Abandonad toda esperanza

martes, 28 de julio de 2009

Bodrios que hay que ver: La justicia del ninja

Qué gozada la película de hoy, amigos y amigas. Que qué mala es, también es verdad. Pero qué gozada. Ya no se hacen películas así; ni siquiera Michael Bay las hace. Porque obras de arte como La justicia del ninja son irrepetibles.



Auténtica hija de su tiempo, esta película de 1981 también conocida como La justicia de Ninja -tal cual, como si uno se pudiera llamar Ninja como se llama Michael, Zhang o Paquito- fue definida por un crítico de El País así: "¿Una de karatekas con Franco Nero y dirigida por Menahem Golam [sic]? Ni Goebbels en una mala digestión habría imaginado tamaña combinación letal. Abrumadora retahíla de golpes y macarradas." ¿A que entran ganas de verla? ¿No? Pues a mí sí, así que en gloriosa sesión matinal me metí un chute de lo más casposo del cine ochentero de la mano del gran Menahem Golan, que demostrando el siempre desvergonzado espíritu exploitation que caracterizó a sus producciones en compañía de su colega Yoram Globus tituló al film Enter the Ninja (cuya traducción no tengo claro si es "Llega el Ninja" o "Métele al Ninja", pero por ahí andará la cosa)... imagino que con la intención de ver si colaba como secuela, remake o heredera directa de la exitosa Operación Dragón (Enter the Dragon en V.O.) de Bruce Lee.



La película en cuestión cuenta, además del citado Franco Nero, con la presencia estelar de Susan George, aquella belleza rubia que una década antes puso a todos a cien (y así le fue luego) en Perros de paja de Sam Peckinpah, y que después no tuvo demasiada suerte en esto del cine (¿no les parece esta La justicia del ninja suficiente prueba?). Por cierto: ese mismo año también participó en la reivindicable Veneno con Klaus Kinski, Oliver Reed y Sterling Hayden, en un trabajo que empezó Tobe Hooper pero donde luego fue reemplazado por Piers Haggard. De nada.



En el reparto de este film también destaca Christopher George (nada que ver con Susie, por lo visto), un actor que al año siguiente protagonizaría Mil gritos tiene la noche de Juan Piquer Simón y al año siguiente al año siguiente se moriría de un ataque al corazón. No sé ustedes, pero en esta cadena de acontecimientos veo de todo menos casualidad... En el film George interpreta al malvado Charles Venarius, líder de una caterva de antagonistas a todas luces inolvidable (por mucho que se intente), y en la que destaca un sumiso pusilánime con un garfio en lugar de mano al que todos llaman -lógicamente- 'Hook' (y al que Franco Nero da una buena somanta de palos, pues ya tenía experiencia en esto de azotar a mancos: recuerden al villano de tebeo encarnado por Martin Balsam en Los locos del oro negro de Enzo Castellari).



Pero no son estos los únicos villanos del film: también destaca un ninja antagonista de Nero, llamado Hasegawa, que tiene muy mala leche pero que en la versión doblada al español queda muy gracioso con la voz que le ponen, y parece un chino que se ha escapado de Humor amarillo. Por supuesto, por si el espectador es tan torpe y estúpido como los que hicieron la película, Nero va vestido de blanco y el chino este de negro, para no confundirlos.



Pero no se me pierdan, y vayamos al principio: la película arranca con quince minutos que carecen de diálogos. No, no es que Menahem Golan vaya aquí de Theo Angelopoulos, ni tampoco que a los actores se les haya olvidado el guión (después de ver la película esta segunda opción no parece muy peregrina), sino que se trata de un entrenamiento ninja, y por lo visto los ninjas son muy suyos y de carácter silencioso por lo general.



Pese a no decir ni mu, el espectador enseguida se percata de que el ninja blanco es Franco Nero, porque ha leído su nombre en los títulos de crédito y, ay, esos ojazos azules le delatan. Por cierto, hay que destacar los títulos de crédito, muy chulos, con ninjas haciendo poses molonas y caracteres de tipo oriental, que hoy en día no tienen mérito porque se pueden hacer con las fuentes del Word pero que en su día tendrían su aquel.



Si la película empieza así, y termina con el enfrentamiento a muerte entre el protagonista y el chino de negro, en medio nos encontramos con la misma trama que caracterizó a este tipo de cine en los años 80, y que luego heredarían series de televisión como El Equipo A, McGyver o la más reciente Las reglas del juego (Leverage): esto es, alguien inocente sometido por los malos de la función por fines por lo general pecuniarios y al que pronto ayuda alguien que toma las riendas del asunto y les da a los malos su merecido... incluyendo a guardias de seguridad asalariados que solo hacían su trabajo y a los que este héroe intachable se carga sin despeinarse con katanas, flechas, dardos envenedados y estrellitas de esas que se lanzan.



Aquí, claro, el héroes es este Cole encarnado por Franco Nero que abandona su retiro espiritual en Japón y viaja a Manila, Filipinas, a ver su amigo Frank Landers, con el que combatió en el pasado como mercenario en África. Ahora Landers está retirado de la vida militar, y vive en una mansión con su esposa Mary Ann (Susan George) y empinando el codo las veinticuatro horas. Pero hete aquí que por debajo de su tierra fluye el petróleo, y un empresario maloso que controla a los matones de la ciudad busca apropiarse del terreno a toda costa, empleando cualquier método de extorsión que se le ocurra...



Lo que este señor tan vil no sabe es que el extranjero es un ejército de un solo hombre, que se vale y se sobra por sí mismo para dar caña a cuanto filipino se acerque por allí. Además, es un hombre de una entereza a prueba de balas (pero no de rubias)... Ojo al dato: su amigo Frank le ofrece una copa, y él dice: "Ya no bebo alcohol. Jamás", a lo que su amigo responde: "¿Desde cuándo?". Pero tras la cena, cuando la esposa le propone "¿Seguro que no quiere un licor? Es bueno para la digestión", él responde: "Vale". Ole, ole, y ole, meses de entrenamiento y autodisciplina tirados por la borda por una rubia y un orujo. Por supuesto, Franco Nero se bebe el orujo y con sus ojazos azules se lleva a la rubia a la cama. Ten amigos ninjas para esto...



En fin, que no me lo había pasado tan bien viendo somantas de guantazos desde Force: Five. Ustedes verán...



Nota bene.- Buscando información sobre esta película, tengo un afortunado lapsus mental y tecleo La venganza del ninja en lugar de La justicia del ninja, y no solo me entero de que dicha película también existe (realmente ya se han hecho películas de todo), sino que además son conocidas la que nos ocupa como Ninja I y la otra como Ninja II... al menos en USA. Aquí La venganza del ninja es Ninja IV. ¿Dónde están entonces la 2 y la 3 de aquí? Y yo qué sé, me he liado con tanto ninja... Pues nada, cualquier día de estos echan en MGM Ninja IV (o II, o como sea), la veo y se lo cuento. Y aquí les dejo las carátulas por si las quieren conseguir por ahí, piratones...



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