Alguien dijo de este blog...
«UNA MEZCLA PERFECTA ENTRE CÓMICS, GÉNERO NEGRO Y SERIE B. ¡El TWIN PEAKS DE LOS BLOGS!»
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sábado, 28 de diciembre de 2013
Watchmen: Forever Watchmen
A estas alturas, escribir algo mínimamente interesante, no digamos ya original, sobre Watchmen se ha convertido en una ardua tarea: desde que se publicó entre 1986 y 1987, la obra magna de Alan Moore y Dave Gibbons ha sido estudiada y analizada hasta la saciedad: artículos escritos desde ámbitos diferentes se propagan por bibliotecas de todo el mundo, por no hablar de la blogosfera, y hasta se han redactado libros monográficos sobre ella (en nuestro ámbito, sin ir más lejos, puede leerse W de Watchmen de Rafael Marín). Pero no queríamos dejar que terminara el presente año sin recordar desde este vuestro blog que Watchmen vuelve a estar disponible en el mercado... si es que alguna vez dejó de estarlo.
Alguien dijo una vez que el cómic alcanzaría un estatus parecido, si no similar, al de la literatura cuando sus clásicos, además de ser considerados como tales, estuviesen siempre al alcance de cualquiera gracias a múltiples ediciones y reediciones por parte de distintas editoriales y sobre todo en formatos diferentes. Un buen ejemplo de que, quizá, el noveno arte está a punto de conseguirlo al menos dentro de nuestras fronteras son las distintas ediciones de las que ya puede presumir esta obra, que revolucionó el género del cómic superheroico allá por mediados de la década de los ochenta y que hace unos años fue llevada al cine con milimétrica fidelidad por Zack Snyder.
La editorial ECC, que posee los derechos de publicación de DC Comics en España y otros países de habla hispana, editó el pasado mes de junio un volumen que recogía la maxiserie de doce números al completo, en formato novela gráfica y rústica (esto es, tapa blanda)... lo que convertía su edición en la más accesible de todas, no solo por ser la más sencilla de conseguir, sino también por ser la más económica: por 25 euros, el lector adquiere la obra completa; esto es, más de 400 páginas en tamaño comic book (que, a fin de cuentas, es el original de la obra), incluyendo reproducción de las ilustraciones de cubiertas a modo de introducción de cada uno de los doce "capítulos" y sin más complementos patrios que un artículo de Felip Tobar sobre la línea Antes de Watchmen y unos breves textos biográficos de los dos autores. Nunca nadie dio más por menos. Así pues, si todavía no has terminado con los regalos navideños y tienes un hijo, sobrino, primo o amigo al que le gusta el cómic y que todavía no lo ha leído... no lo dudes: además de lo dicho aquí, Watchmen podría ser el regalo perfecto que andas buscando.
Nota bene.- Si la dejaste pasar y no la encuentras con facilidad (algo extraño si dispones de una librería surtida a tu alcance), no desesperes: ECC publica su tercera edición de esta obra maestra para este mismo mes de enero de 2014. Lo dicho: Watchmen es una obra que vino para quedarse.
Título: Watchmen
Autores: Alan Moore (guion) / Dave Gibbons (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: junio de 2013
416 pp. (color) - 25 €
viernes, 19 de abril de 2013
De y sobre Moore
Dada la calidad de su obra y la importancia de su legado, a nadie le extrañará que Alan Moore sea uno de los autores de cómics que con más frecuencia aparece en este vuestro blog y uno de a los que más críticas, comentarios y columnas de prensa le hemos dedicado. La de hoy, una más, es un buen ejemplo: en ella volvemos a recomendar su V de Vendetta -aprovechando la reciente reedición en rústica por parte de ECC- y la más reciente entrega de La Liga de los Caballeros Extraordinarios.
De ambas obras, y del estupendo libro Alan Moore: Storyteller de Gary Spencer Millidge dedicado a su vida y milagros, hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:
Alan Moore, el Señor de las Tinieblas
viernes, 21 de diciembre de 2012
Tres títulos para regalar en Navidades
Las Navidades están a la vuelta de la esquina, y como es costumbre dedico la columna de prensa correspondiente a seleccionar unos pocos títulos que me parecen de lo mejor del año editorial e ideales para regalar en estas fechas. En esta ocasión, tres son los nombres propios: William Shakespeare, Harold Bloom y Alan Moore. Pero no vienen solos...
Podéis leer la columna de Abandonad toda esperanza de hoy aquí:
Shakespeare, uno de los genios cuya obra
merece leerse... y regalarse
lunes, 17 de septiembre de 2012
Moore & Gaiman meet the DC Universe
Neil Gaiman & Alan Moore: dos de los guionistas de cómics
más influyentes de los últimos tiempos
Que Alan Moore es Dios y Neil Gaiman su profeta es, para muchos aficionados al cómic, un dogma de fe irrebatible. Pero como todos los dogmas de fe, esta afirmación debe ser revisada cada cierto tiempo, y ahora que han pasado varios años desde la publicación de los trabajos más tempranos para DC Comics de ambos (casi tres décadas en el caso del primero, casi veinticinco años en el segundo), es buen momento para echar la vista atrás y tratar de enjuiciar aquellas primeras manifestaciones del talento de estos dos escritores ingleses dentro de las coordenadas del cómic mainstream estadounidense.
Empecemos, por deferencia hacia su talento, edad y orden de aparición, con el genio barbudo de Northampton, cuyas historias más o menos breves con personajes del mundo donde habitan Superman, Batman y compañía se recogen en este El Universo DC de Alan Moore que acaba de publicar ECC. Y comencemos con una aclaración muy pertinente dadas las dudas que pululan por la red: a pesar de que no se cite en la contracubierta (algo que hay que achacar, obviamente, a un descuido de la editorial, dado que se trataría de un estupendo reclamo comercial), el libro sí incluye de forma íntegra La broma asesina, tal y como deja entrever la presencia de ese icónico Joker fotógrafo en su cubierta, nada tramposa en esta ocasión.
El resto del material aquí recogido, y que fue publicado por vez primera entre 1985 y 1987, sí es citado como corresponde en el texto de la contracubierta: son historietas extraídas de Superman Annual 11, Detective Comics 549 y 550, Green Lantern 188, Vigilante 17 y 18, Omega Men 26 y 27, DC Comics Presents 85, Green Lantern Corps Annual 2, Secret Origins 10, Green Lantern Annual 3, Batman Annual 11, Superman 423 y Action Comics 583. Así pues, a estas referencias habría que añadir Batman: The Killing Joke, obra que precisamente sirve para cerrar el presente volumen, hasta alcanzar las trescientas páginas de desbordante talento que conforman la propuesta.
Pero vayamos por orden: ha sido un verdadero placer volver a releer ya por tercera o cuarta vez "Para el hombre que lo tiene todo...", historia en la que los autores de Watchmen, Moore y el dibujante Dave Gibbons, utilizan como pretexto la celebración del cumpleaños de Superman y una visita de cortesía de Wonder Woman, Batman y Robin a la Fortaleza de la Soledad para construir un relato acerca de universos alternativos donde los sueños imposibles de alcanzar se han hecho realidad. Así, el lector descubrirá que, por supuesto, Superman sueña con un universo donde Krypton, su planeta natal, no fue destruido... Para ello, Moore recupera al conquistador interestelar Mongul, creado cinco años antes en las páginas de Adventures of Superman, rescatándolo así del olvido. La presente historia puede verse como un adelanto fidedigno de lo que luego sería capaz de hacer Moore con el Hombre de Acero (como comprobaremos después).
El tomo que nos ocupa, como se demostrará en estas líneas, presenta un perfecto equilibrio entre los relatos cósmicos bigger than life y los más intimistas, de ambientación terrena y atmósfera urbana. Buen ejemplo de ello es el inmediatamente posterior "Olimpiadas nocturnas", historia breve en dos partes donde Moore y el siempre reivindicable Klaus Janson (mejor entintador, pero también un gran dibujante) enfrentan a la pareja formada por Green Arrow y Canario Negro contra otro arquero, un tipo aparentemente corriente llamado Pete Lomax, que ataca a la pareja de superhéroes aprovechándose del cobijo de la oscuridad nocturna.
Sigue la primera historia (de un total de tres) perteneciente a los "Relatos de los Green Lantern Corps": en "Mogo no tiene vida social", Moore y Gibbons introducen como relato mítico -el veterano Tomar-Re se lo relata a la novata Arisia- la historia de Bolphunga, un extraterrestre apodado 'el Implacable' que se propuso terminar con la vida de Mogo, un misterioso miembro de los Green Lanterns... En esta historia, como en otras muchas de las más breves del volumen, el placer que denota su lectura está demasiado supeditado al efecto sorpresa del final o a algún juego lingüístico (o metalingüístico) de los que tanto gustan al autor de V de Vendetta. Por ello, su calado final resulta menor que el de obras de más extensión, aunque no podamos decir sin faltar a la verdad que se trate de historias desdeñables.
Uno de los personajes favoritos del Universo DC para el que esto firma es Vigilante, el justiciero nocturno creado por los veteranos Marv Wolfman y George Pérez bajo cuya identidad se esconde el fiscal del Estado Adrian Chase. Por ello, ha sido un placer descubrir la historia "El Día del Padre", dividida en dos entregas y como su personaje manda el relato más urbano y realista del volumen. Dibujado por Jim Baikie -cómplice de Moore en Skizz-, en sus páginas Vigilante intentará defender a una niña de su padre, acusado de violación y abuso de menores, que ha salido de la cárcel antes de lo previsto por buena conducta.
Siguen más historias breves: "Vidas breves" y "Un mundo de hombres", dibujadas respectivamente por Kevin O'Neill (colaborador de Moore en La liga de los caballeros extraordinarios) y Paris Cullins, son historias del planeta Vega que vieron la luz como complemento de la serie Omega Men. Es particularmente brillante la primera, que ya leí en su día y con la que ha sido un placer reencontrarme, pese a que el citado efecto sorpresa se haya diluido por razones obvias. Por su parte, "Los confines de la jungla" está protagonizada por un Superman enfermo y al borde de la muerte, aunque es vital la aparición del personaje que protagonizó la obra maestra que un año antes había llamado por vez primera la atención del lector estadounidense sobre la figura del guionista: La Cosa del Pantano. En esta ocasión el dibujo corre a cargo de otro colaborador de Moore: Rick Veitch (Tomorrow Stories).
Los otros dos relatos de los Green Lantern Corps son "Tigres" (que vuelve a reunir a Moore y O'Neill y que está protagonizado por el legendario Abin Sur, que antes de morir cedió su anillo de poder a Hal Jordan, el terrestre destinado a convertirse en el mejor del cuerpo de los Green Lanterns) y "En la noche más oscura" (donde Moore y Bill Willingham ejecutan un astuto retruécano acerca de la tradición de los Green Lanterns y los Guardianes de Oa, siendo Katma Tui la protagonista). Entre una y otra historia, el veterano dibujante Joe Orlando se pone al servicio de los textos de Moore en "Pisadas", relato que protagoniza uno de los personajes más misteriosos e inquietantes del Universo DC: El Fantasma Errante.
Sigue la historia "Barro mortal", incluida en un Batman Annual que bajo el lema Villains in love! se centraba en dos historias protagonizadas por villanos y sus particulares relaciones sentimentales. Mientras la historia centrada en el Pingüino estaba realizada por Max Collins y Norm Breyfogle, el presente relato lo firman Moore y George Freeman, y enfrenta a un Clayface desquiciado y enamorado de un maniquí con un Hombre Murciélago que aquí adquiere un rol secundario.
A continuación, y ya para terminar, el lector se encontrará con las dos rutilantes e indiscutibles obras maestras que incluye el presente volumen: "¿Qué fue del Hombre del Mañana?" y La broma asesina. Y un servidor prefiere, todavía hoy, la primera, aunque la segunda goce de más predicamento y popularidad entre los fans... quizá por estar dibujada por el siempre espectacular, y según la leyenda uno de los artistas más lentos, Brian Bolland (Bolland Strips!), o quizá por ser publicada en su día como un especial al margen de las colecciones regulares Batman y Detective Comics.
Y es que esta historia de Superman, comúnmente considerada como la mejor del Hombre de Acero jamás realizada (ahí es nada), fue publicada en su día -en septiembre de 1986- en dos partes en el número 423 de Superman y el 583 de Action Comics; y contó con el dibujo a lápiz de un autor más veterano y mucho menos llamativo que Bolland: Curt Swan, aquí con la ayuda de George Pérez y Kurt Schaffenberger al entintado. El relato en cuestión está ambientado en el futuro, en un lejano (por aquel entonces) año 1997, cuando Metrópolis se ha tenido que acostumbrar a que, diez años atrás, su defensor más poderoso desapareció sin dejar rastro y acabó dándosele por muerto. Lois Lane, ya unida en matrimonio a otro hombre con el que ha tenido un hijo, es entrevistada por un joven periodista del Daily Planet en el que ella trabajaba para un número especial en homenaje al superhéroe en el décimo aniversario de su muerte. Será por boca de Lois que conoceremos qué ocurrió durante los últimos días de vida de Superman: cómo varios villanos aparentemente inofensivos como Bizarro o Metallo decidieron atacar al Hombre de Acero y a los suyos, cómo su identidad secreta quedó revelada ante todo el mundo, y cómo se vio obligado a refugiarse en la Fortaleza de la Soledad junto a sus seres más queridos: así, la propia Lois, Jimmy Olsen, Lana Lang y el director del periódico Perry White junto con su esposa fueron testigos de un complot contra el Hombre de Acero tras el cual parecía estar Brainiac, uno de los enemigos más temibles de la historia de Superman; un villano capaz de controlar al Hombre Kryptonita y al mismísimo Lex Luthor, reducido a una marioneta en sus manos...
"¿Qué fue del Hombre del Mañana?", también conocida con la traducción de "¿Qué le sucedió al Hombre del Mañana?", y que cuenta también con las apariciones especiales de la Legión de Superhéroes del siglo XXX y de Krypto el Superperro, es una historia mítica en dos sentidos: en la medida en que hoy se sigue hablando de ella (muy merecidamente) como un cómic de referencia, y también como un relato que gira alrededor de hechos considerados como míticos por aquellos que una década antes los vivieron en sus propias carnes. Así, Moore y Swan nos ofrecen uno de los mejores tebeos de superhéroes de todos los tiempos, maravillosamente escrito y dibujado, y con algunas de las escenas y los diálogos más memorables de los que jamás ha disfrutado el personaje de Superman desde que fue creado en 1938.
Como decíamos, cierra el volumen la mítica La broma asesina, novela gráfica en la que Alan Moore y Brian Bolland redefinen el origen del villano más temible del Hombre Murciélago: el Joker, el payaso del crimen. Publicada también, como la historia de Superman, en septiembre de 1986 (un mes histórico para el Universo DC, pues), puede verse como el reverso tenebroso de "¿Qué fue del Hombre del Mañana?". Si en esta Moore todavía vierte una mirada benevolente hacia la figura del superhéroe como icono mítico, en La broma asesina incide en los aspectos más oscuros del supuesto héroe, al que muestra como un reflejo del Mal al que se ha propuesto vencer, representado aquí en la figura del psicópata de pelo verde y sonrisa eterna. Una idea sobre la que han vuelto posteriormente multitud de autores, ya sea en el cómic (Grant Morrison en Arkham Asylum, por ejemplo) o incluso en el cine (Christopher Nolan en El caballero oscuro, sin ir más lejos: recuérdese la escena en la sala de interrogatorios).
Más allá del interés del propio relato en sí, que no deja de ser un enfrentamiento más entre Batman y el Joker (aunque como relativa novedad se centre en este último), proviene de su plasmación en viñetas: La broma asesina es un absoluto prodigio de técnica narrativa (algo sobre lo que Moore volvería en Watchmen) que se basa en la simetría entre sus dos personajes y en las transiciones entre los dos tiempos narrativos, presente y pasado, mediante encadenados de viñetas donde las figuras se distribuyen de forma muy similar, como si los recuerdos se reflejaran en el presente y viceversa. El resultado es una increíble lección de narrativa secuencial que sirve aquí para poner fin a un volumen que, por supuesto, es de adquisición obligatoria para todo aficionado al cómic que se precie.
Sigamos con Neil Gaiman: vaya por delante que me parece un guionista por lo general bastante sobrevalorado, y que en los últimos años se ha limitado a vivir de las rentas (artísticas, no necesariamente económicas) de su, este sí, magistral The Sandman. Vaya por delante también que, pese a ello, cualquier historia suya que responda a la calidad media a la que nos tiene acostumbrados es muy superior a la calidad media del 90% de lo que se publica actualmente dentro de los márgenes del mainstream.
Aclarado esto, pasemos a descubrir qué incluye el volumen Leyendas del Universo DC: Neil Gaiman, editado también por ECC y esta vez con un formato exquisito, con cubiertas de imitación de tela y caracteres plateados en bajo relieve. El tomo en cuestión recoge historias aparecidas por vez primera durante un amplio margen de tiempo, desde 1988 hasta 2009, en las publicaciones Secret Origins (Vol. 2) 36, Secret Origins Special 1, Batman: Black and White 2, Green Lantern / Superman: Legend of the Green Flame, Solo 8, Batman 686, Detective Comics 853 y Wednesday Comics.
Las tres primeras historias del tomo pertenecen al universo de Batman -a la postre personaje más recurrente del volumen-, aunque la mayoría focalicen su atención en una pequeña parte de su galería de villanos. Así, el volumen arranca con "Pavana", historia dibujada por un primerizo Mark Buckingham (Fábulas) y protagonizada por Pamela Isley, alias Hiedra Venenosa, en la que sería una de sus primeras apariciones dentro de la cronología interna del Universo DC. Por su parte, "Pecados originales" se centra en El Acertijo, en un relato que a su vez incluye otro dentro de su trama argumental a la manera de las matrioshkas rusas: "Cuando se abre una puerta (El origen secreto del Acertijo)". Si el primero cuenta con los lápices de Mike Hoffman, el dibujo del segundo corre a cargo de Bem 89. En cuanto a los entintadores, son dos nombres de auténtico lujo: Kevin Nowlan y Matt Wagner.
"Un mundo en blanco y negro" es la aportación de Gaiman a la serie Batman: Black and White, donde una nómina espectacular de artistas daban su particular visión del Hombre Murciélago pero siempre recurriendo a la técnica del blanco y negro. En esta ocasión es Simon Bisley (The Authority: Lobo), conocido por su labor con los personajes de Slaine y Lobo, quien se luce en esta historia ambientada en un plató cinematográfico que juega con las convenciones del medio y sitúa a Batman y al Joker como dos actores enfrentados en una eterna, y fingida, batalla entre el Bien y el Mal.
Superman / Green Lantern: La leyenda de la Llama Verde es la primera de las dos historias de extensión considerable que incluye el volumen. Se trata de un guion de Gaiman protagonizado por ambos personajes (aunque también aparecen otros como Blackhawk, Deadman o el Fantasma Errante) que estuvo durmiendo el sueño de los justos durante años en los archivos de DC Comics, porque algunas de las propuestas del escritor inglés no encajaban con el curso que estaban tomando los principales acontecimientos del Universo DC. Una vez el libreto fue recuperado pasado el tiempo, se contó con un plantel de dibujantes de lo más atractivo: Eddie Campbell (From Hell), Mike Allred (X-Statix), John Totleben (La Cosa del Pantano), Matt Wagner (Grendel), Eric Shanower, el veterano Jim Aparo (Aquaman), el citado Nowlan, y Jason Little.
Dos historias más del tomo destacan sobre todo por su apartado gráfico: por su parte, "En la escalera" está protagonizada por Deadman, y supone la colaboración de Gaiman dentro del volumen Solo dedicado al ilustrador Teddy Kristiansen (El cuaderno rojo), cuya labor aquí destaca muy por encima de la aportación narrativa del autor de Objetos frágiles. Cierra el tomo "Metamorfo, el Hombre Elemento", donde Gaiman y un Mike Allred en estado de gracia nos ofrecen un relato protagonizado por este miembro de los Outsiders y serializado en doce entregas de una página, al modo de las series dominicales de los suplementos de los diarios o de los seriales radiofónicos protagonizados por personajes de la era pulp.
Entre una y otra historia, se incluye "¿Qué le sucedió al Cruzado Enmascarado?", historia que como su nombre indica homenajea a la mítica "¿Qué fue del Hombre del Mañana?" antes comentada. Si aquel relato de Moore y Swan pretendía ser la última historia de Superman, con esta historia publicada también en dos partes en Batman y Detective Comics, Gaiman y un estupendo Andy Kubert pretenden hacer lo propio con el personaje creado por Bob Kane. A nuestro parecer, y aunque las comparaciones siempre sean odiosas, el relato escrito por Gaiman está a años luz del de Moore... aunque no carezca ni mucho menos de interés. Y puesto que ya lo comenté cuando fue publicado por Planeta de forma independiente, recupero aquellas palabras y ruego por que se me disculpe la autocita: "el autor de Los hijos de Anansi recurre de nuevo a la estructura tan habitual en él, rescatada de clásicos literarios como el Decamerón de Boccaccio o los Cuentos de Canterbury de Chaucer, basada en el relato oral de distintas historias por parte de unos personajes-narradores reunidos en un espacio común (...). El valor de estos relatos orales, claro, es variado, y no acabo de ver, por ejemplo, qué interés puede tener la historia que cuenta Selina Kyle, alias Catwoman, y que abre la sesión. Otra cosa muy distinta supone el relato inmediatamente posterior, contado por Alfred, y de lejos lo mejor de toda la función; como suele decirse, es una narración que justifica por sí sola la lectura de la obra, tratándose de un relato emotivo y sorprendente que redefine la amistad que durante años unió al ex-actor y mayordomo con Bruce Wayne y, de paso, a su némesis definitiva. Pero, finalmente, Gaiman no puede evitar caer en una molesta estructura circular y, sobre todo, en esa filosofía new age que una y otra vez reaparece en su producción más reciente, y que en mi opinión malogra muchas veces su obra literaria al acercarla a la fantasía más soft, algo con lo que un servidor personalmente no comulga. (...) Con todo, el álbum se deja leer y no solo por el buen hacer de Kubert y hallazgos como la mencionada historia de Alfred Pennyworth: Batman es un personaje icónico y, como tal, tiene un peso detrás que para bien y para mal condiciona y mucho cualquier lectura que se haga de cualquiera de sus historias. Y esta, también para bien y para mal, no es una historia cualquiera. Aunque solo sea por eso, vale la pena echarle un vistazo".
Y sí, en general, comparar los dos volúmenes que comentamos hoy puede parecer injusto, al menos para Gaiman, que sale perdiendo con diferencia. Y es que no hay, hasta el momento, absolutamente nadie capaz de hacerle sombra a Alan Moore dentro de las coordenadas del cómic mainstream (algunos dirán que fuera de este tampoco). Pero lo cortés no quita lo valiente, y como decíamos antes la obra de Neil Gaiman, incluso en sus momentos menos afortunados, no carece de todo interés. Así pues: se recomienda la lectura de Leyendas del Universo DC: Neil Gaiman, porque la de El Universo DC de Alan Moore se recomienda por sí sola. Y si estuviera en nuestra mano, sería lectura obligatoria.
Título: El Universo DC de Alan Moore
Autores: Alan Moore (guion) / Varios autores (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: agosto de 2012
304 pp. (color) - 25 €
Título: Leyendas del Universo DC: Neil Gaiman
Autores: Neil Gaiman (guion) / Varios autores (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: junio de 2012
192 pp. (color) - 19,50 €
(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
Alan Moore:
- Albion
- La Cosa del Pantano
- Lost Girls
- Otro romance suburbano
- Promethea
- The Magical Mistery Moore
- Tomorrow Stories
- Tom Strong
- Top 10
- Top 10: The Forty-Niners
- V de Vendetta
- Watchmen
- WildCATS
Neil Gaiman:
- Batman: ¿Qué le sucedió al Cruzado Enmascarado?
- Junto al Rey del Sueño
- La Cosa del Pantano
- Los hechos sobre el caso de la desaparición de la srta. Finch
- Los hijos de Anansi
- Misterios de un asesinato
- Mr. Punch
- The Sandman
- Violent Cases
lunes, 9 de agosto de 2010
La Comicoteca: Archivos WildStorm: WildC.A.T.S. (Vol. 5)

Archivos WildStorm: WildC.A.T.S. (Vol. 5 de 9: "Regreso a casa")
Guión: Alan Moore & Kurt Busiek / Dibujo: Travis Charest & Mike McKone et alii
Barcelona, Norma Editorial, febrero de 2010.
ISBN: 978-84-9847-988-1
368 pp. (color) - 22 €
Este Volumen 5 incluye:
- WildC.A.T.S (Cover Action Teams) n.ºs 21-28;
- Spartan: Warrior Spirit n.ºs 1-4.
La edición de Norma Editorial incluye como extras las cuatro entregas de la miniserie Spartan: Warrior Spirit escrita por Kurt Busiek y dibujada por Mike McKone; igualmente se incluyen doce ilustraciones para portada de los comic books incluidos en el volumen, realizadas en su mayoría por Travis Charest y Mike McKone, así como siete pin ups firmados por autores diversos, entre ellos el propio Charest, Joe Quesada y Jimmy Palmiotti.

Texto promocional
¡EMPIEZA LA ETAPA DE ALAN MOORE!
En el quinto tomo de ARCHIVOS WILDSTORM: WILD.C.A.T.S., "Regreso a casa", acompañaremos a los WildC.A.T.S. a su planeta de origen y conoceremos la nueva formación del grupo en la Tierra. Y todo de la mano de Alan Moore. Además, Kurt Busiek y Mike McKone relatan una historia llena de acción en la que conoceremos las cualidades tácticas de Spartan. Incluye los números 21 a 28 de la serie original americana y la serie limitada Spartan: Warrior Spirit.

Comentario acerca de la serie
Cuando un grupo de los más afamados y exitosos artistas que por aquel entonces -principios de la década de los 90- trabajaban para las dos grandes compañías de cómics, Marvel y DC, decidieron abandonar estas para fundar Image, nadie podía sospechar el éxito arrollador de algunos de los primeros títulos. Y si el sello Top Cow de Marc Silvestri tardaría en despuntar con The Darkness y Witchblade (también reeditados ahora por Norma), el universo WildStorm de Jim Lee, Todd McFarlane, Rob Liefeld y compañía enseguida alcanzó cifras de venta estratosféricas.
WildC.A.T.S., la serie de Jim Lee, fue el buque insignia de este nuevo universo superheroico, alcanzando unas tiradas de millones de ejemplares hoy absolutamente impensables. Leídos hoy estos cómics demuestran una preponderancia excesiva del dibujo sobre el guión (algo que, lamentablemente, se contagió a DC y sobre todo a Marvel, y que todavía hoy no se ha superado del todo), que se demuestra en la abundancia de escenas de acción con espectaculares splash pages, muchas dobles. No obstante, las historias urdidas en su mayoría por el propio Lee en compañía de su amigo de la infancia Brandon Choi se leen con agrado, y suponen un entretenimiento más que digno, además de la oportunidad de descubrir las primeras peripecias de unos personajes (Spartan, Void, Grifter y compañía) a los que después autores tan destacables como Ed Brubaker (Point Blank) o el mismísimo Alan Moore (WildC.A.T.S. de Alan Moore) han dado una interesante vuelta de tuerca.
Y todo ello, a tamaño reducido -similar al de los Omnibus de Indiana Jones y Buffy- y a un precio popular y asequible.

Comentario acerca de este volumen
Aunque hoy pueda resultar extraño o sorprendente, fue tal el éxito de las primeras cabeceras de Image que pronto pudieron permitirse fichar a lo más granado del cómic mainstream norteamericano... incluyendo al mejor guionista que ha dado el medio en el último cuarto de siglo. Nos referimos, claro está, a Alan Moore, el autor de obras maestras del medio como Watchmen, V de Vendetta, Swamp Thing, From Hell o Lost Girls.
El presente volumen incluye los ocho primeros números del total de quince escritos por el guionista británico, y que por tanto pueden encontrarse también, de mano de la misma editorial pero en formato de lujo, en el volumen WildC.A.T.S. de Alan Moore. Durante su paso por la serie, el escritor de Northampton demostró que conocía las convenciones del género, y sorprendentemente se plegó a las mismas para no desentonar demasiado en el producto final. A buen seguro mucho nos tememos que hoy en día Moore se resistiría a dicho sometimiento...
Por lo demás, y pese a no tener el prestigio del anterior, nos quedamos -en este caso, aclaramos- con la veteranía de Kurt Busiek al frente de la miniserie Spartan: Warrior Spirit, publicada originalmente entre julio y noviembre de 1995, y que sin ser nada del otro jueves todavía hoy ofrece un divertimento manufacturado con oficio y fácil de seguir... algo que no siempre pudo decirse de la cabecera principal.

(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
- Vol. 1
- Vol. 2
- Vol. 3
- Vol. 4
lunes, 26 de julio de 2010
V de Vendetta: ¿la edición definitiva?
Aunque hablar de algo "definitivo" en el mercado editorial de cómics, tan metamorfo como Mística o el Warlock de los Nuevos Mutantes, es siempre una postura arriesgada, Planeta de Agostini Comics pone a la venta una nueva edición de V de Vendetta, una de las obras capitales del guionista Alan Moore, esta vez en compañía del dibujante David Lloyd, que podría considerarse como la que este título se merece.

En 2005, y aprovechando el tirón de la adaptación cinematográfica -por cierto, espléndida y muy reivindicable, tanto como el Watchmen de Zack Snyder-, la misma editorial publicaba una primera edición en formato absolute de V de Vendetta, de unas 300 páginas y un precio de 17,95 euros. Ahora, y destinado para completistas y para coleccionistas que buscan el mejor envoltorio posible para las obras que en verdad lo valen -y este título es uno de ellos-, Planeta pone en circulación este nuevo V de Vendetta con 100 páginas más y un PVP de 35 €.

Entre el material nuevo incluido, y además de algunos extras y bocetos inéditos hasta la fecha, cabe destacar como aliciente principal las muchas páginas mudas de David Lloyd, una serie de splash pages sin texto que salpican la obra y que no fueron incluidas en la edición anterior. Igualmente, las dos historias -"Vértigo" y "Vincent"- que fueron publicadas como añadidos al final del volumen previo ahora aparecen integradas en el ecuador del relato principal a modo de interludio. Sospechamos, por tanto, que en esta ocasión se sigue la edición norteamericana, también absolute, publicada el año pasado al otro lado del charco.

Aprovechamos la ocasión para recuperar un texto que publicamos en su día sobre la obra, y que sigue siendo igualmente válido hoy en día:
La primera vez que leí V de Vendetta tenía quince años y me encontraba hospitalizado. Nada importante, apenas unos días de reclusión. Pero a nadie escapa que a esa edad aquello era un mal trago considerable, y decidí llevarme unos cómics para amenizar la estancia. Con el paso del tiempo descubrí que la inocencia y la ignorancia propias de aquella edad me llevaron a leer un material que tampoco era el más idóneo para hacer más llevadera la situación.
V de Vendetta es a la narración gráfica lo que 1984 de Orwell o Un mundo feliz de Huxley a la novela: una narración distópica ambientada en un futuro cercano dominado por un Gran Hermano (aquí llamado Destino) que lo controla todo. Para enfrentarse a este estado fascista surge la figura de V, un terrorista enmascarado con el rostro de Guy Fawkes, el líder de un grupo de conspiradores católicos que fracasaron en su intento de asesinar al Rey y volar la Casa de los Lores en el Londres del 5 de noviembre de 1605.
Como en las novelas citadas, el futuro reflejado ya es pasado para nosotros. El cómic de Alan Moore y David Lloyd se publicó a comienzos de los años 80, y por tanto 1997, cuando acontece la acción, todavía era un enigma. Hoy estas obras revelan la capacidad visionaria de sus autores, en un presente donde los verdaderos dirigentes se ocultan tras los grandes emporios que dirigen los mass media, y donde, como afirma V, la Justicia es una amante que nos ha dejado y se ha ido con otro que ha terminado prostituyéndola. Al enmascarado protagonista no le queda otra alternativa que empezar una nueva relación con otra mujer llamada Anarquía.
En su revelador prólogo a esta obra incómoda y agitadora de conciencias, el dibujante David Lloyd cuenta lo que ocurrió una noche cualquiera, cuando entró en un bar a tomarse una cerveza. En el televisor del local se sucedían diversos programas de entretenimiento para mentes adocenadas, "llenos de personajes simpáticos y desenfadados". Cuando comenzaban las noticias, la mujer del propietario apagó el aparato y puso música para ambientar el establecimiento. Lloyd nos recuerda que el suyo es un cómic que, como las noticias, no está lleno de personajes simpáticos y desenfadados. Y es, como 1984 y Un mundo feliz, y como otros cómics magistrales de Alan Moore -pienso en From Hell, y sobre todo en Watchmen, la obra que supuso un antes y un después en el medio-, un cómic para aquellos que no apagan el televisor cuando empiezan las noticias.
Inglaterra prevalece. La denuncia de V de Vendetta también.
[El Periódico de Villena, columna "Abandonad toda esperanza", salmo 9.º.]

En 2005, y aprovechando el tirón de la adaptación cinematográfica -por cierto, espléndida y muy reivindicable, tanto como el Watchmen de Zack Snyder-, la misma editorial publicaba una primera edición en formato absolute de V de Vendetta, de unas 300 páginas y un precio de 17,95 euros. Ahora, y destinado para completistas y para coleccionistas que buscan el mejor envoltorio posible para las obras que en verdad lo valen -y este título es uno de ellos-, Planeta pone en circulación este nuevo V de Vendetta con 100 páginas más y un PVP de 35 €.

Entre el material nuevo incluido, y además de algunos extras y bocetos inéditos hasta la fecha, cabe destacar como aliciente principal las muchas páginas mudas de David Lloyd, una serie de splash pages sin texto que salpican la obra y que no fueron incluidas en la edición anterior. Igualmente, las dos historias -"Vértigo" y "Vincent"- que fueron publicadas como añadidos al final del volumen previo ahora aparecen integradas en el ecuador del relato principal a modo de interludio. Sospechamos, por tanto, que en esta ocasión se sigue la edición norteamericana, también absolute, publicada el año pasado al otro lado del charco.

Aprovechamos la ocasión para recuperar un texto que publicamos en su día sobre la obra, y que sigue siendo igualmente válido hoy en día:
V de Visionarios
La primera vez que leí V de Vendetta tenía quince años y me encontraba hospitalizado. Nada importante, apenas unos días de reclusión. Pero a nadie escapa que a esa edad aquello era un mal trago considerable, y decidí llevarme unos cómics para amenizar la estancia. Con el paso del tiempo descubrí que la inocencia y la ignorancia propias de aquella edad me llevaron a leer un material que tampoco era el más idóneo para hacer más llevadera la situación.
V de Vendetta es a la narración gráfica lo que 1984 de Orwell o Un mundo feliz de Huxley a la novela: una narración distópica ambientada en un futuro cercano dominado por un Gran Hermano (aquí llamado Destino) que lo controla todo. Para enfrentarse a este estado fascista surge la figura de V, un terrorista enmascarado con el rostro de Guy Fawkes, el líder de un grupo de conspiradores católicos que fracasaron en su intento de asesinar al Rey y volar la Casa de los Lores en el Londres del 5 de noviembre de 1605.
Como en las novelas citadas, el futuro reflejado ya es pasado para nosotros. El cómic de Alan Moore y David Lloyd se publicó a comienzos de los años 80, y por tanto 1997, cuando acontece la acción, todavía era un enigma. Hoy estas obras revelan la capacidad visionaria de sus autores, en un presente donde los verdaderos dirigentes se ocultan tras los grandes emporios que dirigen los mass media, y donde, como afirma V, la Justicia es una amante que nos ha dejado y se ha ido con otro que ha terminado prostituyéndola. Al enmascarado protagonista no le queda otra alternativa que empezar una nueva relación con otra mujer llamada Anarquía.
En su revelador prólogo a esta obra incómoda y agitadora de conciencias, el dibujante David Lloyd cuenta lo que ocurrió una noche cualquiera, cuando entró en un bar a tomarse una cerveza. En el televisor del local se sucedían diversos programas de entretenimiento para mentes adocenadas, "llenos de personajes simpáticos y desenfadados". Cuando comenzaban las noticias, la mujer del propietario apagó el aparato y puso música para ambientar el establecimiento. Lloyd nos recuerda que el suyo es un cómic que, como las noticias, no está lleno de personajes simpáticos y desenfadados. Y es, como 1984 y Un mundo feliz, y como otros cómics magistrales de Alan Moore -pienso en From Hell, y sobre todo en Watchmen, la obra que supuso un antes y un después en el medio-, un cómic para aquellos que no apagan el televisor cuando empiezan las noticias.
Inglaterra prevalece. La denuncia de V de Vendetta también.
[El Periódico de Villena, columna "Abandonad toda esperanza", salmo 9.º.]
jueves, 8 de julio de 2010
La Semana de Avatar Press: Otro romance suburbano

A la hora de intentar desbancar a Marvel y DC como líderes en el top de ventas, Avatar Press parece haber tomado el camino diametralmente opuesto al que eligió Image cuando a comienzos de los 90 empezó a invadir los quioscos y librerías con sus cubiertas llamativas y sus personajes miméticos: si allí el dibujante era la estrella y los lectores perdían la cabeza por las escenas de lucha espectaculares, los héroes musculosos y las heroínas explosivas de Jim Lee, Marc Silvestri, J. Scott Campbell, Michael Turner o Rob Liefeld, por citar algunos de los más señeros, Avatar ha convertido a sus guionistas en el principal reclamo de sus distintas cabeceras.

Por ello, no es de extrañar que además de contar con el siempre interesante Jamie Delano (Narcópolis), el enfant terrible Garth Ennis (Streets of Glory) o el contestatario Warren Ellis (Doktor Sleepless), la editorial se hiciera con los servicios del que es, sin duda, el guionista de cómic mainstream más importante del último cuarto de siglo: Alan Moore.

Desde que fue reclutado, el escritor de V de Vendetta ha publicado con Avatar varios títulos disponibles en castellano, caso de Un pequeño asesinato, The Courtyard o El lagarto hipotético. A estos se les suma ahora Un romance suburbano, volumen que acaba de editar Glénat, la editorial que ahora mismo se encarga de publicar el grueso de la compañía norteamericana en nuestro país.

Llegado este punto resulta conveniente avisar al lector no prevenido de que estamos ante un cómic no estrictamente narrativo y más próximo al campo de la lírica. No es la primera vez que Moore se decanta por este género: baste recordar el sugerente The Magical Mystery Moore y sobre todo el fascinante Serpientes y escaleras, un título que como este Un romance suburbano parte de un espectáculo teatral antes de convertirse en historieta.

En esta ocasión ha sido Antony Johnston, un guionista que hasta ahora relacionábamos con el cómic de género negro -ha colaborado en Queen & Country Confidencial y suya es la revisión shakespeariana en clave policíaca Julius-, el encargado de colaborar con Moore adaptando sus textos originales... que a la sazón son tres: "Judy apagó el televisor" es un muestrario de imágenes apocalípticas con ecos al Fahrenheit 451 de Ray Bradbury (y François Truffaut) y que sirve al dibujante de la obra, el español Juan José Ryp (Black Summer), para dar rienda suelta a su estilo detallista en el retrato de escenas dantescas; "Los viejos gángsters nunca mueren" parte de una anécdota real -el asesinato de John Dillinger, el enemigo público n.º 1 recién encarnado por Johnny Depp en la gran pantalla, al salir de un cine- para construir un juego metarreferencial y genérico cargado de cinefilia y nostalgia por un tiempo pretérito; finalmente, la historia que da título al volumen parece protagonizada por un trasunto del propio Moore, convertido en un mago que deambula por Easter House, uno de los barrios más peligrosos y marginales de Glasgow, siendo testigo de la pobreza y el hacinamiento de sus habitantes.

El volumen, que se complementa con un sketchbook que incluye los primeros bocetos de muchas de las páginas de las dos primeras historias, es de lectura obligatoria para los seguidores de Alan Moore, porque aunque no se cuente entre sus obras más conseguidas, ¿acaso alguien esperaba a estas alturas algo parejo al nivel de Watchmen, Swamp Thing o From Hell? Por lo demás, un servidor espera que Glénat acabe publicando la nueva serie de Moore y Avatar, Neocomicon, que supone el reencuentro del guionista inglés, después del reivindicable The Courtyard, con el dibujante Jacen Burrows y el universo de H. P. Lovecraft.
Título: Otro romance suburbano
Autores: Alan Moore (guión) / Juan José Ryp (dibujo)
Editorial: Glénat
Fecha de edición: mayo de 2010
72 páginas (b/n) - 12 €
(+) Previously on Abandonad toda esperanza, otros títulos de Avatar Press:
- 303
- Anna Mercury
- Black Gas
- Black Summer
- Chronicles of Wormwood
- Doktor Sleepless
- Narcópolis
- No Hero
- Streets of Glory
jueves, 25 de febrero de 2010
Crumb, Moore y los muertos vivientes
En este vuestro blog siempre nos alegramos de la edición de libros teóricos sobre cómic, un terreno que hasta hace poco era poco menos que tierra baldía pero cuya penosa situación viene mitigándose poco a poco gracias a autores como el constante Román Gubern o un recuperado Terenci Moix, o ediciones como las de los dos libros de Antoni Guiral sobre la factoría Bruguera, la colección Del tebeo al manga de Panini Comics coordinada por el mismo Guiral, las obras teóricas de Will Eisner y Scott McCloud editados por Norma y Astiberri, dos ensayos sobre Hal Foster por parte de Dolmen y Planeta, así como colecciones de monográficos (autores, personajes, tendencias) tan interesantes como "Pretextos" de Dolmen y "Sin Palabras" de Sins Entido... Por no hablar de las ediciones de la Semana Negra de Gijón y la aparición de títulos puntuales como la biografía de Charles Shulz, el creador de Charlie Brown y Snoopy (EsPop Ediciones), o los Recuerdos y opiniones de Robert Crumb (Global Rhythm).

Precisamente de Crumb Dolmen acaba de editar su correspondencia de 1958 a 1977, Tus ganas de vivir me horrorizan; esto es, medio centenar de misivas escritas por el autor a sus amigos del mundillo del cómic Marty Pahls y Mike Britt. Estas cartas abarcan el período que va desde los 16 hasta los 21 años de edad del creador de Mr. Natural; se trata por tanto de una época de formación y de autoconocimiento por parte del que acabaría convirtiéndose en el autor más importante de la historieta underground norteamericana.

La edición incluye dibujos inéditos del autor, anotaciones varias y un ilustrador prólogo a cargo de Pepo Pérez, conformando un título indispensable y de lectura obligada para los fanáticos del trabajo de este autor aficionado al coleccionismo de discos de 78 rpm y a las mujeres de formas contundentes.

La editorial mallorquina continúa apostando por la edición de libros teóricos sobre el tebeo, y uno de los títulos más esperados es el duodécimo de la colección Pretextos, Alan Moore. La autopsia del héroe, firmado por J. J. Vargas y que repasa concienzudamente la producción del guionista británico, autor de títulos indispensables del medio como Watchmen, V de Vendetta, Swamp Thing, From Hell o Lost Girls.

La sinopsis del mismo es la siguiente: En principio, para entendidos y profanos, sobran las presentaciones: se trata simplemente de Alan Moore, el diseñador de universos, el fractal histórico en que convergen los vasos comunicantes de lo que el cómic ha sido, es y será. Pero hay más, mucho más. Desde sus primeras colaboraciones en Sounds y 2000AD, hasta las creaciones de su propio sello America’s Best Comics (The League of Extraordinary Gentlemen, Tom Strong, Promethea), atravesando la resurrección de series como La Cosa del Pantano y Supreme, o sus célebres Watchmen, V de Vendetta, Miracleman, Lost Girls y From Hell, Moore ha dejado a su paso un reguero de clásicos, pero también un reguero de cadáveres que reconocer: porque por encima de todo tópico, el pulso narrativo de Moore funciona como un despiadado escalpelo capaz de extender informes forenses sobre la muerte del héroe tradicional, y con ellos, de responder con precisión a algunas de las preguntas críticas de nuestro tiempo. Alan Moore: La autopsia del héroe es, hasta la fecha, el estudio más completo y pormenorizado sobre el autor británico publicado en cualquier idioma. En sus páginas, J. J. Vargas propone un viaje ameno, personal y riguroso a través de la biografía, obra, procesos y claves del hombre que cambió la industria del cómic para siempre.

En este vuestro blog volveremos a hablar de este título en cuanto lo hayamos leído y podamos hablar de él de primera mano. Pero de momento queremos subrayar la apuesta de Dolmen por la edición de libros, y no solo teóricos sino también de pura ficción (algo a lo que recientemente se ha apuntado también la madrileña Dibbuks). Véase si no la ya nutrida colección constituida por novelas de zombis, y en la que a los ya publicados Los caminantes, Naturaleza muerta y Apocalipsis Island se suman ahora Zoombi: El apocalipsis zombi con denominación de origen de Alberto Bermúdez Ortiz y El alzamiento, firmada esta por el galardonado Brian Keene. Una apuesta por los muertos vivientes la de Dolmen que se complementa con la edición de cómics como Zombee de Miles Gunter y Víctor Santos, también para un marzo cargado de prometedores títulos. Permanezcan atentos a sus librerías.

Precisamente de Crumb Dolmen acaba de editar su correspondencia de 1958 a 1977, Tus ganas de vivir me horrorizan; esto es, medio centenar de misivas escritas por el autor a sus amigos del mundillo del cómic Marty Pahls y Mike Britt. Estas cartas abarcan el período que va desde los 16 hasta los 21 años de edad del creador de Mr. Natural; se trata por tanto de una época de formación y de autoconocimiento por parte del que acabaría convirtiéndose en el autor más importante de la historieta underground norteamericana.
La edición incluye dibujos inéditos del autor, anotaciones varias y un ilustrador prólogo a cargo de Pepo Pérez, conformando un título indispensable y de lectura obligada para los fanáticos del trabajo de este autor aficionado al coleccionismo de discos de 78 rpm y a las mujeres de formas contundentes.

La editorial mallorquina continúa apostando por la edición de libros teóricos sobre el tebeo, y uno de los títulos más esperados es el duodécimo de la colección Pretextos, Alan Moore. La autopsia del héroe, firmado por J. J. Vargas y que repasa concienzudamente la producción del guionista británico, autor de títulos indispensables del medio como Watchmen, V de Vendetta, Swamp Thing, From Hell o Lost Girls.

La sinopsis del mismo es la siguiente: En principio, para entendidos y profanos, sobran las presentaciones: se trata simplemente de Alan Moore, el diseñador de universos, el fractal histórico en que convergen los vasos comunicantes de lo que el cómic ha sido, es y será. Pero hay más, mucho más. Desde sus primeras colaboraciones en Sounds y 2000AD, hasta las creaciones de su propio sello America’s Best Comics (The League of Extraordinary Gentlemen, Tom Strong, Promethea), atravesando la resurrección de series como La Cosa del Pantano y Supreme, o sus célebres Watchmen, V de Vendetta, Miracleman, Lost Girls y From Hell, Moore ha dejado a su paso un reguero de clásicos, pero también un reguero de cadáveres que reconocer: porque por encima de todo tópico, el pulso narrativo de Moore funciona como un despiadado escalpelo capaz de extender informes forenses sobre la muerte del héroe tradicional, y con ellos, de responder con precisión a algunas de las preguntas críticas de nuestro tiempo. Alan Moore: La autopsia del héroe es, hasta la fecha, el estudio más completo y pormenorizado sobre el autor británico publicado en cualquier idioma. En sus páginas, J. J. Vargas propone un viaje ameno, personal y riguroso a través de la biografía, obra, procesos y claves del hombre que cambió la industria del cómic para siempre.

En este vuestro blog volveremos a hablar de este título en cuanto lo hayamos leído y podamos hablar de él de primera mano. Pero de momento queremos subrayar la apuesta de Dolmen por la edición de libros, y no solo teóricos sino también de pura ficción (algo a lo que recientemente se ha apuntado también la madrileña Dibbuks). Véase si no la ya nutrida colección constituida por novelas de zombis, y en la que a los ya publicados Los caminantes, Naturaleza muerta y Apocalipsis Island se suman ahora Zoombi: El apocalipsis zombi con denominación de origen de Alberto Bermúdez Ortiz y El alzamiento, firmada esta por el galardonado Brian Keene. Una apuesta por los muertos vivientes la de Dolmen que se complementa con la edición de cómics como Zombee de Miles Gunter y Víctor Santos, también para un marzo cargado de prometedores títulos. Permanezcan atentos a sus librerías.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Tomorrow Stories: Cuando Alan Moore se divierte

En muchas ocasiones los aficionados al cómic dan mayor importancia al dibujo que al guión de las historietas que leen; de igual modo, un gran número de críticos, comentaristas o gacetilleros que se dedican a escribir sobre el noveno arte obran de semejante manera. Y se trata de una postura, por lo demás, totalmente lógica y comprensible habida cuenta de que es el dibujo y no la palabra escrita el elemento propio de entre los que definen al tebeo en contraposición a la literatura, a la letra impresa tal cual. En cambio, a un servidor sigue importándole mucho más las excelencias de los relatos que se nos cuentan (y sí, claro, la adecuación de la narración gráfica a aquellos) que la calidad de las ilustraciones. Por ello, en las etiquetas de este vuestro blog encontrarán, por el momento, como "Autores" de cómic a los que seguimos y de los que solemos hablar a los guionistas Alan Moore, Neil Gaiman, Grant Morrison, Garth Ennis o Warren Ellis, y a autores completos como Will Eisner o Jiro Taniguchi; pero no, al menos por el momento, a ilustradores de dedicación exclusiva.

Por ello, y sobre todo teniendo en cuenta nuestra admiración por el citado Alan Moore, nos resulta particularmente sorprendente que de su creación Tomorrow Stories, la cuarta serie que el autor de V de Vendetta creara para su línea America's Best Comics tras Promethea, Tom Strong y Top 10, nos interese mucho más la extensa nómina de dibujantes y su labor en las distintas series que la conforman que no el trabajo del propio Moore, a todas luces y siempre a nuestro particular parecer bastante decepcionante. Quizá sea que no compartimos, por mucho que lo admiremos y como nos pasa con los también admirados hermanos Coen, el sentido del humor del señor Moore. Pero ya entraremos en esa cuestión más adelante.

Como decíamos, Tomorrow Stories es la cuarta serie de la línea ABC Comics, y en ella Alan Moore se permitió proseguir con sus homenajes y parodias de los tebeos pulp de los años 40 y 50 pero en clave de humor, un elemento que ya aparecía de forma soterrada en -a nuestro parecer mucho más conseguida- Tom Strong pero que aquí campa a sus anchas. El lector español, después de tener acceso a los primeros ocho números en formato de grapa publicados por Planeta años ha, puede descubrirlo ahora al completo gracias a Norma Editorial y a su edición en tres volúmenes de la obra al completo.

Los dos primeros tomos incluyen los doce comic books de la serie norteamericana original, a razón de seis por entrega. Finalmente, el último volumen consta de los especiales 1 y 2 de la misma, así como el America's Best Comics 64 Page Giant que permanecía también inédito en nuestro país. En estas historietas conoceremos a los personajes principales de la serie, que protagonizan relatos cortos independientes entre sí, al estilo de los tebeos primitivos de EC Comics y otras publicaciones de la época. Los personajes más recurrentes son Jack B. Quick, un niño superdotado capaz de dar forma a las más sorprendentes invenciones a partir de materiales de derribo rescatados del establo de sus padres granjeros (!); Greyshirt, el héroe enmascarado que vela por el bienestar de los habitantes de Indigo City; Laurel Lakeland, alias The Cobweb, una adinerada (y bisexual) femme fatale que ejerce en sus ratos libres de investigadora; y la pareja de superhéroes formada por The First American y U.S.Angel. A este cuarteto se le unirá pronto Splash Brannigan, un defensor de la igualdad y la justicia cuyo cuerpo está formado de tinta china.

A estos personajes, en los especiales del tercer volumen, se les unirán el resto de caracteres que conforman el universo de ABC Comics: los ya citados Tom Strong (y familia), la encarnación de la imaginación Promethea y los agentes de la ley de Top 10. Utilizándolos como marionetas, Moore despliega sobre la cultura popular una mirada tan sarcástica como reverenciadora, dejando al descubierto todos sus tópicos pero también recordándonos lo bien que nos lo hicieron pasar durante horas y horas de lectura cuando teníamos cierta temprana edad.

Pero, ay, aquellos lectores hemos crecido, la inocencia se perdió por el camino y ya no es suficiente con algunos ases en la manga para mantener nuestra atención durante las pocas páginas que duran algunos relatos, y que si no fuera por el arte de los ilustradores se convertirían muchas veces en arduos de leer. Por otro lado, lo que Tomorrow Stories tiene de homenaje y parodia consigue mantener nuestra atención al comienzo, pero pronto se transforma en algo repetitivo y previsible. Y seguimos preferiendo la lectura paródica que se desprende a posteriori de una lectura tan seria como Watchmen.

Vayamos, pues, a los ilustradores: Melinda Gebbie, esposa de Alan Moore y co autora del excepcional Lost Girls, realiza un trabajo espectacular, tan personal como imprevisible, en los relatos protagonizados por The Cobweb. El veterano Kevin Nowlan se encarga de las peripecias del tan inteligente como repelente Jack B. Quick; el dinámico Jim Baikie se encarga de The First American y su sexy sidequick en la serie más superheroica de estas "Historias del Mañana"; Rick Veitch resucita al espíritu de Eisner en los relatos policíacos de Greyshirt, un nada disimulado homenaje de Moore a las historietas clásicas del The Spirit original; y, finalmente, la divertida Hilary Barta se encarga de las peripecias de Splah Brannigan, un héroe más bien torpe que se mueve por el mundo del arte gráfico y las editoriales de cómics.
A estos autores, en el tercer volumen, se suman los siguientes nombres, algunos de los cuales habían participado muy puntualmente en la serie madre: Cameron Stewart, Dame Darcy, Eric Shanower, Joyce Chin, el gran Arthur Adams, el inclasificable Kyle Baker, Humberto Ramos y un par de autores que ya vinculamos al nombre de Moore: Zander Cannon (Max the Barbarian, divertido y ocurrente spin off de Top 10 a recuperar) y Chris Sprouse, el dibujante titular de Tom Strong. Todavía falta un nombre, el del creador de Groo Sergio Aragonés, que aquí aporta su reconocible trazo caricaturesco a una de las historias de The First American.

Por supuesto, hay algunas historias mejores que otras: es imposible no destacar ese prodigio de narrativa visual que es "El esquema invisible", contado a cuatro tiempos por Moore y Veitch. Tampoco hay que olvidarse de los homenajes a la literatura de evasión, fantástica o de aventuras, de Wells a Dickens, o a las múltiples resonancias a personajes clásicos del tebeo como la Pequeña Lulú, los repasos a la historia del siglo XX de The First American y de la historia del arte de Splash Brannigan, o el gran número de piruetas gráficas realizadas por Gebbie en los relatos de The Cobweb, usando recursos distintos, a veces varios a un tiempo, mezclando estilos de la forma más libre posible.

Pero, como decíamos, esto no siempre resulta suficiente, y Tomorrow Stories nos parece un trabajo ligeramente decepcionante por parte de Alan Moore. Aunque claro, quizá sea porque el genio de Northampton siempre ha dejado el listón muy alto, y muchas de estas historias posiblemente serían puntos álgidos en la carrera de cualquier otro escritor mediocre. Me imagino que ustedes me entenderán y se harán cargo de la situación.
Título: Tomorrow Stories (3 vols.)
Autores: Alan Moore & Steve Moore (guión) / Varios autores (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: enero / mayo / julio de 2009
176 / 160 / 200 páginas (color) - 16 / 16 / 18 €
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