Alguien dijo de este blog...


UN VISITANTE ANÓNIMO DIJO DE ESTE BLOG:
«UNA MEZCLA PERFECTA ENTRE CÓMICS, GÉNERO NEGRO Y SERIE B. ¡El TWIN PEAKS DE LOS BLOGS!»

_____________________________________________________________________________________________________
Mostrando las entradas para la consulta macedonia ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta macedonia ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de julio de 2008

Crumb & Pekar: la extraña pareja



Las respectivas obras de Robert Crumb y Harvey Pekar corren parejas desde hace muchos años, aunque el primero viene saboreando las mieles del éxito desde hace ya bastante tiempo y el segundo tuvo que esperar al reconocimiento general que supuso la película American Splendor, basada en su cómic homónimo, para que su nombre lograra trascender las fronteras de Estados Unidos y ser reconocido en todo el mundo.



En España hemos podido ir conociendo la obra de Pekar poco a poco: primero pudimos disfrutar, en el volumen 12 de las Obras Completas de Robert Crumb editadas por La Cúpula, sus historias de American Splendor dibujadas por el genio de Filadelfia. Luego, de la mano de Planeta, tuvimos la oportunidad de leer El derrotista, su obra creada para Vertigo, la división más adulta de DC Comics. Y ahora, también de la mano de La Cúpula, nos llega por fin su última creación: Macedonia, co escrita con Heather Roberson y dibujada por Ed Piskor.



Macedonia parte de la experiencia real vivida por Heather Roberson, una estudiante joven e idealista que decide hacer un viaje a la convulsa Macedonia para escribir una tesis sobre el tema de si es posible evitar los conflictos armados que parecen irremediables con las herramientas de las que dispone el Derecho Internacional.



El encuentro de Heather con el propio Pekar, que aparece en el cómic a modo de cameo, será el detonante para que las experiencias vividas de primera mano por Heather en los Balcanes acaben por convertirse en este cómic titulado Macedonia, una narración gráfica que no esconde en ningún momento su voluntad de abrirle los ojos al lector acerca de una realidad que no está en los libros de texto.



Esto último es de Macedonia su mayor virtud al mismo tiempo que su peor defecto: por un lado, el valor social del álbum, como el de obras como Persépolis de Marjane Satrapi o algunas obras de Joe Sacco (este, referencia explícita por parte de Pekar), es a todas luces innegable; pero, por otro, el aluvión de datos acaba por convertir al relato de Pekar y Roberson en una obra de lectura farragosa y escaso ritmo.



Así pues, Macedonia es una obra de indudable interés, y que demuestra lo permeables que son las fronteras del medio en lo referente a los contenidos a tratar; pero a nuestro parecer se encuentra lejos de los logros de El derrotista y, muy particularmente, de ese American Splendor que es con toda justicia su obra más reconocida; por ello, desde aquí nos permitimos recomendar el hacerse con el mencionado volumen 12 de las Obras Completas de Crumb.



Y hablando de estas Obras Completas... La editorial barcelonesa acaba de editar el volumen 16 de las mismas, que bajo el epígrafe de Realmente patéticos incluye siete historias de extensión diversa, y que demuestran, todas y cada una de ellas, el buen estado de salud creativa del pope del comix underground norteamericano.



El volumen se abre con "Pete the Plumber" ("Pete el fontanero"), un relato que en apenas nueve páginas contiene más ideas y una visión más personal de la realidad que el 95 % de los cómics que se manufacturan -en este caso, este verbo desangelado nos parece el más adecuado- en la actualidad: la historia del fontanero que decide suicidarse para acabar descubriendo toda una sociedad subterránea de suicidas cubiertos de heces no tiene nada que envidiarle a la narrativa de Thomas Pynchon.



Más intrascendente parece "Lap O'Luxury" ("Toda clase de lujos"), un retrato del propio Crumb as a boy, "otro producto de la conciencia culpable de R. Crumb" en palabras del creador del gato Fritz, y que ya pudimos disfrutar en las páginas de Recuerdos y opiniones, el libro de Crumb y Peter Poplaski editado por Global Rhythm Press, aunque allí con el título de "Niños mimados". No obstante, la ironía con la que se refleja a sí mismo en sus años de infancia justifica por sí sola el deleite que produce su lectura.



"Bad Karma" ("Mal Karma") es la historia más extensa del volumen: treinta y cuatro páginas protagonizadas por The Moron ("El Imbécil"), paridas por Crumb hace ya diez años pero que siguen manteniendo una vigencia asombrosa... y descorazonadora. En este relato su autor, que hoy vive exiliado junto con su esposa en la vecina Francia, resume y plasma la existencia del hombre contemporáneo, desde su mismo nacimiento hasta su absoluta desaparición -fascinante el modo en el que Crumb culmina el relato, empequeñeciendo las viñetas cada vez más hasta alcanzar lo más nimio-, viviendo una existencia miserable en la que paga por los pecados cometidos en una vida anterior en las dominantes manos de la Mujer -entendida esta como el ideal erótico de Crumb: de constitución enorme y curvas poderosas-. El relato incluye un inciso, a modo de cesura, protagonizado por Mr. Natural, una de las criaturas más célebres de Crumb, que interpela directamente al lector rompiendo la cuarta pared.



El otro relato de considerable extensión, y que además cierra esta entrega 16, es "The Hipman" ("Topeman"), que pese a su tono más desenfadado no dista demasiado del propósito de "Bad Karma": la protagoniza un individuo miserable -el Topeman del título-, que oculta un sinfín de inseguridades detrás de su apariencia de hombre que se atreve con todo... hasta que conoce a una mujer de armas tomar. Este es un relato que, como "Bad Karma", presenta una lectura ambivalente: deja entrever una cierta misoginia por parte del autor, aunque también y muy especialmente deja malparado a la figura del macho.



Gracias a estos relatos, y otros que no comentamos aquí para conservar la capacidad de sorpresa en el lector, Realmente patéticos se constituye como una pieza indispensable más en la extensa producción de Crumb, una lectura que se nos antoja imprescindible para conocer el estado actual del medio, de manos de "el maestro del psicoanálisis Robert Crumb", como es llamado con sorna en el texto promocional de la contraportada. No obstante, se trata de una chanza que, como ocurre muchas veces, esconde gran parte de verdad.


Título: Macedonia
Autores: Harvey Pekar & Heather Roberson (guión) / Ed Piskor (dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: mayo de 2008
164 páginas (b/n) - 15 €


Título: Crumb - Obras Completas 16: Realmente patéticos
Autor: Robert Crumb (guión y dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: junio de 2008
84 páginas (b/n) - 12 €


(+) Previously in Abandonad toda esperanza:
- El derrotista (de Harvey Pekar & Dean Haspiel)
- Big Culo Day... con Robert Crumb
- Viaje al planeta de Robert Crumb

[Fotografías: Harvey Pekar, Robert Crumb.]

sábado, 27 de mayo de 2023

Las recomendaciones del sábado

 



Cómic:
RED ROOM (LA RED ANTISOCIAL)
Ed Piskor
(Planeta Cómic, 2023)


De un tiempo a esta parte, en la Deep Web -la parte de Internet que no aparece en los buscadores y permanece oculta para la gran mayoría de los internautas- ha surgido un nuevo servicio: algunas personas anónimas son sometidas a toda clase de torturas que se emiten en directo; el objetivo es recaudar las criptomonedas que pagan aquellos que disfrutan siendo testigos de tales aberraciones y que convierten al llamado "Red Room" en un negocio cada vez más fructífero... El autor del aclamado X-Men: Grand Design y colaborador del malogrado Harvey Pekar en Macedonia y The Beats cambia de registro radicalmente con esta propuesta de cómic de terror directo y sin concesiones, que plantea una situación plausible heredera no ya del cómic underground y la narrativa de terror de autores como Jack Ketchum, Richard Laymon o el inevitable Clive Barker, sino también de sucesos reales como las snuff movies. Editado con una gran cantidad de material extra, que incluye numerosos bocetos e interesantes comentarios del autor, se trata de un cómic que ni que decir tiene está destinado de forma exclusiva a lectores adultos... con un estómago resistente, además.

 



Libro:
PRUEBA DE FUEGO
Jorn Lier Horst
(Roja & Negra, 2023)


Tras retomar el contacto con Line Wisting, una antigua compañera de colegio, la nieta de un célebre contrabandista que acaba de heredar la casa de este último se atreve por fin a abrir la caja fuerte del sótano, y en su interior encuentra una pistola que ambas entregan a la Policía; al mismo tiempo, el detective William Wisting se encarga del caso de un taxista desaparecido, y la investigación acabará llevándole precisamente al arma que encontró su hija... Con esta nueva propuesta, quien ejerciese de policía antes que de escritor -lo que le sirve para dotar de un alto grado de verosimilitud a su narrativa- cierra su exitoso “Cuarteto Wisting” que completan Cerrado en invierno, Perros de caza y El usurpador; una serie de novelas traducidas a más de veinticinco idiomas, que han dado pie a la serie de televisión más cara de la historia de Noruega, y que le han valido los parabienes tanto de la crítica especializada como de los aficionados al thriller. Quien sea fanático de los relatos policíacos cargados de intriga y misterio no debería dejar pasar esta obra del llamado "el Henning Mankell noruego".


(De: El Periódico de Villena, 26-V-2023).

martes, 13 de julio de 2010

RIP: Harvey Pekar (1939-2010)

Los amantes de la historieta independiente habrán acusado mucho la pérdida del autor de cómic estadounidense Harvey Pekar, fallecido ayer lunes 12 a la edad de 70 años.



El cuerpo de Pekar fue encontrado por su esposa, la también autora Joyce Drabner, en el apartamento que compartían en el Cleveland natal del autor. A este autor, del que su amigo y mentor, el gran Robert Crumb, dijo que era "el alma de Cleveland", se le diagnosticó un cáncer linfático en 1990, pero la autopsia tendrá que determinar si este ha tenido que ver realmente con su deceso.



La obra más importante de Harvey Pekar es sin duda la serie American Splendor, una obra de largo recorrido y de contenido explícitamente autobiográfico donde su autor, en colaboración con varios dibujantes -entre ellos el propio Crumb-, dio rienda suelta a sus manías y obsesiones, así como a su afición por la literatura y la música jazz.



Pese a ser reticente a ofrecer una imagen pública, la fama le llegó de manos del film American Splendor, adaptación de su obra homónima, y un maravilloso film a medio camino entre la ficción y el documental en el que, además de ver al propio Pekar, pudimos disfrutar de su encarnación de manos del actor Paul Giamatti.



La película fue galardonada con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Sundance. Posteriormente, Pekar seguiría trabajando en el mercado del cómic, en ocasiones para la línea Vertigo de DC Comics, con títulos como El derrotista, Macedonia o American Splendor: Otro día más.



Harvey Pekar nació en 8 de octubre de 1939 en Cleveland, y falleció en 12 de julio de 2010 en la misma ciudad. Tenía por tanto 70 años. Descanse en paz.

viernes, 24 de junio de 2011

Harvey Pekar y los beatniks

Los admiradores de la obra del malogrado Harvey Pekar están de suerte: recientemente se ha editado el primer volumen de la Antología American Splendor, así como The Beats, una novela gráfica en su mayor parte escrita por Pekar y dibujada por su colaborador Ed Piskor -de ambos pudimos leer ya Macedonia-, que narra las vicisitudes por las que pasaron los miembros principales -y los secundarios también- de la llamada "Generación Beat".

Precisamente dos de los autores más importantes de esta generación, el novelista, poeta, pintor y ocasional guionista de cómics William S. Burroughs y el mítico Jack Kerouac, autor de En el camino, firmaron al alimón Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques, una novela basada en hechos reales -y trágicos- que por fin ha acabado viendo la luz después de décadas de espera. Sobre todo ello hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:



Burroughs y Kerouac formaron junto con Allen Ginsberg
la Santísima Trinidad beatnik



(+) Previously on Abandonad toda esperanza, la Beat Generation:
- Aullido (Allen Ginsberg)
- Las cartas de la ayahuasca (William S. Burroughs & Allen Ginsberg)

jueves, 23 de febrero de 2012

American Splendor: Con voz propia



En estos tiempos de crisis (económica, que desde luego no creativa) que nos ha tocado sufrir, y donde la industria editorial es poco menos que inconstante -con colecciones inacabadas, números 1 que quedan como entregas únicas para la posteridad, proyectos que finalmente no llevan a ninguna parte, etcétera-, es de agradecer que una editorial como La Cúpula, y donde la experiencia que da el grado de veteranía debe ser un punto a favor, siga confiando en autores si no desconocidos desde luego sí minoritarios o que apuestan por un relato que se sale de lo convencional.




Este es el caso de Harvey Pekar, autor de American Splendor, obra cuya edición antológica española alcanza ya el segundo volumen después de aquel primero que ya comentamos en su día. Como mucha gente, un servidor conoció a Pekar gracias a la particular adaptación cinematográfica de su obra más célebre, también titulada American Splendor y donde un inconmensurable Paul Giamatti daba vida a este funcionario -trabajaba de archivero en un hospital público de su ciudad natal, Cleveland- y coleccionista de discos antiguos reconvertido en autor de cómic underground de culto primero y exitosa novela gráfica después. Solo después, con el tiempo, llegaría la (agradecida) lectura de obras como El derrotista, Macedonia o The Beats.


Harvey Pekar, creador y personaje


Aquel mockumentary tan sui generis dirigido por Shari Springer Berman y Robert Pulcini en 2003 dejaba bien claro la personalidad tan contradictoria como fascinante del propio Pekar, un cascarrabias malencarado que contra todo pronóstico era capaz de ganarse la simpatía del espectador. Estaba claro que si el film era medianamente fiel a la obra de la que partía, American Splendor el cómic debía de ser un artefacto de lo más particular. Y lo es: para empezar, estamos ante un slice of life llevado hasta sus últimas consecuencias, pues relata "pedazos de vida" de la forma más literal, con episodios extraídos de la existencia cotidiana de Pekar que parecen no tener principio ni fin, más allá del que determina el propio guionista-personaje. Un poco al estilo de los cuentos de Raymond Carver, retratos y paisajes de la realidad sin final claro ni mucho menos moraleja.




Por si esto fuera poco, el baile de dibujantes que tuvo la serie a lo largo de su longeva existencia dota a cada volumen de un acabado formal tan llamativo como interesante. Téngase en cuenta que en el presente tomo la nómina de dibujantes incluye a Frank Stack, Don Simpson, Joe Zabel, Bill Knapp, William Fogg, Jim Woodring (el autor del celebrado Frank), Gary Dumm, Mitch Sonoda, Carole Sobocinski, Val Mayerik, Kevin Brown, Rebecca Huntington, Sean Carroll, Gerry Shamray... y nada menos que un temprano Alan Moore, que aporta al proyecto "Bob Wachsman Tummler" ("La coletilla de Bob Wachsman"), historia de una sola página, y a la postre una de sus escasas aportaciones como ilustrador a la historia del cómic, de la que ha escrito tantas páginas brillantes en su faceta de guionista.


La aportación de Alan Moore al volumen


Así pues, ¿qué encontrará el lector en este segundo volumen de American Splendor? Pues aproximadamente una treintena de historias, publicadas por primera vez entre 1983 y 1991, de extensión variable (de una a quince páginas), y que nos muestran el quehacer diario de Harvey Pekar y de su esposa Joyce Brabner... pero centrándose sobre todo en la vida interior de Pekar: sus reflexiones, su modo de ver el mundo, salpican página a página una obra que bebe de buena parte de la literatura norteamericana del siglo XX: las sucesivas generaciones perdida y beat, el realismo sucio, el citado Carver, Charles Bukowski... son algunas de las referencias que no son difíciles de evocar mientras se lee American Splendor.


Pekar montándola en el show de David Letterman


Pero no crea el lector que estamos ante una obra construida de modo artificial a rebufo de los escritores que pudieran interesar a su autor: Harvey Pekar se nos muestra en American Splendor como una voz genuina e intransferible, ya sea contando lo que siente y vive cuando pierde sus gafas, un viaje junto a su esposa donde acaba firmando ejemplares de su obra (pocos) en una librería especializada, o sus repetidas apariciones en el exitoso talk show Late Night with David Letterman (a la postre uno de los relatos más conseguidos del volumen), que lo convirtieron en un personaje medianamente popular entre el ciudadano medio estadounidense.




En definitiva: más allá del interés que pueda despertar su apartado gráfico -resulta curioso comparar el realismo cuasi fotográfico, a medio camino entre Dave McKean y Luis García, de Rebecca Huntington, con la línea sucia imperante en el resto de historias, muy propia del comix underground de Robert Crumb para acá-, American Splendor es el legado de un escritor que tenía algo que contar, algo personal y en apariencia instrascendente para el resto del mundo, pero algo que contar al fin y al cabo, y en el que no es difícil que el lector se refleje en algún momento que otro. Y algo para lo que eligió el cómic como medio de expresión.


Título: American Splendor (Antología, volumen 2)
Autores: Harvey Pekar (guion) / Varios autores (dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: octubre de 2011
212 pp. (b/n) - 20 €

lunes, 4 de junio de 2012

American Splendor: Alegrías y sinsabores



Harvey Pekar tuvo que protagonizar un film primero y morirse después para que buena parte del mundo, yo incluido, se diera cuenta de que existía. Pero como suele decirse, nunca es tarde si la dicha es buena, y en el caso de American Splendor la dicha es mucha. Esta serie, cuya edición española antológica realizada por La Cúpula alcanza ya su tercer volumen, es la obra maestra indiscutible de su autor, figura clave del cómic independiente norteamericano, y esto no es decir poco si se tiene en cuenta obras tan interesantes como El derrotista, Macedonia o The Beats.



Los que en su día disfrutaron de los volúmenes previos, primero y segundo, ya se harán una idea de lo que van a encontrar en las páginas de esta tercera entrega, de la que podemos destacar que recoge las historietas publicadas entre 1992 y 2004, y que cuenta con una nómina de dibujantes que va de los ya habituales Gary Dumm, Frank Stack o Gerry Shamray (por citar algunos) a los más populares Robert Crumb (cómplice habitual de Pekar) y el indispensable Joe Sacco, autor de Notas al pie de Gaza y considerado por méritos propios como el autor de cómics periodísticos de moda.



Dada la época que recoge el volumen, es obvio que tenía que aparecer en los distintos relatos de Pekar, como se sabe de carácter siempre autobiográfico, todo lo que supuso para su mundo el estreno en 2003 de American Splendor, el film dirigido por Shari Springer Berman & Robert Pulcini y protagonizado por unos soberbios Paul Giamatti y Hope Davis dando vida a Harvey y su esposa Joyce Drabner, también autora de historieta. Así, en la presente obra podremos disfrutar del papel que jugó Pekar en las giras promocionales del film, muy particularmente su estreno en el festival de cine independiente de Sundance, que se saldó con un gran triunfo en la entrega de premios.



Pero no todo son alegrías en la vida, y por tanto tampoco lo son en un slice of life como este: también se reflejan los problemas de salud de nuestro protagonista, muy particularmente del cáncer que finalmente acabó con su vida. Esta verosimilitud, junto con la ausencia de moraleja y la apuesta por lo fragmentario (la mayoría de las historias finalizan, al menos aparentemente, in medias res), nos retrotraen a la literatura de escritores como Raymond Carver o Charles Bukowski, influencias indiscutibles de Pekar. Pero el guionista y sus cómplices a los lápices se permiten jugar con las convenciones del relato y del medio para ofrecer experimentos tan atractivos como el de "Waiting for a Jump", donde se usan fotografías como recurso gráfico; o "TransAtlantic Comics", que incluye una larga carta de un admirador de Pekar, cuyo relato lo convierte en verdadero protagonista de la historia.



Podríamos seguir contando algunas de las curiosidades que encontrará el lector en las distintas historietas recogidas aquí, pero nos detendremos aquí no sin mencionar antes la posibilidad de descubrir la relación de Pekar con el universo cinematográfico de Peter Jackson (de Mal gusto a El Señor de los Anillos y King Kong) o su encuentro con el matrimonio formado por Alan Moore y Melinda Gebbie, autores de Lost Girls (todo ello acontece en la última historia del tomo: "Around the World and Back to Earth"). El resto lo tendrá que averiguar por él mismo; y seguro que no se sentirá defraudado si las referencias y los comentarios aquí expuestos lo han orientado correctamente, como así esperamos que haya sido.


Título: American Splendor (Antología, volumen 3)
Autores: Harvey Pekar (guion) / Varios autores (dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: marzo de 2012
196 pp. (b/n) - 20 €

jueves, 28 de diciembre de 2017

Harvey Pekar Splendor


Las historias del American Splendor de Harvey Pekar ilustradas por Robert Crumb ya vieron la luz en su día como el volumen duodécimo de la colección Crumb: Obras completas, pero con bastante buen juicio La Cúpula ha decidido reeditarlas ahora, trece años después, como American Splendor: Los cómics de Bob y Harv; esto es, una entrega especial de la propia serie American Splendor, manteniendo el formato de los tres tomos publicados previamente bajo esta cabecera.




A continuación reproducimos el texto de la editorial y la ficha del volumen:

Instalado en algún lugar entre la abulia y la compulsión, Harvey Pekar se puso un día a escribir pequeños guiones y convenció a varios artistas para que les pusieran dibujos. El resultado fue American Splendor, una serie de historietas mundanas donde las neurosis del día a día operaban como vehículo hacia la lucidez. Robert Crumb fue uno de aquellos artistas, tal vez el más notable, que con su dibujo amplificaron la voz del poeta de Cleveland.

Reflexiones ocasionales, anécdotas minúsculas, encuentros fortuitos, testimonios ordinarios, fragmentos de conversaciones. La alianza entre estos dos nombres fundamentales del cómic underground da lugar a una experiencia donde la vida cotidiana se ve elevada a categoría mística.




Esta antología recoge la totalidad de las páginas que Robert Crumb dibujó para American Splendor y supone una de las contadas ocasiones en que el artista de Filadelfia accedió a dibujar guiones ajenos. Piezas cortas escritas por su amigo Harvey Pekar, que en cada una de ellas se manifiesta como un observador prodigioso de su entorno, el Cleveland peatonal, la vida en marcha.

Harv y Bob trabajaron estas historietas con una generosidad inesperada, obsequiando cada uno su clarividencia y su fuerte personalidad a las necesidades expresivas del otro. El beneficiario, en última instancia, es un tercero: el lector. Auténtico cómic de proximidad.


Título: American Splendor: Los cómics de Bob y Harv
Autores: Harvey Pekar (guion) / Robert Crumb (dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: diciembre de 2017
108 pp. (b/n y color) - 17,50 €


* * *


Aprovechamos esta reedición para recordar la figura de Harvey Pekar (1939-2010), y las obras suyas que se han comentado en este vuestro blog con anterioridad, y que bien merecen una (re)lectura:








(con Dean Haspiel)


(con Heather Robeson & Ed Piskor)


(con Ed Piskor)

domingo, 4 de enero de 2009

De regreso de NY



Ya hemos vuelto de Nueva York, cansados de tanto trasegar por Times Square pero alegres por venir cargados de (auto)regalos para empezar con buen pie este nuevo año 2009:



Los dos primeros tomos editados por Dark Horse que recogen íntegramente los diez primeros números de la mítica Creepy de la factoría Warren. Una joya del noveno arte con firmas de la talla de Frank Frazetta, Joe Orlando, Alex Toth, Wally Wood, Bernie Wrightson, Gene Colan, Steve Ditko... Una gozada para la vista, imprescindible para los amantes del terror clásico.



La antología The Best American Comics de 2006, que corrió a cargo de Harvey Pekar (American Splendor, Macedonia) como editor invitado de lujo, y que cuenta con las firmas de (entre otros muchos) Kim Deitch, Ben Katchor, Alison Bechdel (Fun Home), Chris Ware, Joe Sacco, Jaime Hernandez, John Porcellino (Ejemplo perfecto), Alex Robinson, o los popes Robert Crumb y Gilbert Shelton. Por cierto, la antología de este 2008 corrió a cargo de la pareja formada por Matt Madden y Jessica Abel, aunque -claro está- no pude encontrarla al mismo precio de saldo que esta.

Y hablando de Crumb: también nos trajimos Need More Love, una "memoria gráfica" de su esposa, Aline Kominsky Crumb, que aúna texto, cómic y fotografía. Una maravilla que no puede faltar en la colección de ningún fanático del creador del gato Fritz o Mr. Natural.



También nos trajimos varias obras en formato digital: para empezar, algo que buscábamos desde hace tiempo: la serie The Lone Gunmen, o el spin off de Expediente X protagonizado por Frohike, Langly y Byers, los amigos antigubernamentales de Fox Mulder, inédita en España. También se vinieron con nosotros la primera temporada de The Twilight Zone (el remake de los años 90, no el original, lamentablemente), el documental The Mindscape of Alan Moore, la edición conmemorativa (con tres versiones y plagada de extras) de Touch of Evil (esto es, Sed de mal) de Orson Welles... y varias películas más: Clerks y su secuela, Willie Wonka and the Chocolate Factory (la versión con Gene Wilder, no la de Johnny Depp), el director's cut de Halloween de Rob Zombie, Planet of the Vampires (que es como se llama allí Terror en el espacio de Mario Bava)... y Blue Demon contra el Poder Satánico; no podía faltar algún título psicotrónico...



Y la joya de la corona: la estatua conmemorativa del 10º Aniversario de The Sandman, el cómic que consagró a Neil Gaiman. Para celebrarlo se hizo una tirada limitada de 5.000 estatuas. La nuestra es la 3.080. Y además, saldada: 39 dólares... frente a los 195 que valía en su día (en España la habíamos visto por 200 o 250 euros).



Y para terminar: una camiseta muy especial. ¿Les suena de algo la ilustración?