette / Ladrón de bicicletas (V. De Sica, 1948)
34.- The General / El maquinista de la General (B. Keaton & C. Bruckman, 1926)
35.- Metropolis / Metrópolis (F. Lang, 1927)
36.- Psycho / Psicosis (A. Hitchcock, 1960)
37.- Jeanne Dielman, 23 Quai du Commerce, 1080 Bruxelles (C. Akerman, 1975)
38.- Sátántangó (B. Tarr, 1994)
39.- Les quatre cents coups / Los 400 golpes (F. Truffaut, 1959)
40.- La dolce vita (F. Fellini, 1960)
41.- Viaggio in Italia / Te querré siempre (R. Rossellini, 1954)
42.- Pather Panchali (S. Ray, 1955)
43.- Some Like It Hot / Con faldas y a lo loco (B. Wilder, 1959)
44.- Gertrud (C. T. Dreyer, 1964)
45.- Pierrot le fou / Pierrot el loco (J.L. Godard, 1965)
46.- Playtime (J. Tati, 1967)
47.- Nema-ye Nazdik / Close-Up (A. Kiarostami, 1990)
48.- La battaglia di Algeri / La batalla de Argel (G. Pontecorvo, 1966)
49.- Histoire(s) du cinéma (J.L. Godard, 1998)
50.- City Lights / Luces de la ciudad (C. Chaplin, 1931) / Ugetsu monogatari / Cuentos de la luna pálida de agosto (K. Mizoguchi, 1953) / La jetée (C. Marker, 1962)


Jean-Luc Godard, vencedor moral de la votación

Victoria la del Vertigo de Hitchcock, sí... pero triunfo moral para Jean-Luc Godard, que coloca nada menos que cuatro trabajos suyos en la lista de las 50 mejores películas, seguido de Francis Ford Coppola, Carl T. Dreyer y Andrei Tarkovsky con tres títulos cada uno.


¿Ni una sola película de Buñuel merecía estar en la lista?

¿Qué les parece? Por mi parte he echado en falta a cuatro realizadores: Howard Hawks, John Cassavetes, Clint Eastwood y, muy especialmente, nuestro Luis Buñuel. Dentro de diez años, quizá nos llevemos alguna sorpresa...

lunes, 6 de agosto de 2012

El capitán Swing: Warren Ellis meets the Steampunk



A Warren Ellis le gusta eso de revisitar (sub)géneros para darles su impronta particular: esto es algo que queda más que patente no ya solo en sus particulares aportaciones al género superheroico, en creaciones propias donde puede sentirse libre de las imposiciones de una gran compañía como Marvel Comics (pienso en su etapa en The Authority, o en títulos menores pero no desdeñables como Black Summer o Supergod), sino también en obras donde se acerca a géneros como el policíaco (Down, Fell), las historias de espías y otros agentes gubernamentales (Anna Mercury, RED), la ciencia ficción (Ocean, Transmetropolitan) o el terror (Black Gas), cuando no prepara un cóctel particular de varios de ellos (caso de Desolation Jones, estupenda versión en clave futurista de El sueño eterno de Raymond Chandler).



Por tanto, no resultaba peregrino el pensar que tarde o temprano el guionista británico se decidiría por realizar su propia historia steampunk. Por si todavía queda alguien que a estas alturas no sepa qué es el steampunk, podríamos definirlo como un subgénero de la ciencia ficción desgranado del cyberpunk (en la medida en que muchos de sus primeros practicantes provenían de este), y que aglutina aquellas historias que acontecen en una época alternativa idéntica o bastante similar a la Inglaterra victoriana real, pero en donde la maquinaria que todavía funciona con vapor (en inglés, steam) convive con artilugios más propios de los relatos futuristas arquetípicos del género, en una mezcla aparentemente contranatura de pasado y futuro a un tiempo.



El steampunk según Warren Ellis se titula El capitán Swing y los piratas eléctricos de la isla Cenicienta, y es una de sus últimas creaciones para Avatar Press, que ha acogido ya varios de sus trabajos al margen de las dos grandes majors del cómic mainstream. El caso que nos ocupa es una miniserie de cuatro entregas recopiladas por EDT en un solo volumen para su publicación española, y que cuenta con los dibujos del español Raúlo Cáceres. Si la edición original se alargó en el tiempo entre febrero de 2010 y septiembre de 2011 (sic), la versión autóctona permite disfrutar de la historia de un tirón, como sin duda merece.



El relato arranca en el Londres de 1830, en la que parecía iba a ser una noche cualquiera, con el hallazgo del cadáver de un bobbie (un miembro de la Policía Metropolitana de la ciudad) ensartado en la verja de una residencia. Esta institución policial apenas ha cumplido el primer año de su existencia, y ya ve sus filas mermadas con demasiada velocidad; las principales sospechas recaen en una figura cuasi legendaria, Jack el Saltarín, capaz de saltar a grandes zancadas. Esa misma noche, tres bobbies y un corredor de la calle Bow (el primer cuerpo de seguridad de Londres, precursor de la Policía Metropolitana y casi un enemigo encarnizado de esta) perseguirán a un sospechoso que podría ser el mismísimo Jack el Saltarín, y algunos acabarán siendo testigos de una visión increíble: un barco que surca el cielo movido por energía eléctrica...



Uno de estos policías, el romántico Charlie Gravel, se propondrá capturar al hombre que escapó aquella noche, y acabará descubriendo su verdadera personalidad: Jonathan Rheinhardt, un científico e inventor, precursor de la primitiva energía eléctrica, reconvertido en pirata que sueña con un mundo mejor y que atiende al rimbombante alias, cargado de connotaciones históricas de corte revolucionario, de 'Capitán Swing'. Junto a él, una tripulación de seguidores fieles que creen en todo lo que él representa.



El protagonismo de la historia se lo reparten Gravel y el propio capitán Swing, nombre que puede ser adoptado sucesivamente por personas distintas y que así acaba convirtiéndose no en un hombre, sino en algo mucho más duradero: un concepto. A partir de la relación entre estos dos personajes, el pirata revolucionario y el agente de la ley honesto, la obra se contagia del idealismo de ambos... y su idealismo no es otro que el del propio Warren Ellis, aquí apoyado por un Raúlo Cáceres cuyo estilo, espectacular y detallista, recuerda al de otro colaborador español del guionista: Juan José Ryp, claro, que se encargó de dibujar Black Summer, No Hero y Wolfskin. Volviendo a Cáceres: a los que ya hayan disfrutado del estilo del artista cordobés en obras de contenido explícitamente erótico como Elizabeth Bathory o Aguas Calientes no les sorprenderá el estupendo acabado de la presente obra... si bien aquí su trabajo se beneficia del uso del color, que termina por dar forma a una lectura de lo más recomendable. Lo cual, tratándose de Warren Ellis, tampoco es ninguna sorpresa.


Título: El capitán Swing y los piratas eléctricos de la isla Cenicienta
Autores: Warren Ellis (guion) / Raúlo Cáceres (dibujo)
Editorial: EDT
Fecha de edición: marzo de 2012
128 pp. (color) - 15 €

(+) Previously on Abandonad toda esperanza, Warren Ellis:
- Anna Mercury
- Black Gas
- Black Summer
- Desolation Jones
- Doktor Sleepless
- Down
- Fell
- Global Frequency
- Hellblazer
- No Hero
- Ocean
- Planetary
- Planetary: Mundos cruzados
- RED
- Supergod
- The Authority
- Transmetropolitan
- Wild Works
- Wolfskin
* Plus: Camino tortuoso [novela]

domingo, 5 de agosto de 2012

Todos a misa


Hoy es domingo, día de la Santa Eucaristía. Así que... ¡Todos a misa!



Mientras tanto, The Lords of Salem, nuevo trabajo del realizador Rob Zombie (Los renegados del diablo, Halloween), sigue sin fecha de estreno en España, aunque se sabe que la distribuirá Aurum. Cuando llegue iremos a verla, y quizá lo hagamos en domingo por aquello de santificar las fiestas...

sábado, 4 de agosto de 2012

Las recomendaciones del sábado



Cómic: 
HALCYON
M. Guggenheim & T. Butters & R. Bodenheim
(Planeta de Agostini, 2012)

Occulus, el supervillano más temido del mundo e indiscutible enemigo público número 1, se entrega voluntariamente a las autoridades del tribunal penal internacional; comienza entonces una nueva era de paz y tranquilidad, pero el vigilante urbano Sabre cree que hay gato encerrado... Marc Guggenheim y Tara Butters, guionistas de series de televisión y pareja en la vida real, dan una vuelta de tuerca al cómic de superhéroes en la línea de Watchmen reflexionando sobre el final de la eterna batalla entre el Bien y el Mal. Entretiene al lector hasta alcanzar una conclusión magnífica.



Libro: 
LA FUERZA DEL DESTINO
Marco Vichi
(Duomo, 2012)

En la Florencia de finales de los 60, Bordelli toma la decisión de dimitir de la Policía después de las amenazas recibidas durante la investigación del homicidio de un muchacho; pero su abandono no será sino el principio de una sutil venganza... Después de Muerte en Florencia, Marco Vichi retoma a su célebre personaje del comisario Bordelli, que le ha dado fama a nivel mundial confirmándolo como uno de los autores más destacados de la novela negra italiana actual. Los lectores de Andrea Camillieri, que ha elogiado a su compatriota, lo encontrarán más que interesante.


(De: El Periódico de Villena, n.º 329, 3-VIII-2012).

viernes, 3 de agosto de 2012

Dracula: Born Again


Encarnaciones del vampiro transilvano en el cómic ha habido muchas: ya dedicamos en su día una columna de prensa al volátil de Pascal Croci, el clásico de Fernando Fernández y el marítimo de Ana Juan, por no mencionar otros como el que se deja ver en Impaler o el que se enfrenta a Sherlock Holmes en un estupendo pastiche. En esta ocasión os presentamos otros dos más: el actualizado de Drácula: Corporación del Mal (según una historia de Kurt Busiek, el guionista de Astro City y Arrowsmith), y el histórico del Drácula de Robin Wood y Alberto Salinas.

De ambos, y por supuesto de la novela original de Bram Stoker (ilustrada por Jae Lee, que ya recomendamos hace unos meses), hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:


Drácula llega a nuestra época de la mano de Kurt Busiek y cia.

jueves, 2 de agosto de 2012

RIP: Gore Vidal (1925-2012)


Los Estados Unidos de América han perdido a uno de los más grandes escritores que dio su literatura a lo largo del siglo XX, así como una de las voces más críticas acerca de su clase política y su sociedad. Nos referimos al novelista, dramaturgo, ensayista y guionista de cine Gore Vidal, que nos dejó el pasado martes a la edad de 86 años por complicaciones de una neumonía.


Gore Vidal (1925-2012)

Homosexual confeso, Gore Vidal pasará a la historia de la cultura del siglo pasado no solo por la calidad literaria de su producción literaria, que incluye varias novelas históricas, alguna sátira como Myra Breckinridge o un par de libros de memorias, sino muy especialmente por sus opiniones públicas acerca de cuestiones espinosas como la política, la religión, el sexo... o la obra de sus colegas: son célebres sus diatribas contra Ernest Hemingway o Truman Capote, por no hablar de sus enfrentamientos públicos, que en algunas ocasiones llegaron a lo físico, con su gran némesis personal y literaria: el ya fallecido Norman Mailer.


Gore Vidal y Norman Mailer, reconciliados por Kurt Vonnegut

Gore Vidal dejaría también su impronta en el ámbito audiovisual... Después de unos comienzos restringidos a la televisión, debutó en la gran pantalla por la puerta grande: en 1956 adaptó un guion para televisión de Paddy Chayefsky en The Catered Affair, film realizado por el siempre estupendo Richard Brooks con un reparto de campanillas: Bette Davis, Debbie Reynolds, el eterno secundario Barry Fitzgerald, Rod Taylor y el también fallecido recientemente Ernest Borgnine. Con la gran Bette Davis volvería a colaborar en Donde el círculo termina, según una novela de Daphne Du Maurier.


Los protagonistas de The Catered Affair

En 1958, año en el que Vidal adaptaba un libro sobre el célebre "Caso Dreyfus" para un film dirigido y protagonizado por José Ferrer, se llevaba al cine por vez primera un texto suyo: fue con El zurdo, western de Arthur Penn basado en su obra teatral y protagonizado por un primerizo Paul Newman como Billy el Niño.


Paul Newman fue Billy el Niño... visto por Gore Vidal

En la inolvidable De repente, el último verano de Joseph L. Mankiewicz, se atrevió a adaptar la obra teatral del inmortal Tennessee Williams, autor con el que volvería a encontrarse unos años después en Last of the Mobile Shots, dirigida por Sidney Lumet. En The Best Man hizo lo mismo con su propia y muy celebrada obra homónima, resultando un estupendo film político que dirigió Franklin J. Shaffner y protagonizaron Henry Fonda, Cliff Robertson y Kevin McCarthy.


The Best Man: la política estadounidense vista por Gore Vidal

En 1966 escribió junto a Francis Ford Coppola el guion de ¿Arde París?, film de René Clément que adaptaba el libro de Larry Collins y Dominique Lapierre. Y cuatro años después vio como su novela satírica Myra Breckinridge era llevada al cine en un film protagonizado por Raquel Welch y en el que no faltaban secundarios de la talla de la veterana Mae West, el realizador John Huston o intérpretes de reparto habituales en el cine de John Ford, como Andy Devine o John Carradine.


La espectacular Raquel Welch fue Myra Breckinridge en el cine

En 1979 se estrenó uno de los filmes más polémicos de su filmografía: el Calígula de Tinto Brass, film con insertos de material pornográfico escrito por Vidal y en el que Malcolm McDowell daba vida al despiadado emperador romano. Junto a él, dos veteranos como John Gielgud y Peter O'Toole en los roles de Nerva y Tiberio respectivamente.


Calígula: otro personaje histórico revisitado por el autor

Sus dos últimos trabajos para el cine, a finales de los años 80, estuvieron vinculados al mundo de la mafia: trabajó, aunque de forma no acreditada, en El siciliano, la adaptación de la novela de Mario Puzo que dirigió Michael Cimino, responsable de El cazador y La puerta del cielo; e intervino en el libreto de Dimenticare Palermo (The Palermo Connection) de Francesco Rosi, escrito junto al propio realizador y al desaparecido Tonino Guerra. Mientras, en televisión, se adaptaba su libro Lincoln y se volvía a revisitar su versión del mito de Billy el Niño, ahora con Val Kilmer como protagonista.


La aparición de Gore Vidal, uno de los muchos alicientes de Gattaca



Gore Vidal también hizo sus pinitos como actor, aunque en ocasiones fue en papeles muy pequeños y sin acreditar: es el caso de sus intervenciones en las citadas De repente, el último verano y The Best Man. Pudimos verlo algo más en Ciudadano Bob Roberts, la espléndida película de crítica política escrita, dirigida y protagonizada por Tim Robbins en 1992, en la que el escritor interpretaba a un senador del partido rival del protagonista. También se dejó ver en la comedia Un loco en Harvard, el thriller Conspiración en la sombra, la estupenda cinta de ciencia ficción Gattaca y, más recientemente, en Los locos de Hollywood, protagonizada por Kevin Spacey y última aparición de este gran polemista iconoclasta en la pantalla grande.


Con Tim Robbins (izda.), años después de coincidir en Ciudadano Bob Roberts


Eugene Luther Gore Vidal, llamado Gore Vidal, nació en 3 de octubre de 1925 en West Point, New York, y murió en 31 de julio de 2012 en Hollywood Hills, Los Angeles, California. Tenía por tanto 86 años. Descanse en paz.


(+) Para saber más, los libros de memorias de Gore Vidal:


miércoles, 1 de agosto de 2012

Comic Top 5: Julio 2012


Ayer finalizó el mes de julio, y es por tanto momento de repasar los mejores cómics leídos en los últimos treinta y un días. En esta ocasión el triunfo se decanta claramente hacia la historieta de autor alejada de la corriente mainstream, con la presencia de tres títulos extranjeros y dos de producción propia. No hay sorpresas en cuanto a dos de nuestros autores favoritos -el galo Davodeau y el español Durán-, aunque sí hay algún que otro descubrimiento (Beaulieu, sobre todo). Sin más dilación, y como siempre en orden alfabético, este es nuestro Comic Top 5 de julio de 2012:



1.- Comedia sentimental pornográfica
Jimmy Beaulieu (Sins Entido)



2.- Entretelas
Rubén del Rincón (La Cúpula)



3.- Los ignorantes
Étienne Davodeau (La Cúpula)



4.- Lucha en do mayor
Céka & Borris (Planeta de Agostini)



5.- Una colmena en construcción
Luis Durán (Norma)