Abandonad toda esperanza

viernes, 29 de enero de 2010

El hombre que miraba fijamente a los despedidos

George Clooney es uno de los actores más exitosos y admirados del momento, tan valiente a la hora de ponerse tras la cámara -suya es la dirección de películas tan interesantes como Confesiones de una mente peligrosa o Buenas noches, y buena suerte-, como de aceptar papeles que lo apartan de la idea de "estrella" y lo acercan a la de, simplemente, un gran actor.

Así lo demuestran dos de sus últimos trabajos: Up in the Air, por la que casi seguro será nominado al Oscar, y Los hombres que miraban fijamente a las cabras, una sátira política en la línea de los hermanos Coen o de Wes Anderson que finalmente no se estrenó, como estaba previsto, el pasado viernes.

De todo ello hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:


1 comentario:

Lorena Canosa. AKA street pigmalion dijo...

la verdad es que es una manía muy fea, habrá que corregirla. Por cierto, la última de Clooney, genial transfondo, pero me pareció ciertamente soporifera.


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