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UN VISITANTE ANÓNIMO DIJO DE ESTE BLOG:
«UNA MEZCLA PERFECTA ENTRE CÓMICS, GÉNERO NEGRO Y SERIE B. ¡El TWIN PEAKS DE LOS BLOGS!»

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viernes, 23 de mayo de 2008

Junio: Novedades Ponent Mon

Tres son las novedades que pondrá en la calle la editorial Ponent Mon el próximo día 20 de junio, entre ellas una obra del siempre interesante Chester Brown:



- El Playboy
Chester Brown
176 pp. (b/n) - 15 €

Extractos críticos acerca de la obra: "Brown ha pintado estas escenas llenas de vergüenza con un candor catártico pero con un buen ojo para el detalle y un tono disimulado… Todo un hito en el crecimiento de un artista." (Darcy Sullivan, The Comics Journal); "Brown mete el dedo en lo que más asusta: las necesidades físicas y los prejuicios raciales sobre los que se fundan las religiones y las civilizaciones." (Richard Gher, The Village Voice); "Brown ahondó con coraje, en el éxito de crítica El Playboy, en cómo el uso de la pornografía durante su adolescencia afectó a su vida adulta y a su capacidad para relacionarse con las mujeres." (Maurice Harter, Face Magazine).



- Kabul Disco (Vol. 1)
Nicolas Wild
176 pp. (b/n) - 15 €

Sinopsis de la obra: En 2005, Nicolas Wild, dibujante de cómics sin domicilio fijo, encuentra por fin un curro hecho a su medida. El único problema es que está un poco lejos: en Kabul, en un Afganistán recién "salido" de la guerra. Aquí lo tenemos, pues, trasladado a una capital en crisis, con el encargo inicial de crear una adaptación en cómic de la Constitución afgana. A partir de entonces, y durante varios años, se convierte en un observador privilegiado de la tímida y frágil reconstrucción del país. Una mirada irónica y acertada de la realidad en Afganistán, un país de plena actualidad.



- Bokko (vol. 8)
Hideki Mori
208 pp. (b/n) - 11 €

Sinopsis de la obra: El reencuentro atroz de Ge Li con Si Lu, su amigo de infancia, una encerrona sin escapatoria, ejecuciones crueles ante masas embrutecidas..., y un oasis de alivio en el alma sensible de una chica hermosa y corajuda. Las luces de quienes se rebelan contra la barbarie convergen en una unidad de propósito, capaz de alumbrar la esperanza en medio de tanta oscuridad. Un nuevo camarada, otro adepto a la causa, más motivos para seguir adelante. De regreso a Han Dan, un anciano revelará cómo el verdadero motivo del rey de Qin para destrozar Zhao se oculta tras una turbia y compleja intriga. Sin más preámbulos Ge Li convoca a los habitantes de Han Dan: "¡¡No hay razón para que la justicia que nosotros representamos caiga ante la iniquidad de Qin!!" Comienza la acción, y el peligro acecha a Ge Li por todos lados...

El trailer del viernes: Trumbo

Dalton Trumbo fue uno de los cineastas blacklisted; esto es, los que vieron sus nombres inscritos en la tristemente célebre "Lista Negra" promovida por el senador McCarthy durante la Caza de Brujas anticomunista que asoló Hollywood durante los años 40.

Pese a ello, siguió trabajando, muchas veces en la clandestinidad o en proyectos personales: así, firmó la adaptación del libro de Howard Fast para el Espartaco de Stanley Kubrick o co escribió el guión de Papillon de Franklin J. Schaffner. Su único largometraje como director fue la antibelicista Johnny cogió su fusil, estrenada en 1971.

El próximo 27 de junio se estrenará en Estados Unidos Trumbo, un documental sobre su figura que dirige Peter Askin, escribe su hijo Christopher Trumbo, y que cuenta con los testimonios de actores tan célebres como Michael Douglas, Liam Neeson, Paul Giamatti o Donald Sutherland, así como declaraciones de archivo del propio protagonista.

Podéis ver el trailer oficial del film, así como algunos extractos, en la web de Samuel Goldwyn Films:

Trumbo

La Historia duele

Si hace un par de semanas comentábamos dos cómics de Teddy Kristiansen y David B. ambientados ambos durante la I Guerra Mundial, ahora le toca el turno a los tebeos que reflejan la Guerra Civil española, de la mano de autores como Antonio Navarro, Carlos Giménez, Víctor Mora y un sinfín de dibujantes en activo durante una de las épocas más gloriosas de nuestra historieta.

Podéis leer la columna de Abandonad toda esperanza de hoy aquí:

El eco de los disparos


jueves, 22 de mayo de 2008

Continúa la fiebre del remake

A los distintos remakes del más célebre cine de terror de los años 70 y 80 -y de los cuales se acaba de estrenar Una noche para morir, la puesta al día de Prom Night-, se suman ahora las revisiones de dos de las más populares películas de entretenimiento de los años 80:





Efectivamente, se trata de Flash Gordon y Los Inmortales. La primera fue dirigida por Mike Hodges en 1980, con un reparto encabezado por Sam J. Jones, Melody Anderson y Topol como Flash, Dale Arden y el profesor Zarkov, enfrentados al malvado Ming (Max von Sydow), y secundados por Ornella Muti, Timothy Dalton y Brian Blessed en la piel de la princesa Aura, el arrogante Barin y el aguerrido Vultan.

El film, hoy absolutamente desfasado pero que conserva un encanto camp al que contribuyen sus limitados efectos especiales, un diseño de producción en exceso colorista y unas operísticas canciones originales de Queen, volverá a ponerse de actualidad cuanto todavía está en antena una nueva serie, titulada también Flash Gordon, que recupera al personaje de Alex Raymond en formato de serial.



El otro film, Los Inmortales, fue dirigido por Russell Mulcahy en 1986, y su éxito (de)generaría (en) varias secuelas y una serie televisiva protagonizada por Adrian Paul. La cinta original contó con Christopher Lambert y Sean Connery como estrellas de la función, y su calidad nunca llegaría a repetirse en el resto de la franquicia, que siempre se movió entre lo mediocre y lo infumable.



Pero para proyectos marcianos, la nueva versión de El bueno, el feo y el malo de Sergio Leone, una producción coreana firmada por Kim Ji-woon (el autor de la terrorífica 2 hermanas) y que acaba de estrenarse en Cannes fuera de competición...

miércoles, 21 de mayo de 2008

Por Soleá (2.5): Serie negra de aroma castizo



La reciente edición de Por Soleá de Antonio Navarro, publicada por Edicions de Ponent, supone una doble alegría: por un lado, facilita el acceso a la obra del siempre interesante Antonio Navarro, del que la editorial alicantina editó ya el pasado año el soberbio El tiempo arrebatado. Por otro, su publicación supone un acto de justicia para con el propio autor, como veremos a continuación.

Según cuenta el propio Navarro en el apéndice de esta edición, Por Soleá es un relato que ha vivido un devenir creativo y editorial cuanto menos curioso: la historia nació como una adaptación libre, de apenas ocho páginas, del “Romance de Curro ‘el Palmo’” de Joan Manuel Serrat, una canción que el autor asegura haber amado en sus años de juventud, que escuchó docenas de veces en guateques, y cuyo recuerdo se solapa al de su novia de por aquel entonces.



Esta breve historia acabó viendo la luz, gracias a la labor editora de Laureano Domínguez, en el cuarto número de la revista Co & Co de Ediciones B, a la venta en junio de 1993, inaugurando en tan particular magazine -que aunaba historieta, narrativa, periodismo fotográfico y artículos sobre cine, género negro y jazz- una serie titulada “La galería de los horrores”.

Pero al parecer Navarro siempre vio en el "Romance" de Serrat y en su propia adaptación el germen de un relato mucho más extenso: así, el relato original pronto mutó en una historia homónima pero ya de 62 páginas, con personajes nuevos y entrando en el ámbito tanto del costumbrismo de la época como de la serie negra, y en la que el tema del cantautor catalán tan solo era un eco. Esta historia debía ver publicarse de forma serializada en la revista Viñetas (Glénat), pero esta echó el cierre antes. Finalmente, la obra vería la luz en blanco y negro y a un tamaño menor del que el autor hubiera deseado... aunque no en balde: de forma inesperada para el propio autor, recibiría una nominación al Mejor Guión en el Saló del Cómic de Barcelona de 1995.



Ahora, trece años después, la obra vuelve a ver la luz como se merece: en formato de álbum de lujo, que permite disfrutar de la belleza plástica del trabajo de Navarro, y con el título de Por Soleá 2.5, cuya extensión hace referencia al tratamiento digital de los originales. Hay que señalar, como de interés para completistas y estudiosos del medio, que el volumen incluye tanto la versión larga como la historia breve que lo empezó todo.



Por Soleá arranca en el Madrid de 1948: son los años de la posguerra, marcados por la carencia económica, y donde las novelas de quiosco y los tebeos ya no se compran sino que se cambian. Esto bien lo sabe el que parece va a ser protagonista de la historia, un vendedor de publicaciones típicas de la época (Roberto Alcázar y Pedrín, El guerrero del antifaz, La Codorniz) en un puesto del Rastro, y que por ayudar al líder de la comunidad gitana al que le debe algún favor (probablemente haberle facilitado productos de estraperlo), da refugio a Curro, un prófugo gitano de escasa estatura que trabajaba como palmero en un tablao flamenco.



Juan, el vendedor del Rastro, relata que Curro resultó ser el principal sospechoso de asesinar al Parco, un empresario, y a su amante Soledad, la bailaora con la que el primero trabajaba. Pero conforme avance el relato y Navarro vaya aportando más información, hasta entonces sabiamente dosificada, descubriremos que las apariencias casi siempre resultan engañosas, y que un policía llamado Roberto Madrid ha tomado cartas en el asunto de forma radical...



Por Soleá aúna los dos elementos básicos de la serie negra, por más que su ambiente no responda a los arquetípicos del género: en los bares suena flamenco y no jazz, y los mafiosos carecen de todo glamour. Pero como algunos grandes títulos del género, mezcla en un cóctel explosivo la investigación de un crimen, incluyendo la habitual figura del falso culpable, con la descripción casi naturalista del entorno: los lápices de Navarro captan muy bien el aroma de la calle, los pequeños negocios de los barrios, los cines de la capital que proyectan Gilda y los carteles de películas sobre flamenco (Suspiros de España de Benito Perojo, Embrujo con Lola Flores y Manolo Caracol...).



No nos extenderemos más en el argumento de Por Soleá, cuyo título juega con el doble sentido del término -nombre de la protagonista y de un palo del flamenco-, pues sería hacerle flaco favor a los futuros lectores que se sumerjan en la emocionante lectura del álbum. Solo añadiremos que Antonio Navarro relata con maestría, tanto a la hora de escribir los diálogos como con el lápiz en la mano, y describiendo a sus personajes con ternura y una pizca de patetismo, una historia marcada por la fatalidad y que, aun alejándose de la tópica figura de la femme fatale, se ve irremediablemente conducida por el amor y el deseo.


Título: Por Soleá (2.5)
Autor: Antonio Navarro (guión y dibujo)
Editorial: Edicions de Ponent
Fecha de edición: mayo de 2008
80 páginas (color) - 19 €


(+) Not so great Expectations (El blog del autor)

(++) El tiempo arrebatado en este vuestro blog:
- Abandonad toda esperanza, salmo 72º: "Mitologías modernas"
- El tiempo arrebatado: El arte que nos salva
- Presentación de El tiempo arrebatado

Lanzamientos editoriales para el día I (de Indiana)

A la ya comentada edición de Indiana Jones Omnibus, los cómics del arqueólogo más famoso de todos los tiempos, Norma Editorial anuncia la inminente edición, coincidiendo con el estreno mañana jueves 22 de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, de la adaptación al cómic de este cuarto film del tándem formado por Steven Spielberg, George Lucas y Harrison Ford.



También en el mismo día del estreno la editorial pone a la venta Indiana Jones. Historia de una saga, de J. W. Rinzler, y con nuevas entrevistas a cargo de Laurent Bouzereau: se trata del libro más completo jamás escrito sobre la tetralogía, 300 páginas a todo color y repletas de fotografías que harán las delicias de los miles de seguidores del aventurero del sombrero y el látigo.

Más información acerca de estos lanzamientos, a los que seguirán otros relacionados con la figura del Dr. Jones, en el dossier de prensa de la editorial.

martes, 20 de mayo de 2008

Tormenta sobre España (1936-1939): Una generación marcada por la guerra



En 1986, cuando se cumplía el medio siglo del inicio de la Guerra Civil Española, la revista Cimoc organizó una serie de ocho historias escritas por Víctor Mora y ambientadas en distintos momentos de la contienda, de 1936 a 1939. Para dar mayor lustre al proyecto, cada una de las historias fue encargada a un ilustrador distinto (en realidad una de ellas a dos, como veremos después), por lo que el resultado final fue una galería de lo más granado de la ilustración europea del momento.

Por ello, las palabras del creador del Capitán Trueno se vieron plasmadas en las viñetas de Annie Goetzinger ("El cordel de los tebeos"), Víctor de la Fuente ("Los voluntarios"), Florenci Clavé ("Un tiempo del führer"), Jesús Blasco ("La loca de Brunete"), Alfonso Font ("Y tú, ¿qué has hecho por la victoria?"), José Ortiz ("La batalla más fea"), Attilio Micheluzzi ("La guerra de siempre") y Tha ("Cincuenta años después").



Hoy, ya dos años después de que el 2006 fuese denominado el Año de la Memoria Histórica al coincidir el 75 aniversario de la proclamación de la República y el 70 del inicio de la Guerra fratricida que separó a España en dos pedazos, y por iniciativa del editor Antonio Martín, Glénat recopila todas estas historias en un álbum de lujo, Tormenta sobre España (1936-1939), que permite recuperar estas narraciones para toda una nueva generación de lectores.

Víctor Mora, qué duda cabe, es un guionista con oficio, que sabe construir las historias que cuenta con solvencia y precisión; pero el mayor interés de Tormenta sobre España, a nuestro parecer, es la recuperación del trabajo gráfico de un buen número de la plana mayor de dibujantes de la historieta autóctona, toda una generación de ilustradores que vivieron la postguerra, y en algunos casos la misma guerra, como Mora: en primera persona.



Así, Tormenta sobre España interesa menos por lo que cuenta que por cómo lo cuenta; y entre las historias del álbum hay varias joyas, de las que cabe destacar algunas: el preciosismo formal del primer relato, ilustrado con la belleza característica de la francesa Annie Goetzinger, y donde Mora muestra el enfrentamiento entre ambas facciones desde la incomprensión de unos niños que solo anhelan disfrutar de las sesiones dobles de cine de barrio y el intercambio de tebeos de aventuras; el trabajo del malogrado Florenci Clavé, que hizo más carrera en Francia que aquí, que nos resulta ignoto más allá de sus adaptaciones al cómic de novelas negras de James M. Cain y de Chester Himes, y que en esta ocasión rememora el bombardeo que dio lugar a que Picasso dibujara su célebre Guernica; o la historia que cierra el álbum, a modo de epílogo cincuenta años más tarde, dibujada por August Tharrats, alias Tha, y que reflexiona sobre la posibilidad (y la imposibilidad) del arte como legado de la herencia histórica.



Por si esto fuera poco, el álbum cuenta con autores tan emblemáticos de nuestra historia como Alfonso Font, José Ortiz o Víctor de la Fuente, este último autor de Haxtur y que ya colaboró con Mora en Sunday... obras todas ellas encomiablemente recuperadas ahora por Glénat; así como autores hoy en día bastante desconocidos para el lector español, caso del italiano Attilio Micheluzzi, hijo de un general de aeronáutica que en su relato plasma su afición por el mundo de la aviación, y cuya obra los expertos sitúan a la altura de Hugo Pratt, Dino Battaglia, Vittorio Giardino o Sergio Toppi.



Finalmente, cabe destacar que por un error de coordinación editorial, los responsables de Cimoc encargaron una misma historia de Víctor Mora, "La loca de Brunete", a dos dibujantes: Jesús Blasco y Antonio Parras. Finalmente, solo vio la luz la versión de Blasco, y Tormenta sobre España cuenta con el lujo de publicar ambas -a nuestro parecer, paradójicamente, la versión inédita de Parras es claramente superior-, en una lección teórica inesperada de narración gráfica.





Finalmente, cabe mencionar la labor editora de Antonio Martín, que proponiéndose recuperar no solo una muestra palpable de memoria histórica, sino también a lo mejor de la historieta patria, no se ha limitado a recuperar las historias que vieron la luz en Cimoc hace ya más de veinte años, sino que ha editado con empeño la última obra maestra de Carlos Giménez: 36-39 Malos tiempos, una serie de cuatro álbumes -de los que ya han visto la luz la mitad- donde el autor de Paracuellos da su particular visión de la Guerra Civil española representada por los ciudadanos de a pie que vivieron una pesadilla diaria y continua durante años.



Por tanto, hay que agradecer a creadores como Giménez, Mora y la larga nómina de dibujantes de Tormenta sobre España su talento, así como a Martín su labor al frente de determinadas publicaciones de Glénat dando lugar a una línea editorial coherente y enriquecedora. Gracias a todos ellos, los lectores estamos de enhorabuena.


Título: Tormenta sobre España (1936-1939)
Autores: Víctor Mora (guión) / Varios autores (dibujo)
Editorial: Glénat
Fecha de edición: abril de 2008
88 páginas (b/n) - 20 €

Bodrios que hay que ver: R.O.T.O.R.

Cuando uno ya lleva a sus espaldas el peso de haber visto varias docenas de bodrios, algunos de los cuales hemos comentado en esta sección, llega a pensar por un momento que ya nada puede sorprenderle, que las ha visto de todos los colores, y que en lo que a engendros fílmicos se refiere está de vuelta de todo. Pero es entonces que llega R.O.T.O.R. para poner las cosas en su sitio.



Cuando me disponía a ver este largometraje, intuía que debía ser un bodrio con todas las de la ley (nunca mejor dicho, como luego verán)... pero lo que no sabía entonces, y que descubrí después investigando acerca de su producción, es que muchos cinéfagos consideran este film de 1989 como digna aspirante a la peor película de todos los tiempos.

Ahora es cuando ustedes dicen aquello de "sí, claro, como todas"; pero créanme: esta vez va en serio. R.O.T.O.R. no se parece a nada que hayan visto antes, y a nada que vayan a ver a partir de ahora. Porque, aunque el final abierto del film amenace con una secuela, no hay nada que se le parezca (a Dios gracias).



Les cuento de qué va el asunto: la delincuencia campa a sus anchas en las calles de Norteamérica; ante esta situación Coldyron, un policía que ahora se dedica a la investigación y desarrollo de ciencias tecnológicas (como si fuese una actividad a la que uno puede dedicarse así como así, sin estudios, como el bricolaje o el coleccionismo de teteras de época), se propone crear al policía perfecto, al arma definitiva contra el crimen. ¿Verdad que parece la sinopsis de Robocop? Pues no, es R.O.T.O.R.... que son siglas, claro, de Robotic Officer nosequé nosequé nosecuántos.



Pero sigo: la presión de sus superiores -representados por un desagradable político que más parece un directivo de un equipo de fútbol o un mafioso italoamericano- para que el proyecto se acelere acaba con el cese de Coldyron. Pero los que van a sustituirle meterán la pata y un accidente en el laboratorio, provocado por un técnico que afirma ser indio para ligar con una compañera ("¿Ves estos pómulos? Solo pueden ser de un indio o un mariquita... Por lo tanto, tengo que ser indio", afirmará, en un alarde de sus conocimientos de genética), provoca que R.O.T.O.R., mitad policía mitad máquina, todo energúmeno chaparrete con muy mala uva, sea activado con una orden directa: juzgar y ejecutar.



¿Que ahora parece Terminator? Que no, demonios, que es R.O.T.O.R. Pero les perdono porque está claro que esta película firmada (decir dirigida sería faltar a la verdad) por un tal Cullen Blaine fusila sin miramientos los filmes precedentes de Paul Verhoeven y James Cameron, dando como resultado una cinta risible hasta decir basta, sin pies ni cabeza, que no llega a ser soporífera de tan ridícula y marciana que resulta.



A partir de la puesta en marcha del agente, el film se convierte en una doble persecución: por un lado Coldyron y su colega -una científica con físico de luchadora de wrestling y peinado a medio camino entre la Pícara de La Patrulla X y una asquerosa mofeta- la Dra. Steel (qué ingenioso el guionista, ambos científicos se apellidan "Hierro frío" y "Acero") tratan de frenar a R.O.T.O.R., mientras este hace lo imposible por detener -para juzgarla y ejecutarla, claro- a una chica que vio cómo su prometido excedía el límite de velocidad poco antes de ser asesinado por el agente artificial. Para que luego digan que en España se han pasado con el carné de conducir por puntos.



La existencia de esta bazofia solo se explica cuando sabemos que el director, el guionista y el actor principal son a su vez co productores del film, porque nadie en su sano juicio habría puesto un euro de su bolsillo en semejante basura. Por ello, el guionista y co productor del film, Budd Lewis, se ve obligado a ejercer también de director artístico, diseñador de producción, coordinador de efectos especiales y hasta de actor de reparto (no me extrañaría que hubiera gestionado también el catering y la limpieza de los aseos). Por su parte, el protagonista Richard Gesswein -que más parece un ranchero de Texas o un vendedor de bistecs de Oklahoma que un científico- no ha participado en ninguna otra película. ¿Y qué otros largometrajes ha dirigido Cullen Blaine? Pues, razonablemente, ninguno... si no contamos como un film propiamente dicho la secuela directamente para vídeo de La Bella y la Bestia de la factoría Disney, titulada Belle's Magical World ("El mágico mundo de Bella") y realizada en 1998. Y es que el Blaine pre-R.O.T.O.R. era un experto en cine de animación, con un par de cortos y un largometraje de Daniel el Travieso para televisión. Qué currículo tan extraño el suyo.



Sí, la imagen anterior corresponde al otro trabajo de autor de Cullen Blaine... Una filmografía que ríete tú de Dreyer o Tarkovski.

Por lo demás, en R.O.T.O.R. tenemos de todo: por un lado, la caradura de los productores al intentar hacernos creer que el agente psicópata es un ser artificial, del que solo vemos su esqueleto mecánico en un vídeo de demostración; ni que decir tiene que a lo largo del film el bueno de R.O.T.O.R. es interpretado por varios actores con el rostro oculto por el casco de policía motorizado y las gafas de sol, que ponen voz de ser un androide como buenamente pueden; por otro, el único robot "auténtico" que vemos es Willard, un policía artificial a medio camino entre C3PO y un sillón de permanente de peluquería de barrio con secador de pelo incorporado, y que pone el contrapunto cómico a un film cómico de por sí. ¿Son ustedes del grupo de juiciosos aficionados que odiaron a Jar Jar Binks en la nueva trilogía de Star Wars? ¿Les puso de los nervios la cargante presencia de Joe Pesci en las secuelas de Arma letal? Pues entonces, también odiarán a este repulsivo ser que por poco que sale ya es demasiado.



En definitiva: una película lamentable como se han visto pocas, que hay que ver para creérsela, y que culmina con la explosión del agente villano al verse atado por diversas cuerdas en brazos y piernas (que nadie puede explicar de dónde salen, ya que contra él se enfrentan tan solo dos personas con una única soga). Un hecho este explicado con el argumento científico de que "la fuerza molecular de R.O.T.O.R. va a hacer explotar la cuerda". Ya saben, amigos, no lo intenten en casa: si tienen cuerda y fuerza molecular, manténgalas separadas.



Y agárrense, porque al parecer preparan una secuela, titulada en un momento de brillantez creativa como R.O.T.O.R. 2. Y tiene web: http://rotor2.com/. Pero, en consonancia con el film original, no funciona.

lunes, 19 de mayo de 2008

Los lunes de Bokko: Volumen 2



El segundo volumen de Bokko continúa la historia justo en el momento donde terminaba el primer tomo: los campesinos que habitan en la ciudad fortificada de Liang se ven acosados por el poderoso ejército de Zhao; y solo Ge Li, miembro de la organización religioso-militar Mo Jia, parece ser capaz de salvarlos del desastre.



A lo largo de este segundo volumen, titulado genéricamente "Ataque subterráneo", Hideki Mori se revela, por un lado, como un más que competente historiador, reflejando la historia de la China de hace dos milenios, fragmentada en siete reinados y sumida en combates continuos por el poder político, a la vez que convierte cada entrega de su obra en toda una lección de ingeniería bélica, reflejando el empleo de lobos como arma ofensiva o el uso de túneles subterráneos para penetrar en una villa amurallada como Liang.



Por otro lado, Mori convierte cada capítulo en una lección de narrativa secuencial, dosificando tanto los parlamentos y la acción, y haciendo de la página y de la viñeta -que en este caso, en muchas ocasiones, vienen a ser lo mismo- unidades expresivas que emplea con sabiduría. Además, y aunque la idea de narración prima sobre cualquier otro propósito, la belleza de algunas ilustraciones es considerable, y sigue recordando a clásicos del cine de samuráis como Trono de sangre de Akira Kurosawa (véase el individuo herido por docenas de flechas).



Por lo demás este segundo volumen, editado a finales del año pasado por Ponent Mon, ahonda en los logros del primero: particularmente, en la descripción psicológica de su protagonista, del que descubriremos algunos hechos de su pasado, cuando apenas era un niño arrogante, así como de su condición de Mo Zhe: al parecer el grupo no apoya por entero sus ideales, hay facciones disidentes enfrentadas entre sí por cuestiones políticas, y no cuenta con nadie más que él mismo para defender la ciudad de Liang...



Una agradable lectura pues, este Bokko, de la que seguiremos dando cuenta en semanas venideras.


Título: Bokko (Vol. 2)
Autor: Hideki Mori (guión y dibujo)
Editorial: Ponent Mon
Fecha de edición: diciembre de 2007
224 páginas (b/n) - 11 €

Libros de Sangre (XX): ¡Quieto, Satán!

"He visto el futuro del terror, y su nombre es Clive Barker."
- Stephen King



Aunque ya había tratado un tema semejante en "Acontecimiento infernal", ¡Quieto, Satán! es uno de los relatos más particulares y memorables de los Libros de Sangre de Clive Barker... Y no es así, al menos no tan solo, por ser con mucho el cuento más breve de toda la serie: apenas seis páginas en la reciente edición de La Factoría de Ideas, frente a las cuarenta, cincuenta o incluso sesenta páginas del resto.



Lo que hace a este relato, hasta la fecha conocido por las antiguas traducciones como "¡Abajo, Satán!", tan especial es que Barker lo concibe casi como una parábola cargada de simbolismo, frente a la verosimilitud que usualmente busca en el resto de sus ficciones breves.



El protagonista de "¡Quieto, Satán" es Gregorius, uno de los hombres más ricos del mundo, del que se llega a decir que era mucho más sencillo hacer inventario de todo aquello que no poseía más que de lo que sí. Gregorius, según nos cuenta el escritor de Liverpool, sentía que su riqueza económica no estaba acompañada de una igual espiritualidad de la que poder hacer ostentación, y la mejor manera que se le ocurrió para recuperar la presencia de Dios, después de vanos intentos de hacer el Bien, fue la de atraer a Satán a la Tierra para, poniéndose a su merced, obligar a Dios a hacer acto de presencia y salvar su alma.



Para ello, Gregorius encarga al célebre arquitecto Leopardo que diseñe lo que será el Infierno en la Tierra, una construcción de tamaño semejante a seis catedrales ubicada en el norte de África, y basada en los diseños y descripciones, en la obra en definitiva, de Sade, Dante, Freud o Krafft-Ebing.

Lo que Gregorius no sabe es que su herética propuesta acabará no por traer a Belcebú a nuestros páramos, sino por convertirlo a él mismo en un demonio menor que hará de la tortura y las vejaciones, en principio un medio, un fin en sí mismas...



"¡Quieto, Satán!", en Libros de Sangre (vol. 3)
Clive Barker
Madrid, La Factoría de Ideas, 2006, pp. 157-162.

domingo, 18 de mayo de 2008

Paco Alcázar y Miguel Brieva: La verdad duele



En su cada vez más sólida y encomiable línea de edición de cómics, la editorial Mondadori ha publicado en los últimos meses dos obras que, de no ser reediciones de material aparecido previamente, estarían llamadas a engrosar la lista de los mejores cómics españoles de este 2008... Y muy probablemente alguna de los dos quedaría en primer puesto.



Nuestra apuesta particular como favorita sería sin lugar a dudas El manual de mi mente, antología de lo mejor de la producción de Paco Alcázar -dejando a un lado su célebre Silvio José publicado en El Jueves, y que verá la luz en breve en otra nueva antología dedicada a él por completo- y que justifica el que lo consideremos como uno de los dos o tres autores más interesantes del panorama nacional de los últimos años.



El manual de mi mente recopila material publicado durante toda una década, entre 1997 y 2007, y arranca con palabras mayores: Todo está perdido, posiblemente la obra maestra de su autor y una de las mejores historietas autóctonas de los últimos tiempos. Aunque en un principio la mitad de las tiras que conforman la obra, en palabras de su autor, no estaban pensadas más que como excusa para desarrollar algunos chistes surrealistas, a partir del ecuador Alcázar empezó a ver la historia como un todo, y fue dándole unidad hasta conformar un retrato de una familia disfuncional como no se ha visto nunca en la historia del tebeo patrio.



En las escasas veinticinco páginas de Todo está perdido ya están todas las constantes que luego definirán la particular mirada de Alcázar: personajes humanos cuyo comportamiento y reacciones están más cerca de lo marciano que de lo terrestre, pero en los que no es difícil apreciar la ambigüedad y extrañeza que nos son tan reconocibles e identificables; asociaciones surrealistas; mutaciones físicas imposibles, al estilo de las primeras películas de David Cronenberg; y un humor muy negro que, junto con los elementos anteriores, hacen de Paco Alcázar, al que se le ha comparado en repetidas ocasiones con Peter Bagge o Daniel Clowes, más bien nuestro Charles Burns particular.



La segunda parte de El manual de mi mente es Mecanismo blanco, otra historia larga en entregas, esta ya a color -obra, en gran parte, de Miguel B. Núñez, su compañero en las páginas de Recto y en el grupo musical Humbert Humbert, recientemente disuelto-, y donde su autor desarrolla los temas y estilemas ya explorados en Todo está perdido: aquí, cirujanos de irresponsabilidad homicida que trabajan en cadenas de comida rápida, una secta de individuos a los que les ha salido una lengua en la frente o una colonia de extraterrestres minúsculos que habitan en las fosas nasales de un cocainómano se agrupan para ofrecernos otra mirada perversa de la condición humana.



El volumen se completa con el cajón de sastre Bolsas de basura perfumadas, donde se aglutinan trabajos más breves, la mayoría ya publicados más algún inédito, así como ilustraciones a toda página. Destacar algunas perlas de una antología plagada de ellas es difícil, pero allá vamos: del divertido "Tu mejor movimiento", relato autobiográfico con tintes fantásticos y metafísicos, a "Pura matemática", historia breve que tuvo el honor de cerrar el último número de El Víbora, pasando por joyas como "Antes del desastre" (que puede leerse íntegramente en los seis números de El Manglar, y que recupera dándole protagonismo a la colonia alienígena de Mecanismo blanco), el terrorífico "Destruyan ciudad accidente" (que ya disfrutamos en el número 0 de Interzona)... o "Membrana", doce páginas sin apoyo textual que están a la altura de lo mejor de su autor, y a las que no le haría ascos el mismísimo Thomas Ott.



Así pues, El manual de mi mente, no lo duden, será uno de los tres o cuatro mejores tebeos de nacionalidad española que verán la luz a lo largo de este 2008. Y quizá de cualquier nacionalidad, también. No lo dejen pasar.



Como decíamos antes, dos han sido las antologías de autores españoles que acaba de publicar Mondadori: la otra es Dinero, de Miguel Brieva, que recopila los cinco números de esta revista tan característica de su autor, además de algún material inédito.



A Brieva, pese a la publicación previa de Dinero o a su parte de autoría en Recto, con los citados Alcázar y Núñez, lo descubrimos algo tarde, aunque nunca es demasiado tarde si el hallazgo vale la pena: cuando leímos Enciclopedia Universal Clismón: Bienvenido al mundo, publicada el pasado año también por Mondadori, descubrimos a un autor personalísimo e iconoclasta, un auténtico creador-isla en un panorama adocenado y mimético. Allí, y a modo de una enciclopedia de autoría alienígena que no desmerece a miradas pesimistas de semejante índole como el Diccionario del Diablo de Ambrose Bierce, Brieva daba sopas con onda a la sociedad occidental al completo, alienada por la televisión y paradójicamente consumida por el consumismo.



Ahora, al leer Dinero, descubrimos que Brieva ya llevaba años alertándonos del estado de las cosas: haciendo un impecable empleo de las herramientas del humor gráfico, acompañado en contadas ocasiones de textos narrativos y de historietas secuenciales al uso, el autor denuncia una sociedad que anhela tener lo que los medios le dicen que debe anhelar, y donde el gran enemigo no es el dinero -un elemento inerte e inofensivo, al fin y al cabo- sino el poder que otorga tenerlo y la codicia que nos conduce en el momento en que empezamos a desear el anterior.



Así pues, Dinero es una obra capital en la producción de Brieva, indispensable para entender la forma de ver las cosas por parte de un autor que esperemos se prodigue bastante más a partir de ahora. El mundo necesita, pide a gritos, una denuncia de su calibre.



Finalmente, solo nos queda volver a subrayar la calidad de El manual de mi mente y Dinero, así como que hay que congratularse de la edición de ambas por parte de dos autores que, pese a sus diferencias (Alcázar es un observador y un psicólogo que atiende a las pequeñas historias cotidianas, Brieva un antropólogo y un sociólogo que ve el Gran Problema desde una perspectiva más global), presentan ambos una exitosa carrera que corre paralela, desde las páginas del independiente Recto a las de la masiva Cinemanía donde ambos publican actualmente tiras de humor gráfico, y que los ha llevado a entrar en el ámbito de lo comercial sin perder un ápice de su independencia y su personalidad creativa.



Título: El manual de mi mente
Autor: Paco Alcázar (guión y dibujo)
Editorial: Reservoir Books (Mondadori)
Fecha de edición: mayo de 2008
168 páginas (b/n y color) - 16,90 €


Título: Dinero
Autor: Miguel Brieva (guión y dibujo)
Editorial: Reservoir Books (Mondadori)
Fecha de edición: abril de 2008
344 páginas (b/n y color) - 19,90 €


(+) Los autores en Abandonad toda esperanza:
- El Manglar n.º 6 [Entrevista con Paco Alcázar]
- Enciclopedia Universal Clismón: Bienvenido al mundo

[Fotografías autores: Paco Alcázar © Fantasymundo; Miguel Brieva © CCEBA.]