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lunes, 24 de abril de 2017

La Comicteca: Invencible (Ultimate Collection) - Volumen 2




Invencible (Ultimate Collection) - Volumen 2
Guion: Robert Kirkman / Dibujo: Ryan Ottley
Mareny de Barraquetes (Valencia), Aleta, 2016
[2.ª edición]
ISBN: 978-84-15225-55-3
352 pp. (color) - 34,95 €

Este volumen incluye:

- Invincible n.ºs 14-24 y 0;
- Image Comics Summer Special n.º 1.

Este volumen de la edición de Invencible por parte de Aleta cuenta como material extra con una introducción a cargo del guionista y productor televisivo Damon Lindelof (2 págs.) y un epílogo firmado por Robert Kirkman (1 pág.), así como una importante selección de material extra (50 págs.) que bajo el título de "Sketchbook" recopila bocetos, pruebas, portadas no utilizadas, imágenes promocionales, etc., y el guion completo de Invincible #23 traducido al español. El volumen también incluye a modo de portadilla de cada capítulo la ilustración de cubierta del comic book correspondiente.





Texto promocional

Continuando la recopilación definitiva de la que probablemente sea la mejor serie de superhéroes del universo.

¿Y ahora qué?

Tras los cataclísmicos acontecimientos del tomo anterior, a Mark le toca reconstruir lo que queda de su vida. Todo ha cambiado. Su familia. Sus amigos, sus compañeros. El mundo se ha convertido en un lugar muy distinto... y poco acogedor para nuestro joven superhéroe. Invencible deberá enfrentarse a complicadas decisiones, incontables supervillanos, amenazas de otros mundos... y a su último curso en el instituto. Nadie le dijo que ser superhéroe fuera fácil... ¡pero tampoco le contaron que iba a ser tan complicado!

Este volumen contiene los números 14 a 24 de la serie Invencible, más el número 0 de la misma serie y el Especial de Verano de Image publicado con motivo del Día del Cómic Gratis de 2004.





La crítica ha dicho

"Es muy difícil acercarte a una obra que [...] ha sido calificada por un grande del mainstream americano como es el señor Brian Michael Bendis como 'uno de los mejores cómics de superhéroes publicados a lo largo de este siglo'. Claro que eso se queda pequeño al lado de lo que su propio creador, el señor Robert Kirkman, dice de su obra: 'Posiblemente, el mejor cómic de superhéroes del universo'.
¡Guau! Con la de cómics de superhéroes que hay por ahí, ¿me están diciendo que Invencible es, si no el mejor, uno de los mejores cómics de este género que se han hecho? Lo que un lector de cómics experimentado se espera tras oír estos grandilocuentes argumentos que tienen los editores para vender su producto es que va a pasar un buen rato leyendo el tebeo, aunque sin duda se tratará de una obra de moda sobrevalorada. Pues si sois de ese grupo de gente, solo tenéis que acercaros a la colección para pasaros al otro lado, al de los creyentes, al de la gente que sabe que no está todo inventado (a pesar de que Invencible no inventa nada en realidad) y que aún nos pueden sorprender e impactar cómics hechos en este siglo."
- Jairo Álvarez, La Casa de El

"Con una soltura impropia de su edad, y sin ningún tipo de complejos, Kirkman realiza una exhaustiva exploración del género superheróico, siendo uno de sus grandes méritos dotar a la serie de un aroma clásico, sin por ello limitarse a homenajear o referenciar obras de culto.
A lo largo de 13 números, este hábil guionista va tejiendo de forma paulatina, pero sin dilaciones indebidas, una congruente, divertida, original y refrescante crónica del nacimiento de un héroe, explorando de una forma brillante la psicología de cada personaje, las relaciones paterno-filiales y de pareja, el proceso de aprendizaje de un héroe, hilarantes escenas domésticas, las inquietudes adolescentes, o la relatividad de lo extraordinario, demostrando, en palabras del propio autor, 'cuan mundano puede llegar a ser lo fantástico cuando es todo lo que se experimenta'.
[...]
El apartado gráfico de la serie también resulta sobresaliente, con Cory Walker y Ryan Ottley luciendo un estilo expresivo, elegante, conciso, claro, limpio y en ocasiones casi esquemático, que no por sencillo resulta menos espectacular. Todo ello aderezado por el estupendo trabajo del colorista Bill Crabtree, por el que fue nominado a los Premios Harvey 2004.
[...]
Superhéroes, acción, aventuras, humor, y cuando la ocasión lo requiere, dramatismo, se dan cita en una obra indispensable que apreciada en su conjunto cobra un nuevo significado.
En mi opinión, la mejor colección de superhéroes publicada en la actualidad."
- David Fernández, Zona Negativa

"Invencible es una sorprendente vuelta a los orígenes del superhéroe, donde Kirkman consigue revindicar el espíritu de los tebeos de Lee y Ditko actualizándolo para el lector del siglo XXI."
- Álvaro Pons





Comentario acerca de la serie

En agosto de 2016, una noticia conmocionó al fandom del cómic de superhéroes: Invincible, la colección de Image protagonizada por el personaje creado por Robert Kirkman y Cory Walker, anunciaba su fin. Y no era para menos: desde su arranque en el ya lejano 2003, esta cabecera se había convertido en una de las colecciones más frescas del género, aplaudida a rabiar por crítica y público, así como en la única superviviente de una nueva línea editorial que apostaba por recuperar la quintaesencia de las historietas de héroes en mallas para nuevas generaciones de lectores. El mérito es principalmente de su principal creador, Robert Kirkman, pero también de sus dibujantes: tanto el inicial Cory Walker como su sustituto a partir del octavo número, Ryan Ottley.

Así pues, Kirkman anunciaba que en el mes de noviembre se lanzaría en Estados Unidos el número 133 de la colección, que daría inicio a su último arco argumental, de duración anual (esto es, 12 números mensuales) y que llevaría el explícito título de "El final de todas las cosas". Por lo tanto, el número 144 supondrá no solo la conclusión de dicho arco, sino también el final de la serie regular.

A este propósito, Kirkman ha declarado: "Me han preguntado mucho a lo largo de los últimos trece años escribiendo Invencible cuánto pensaba que podría durar esta historia. Siempre he pensado que sería un gran honor ver a Invencible codearse con Superman y Spiderman en el panteón de los cómics de superhéroes, personajes que han dejado atrás sus historias originales y se han ido transformando en motores de una misma historia que se repite de generación en generación. Si la mayoría de los cómics de superhéroes continúan eternamente sin señales de acabar nunca, para contar una historia coherente que está unida a una narrativa singular ¿no debería Invencible hacer lo contrario que estos cómics?".

Sea esta una decisión acertada o no por parte del creador de Los muertos vivientes, sí nos encontramos con un hecho innegable: si en su día, con el siglo XXI apenas iniciado, Invencible suponía una colección y un personaje nuevos que conseguían conquistar a los lectores sin el considerable peso de años y años de continuidad interna a sus espaldas, hoy la serie es adquisición imprescindible cada mes para sus seguidores y su protagonista se ha convertido en un personaje muy querido que ha crecido durante años junto a ellos. Es decir: lo mismo que le ocurrió antes a personajes como Clark Kent / Superman o Peter Parker / Spiderman, por mencionar los dos que cita el propio Kirkman y que podríamos considerar los personajes más célebres de las dos grandes compañías del medio, DC y Marvel Comics respectivamente.

Por tanto, un personaje como Mark Grayson / Invencible llegó no para sustituir a estos y otros iconos del género, que ahí siguen con mayor o menor fortuna; pero sí, y no es poca osadía, para convivir con ellos -con la salvedad de la mencionada tradición histórica- en igualdad de condiciones. Y, en muchas ocasiones, para superarles si no en popularidad sí en repercusión crítica y a veces hasta en ventas. Casi nada para un personaje con menos de tres lustros de existencia.

Así pues, y en resumidas cuentas: para aquellos que vengan siguiendo las andanzas de Mark Grayson desde hace ya tiempo, la presente Ultimate Collection será de gran atractivo a la hora de conservar uno de sus cómics favoritos en el mejor formato posible (una colección de tomos recopilatorios de tapa dura con sobrecubiertas y con el añadido de un suculento material extra); y para los que todavía no hayan descubierto esta obra de Kirkman, la oportunidad todavía es mejor: podrán descubrirla de la mejor de las maneras posibles, y si son fanáticos del género no se arrepentirán ni un ápice de su compra.





Comentario acerca de este volumen

Mark Grayson ha descubierto la verdad acerca de la identidad de su progenitor, el mismísimo Omni-Man, y nada va a volver a ser lo mismo. De este modo, y después de que su padre abandone la Tierra, Invencible no solo tendrá que lidiar con diversos supervillanos, sino también con la necesidad de asumir las mentiras de su pasado... además de con la delicada situación de su madre, que cae en los brazos del alcohol y la depresión; y con lo complicado que resulta compaginar su labor como superhéroe y sus dos identidades con el hecho de tener novia.

A esta situación se suma la vigilancia constante del Inmortal, que vigila a Mark porque no se fía de sus supuestas buenas intenciones por ser hijo de un viltrumita. Por su parte, Allen el alien también tiene sus propios problemas...

Este volumen incluye también varios especiales que aparecieron junto a la serie original: el número 0 y un Especial de Verano de Image que incluye el origen de varios personajes de la serie; concretamente, los de Monster Girl, Rex Splode, el Inmortal, Dupli-Kate y Atom Eve.

En resumidas cuentas: estamos ante un volumen de lectura indispensable para los amantes del género superheroico, pues es de lo mejor que se ha hecho en el mismo en los últimos tiempos; y más ahora que ya se anuncia hasta una adaptación al cine. Casi nada.


lunes, 17 de abril de 2017

La Comicteca: 100 balas: Hermano Lono




100 balas: Hermano Lono
Guion: Brian Azzarello / Dibujo: Eduardo Risso
Barcelona, ECC, mayo de 2014

ISBN: 978-84-16070-94-7
192 pp. (color) - 17,95 €

Este volumen incluye:
- 100 Bullets: Brother Lono n.ºs 1-8.

Este volumen de 100 balas: Hermano Lono por parte de ECC cuenta, como material extra, con el artículo "Raíces" a cargo de Jorge García (4 págs.), así como la reproducción de las cubiertas originales de la colección (9 págs.).





Texto promocional

Cuatro años después de la masacre que casi terminó con su vida, Lono reaparece en una misión cristiana próxima a la ciudad mexicana de Durango. Asistido por el padre Manny, intenta expiar los pecados de una vida consagrada a la tortura y el asesinato. Pero esa zona de México no es el mejor lugar para redimirse. La metrópoli está dominada por un cártel de narcotraficantes llamado "las Torres Gemelas". Cuando los intereses de la banda colisionan con los de la misión, Lono olvida la salvación de su alma y se dedica a enviar las de sus enemigos al infierno.

El guionista Brian Azzarello y el dibujante Ernesto Risso regresan al universo de 100 balas con una obra demoledora.





La crítica ha dicho

"Hacer un cómic de género negro no es, en rigor, demasiado difícil. Es casi tan simple como hacer uno de superhéroes. Basta con meter en la batidora una serie de clichés (héroes amargados y desesperados, heroínas de curvas peligrosas, traiciones, venganzas, balas, alcohol) y las cosas, con un mínimo de habilidad, salen solas. Lo demás es más que nada ambientación: con sombreros de ala ancha y jerga italianizante estamos el Chicago de los años treinta mientras que sazonándolo todo con pedrería y hip-hop nos transportamos al Los Angeles de los ganstas.
Y es que la comparación con los cómics de superhéroes no es gratuita. Se ha hecho tanto sobre el mismo tema que lo difícil es encontrar algo que añadir. Y que alguien sea capaz de construir algo genuinamente innovador, personal y con gancho sin despreciar uno sólo de esos clichés es un trabajo de genio. La serie 100 Balas del guionista Brian Azzarello y el dibujante Eduardo Riso es, en ese sentido, una auténtica genialidad. Podría llamarlo un soplo de aire fresco en un ambiente cargado, pero no le haría justicia. Es más bien una bofetada que te espabila y te inyecta adrenalina en el cuerpo.
[...] Hay mucho que decir de la capacidad de Azzarello para mantener un argumento que fácilmente podría haberse agotado en pocos números. [...]
En cuánto a la narración, es de lo mejor que se le puede pedir a una narración de intriga. Todas las situaciones son originales, soprendentes, y guardan un giro en la manga. Todas las conversaciones tienen un doble sentido, todos los personajes escupen sentencias lapidarias como martillazos. Las mujeres son atrevidas, peligrosas y descaradamente sexys; los hombres son duros, cínicos, y tienen el corazón roto. Todas las pistolas acaban disparándose y las navajas empapándose de sangre. Y nada de esto es sólo fachada, todo bulle de autenticidad. Cuando hablan los pandilleros la jerga callejera no suena prefabricada; cuando la acción transcurre en París, hasta el francés que se habla es perfecto.
El dibujo de Eduardo Risso, de trazo bastante simple, le da un punto [de] caricatura a los personajes que no está ni mucho menos fuera de lugar. El mundo de 100 Balas es uno de extremos absolutos, en el que pasamos del lujo más decadente a la sordidez barriobajera. Entre medias hay unos escasos espacios para la moderación, para la vida cotidiana. [...]
Se le puede critircar a 100 Balas el ser una serie extremadamente digresiva. Las viñetas se llenan constantemente de historias paralelas que no tienen relación con el argumento principal. Sin embargo esta es, para mi, una de las virtudes de la serie. [...] 100 Balas es un gran historia de muchas pequeñas vidas, que se cifran y se definen en un sólo y brutal instante. Un cómic-mosaico que es, al mismo tiempo, una intriga rematadamente buena."
- Paolo Fava, Papel en blanco

"Me gustó el título. Y la idea. 100 balas para 100 números. Creo que fue eso en concreto lo que despertó mi curiosidad la primera vez que oí hablar de la obra maestra del cómic creada por Brian Azzarello y el argentino Eduardo Risso. Y lo mejor es que, desde entonces, no he parado de hacerlo.
Hasta ese momento mi desconocimiento del cómic no era absoluto. Había leído Maus, había leído (después de ver la película, sí) V de Vendetta y había leído Watchmen. Había leído (todo) Tintín y me encantaba pero aquel primer tomo de 100 balas fue la puerta de entrada para mí para un estilo de cómic mucho más adulto, serio, complejo pero sobre todo fascinante.
¿De qué va? 100 balas [...] es una mezcla entre lo más negro de la novela negra, el thriller policíaco y las cejas levantadas en gesto de sorpresa al más puro estilo Lost. Sigue los sucesos en torno a varios personajes, todos ellos hundidos, arruinados o desesperados de alguna manera que reciben un maletín con 100 balas irrastreables para asesinar a quien se quiera. Pueden vengarse de cualquier asunto turbio del pasado sin que, en esencia, haya ningún tipo de consecuencia (o eso parece).
El resto es una espiral de sucesos, familias enfrentadas y una conspiración que se vuelve más absorbente a cada número que pasa. No diré más, porque es una historia que merece ser leída con calma y paciencia para entender bien el final.
[...] 100 balas me enseñó a entender y apreciar el cómic adulto de maneras que yo ni siquiera había podido prever."
- Carlos Rebato, Gizmodo en español

"Un cómic de argumento sobresaliente con una potente carga expresiva en su dibujo y un argumento repleto de ritmo, intriga y tensiones psicológicas. Un retrato social descarnado; una canción de amor a lo urbano. Un puzzle magnífico y una historia absorbente para una obra que podría definirse en dos palabras: 'diferente' y 'moderna'.
[...]
De lo que no hay duda es de que no puede hablarse aquí de serialización... Azzarello y Risso construyen una única historia que no aparece fragmentada ni compartimentalizada. No hay arcos o números, sino capítulos de una única obra que no tiene nada que ver con magnicidios y organizaciones secretas, sino con esos pequeños dramas cotidianos que nos cuenta [...]. ¿El resto? El resto es simplemente la excusa argumental que permite sumergirse en un océano de sensaciones y emociones poblado por magnéticas mujeres fatales y elegantes antihéroes para un nuevo siglo. Un océano más tumultuoso cuanto más cerca está de esa realidad capaz de transmitir lo que la mejor de las ficciones sólo roza: Verdad."
- José Torralba, Zona Negativa





Comentario acerca de la serie

Si La Cosa del Pantano y Animal Man, en las versiones de Alan Moore y Grant Morrison respectivamente, fueron los principales pilares de Vertigo previos a su constitución en el año 1993; Hellblazer y The Sandman vivieron en directo dicha aparición del sello adulto de DC Comics y su consiguiente transformación en "títulos de Vertigo"; y Fábulas y Lucifer marcaron la tendencia temática predominante junto a las colecciones ya consolidadas; sería 100 balas, junto con Predicador de Garth Ennis y Steve Dillon, la serie que permitió ensanchar los límites genéricos de la línea, hasta entonces centrada en la producción de historias de corte fantástico y/o terrorífico, para tratar otros estilemas más propios de relatos de naturaleza bien diferente.

100 balas es todavía hoy la creación más personal y popular del tándem artístico formado por el guionista norteamericano Brian Azzarello y el dibujante argentino Eduardo Risso; un equipo creativo que ha dado lo mejor de sí cuando han colaborado juntos, tal y como demuestran también en el material reunido en el volumen Batman: "Ciudad rota" y otras historias.

100 balas alcanzó los cien números, publicados durante la friolera de diez años, entre noviembre de 1999 y abril de 2009. La trama de la misma mezcla elementos de género negro puro y duro con el thriller conspiranoico; y no es fácil de resumir, mucho menos si se intenta evitar los molestos spoilers. Podríamos resumirla diciendo que arranca con una premisa indudablemente atractiva: un misterioso sujeto, que se presenta como el agente Graves, facilita a personas sin ninguna relación aparente entre sí un maletín que incluye pruebas irrefutables de que la culpa de sus respectivas desgracias radica en un tercero del que también se facilita información, así como una pistola y cien balas irrastreables. Además, en ocasiones se les proporciona cierta inmunidad legal y todas las facilidades posibles para que, en caso de así desearlo, se tomen la justicia por su mano y sacien su sed de venganza.

Conforme avanza la serie el lector descubrirá que el misterioso Graves es el líder de una organización conocida como los Milicianos (los Minutemen en su versión original), una fuerza parapolicial constituida y luego traicionada por la organización clandestina conocida como El Trust. El agente Graves, a través de la entrega de las armas y su munición correspondiente, busca reactivar a los milicianos y enfrentarse así a las trece familias que conforman el Trust.

La presente edición a cargo de ECC, constituida por diez volúmenes editados en rústica y de formato similar, incluye la colección original en su totalidad; y supone una adquisición muy recomendable para los amantes del género policíaco, así como para los aficionados al cómic que buscan relatos capaces de aunar entretenimiento de calidad con un discurso que no renuncie a plantear cuestiones morales y éticas de gran relevancia.





Comentario acerca de este volumen

El volumen 100 balas: Hermano Lono es un spin off de la serie principal, a cargo de los mismos autores, y su argumento es el que sigue:

Cuatro años después de intervenir en un tiroteo en Miami que le dejó gravemente herido y del que escapó vivo de milagro, el letal Lono reaparece en una misión cristiana ubicada a las afueras de la ciudad de Durango, en la zona norte de México. Intentado expiar los pecados de su pasado, Lono empezará a colaborar con el padre Manny en el cuidado y manutención de los huérfanos que viven allí. Pero cuando estalle un conflicto con el cártel del narcotráfico liderado por dos hermanos míticos, apodados "las Torres Gemelas", Lono tendrá que recuperar las viejas costumbres que había decidido abandonar. Para ello contará con el apoyo, además del padre Manny, de Paulo -uno de los huérfanos que se criaron en el orfanato, y que de adulto se ha convertido en un delincuente que forma parte de una mara- y con la recién llegada hermana June, que guarda algún que otro secreto bajo una apariencia inhabitual en una monja...


martes, 11 de abril de 2017

La Comicteca: Johnny Hazard: Daily Strips, 1944-1946




Johnny Hazard: Daily Strips, 1944-1946
Guion y dibujo: Frank Robbins
Mallorca, Dolmen, febrero de 2017
ISBN: 978-84-169-6109-2
168 pp. (b/n) - 29,90 €

Este primer volumen de la colección incluye como extras el artículo introductorio "El azar de la aventura" (6 págs.) a cargo del coordinador de la colección, Rafael Marín; unas "Notas adicionales" que aclaran algunos aspectos de la traducción (1 pág.); y "Sobre Frank Robbins", una semblanza biográfica dedicada al autor que incluye fotografía (1 pág.).




Texto promocional

Cínico, impulsivo, simpático, seductor, honrado y caballeroso, truhán, aviador, el héroe perfecto. JOHNNY HAZARD es la aventura en su máxima expresión. La libertad de los cielos en los paisajes exóticos tras la Segunda Guerra Mundial: Asia, Europa, el norte de África

La peripecia es continuada, las situaciones se suceden sin pausa unas a otras. Johnny sonríe y se duele, cae y se levanta. Y apasiona. A su sombra surgieron personajes inolvidables como Blueberry, Delta 99, Dan Lacombe, Corto Maltés, James Bond o Indiana Jones.

Frank Robbins nos ofrece en cada tira una lección de narrativa: los planos se alternan, los personajes se retratan. Las mujeres son aguerridas, rápidas en la reacción, imbatibles en la réplica. Y los villanos son estentóreos, más grandes de la vida, un carrusel de retratos inolvidables de la maldad, a caballo entre la admiración y la parodia.

La aventura tiene un nombre. Nadie vuela más alto que JOHNNY HAZARD.




La Colección: Sin Fronteras

Colección Sin Fronteras es el nombre de la nueva línea editorial de Dolmen, en cuyo seno se publicarán algunos grandes clásicos de las tiras de prensa norteamericanas. Los títulos más tempranos de la colección son los primeros volúmenes de Johnny Hazard (febrero de 2017), Flash Gordon / Jungle Jim (marzo de 2017) y Príncipe Valiente (abril de 2017), así como el segundo de Johnny Hazard. Mientras esta última serie, creación de Frank Robbins, recogerá en principio las daily strips ("tiras diarias") en blanco y negro, el Flash Gordon de Alex Raymond incluirá las sunday pages ("páginas dominicales") a todo color, y donde podrán leerse también -además de las aventuras galácticas de Flash y sus amigos- las peripecias de Jungle Jim (la respuesta a Tarzán de la King Features), igualmente a cargo de Raymond y que aparecían como suplemento en el tercio superior de cada página. En este último caso, se tratará de grandes volúmenes que intentarán reproducir fielmente el material original y que partirá de la edición restaurada a cargo de la editorial IDW. En cuanto a Príncipe Valiente, incluirá inicialmente el material inédito en nuestro país y comprendido entre los años 2012 y 2016, a cargo del dibujante Tom Yeates, para seguir después con las tiras iniciales de 1937 de su creador, Hal Foster, también a partir de material restaurado (esta vez por Fantagraphics).

La intención de esta colección, que cuenta con la dirección editorial de Darío Arca y la coordinación de un experto en el género de las tiras de prensa como el escritor, guionista de cómics y ensayista Rafael Marín, es el de seguir publicando estas primeras series y empezar a incorporar nuevas cabeceras como Mandrake o Phantom (en España, El Hombre Enmascarado).




El autor: Frank Robbins

Franklin 'Frank' Robbins nació el 9 de septiembre de 1917 en Boston, Massachusetts, en el seno de una familia lo suficientemente acomodada como para facilitarle una educación. Dadas sus dotes naturales para el dibujo, cuando solo tenía nueve años ganó una beca en el Boston Museum of Fine Art, y poco después es seleccionado por la prestigiosa National Academy of Design de Nueva York, ciudad a la que se traslada para dar inicia a su carrera profesional. Sus primeros pasos como ilustrador los desempeñó en el mundo de la publicidad, pero en el año 1939 comienza su carrera como dibujante de cómics en la prensa; es decir, empieza a realizar daily strips, siendo Scorchy Smith la serie donde debuta a los lápices: iniciada nueve años atrás e inspirada en la hazaña del popular aviador Charles Lindbergh (que había cruzado el Océano Atlántico a bordo de su avioneta, y en solitario, en 1927), su creador había sido John Terry, si bien fue Noel Sickles su principal impulsor y, junto con el maestro de ambos Milton Caniff, la principal influencia que se plasmaría en las ilustraciones de Robbins.

Otras historietas que, como Scorchy Smith, se inspiraron en la figura de Lindbergh y en lo evocador que resultaba la figura del aviador aventurero fueron Tailspin Tommy (1928) y Barney Baxter (1935), así como buena parte de las tiras protagonizadas por dos personajes del citado Caniff: Terry y los piratas (1934) y Steve Canyon (1947). Pero sería el propio Robbins quien aportaría la más memorable creación de este subgénero: Johnny Hazard, serie que debuta en 1944 y que no finaliza hasta 1977, siempre con su creador al control de la misma tanto en las tiras diarias como en las páginas dominicales (estas últimas a todo color).

A partir de 1968 prueba fortuna también en el mundo del comic book superheroico, y trabaja para las dos grandes compañías del sector: en DC dibuja historias de Batman, Detective Comics, The Flash y The Shadow; y en Marvel, Captain America, Ghost Rider, The Human Fly, Man from Atlantis y The Invaders.

En 1979 decide retirarse de los cómics y mudarse a México; allí, en San Miguel de Allende, pasará los últimos años de su vida dedicado a la pintura, hasta su fallecimiento el 29 de noviembre de 1994.




La crítica ha dicho

"Pese a provenir de un cómic en tiras, los autores de aquella época como Robbins no eran tontos, y creaban una trama principal semioculta que unía las tiras si se colocaban en conjunto. Por lo que pudiera pasar, por lo que se pudiera editar. Así puedes ver (mejor así en integral) como Frank Robbins creó un guion principal sobre el que se apoyaban todas y cada una de las tiras. Colocando a su vez, semanalmente, guiones ultracortos basados en un sustento de la trama que poco a poco se iban encaminando hacia un desarrollo de acontecimientos completo. [...] Toda una serie de viñetas que valen perfectamente como vademécum para la docencia y aprendizaje en arte gráfico y curso de guion. La obra maestra de Frank Robbins, una de las historietas más grandes que ha dado dicho mundo [...].
Frank Robbins no sólo dedicó su vida a las aventuras del piloto. Trabajó como guionista de grandes personajes como Batman, Superboy, La Sombra, Motorista Fantasma, Capitán América e incluso Daredevil, entre otros. Para los entendidos el arte de Robbins es casi una pasión, un deleite por lo que supuso entonces en el noveno arte y bien mirado con otros ojos lo que supone ahora. Un trabajo alabado por grandes artistas. Lo evidente, te impacta en la cara.
Usad este tomo [1] como ejemplo."
- Juan José Castillo, Crónicas Literarias

"Johnny Hazard es un título de culto dentro de las daily strips y su creador supo hacerle evolucionar a lo largo del tiempo, aunque manteniendo su esencia según las modas o lo que ocurría en el mundo. [...]
La tira se empezó a publicar un día antes del Día D y eso se nota mucho pues las historias tienen ciertas resonancias propagandísticas que, a decir verdad, no molestan y han envejecido muy bien. El tono del cómic está cercano a lo que un lector español podía leer en Hazañas Bélicas, pero incluye también un sentido de la aventura que va más allá del género bélico y que lo acerca al pulp que se leía en aquella época.
Los personajes, aunque arquetípicos, son sólidos y nos muestran la humanidad necesaria para que los lectores conectemos con ellos y con lo que les ocurra. Además, sobre los personajes hay que decir que buena parte del humor que está presente en esta tira nace de ellos, pero está ahí al servicio de la historia, no sobra y Frank Robbins lo sabe usar en su justa medida y de una manera bastante ingeniosa.
El guión es trepidante y su autor aprovecha perfectamente las 3 o 4 viñetas que tenía cada tira diaria para darle fluidez a la historia [...].
En el apartado gráfico Johnny Hazard es un título igual de sobresaliente que en el narrativo. Frank Robbins era un ilustrador muy detallista y sus personajes estaban caracterizados por su expresividad y por esa cuidada mezcla -véase el caso del protagonista en sus inicios- entre el realismo y la caricatura. Además, la historia fluye muy bien en sus trazos, dándole Robbins mucho dinamismo a sus trazos y a cómo usa cada viñeta para avanzar la narración.
Johnny Hazard es un clásico de las tiras de prensa y la edición que ha hecho Dolmen con este tomo le hace mucha justicia al personaje, a la tira y a su autor."
- José Luis Mora, Sueños de un Espectador

"Johnny Hazard es la gran aportación de Robbins al mundo del noveno arte, aquella por la que debe merecidamente pertenecer al Olimpo de los elegidos. Una genialidad incontestable que ha sido estudiada hasta la saciedad por su capacidad narrativa y que ha influenciado a autores de todo tipo y condición, entre los que podemos citar a gigantes como Hugo Pratt, Jordi Bernet o Carlos Giménez. El arquetipo que representa Johnny ha sido imitado en personajes tan diversos y diferentes como Blueberry, Corto Maltés, James Bond o Indiana Jones. Sin embargo, no fue lo único que hizo el bueno de Frank a lo largo de su carrera. Aparte de numerosas tiras publicitarias, que le reportarían pingües beneficios, a finales de los años sesenta probó de forma tardía con el comic-book. Y aquí es donde nos encontramos su vertiente más polémica. Una artista total, que ingeniaba, dibujaba y entintaba una tira con el prestigio de Johnny Hazard, se vio rodeado por un ambiente no demasiado óptimo cuando paseó su arte por el mundillo de los superhéroes.
[...]
Poco más podemos decir de uno de los grandes hitos de la historia de las tiras de prensa. Pese a que nos encontramos en los instantes iniciales de la andadura de Hazard, donde es palpable todavía el influjo de Noel Sickles y Milton Caniff, es un comienzo tan prometedor que merece la pena subirse a este aeroplano, si permiten el chascarrillo. Paso a paso, y con la prometida continuación (larguísimo proyecto, si se llega a recopilar de forma íntegra), seguiremos obteniendo una mirada privilegiada a la evolución gráfica del maestro, perfeccionando si cabe aún más la narrativa y ese sentido de la aventura cercana a lo imposible, para deleite de todos aquellos que ansiábamos una edición en condiciones de este clásico. Dolmen ha cumplido con lo esperado, con un formato apaisado que facilita la lectura de las strips y una buena reproducción de las tintas aplicadas por Robbins [...]. Con este proyecto se cumple un debe histórico para con el artista, pues no existía una edición que le hiciera justicia, hasta este momento. Es el instante de abandonar nuestros recelos y subirnos a un carrusel sin control, pleno de peripecias y disfrute, del que seguro no se arrepentirán.
Así pues, como despedida y cierre, solo queda recomendar encarecidamente a todos aquellos que estén interesados en el medio, en la propia esencia de la narrativa gráfica, y, por qué no, también a los buscadores de calidad per se, este volumen de Johnny Hazard, a la vez que aplaudimos a manos llenas la iniciativa de la nueva colección Sin Fronteras, a cuyo frente tenemos al gran Rafa Marín. Se ha hecho de rogar, ha costado lo suyo, pero ya podemos disfrutar de Frank Robbins tal y como lo merecía."
- Arturo PorrasZona Negativa




La obra: Johnny Hazard

Sin lugar a dudas, Johnny Hazard es la creación más celebrada de Frank Robbins, y el título sobre aviación por antonomasia de la historia del noveno arte. Nacida el 5 de junio de 1944, un día antes del histórico desembarco de Normandía, a cargo de la King Features Syndicate Inc., se prolongaría a lo largo de treinta y tres años, siempre con su creador al frente de la misma -tanto en las daily strips como en las sunday pages-, si bien en los últimos años contó con la ayuda de otros autores en la redacción de los guiones y los esbozos a lápiz.

El protagonista de la serie es el piloto del ejército del aire estadounidense que le da nombre: el teniente (luego ascendido a capitán) John 'Johnny' Hazard, cuyo apellido -que puede traducirse como riesgo o peligro- hace honor a su carácter intrépido y temerario. A la sombra de Hazard nacerían personajes inolvidables de la literatura, el cine y por supuesto el cómic; sirva citar como ejemplos a James Bond, Corto Maltés, Blueberry o Indiana Jones.

La aportación de Frank Robbins a la historia del cómic es doble: en cuanto a su contenido, tal y como señalábamos, su Johnny Hazard se convertiría en una de las historietas de aventuras por antonomasia, aunando personajes masculinos característicos del género con otros femeninos cuyo tratamiento era bastante adelantado para su época, y que solo encuentran casos parangonables en las mujeres fuertes y con carácter de otro gran creador de historias de aventuras, en su caso en la gran pantalla: el director de cine Howard Hawks. En cuanto a su forma, Robbins nos ofreció a lo largo de los años que duró la publicación de la serie toda una lección de narrativa, de progresión dinámica y lectura ágil; una forma de narrar las historias que permite que hoy, casi tres cuartos de siglo después, se sigan leyendo con interés y gran placer.

La presente edición de Johnny Hazard constará de varios tomos en blanco y negro y tapa dura, con la inclusión de tres tiras diarias por página.




Este volumen

Este primer volumen de la colección incluye las tiras publicadas entre el 5 de junio de 1944 y el 19 de noviembre de 1945 (la cubierta y una portada interior indican que alcanza hasta ese último día pero de 1946, lo cual es una errata).

Cuando la serie arranca, el lector descubre al personaje de Johnny Hazard como un reo de un campo de prisioneros de la Alemania nazi, del que pretende huir junto a sus inseparables compañeros Michael 'Scooty' Scott y Lucius 'Loopy' Feinshreiber. La operación se salda con éxito, y a partir de ahí el volumen es -en una de las características primordiales de la obra de Robbins- una sucesión imparable de peripecias, en la que no faltarán villanos temibles como el general Mariwana o el coronel Kiri; y nuevos aliados como el Almirante o, muy especialmente, Brandy, una fotógrafa de prensa tan intrépida y temeraria como Johnny, y que se convertirá en su primer interés romántico... así como en uno de los grandes atractivos de la serie y en el principal hallazgo de este volumen de debut.


lunes, 13 de marzo de 2017

La Comicteca: 100 balas (Vol. X)




100 balas (Vol. X)
Guion: Brian Azzarello / Dibujo: Eduardo Risso
Barcelona, ECC, junio de 2015

ISBN: 978-84-16409-47-1
248 pp. (color) - 19,95 €

Este volumen incluye:
- 100 Bullets n.ºs 91-100.

Este volumen de 100 balas por parte de ECC cuenta, como material extra, con una galería de ilustraciones correspondientes a las cubiertas de los números 95 a 100 de la colección (6 págs.).





Texto promocional

¡Todo lo que deseas saber se encuentra en estas páginas!

¿Quieres conocer la verdad definitiva acerca del Trust y el destino de los Milicianos? ¿Cómo se aclara tanta oscuridad y todas las piezas encajan a la perfección? Este volumen contiene las 10 últimas balas de las 100 que conforman la obra maestra de Brian Azzarello y Eduardo Risso galardonada con el premio Eisner. El Agente Graves lleva hasta sus últimas consecuencias su perfectamente planificada cruzada contra el Trust, y la que fue su primera protegida, Dizzy Cordova, tiene algo importante que decir al respecto. Un final tan épico y explosivo que jamás podrás olvidar la que ha sido una de las grande sobras ofrecidas por el sello Vertigo.





La crítica ha dicho

"Hacer un cómic de género negro no es, en rigor, demasiado difícil. Es casi tan simple como hacer uno de superhéroes. Basta con meter en la batidora una serie de clichés (héroes amargados y desesperados, heroínas de curvas peligrosas, traiciones, venganzas, balas, alcohol) y las cosas, con un mínimo de habilidad, salen solas. Lo demás es más que nada ambientación: con sombreros de ala ancha y jerga italianizante estamos el Chicago de los años treinta mientras que sazonándolo todo con pedrería y hip-hop nos transportamos al Los Angeles de los ganstas.
Y es que la comparación con los cómics de superhéroes no es gratuita. Se ha hecho tanto sobre el mismo tema que lo difícil es encontrar algo que añadir. Y que alguien sea capaz de construir algo genuinamente innovador, personal y con gancho sin despreciar uno sólo de esos clichés es un trabajo de genio. La serie 100 Balas del guionista Brian Azzarello y el dibujante Eduardo Riso es, en ese sentido, una auténtica genialidad. Podría llamarlo un soplo de aire fresco en un ambiente cargado, pero no le haría justicia. Es más bien una bofetada que te espabila y te inyecta adrenalina en el cuerpo.
[...] Hay mucho que decir de la capacidad de Azzarello para mantener un argumento que fácilmente podría haberse agotado en pocos números. [...]
En cuánto a la narración, es de lo mejor que se le puede pedir a una narración de intriga. Todas las situaciones son originales, soprendentes, y guardan un giro en la manga. Todas las conversaciones tienen un doble sentido, todos los personajes escupen sentencias lapidarias como martillazos. Las mujeres son atrevidas, peligrosas y descaradamente sexys; los hombres son duros, cínicos, y tienen el corazón roto. Todas las pistolas acaban disparándose y las navajas empapándose de sangre. Y nada de esto es sólo fachada, todo bulle de autenticidad. Cuando hablan los pandilleros la jerga callejera no suena prefabricada; cuando la acción transcurre en París, hasta el francés que se habla es perfecto.
El dibujo de Eduardo Risso, de trazo bastante simple, le da un punto [de] caricatura a los personajes que no está ni mucho menos fuera de lugar. El mundo de 100 Balas es uno de extremos absolutos, en el que pasamos del lujo más decadente a la sordidez barriobajera. Entre medias hay unos escasos espacios para la moderación, para la vida cotidiana. [...]
Se le puede critircar a 100 Balas el ser una serie extremadamente digresiva. Las viñetas se llenan constantemente de historias paralelas que no tienen relación con el argumento principal. Sin embargo esta es, para mi, una de las virtudes de la serie. [...] 100 Balas es un gran historia de muchas pequeñas vidas, que se cifran y se definen en un sólo y brutal instante. Un cómic-mosaico que es, al mismo tiempo, una intriga rematadamente buena."
- Paolo Fava, Papel en blanco

"Me gustó el título. Y la idea. 100 balas para 100 números. Creo que fue eso en concreto lo que despertó mi curiosidad la primera vez que oí hablar de la obra maestra del cómic creada por Brian Azzarello y el argentino Eduardo Risso. Y lo mejor es que, desde entonces, no he parado de hacerlo.
Hasta ese momento mi desconocimiento del cómic no era absoluto. Había leído Maus, había leído (después de ver la película, sí) V de Vendetta y había leído Watchmen. Había leído (todo) Tintín y me encantaba pero aquel primer tomo de 100 balas fue la puerta de entrada para mí para un estilo de cómic mucho más adulto, serio, complejo pero sobre todo fascinante.
¿De qué va? 100 balas [...] es una mezcla entre lo más negro de la novela negra, el thriller policíaco y las cejas levantadas en gesto de sorpresa al más puro estilo Lost. Sigue los sucesos en torno a varios personajes, todos ellos hundidos, arruinados o desesperados de alguna manera que reciben un maletín con 100 balas irrastreables para asesinar a quien se quiera. Pueden vengarse de cualquier asunto turbio del pasado sin que, en esencia, haya ningún tipo de consecuencia (o eso parece).
El resto es una espiral de sucesos, familias enfrentadas y una conspiración que se vuelve más absorbente a cada número que pasa. No diré más, porque es una historia que merece ser leída con calma y paciencia para entender bien el final.
[...] 100 balas me enseñó a entender y apreciar el cómic adulto de maneras que yo ni siquiera había podido prever."
- Carlos Rebato, Gizmodo en español

"Un cómic de argumento sobresaliente con una potente carga expresiva en su dibujo y un argumento repleto de ritmo, intriga y tensiones psicológicas. Un retrato social descarnado; una canción de amor a lo urbano. Un puzzle magnífico y una historia absorbente para una obra que podría definirse en dos palabras: 'diferente' y 'moderna'.
[...]
De lo que no hay duda es de que no puede hablarse aquí de serialización... Azzarello y Risso construyen una única historia que no aparece fragmentada ni compartimentalizada. No hay arcos o números, sino capítulos de una única obra que no tiene nada que ver con magnicidios y organizaciones secretas, sino con esos pequeños dramas cotidianos que nos cuenta [...]. ¿El resto? El resto es simplemente la excusa argumental que permite sumergirse en un océano de sensaciones y emociones poblado por magnéticas mujeres fatales y elegantes antihéroes para un nuevo siglo. Un océano más tumultuoso cuanto más cerca está de esa realidad capaz de transmitir lo que la mejor de las ficciones sólo roza: Verdad."
- José Torralba, Zona Negativa





Comentario acerca de la serie

Si La Cosa del Pantano y Animal Man, en las versiones de Alan Moore y Grant Morrison respectivamente, fueron los principales pilares de Vertigo previos a su constitución en el año 1993; Hellblazer y The Sandman vivieron en directo dicha aparición del sello adulto de DC Comics y su consiguiente transformación en "títulos de Vertigo"; y Fábulas y Lucifer marcaron la tendencia temática predominante junto a las colecciones ya consolidadas; sería 100 balas, junto con Predicador de Garth Ennis y Steve Dillon, la serie que permitió ensanchar los límites genéricos de la línea, hasta entonces centrada en la producción de historias de corte fantástico y/o terrorífico, para tratar otros estilemas más propios de relatos de naturaleza bien diferente.

100 balas es todavía hoy la creación más personal y popular del tándem artístico formado por el guionista norteamericano Brian Azzarello y el dibujante argentino Eduardo Risso; un equipo creativo que ha dado lo mejor de sí cuando han colaborado juntos, tal y como demuestran también en el material reunido en el volumen Batman: "Ciudad rota" y otras historias.

100 balas alcanzó los cien números, publicados durante la friolera de diez años, entre noviembre de 1999 y abril de 2009. La trama de la misma mezcla elementos de género negro puro y duro con el thriller conspiranoico; y no es fácil de resumir, mucho menos si se intenta evitar los molestos spoilers. Podríamos resumirla diciendo que arranca con una premisa indudablemente atractiva: un misterioso sujeto, que se presenta como el agente Graves, facilita a personas sin ninguna relación aparente entre sí un maletín que incluye pruebas irrefutables de que la culpa de sus respectivas desgracias radica en un tercero del que también se facilita información, así como una pistola y cien balas irrastreables. Además, en ocasiones se les proporciona cierta inmunidad legal y todas las facilidades posibles para que, en caso de así desearlo, se tomen la justicia por su mano y sacien su sed de venganza.

Conforme avanza la serie el lector descubrirá que el misterioso Graves es el líder de una organización conocida como los Milicianos (los Minutemen en su versión original), una fuerza parapolicial constituida y luego traicionada por la organización clandestina conocida como El Trust. El agente Graves, a través de la entrega de las armas y su munición correspondiente, busca reactivar a los milicianos y enfrentarse así a las trece familias que conforman el Trust.

La presente edición a cargo de ECC, constituida por diez volúmenes editados en rústica y de formato similar, incluye la colección original en su totalidad; y supone una adquisición muy recomendable para los amantes del género policíaco, así como para los aficionados al cómic que buscan relatos capaces de aunar entretenimiento de calidad con un discurso que no renuncie a plantear cuestiones morales y éticas de gran relevancia.





Comentario acerca de este volumen

El décimo volumen (de un total de diez) de la colección incluye el siguiente arco argumental:

- 100 balas (2.ª parte): La historia del Trust y los Milicianos que, décadas atrás, comenzó de la mano de Augustus Medici, Javier Vasco y Phil Graves está a punto de llegar a su final definitivo... o a un nuevo comienzo. En este momento decisivo, algunos de los Milicianos se enfrentarán entre sí, y Dizzy Cordova tendrá que desempeñar un papel fundamental, quizá mayor de lo que está dispuesta a afrontar...


lunes, 20 de febrero de 2017

La Comicteca: 100 balas (Vol. IX)




100 balas (Vol. IX)
Guion: Brian Azzarello / Dibujo: Eduardo Risso
Barcelona, ECC, abril de 2015

ISBN: 978-84-16374-58-8
240 pp. (color) - 19,95 €

Este volumen incluye:
- 100 Bullets n.ºs 81-90.

Este volumen de 100 balas por parte de ECC cuenta, como material extra, con una galería de ilustraciones correspondientes a las cubiertas de los números 84 a 94 de la colección (11 págs.) y el dossier "Avatares (El juego perdido de 100 balas)" con diseños de personajes de Eduardo Risso para un videojuego inspirado en la serie que no llegó a ver la luz (5 págs.).





Texto promocional

¡La serie ganadora del premio Eisner afronta su desgarradora recta final!

Mientras el mundo común permanece ajeno a la guerra secreta entre el Trust y los Milicianos y a las oscuras motivaciones de esta, todas las piezas van ocupando ceremoniosamente su lugar en el tablero de cara al enfrentamiento definitivo. Desde Dizzy Cordova y el Agente Graves hasta Benito Medici y su todopoderoso padre, pasando por la veleidosa Echo Memoria o el letal Cole Burns, todos los frentes están ya preparados para afrontar un destino que nadie puede prever.





La crítica ha dicho

"Hacer un cómic de género negro no es, en rigor, demasiado difícil. Es casi tan simple como hacer uno de superhéroes. Basta con meter en la batidora una serie de clichés (héroes amargados y desesperados, heroínas de curvas peligrosas, traiciones, venganzas, balas, alcohol) y las cosas, con un mínimo de habilidad, salen solas. Lo demás es más que nada ambientación: con sombreros de ala ancha y jerga italianizante estamos el Chicago de los años treinta mientras que sazonándolo todo con pedrería y hip-hop nos transportamos al Los Angeles de los ganstas.
Y es que la comparación con los cómics de superhéroes no es gratuita. Se ha hecho tanto sobre el mismo tema que lo difícil es encontrar algo que añadir. Y que alguien sea capaz de construir algo genuinamente innovador, personal y con gancho sin despreciar uno sólo de esos clichés es un trabajo de genio. La serie 100 Balas del guionista Brian Azzarello y el dibujante Eduardo Riso es, en ese sentido, una auténtica genialidad. Podría llamarlo un soplo de aire fresco en un ambiente cargado, pero no le haría justicia. Es más bien una bofetada que te espabila y te inyecta adrenalina en el cuerpo.
[...] Hay mucho que decir de la capacidad de Azzarello para mantener un argumento que fácilmente podría haberse agotado en pocos números. [...]
En cuánto a la narración, es de lo mejor que se le puede pedir a una narración de intriga. Todas las situaciones son originales, soprendentes, y guardan un giro en la manga. Todas las conversaciones tienen un doble sentido, todos los personajes escupen sentencias lapidarias como martillazos. Las mujeres son atrevidas, peligrosas y descaradamente sexys; los hombres son duros, cínicos, y tienen el corazón roto. Todas las pistolas acaban disparándose y las navajas empapándose de sangre. Y nada de esto es sólo fachada, todo bulle de autenticidad. Cuando hablan los pandilleros la jerga callejera no suena prefabricada; cuando la acción transcurre en París, hasta el francés que se habla es perfecto.
El dibujo de Eduardo Risso, de trazo bastante simple, le da un punto [de] caricatura a los personajes que no está ni mucho menos fuera de lugar. El mundo de 100 Balas es uno de extremos absolutos, en el que pasamos del lujo más decadente a la sordidez barriobajera. Entre medias hay unos escasos espacios para la moderación, para la vida cotidiana. [...]
Se le puede critircar a 100 Balas el ser una serie extremadamente digresiva. Las viñetas se llenan constantemente de historias paralelas que no tienen relación con el argumento principal. Sin embargo esta es, para mi, una de las virtudes de la serie. [...] 100 Balas es un gran historia de muchas pequeñas vidas, que se cifran y se definen en un sólo y brutal instante. Un cómic-mosaico que es, al mismo tiempo, una intriga rematadamente buena."
- Paolo Fava, Papel en blanco

"Me gustó el título. Y la idea. 100 balas para 100 números. Creo que fue eso en concreto lo que despertó mi curiosidad la primera vez que oí hablar de la obra maestra del cómic creada por Brian Azzarello y el argentino Eduardo Risso. Y lo mejor es que, desde entonces, no he parado de hacerlo.
Hasta ese momento mi desconocimiento del cómic no era absoluto. Había leído Maus, había leído (después de ver la película, sí) V de Vendetta y había leído Watchmen. Había leído (todo) Tintín y me encantaba pero aquel primer tomo de 100 balas fue la puerta de entrada para mí para un estilo de cómic mucho más adulto, serio, complejo pero sobre todo fascinante.
¿De qué va? 100 balas [...] es una mezcla entre lo más negro de la novela negra, el thriller policíaco y las cejas levantadas en gesto de sorpresa al más puro estilo Lost. Sigue los sucesos en torno a varios personajes, todos ellos hundidos, arruinados o desesperados de alguna manera que reciben un maletín con 100 balas irrastreables para asesinar a quien se quiera. Pueden vengarse de cualquier asunto turbio del pasado sin que, en esencia, haya ningún tipo de consecuencia (o eso parece).
El resto es una espiral de sucesos, familias enfrentadas y una conspiración que se vuelve más absorbente a cada número que pasa. No diré más, porque es una historia que merece ser leída con calma y paciencia para entender bien el final.
[...] 100 balas me enseñó a entender y apreciar el cómic adulto de maneras que yo ni siquiera había podido prever."
- Carlos Rebato, Gizmodo en español

"Un cómic de argumento sobresaliente con una potente carga expresiva en su dibujo y un argumento repleto de ritmo, intriga y tensiones psicológicas. Un retrato social descarnado; una canción de amor a lo urbano. Un puzzle magnífico y una historia absorbente para una obra que podría definirse en dos palabras: 'diferente' y 'moderna'.
[...]
De lo que no hay duda es de que no puede hablarse aquí de serialización... Azzarello y Risso construyen una única historia que no aparece fragmentada ni compartimentalizada. No hay arcos o números, sino capítulos de una única obra que no tiene nada que ver con magnicidios y organizaciones secretas, sino con esos pequeños dramas cotidianos que nos cuenta [...]. ¿El resto? El resto es simplemente la excusa argumental que permite sumergirse en un océano de sensaciones y emociones poblado por magnéticas mujeres fatales y elegantes antihéroes para un nuevo siglo. Un océano más tumultuoso cuanto más cerca está de esa realidad capaz de transmitir lo que la mejor de las ficciones sólo roza: Verdad."
- José Torralba, Zona Negativa





Comentario acerca de la serie

Si La Cosa del Pantano y Animal Man, en las versiones de Alan Moore y Grant Morrison respectivamente, fueron los principales pilares de Vertigo previos a su constitución en el año 1993; Hellblazer y The Sandman vivieron en directo dicha aparición del sello adulto de DC Comics y su consiguiente transformación en "títulos de Vertigo"; y Fábulas y Lucifer marcaron la tendencia temática predominante junto a las colecciones ya consolidadas; sería 100 balas, junto con Predicador de Garth Ennis y Steve Dillon, la serie que permitió ensanchar los límites genéricos de la línea, hasta entonces centrada en la producción de historias de corte fantástico y/o terrorífico, para tratar otros estilemas más propios de relatos de naturaleza bien diferente.

100 balas es todavía hoy la creación más personal y popular del tándem artístico formado por el guionista norteamericano Brian Azzarello y el dibujante argentino Eduardo Risso; un equipo creativo que ha dado lo mejor de sí cuando han colaborado juntos, tal y como demuestran también en el material reunido en el volumen Batman: "Ciudad rota" y otras historias.

100 balas alcanzó los cien números, publicados durante la friolera de diez años, entre noviembre de 1999 y abril de 2009. La trama de la misma mezcla elementos de género negro puro y duro con el thriller conspiranoico; y no es fácil de resumir, mucho menos si se intenta evitar los molestos spoilers. Podríamos resumirla diciendo que arranca con una premisa indudablemente atractiva: un misterioso sujeto, que se presenta como el agente Graves, facilita a personas sin ninguna relación aparente entre sí un maletín que incluye pruebas irrefutables de que la culpa de sus respectivas desgracias radica en un tercero del que también se facilita información, así como una pistola y cien balas irrastreables. Además, en ocasiones se les proporciona cierta inmunidad legal y todas las facilidades posibles para que, en caso de así desearlo, se tomen la justicia por su mano y sacien su sed de venganza.

Conforme avanza la serie el lector descubrirá que el misterioso Graves es el líder de una organización conocida como los Milicianos (los Minutemen en su versión original), una fuerza parapolicial constituida y luego traicionada por la organización clandestina conocida como El Trust. El agente Graves, a través de la entrega de las armas y su munición correspondiente, busca reactivar a los milicianos y enfrentarse así a las trece familias que conforman el Trust.

La presente edición a cargo de ECC, constituida por diez volúmenes editados en rústica y de formato similar, incluye la colección original en su totalidad; y supone una adquisición muy recomendable para los amantes del género policíaco, así como para los aficionados al cómic que buscan relatos capaces de aunar entretenimiento de calidad con un discurso que no renuncie a plantear cuestiones morales y éticas de gran relevancia.





Comentario acerca de este volumen

El noveno volumen (de un total de diez) de la colección incluye los siguientes arcos argumentales e historias:

- Tarántula: En la ciudad de Roma, Ronnie trata de cumplir con su nueva misión: conseguir un cuadro que podría estar en manos de la bella Echo Memoria; mientras tanto, Graves le relaza a Dizzy lo que ocurrió cuando años atrás él y Curtis Hughes conocieron a un joven Joe Sheperd en un momento en que este era el principal sospechoso de un asesinato...

- La dama fortuna: Sigmar es el líder de la familia Rhome dentro del Trust, y está dispuesto a hacer lo que haga falta para proteger a su familia; pero quizá eso no sea suficiente...

- Leones rojos: Tras su viaje, Benito Medici se reúne con su poderoso padre, pero Megan Dietrich también está presente; mientras tanto, Lono será la víctima de una venganza urdida durante mucho tiempo...

- Llueve en vano: Stephen Earl Marshall y Rianna Sharpe son una pareja de criminales de poca monta que cometen el que podría ser el homicidio más brutal de la historia de Aspen, y secuestran al hijo de cinco años de él; pero en su camino de huida se cruza Victor Ray...

- La ampolla: Después de que haya habido tres muertes en una semana, una joven perteneciente a la familia D'Arcy trata de contratar a uno de los milicianos más veteranos, el señor Slaughter, para que la proteja...

- Mi solitario amigo: Mr. Branch se dispone a reunirse con un viejo conocido, Cole Burns, frente al mar en Atlantic City; quizá sea su última oportunidad para reencontrarse con aquel o incluso consigo mismo...

- 100 balas (1.ª parte): El enfrentamiento final entre el Trust y los Milicianos al servicio del agente Graves parece estar a punto de comenzar; pero un sindicato del crimen del sur de Chicago parece estar dispuesto a tomar cartas en el asunto...


lunes, 9 de enero de 2017

La Comicteca: 100 balas (Vol. VIII)




100 balas (Vol. VIII)
Guion: Brian Azzarello / Dibujo: Eduardo Risso
Barcelona, ECC, febrero de 2015

ISBN: 978-84-16303-52-6
240 pp. (color) - 19,95 €

Este volumen incluye:
- 100 Bullets n.ºs 71-80.

Este volumen de 100 balas por parte de ECC cuenta, como material extra, con una galería de ilustraciones correspondientes a las cubiertas de los números 73 a 83 de la colección (11 págs.) y un dossier con diseños de personajes de Eduardo Risso (5 págs.).





Texto promocional

El retorcido guionista Brian Azzarello y su mano derecha, el oscuro dibujante Eduardo Risso, os invitan a un viaje sin retorno a Ciudad Juárez, en México, uno de los lugares de la Tierra en los que la ley y el orden no significan nada y la vida apenas vale unos pesos. Allí tendrá lugar un gran enfrentamiento, y el futuro de todos los bandos empezará a estar definido de cara a la revelación final. En este nuevo volumen de la serie que revolucionó el género negro con sus reflexiones acerca del poder y la moral no faltan nuevas aventuras de Dizzy Cordova y Lono, "el Perro", entre otros milicianos.





La crítica ha dicho

"Hacer un cómic de género negro no es, en rigor, demasiado difícil. Es casi tan simple como hacer uno de superhéroes. Basta con meter en la batidora una serie de clichés (héroes amargados y desesperados, heroínas de curvas peligrosas, traiciones, venganzas, balas, alcohol) y las cosas, con un mínimo de habilidad, salen solas. Lo demás es más que nada ambientación: con sombreros de ala ancha y jerga italianizante estamos el Chicago de los años treinta mientras que sazonándolo todo con pedrería y hip-hop nos transportamos al Los Angeles de los ganstas.
Y es que la comparación con los cómics de superhéroes no es gratuita. Se ha hecho tanto sobre el mismo tema que lo difícil es encontrar algo que añadir. Y que alguien sea capaz de construir algo genuinamente innovador, personal y con gancho sin despreciar uno sólo de esos clichés es un trabajo de genio. La serie 100 Balas del guionista Brian Azzarello y el dibujante Eduardo Riso es, en ese sentido, una auténtica genialidad. Podría llamarlo un soplo de aire fresco en un ambiente cargado, pero no le haría justicia. Es más bien una bofetada que te espabila y te inyecta adrenalina en el cuerpo.
[...] Hay mucho que decir de la capacidad de Azzarello para mantener un argumento que fácilmente podría haberse agotado en pocos números. [...]
En cuánto a la narración, es de lo mejor que se le puede pedir a una narración de intriga. Todas las situaciones son originales, soprendentes, y guardan un giro en la manga. Todas las conversaciones tienen un doble sentido, todos los personajes escupen sentencias lapidarias como martillazos. Las mujeres son atrevidas, peligrosas y descaradamente sexys; los hombres son duros, cínicos, y tienen el corazón roto. Todas las pistolas acaban disparándose y las navajas empapándose de sangre. Y nada de esto es sólo fachada, todo bulle de autenticidad. Cuando hablan los pandilleros la jerga callejera no suena prefabricada; cuando la acción transcurre en París, hasta el francés que se habla es perfecto.
El dibujo de Eduardo Risso, de trazo bastante simple, le da un punto [de] caricatura a los personajes que no está ni mucho menos fuera de lugar. El mundo de 100 Balas es uno de extremos absolutos, en el que pasamos del lujo más decadente a la sordidez barriobajera. Entre medias hay unos escasos espacios para la moderación, para la vida cotidiana. [...]
Se le puede critircar a 100 Balas el ser una serie extremadamente digresiva. Las viñetas se llenan constantemente de historias paralelas que no tienen relación con el argumento principal. Sin embargo esta es, para mi, una de las virtudes de la serie. [...] 100 Balas es un gran historia de muchas pequeñas vidas, que se cifran y se definen en un sólo y brutal instante. Un cómic-mosaico que es, al mismo tiempo, una intriga rematadamente buena."
- Paolo Fava, Papel en blanco

"Me gustó el título. Y la idea. 100 balas para 100 números. Creo que fue eso en concreto lo que despertó mi curiosidad la primera vez que oí hablar de la obra maestra del cómic creada por Brian Azzarello y el argentino Eduardo Risso. Y lo mejor es que, desde entonces, no he parado de hacerlo.
Hasta ese momento mi desconocimiento del cómic no era absoluto. Había leído Maus, había leído (después de ver la película, sí) V de Vendetta y había leído Watchmen. Había leído (todo) Tintín y me encantaba pero aquel primer tomo de 100 balas fue la puerta de entrada para mí para un estilo de cómic mucho más adulto, serio, complejo pero sobre todo fascinante.
¿De qué va? 100 balas [...] es una mezcla entre lo más negro de la novela negra, el thriller policíaco y las cejas levantadas en gesto de sorpresa al más puro estilo Lost. Sigue los sucesos en torno a varios personajes, todos ellos hundidos, arruinados o desesperados de alguna manera que reciben un maletín con 100 balas irrastreables para asesinar a quien se quiera. Pueden vengarse de cualquier asunto turbio del pasado sin que, en esencia, haya ningún tipo de consecuencia (o eso parece).
El resto es una espiral de sucesos, familias enfrentadas y una conspiración que se vuelve más absorbente a cada número que pasa. No diré más, porque es una historia que merece ser leída con calma y paciencia para entender bien el final.
[...] 100 balas me enseñó a entender y apreciar el cómic adulto de maneras que yo ni siquiera había podido prever."
- Carlos Rebato, Gizmodo en español

"Un cómic de argumento sobresaliente con una potente carga expresiva en su dibujo y un argumento repleto de ritmo, intriga y tensiones psicológicas. Un retrato social descarnado; una canción de amor a lo urbano. Un puzzle magnífico y una historia absorbente para una obra que podría definirse en dos palabras: 'diferente' y 'moderna'.
[...]
De lo que no hay duda es de que no puede hablarse aquí de serialización... Azzarello y Risso construyen una única historia que no aparece fragmentada ni compartimentalizada. No hay arcos o números, sino capítulos de una única obra que no tiene nada que ver con magnicidios y organizaciones secretas, sino con esos pequeños dramas cotidianos que nos cuenta [...]. ¿El resto? El resto es simplemente la excusa argumental que permite sumergirse en un océano de sensaciones y emociones poblado por magnéticas mujeres fatales y elegantes antihéroes para un nuevo siglo. Un océano más tumultuoso cuanto más cerca está de esa realidad capaz de transmitir lo que la mejor de las ficciones sólo roza: Verdad."
- José Torralba, Zona Negativa





Comentario acerca de la serie

Si La Cosa del Pantano y Animal Man, en las versiones de Alan Moore y Grant Morrison respectivamente, fueron los principales pilares de Vertigo previos a su constitución en el año 1993; Hellblazer y The Sandman vivieron en directo dicha aparición del sello adulto de DC Comics y su consiguiente transformación en "títulos de Vertigo"; y Fábulas y Lucifer marcaron la tendencia temática predominante junto a las colecciones ya consolidadas; sería 100 balas, junto con Predicador de Garth Ennis y Steve Dillon, la serie que permitió ensanchar los límites genéricos de la línea, hasta entonces centrada en la producción de historias de corte fantástico y/o terrorífico, para tratar otros estilemas más propios de relatos de naturaleza bien diferente.

100 balas es todavía hoy la creación más personal y popular del tándem artístico formado por el guionista norteamericano Brian Azzarello y el dibujante argentino Eduardo Risso; un equipo creativo que ha dado lo mejor de sí cuando han colaborado juntos, tal y como demuestran también en el material reunido en el volumen Batman: "Ciudad rota" y otras historias.

100 balas alcanzó los cien números, publicados durante la friolera de diez años, entre noviembre de 1999 y abril de 2009. La trama de la misma mezcla elementos de género negro puro y duro con el thriller conspiranoico; y no es fácil de resumir, mucho menos si se intenta evitar los molestos spoilers. Podríamos resumirla diciendo que arranca con una premisa indudablemente atractiva: un misterioso sujeto, que se presenta como el agente Graves, facilita a personas sin ninguna relación aparente entre sí un maletín que incluye pruebas irrefutables de que la culpa de sus respectivas desgracias radica en un tercero del que también se facilita información, así como una pistola y cien balas irrastreables. Además, en ocasiones se les proporciona cierta inmunidad legal y todas las facilidades posibles para que, en caso de así desearlo, se tomen la justicia por su mano y sacien su sed de venganza.

Conforme avanza la serie el lector descubrirá que el misterioso Graves es el líder de una organización conocida como los Milicianos (los Minutemen en su versión original), una fuerza parapolicial constituida y luego traicionada por la organización clandestina conocida como El Trust. El agente Graves, a través de la entrega de las armas y su munición correspondiente, busca reactivar a los milicianos y enfrentarse así a las trece familias que conforman el Trust.

La presente edición a cargo de ECC, constituida por diez volúmenes editados en rústica y de formato similar, incluye la colección original en su totalidad; y supone una adquisición muy recomendable para los amantes del género policíaco, así como para los aficionados al cómic que buscan relatos capaces de aunar entretenimiento de calidad con un discurso que no renuncie a plantear cuestiones morales y éticas de gran relevancia.





Comentario acerca de este volumen

El octavo volumen (de un total de diez) de la colección incluye los siguientes arcos argumentales e historias:

- Despierto (2.ª parte): Los hermanos Rome parecen dos buenos chicos que cuidan de su madre, pero al mismo tiempo hacen trabajos sucios para la Mafia... y uno de ellos podría estar vinculado con el Trust; mientras, se dilucida quién se quedará con el control de la casa Nagel...

- Cuento inmoral: Dustin es un cocinero que ha recibido un maletín de la mano del agente Graves, y por tanto tiene que decidir si matar o no a la mujer que le arruinó la vida; pero Lono aparece por sorpresa en la ecuación...

- Golpe de gracia: El encuentro entre las dos facciones enfrentadas de los milicianos parece inminente: Graves y Lono llegan cada uno con sus respectivos apoyos a Ciudad Juárez, en México, en pos de Dizzy Cordova...

- Una decisión dividida: Tras el enfrentamiento en Juárez, Dizzy Cordova tiene que tomar partido por uno de los bandos en la guerra entre los milicianos; mientras tanto, Benito Medici ha caído en las manos de Lono, decidido a acabar con Graves de una vez por todas...