Abandonad toda esperanza

lunes, 6 de julio de 2009

Horrores orientales



(A Enrique J. Corominas, quien con una sonrisa de malvada complicidad me descubrió a Suehiro Maruo.)


No cabe ninguna duda de que si hay un par de autores influyentes y relevantes, a la par que personales, en el manga de terror contemporáneo, esos son Hideshi Hino y Suehiro Maruo. Ambos llevan años definiendo, gracias a obras tan interesantes como La serpiente roja, El niño gusano o El hijo del Diablo el primero, o Midori, El monstruo de color de rosa o La sonrisa del vampiro el segundo, una nueva forma de horrorizar a lectores de todo el mundo.



Gracias a La Cúpula el lector español ha ido internándose poco a poco en el particular universo de Hideshi Hino, del que la editorial acaba de editar Galería de horrores (y ojo, que ya anuncian para octubre su Noches de Zipango). Este volumen es, quizá, una obra menor dentro de la producción de su autor si se la compara con las obras citadas y otras como Criatura maldita, Panorama infernal u Onimbo, pero no por ello deja de merecer nuestra atención. Se trata de una antología de relatos breves a la manera de los clásicos tebeos de EC Comics; tanto es así que incluso se cuenta con un personaje que presenta las historias a modo de maestro de ceremonias, rompiendo la cuarta pared y dirigiéndose directamente al lector como en su día lo hicieron el Guardián de la Cripta o la Vieja Bruja creados por William Gaines y compañía.



Así, una galería de arte es el lugar donde el lector encontrará siete cuadros definidos cada uno de ellos por un color: negro, azul, rojo, blanco, gris, verde y amarillo. Posiblemente la mejor historia sea la primera, "Horror en negro", en la que una bandada de cuervos asola una ciudad e inquieta a los niños de un colegio de Primaria, y donde sus padres y abuelos parecen tener más constancia del horror que significa la presencia de estas aves de mal agüero...



Si estas aves negras pueden recordarnos a Los pájaros de Alfred Hitchcock, otro eco de la filmografía del Maestro del Suspense puede hallarse en "Horror en rojo", en el que su protagonista comparte con Marnie, la ladrona la fobia por dicho color, si bien el desenlace de este relato, de cierta complacencia y escasa sorpresa, descubre que estamos ante una historia de mucho menos calado que el film protagonizado por Tippi Hedren y Sean Connery.



También resulta interesante, pese a su sencillez, el relato que cierra el volumen: "Horror en amarillo" no cuenta en sí nada especial, pero en él Hino hace gala de su indudable talento para urdir imágenes desasosegantes y terroríficas como muy pocos autores se pueden (y quieren) permitir: atención a la "escena de los huevos", que remite a su vez a una de las sorpresas del primer relato.



De esta manera, Galería de horrores nos parece una obra irregular pero sugerente… y tras cuya lectura solo nos queda una duda: ¿qué tal le habría sentado a estas páginas, independientemente de lo mucho que consigue transmitir Hideshi Hino con su habitual uso del blanco y negro, el color, dado el abanico cromático que pretende abarcar con estos siete cuadros de horror y muerte?



También en blanco y negro nos inquieta, y mucho, Suehiro Maruo, del que Glénat acaba de publicar La extraña historia de la isla Panorama. Si Hideshi Hino es un autor muy personal, con un mundo propio y fácilmente reconocible, Maruo todavía va más allá, y además de gozar de un universo intransferible se permite no abrirle sus puertas a cualquiera. De esta forma, estamos ante un autor que no deja a nadie indiferente y que gana adeptos rendidos al mismo tiempo que detractores irredentos.



Curiosamente, este relato no es original del propio autor, sino que viene a ser una adaptación de la novela homónima de 1926 escrita por Ranpo Edogawa, uno de los nombres clave de la novela policíaca nipona, y cuyo nombre viene a ser un anagrama de Edgar Allan Poe, al que el autor admiraba incondicionalmente. De la ingente producción de este autor destaca la serie protagonizada por el detective Kogorô Akechi, con títulos como Issun bôshi ("El enano"), La bestia entre las sombras, Kotô no oni ("El demonio de la isla desierta") y esta misma La extraña historia de la isla Panorama.



No obstante, no se llame el lector a engaño: Akechi no es el protagonista principal del relato, pues el investigador hace acto de presencia cuando apenas quedan una docena de planchas para la conclusión de una obra que alcanza las 272 páginas. El personaje central de la historia es Hirosuke Itomi, un escritor de ciencia ficción obsesionado con las fábulas utópicas en la tradición de Tomás Moro y opuestas a novelas distópicas como 1984 de Orwell o Un mundo feliz de Huxley. Pero pese a su espíritu positivo en su interior alberga el Mal, y no dudará en suplantar a un antiguo compañero de estudios, recientemente fallecido, y con el que guardaba un gran parecido físico, para simular su resurrección y cumplir su sueño: usar el poder económico de aquel para construir un mundo utópico pero tangible.



Ese mundo utópico es la propia isla Panorama, junto con Itomi la gran protagonista de la novela y de la adaptación de Maruo: más allá de las citas a los padres de la novela de intriga, como el homenaje explícito al citado Poe, lo que convierte la lectura de La extraña historia de la isla Panorama en una experiencia memorable es la imaginería visual de Maruo, que pese a las limitaciones del blanco y negro construye un universo de belleza desbordante, de una decadencia fascinante y una sensualidad hipnótica. Böcklin, Copping, Waterhouse y El Bosco son solo algunas de las referencias pictóricas de las que Maruo se vale para construir un mundo de niveles aparentemente infinitos, con pasadizos submarinos que nos traen a la memoria la megalomanía genial del capitán Nemo creado por Verne o la magnificencia de los decorados de Intolerancia de David W. Griffith, pionero de la narrativa cinematográfica.



No obstante, en La extraña historia de la isla Panorama hay mucho, muchísimo más: suplantación de personalidad y crimen en una barca, al más puro estilo Patricia Highsmith, o luchas por bienes materiales y herencias de mucho dinero como las de El clan Inugami, la novela de Seishi Yokomizo, como Edogawa otro de los grandes de la novela de intriga japonesa.



En definitiva, se trata de una obra fascinante, que no se parece a ninguna otra -ni siquiera del propio Suehiro Maruo-, y que hemos preferido ilustrar en estas líneas con algunos de los pintores y cuadros que sirven de referencia más que con páginas interiores del propio manga, para conservar intacta la sorpresa del lector incauto que se acerque a la nueva obra maestra del autor de Midori. Un título llamado a estar entre lo mejor de su autor y de lo mejor editado en el presente año.


Título: Galería de horrores
Autor: Hideshi Hino (guión y dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: junio de 2009
182 páginas (b/n) - 10,95 €

Título: La extraña historia de la isla Panorama
Autor: Suehiro Maruo (guión y dibujo; según la novela homónima de Ranpo Edogawa)
Editorial: Glénat
Fecha de edición: junio de 2009
280 páginas (276 b/n + 4 color) - 15 €

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1 comentario:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Todavía recuerdo cómo conocí la obra de Suehiro. La sonrisa del vampiro cayó en mis manos por pura casualidad y aluciné en colores con el manga y desde entonces soy incondicional del autor. Con Hideshi Hino, igual. Dos grandes autores que han bebido de muchas fuentes (como todos) para encontrar su propio y extraño camino.
Saludos
Nos leemos


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