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«UNA MEZCLA PERFECTA ENTRE CÓMICS, GÉNERO NEGRO Y SERIE B. ¡El TWIN PEAKS DE LOS BLOGS!»

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martes, 23 de diciembre de 2008

Bodrios que hay que ver: Force: Five

Bueno, bueno y bueno... La de hoy, amigos míos, es tela marinera: Force: Five -conocida también en España como Escuadrón: Cinco- es una producción de 1981 dirigida por Robert Clouse y protagonizada por Joe Lewis, Bong Soo Han, Sonny Barnes, Richard Norton, Benny Urquidez, Ron Hayden, Bob Schott y Pam Huntington. ¿Que esto no les dice prácticamente nada? Claro, a mí tampoco, pero las cosas son como son y había que decirlo.



Veamos de qué va este simpatiquísimo y entretenidísimo trozo de hez: un hombre de negocios paralítico que en su día fue todo un aventurero y un luchador (!) contrata a Jim, un mercenario al que considera como su hijo -pues menudo amor de padre, por cierto- para que lleve a cabo una misión peligrosísima: rescatar a la hija de un amigo suyo, un alto cargo político, de las garras de una secta en la que ha caído alucinada por el carisma de su líder, el reverendo Rhee, un maestro asiático en artes marciales bastante capullete (y, por tanto, nada parecido al simpático chinete de El maestro de Jet Li), y que para más inri fue quien mandó dejar postrado en una silla de ruedas al primero.



Para llevar a cabo la misión, Jim afirma que solo necesita a cinco hombres, pero muy especiales... Y vaya si son especiales: para empezar, uno es una mujer, con la que Jim mantiene un apasionado romance (si eso no es entrar por enchufe, no sé qué es) entre guantazo y guantazo -porque la chica es de armas tomar y le va la marcha que no veas-; otro es un joven mexicano y atractivo (ambos adjetivos se confirman porque los personajes lo dicen, no porque el espectador esté seguro de una cosa u otra) que las lleva a todas de calle, también entre guantazo y guantazo; el tercero es un carismático luchador rubio, una suerte de hermano pequeño de Chuck Norris con esteroides con el saber estar de Don Johnson y la estética playera de los Beach Boys, que juega al billar entre guantazo y guantazo; el siguiente es un motero negro enorme, un armario empotrado de 3 x 2 metros que da guantazos como panes; y, finalmente, cierra el equipo un loco al que tienen que rescatar de una prisión de máxima seguridad porque es el mejor del mundo pilotando un helicóptero (además de dar guantazos también, claro)...

Veamos: un grupo de mercenarios a los que se les encomienda una misión peligrosa y que está formado por un líder, una chica, un galán, un negro enorme y un loco al que hay que sacar de su encierro para que pilote un vehículo aéreo... ¿Esto no les suena cosa mala?



Sí, vale, en realidad los de esta película son uno más -nos sobra el hermano de Chuck-, pero creo que la influencia está clara, y me parece que Stephen J. Cannell y Frank Lupo le echaron bastante cara cuando crearon dos años después El Equipo A. Además, y volviendo a esta película: ¿por qué demonios siendo seis la película se titula Force: Five? ¿A quién no cuentan? ¿Al líder? ¿A la chica? ¿O al propio hermano de Chuck, que es del que parecen prescindir en el cartel para que salgan las cuentas? Y eso que es de los que más relevancia tienen en el film...



Pero volvamos al argumento -por decir algo-: antes de cumplir con su misión, el reverendo Rhee descubre que su archienemigo paralítico es quien está detrás de un intento de asesinato de su persona -con el que arranca la película-, y manda que lo maten mediante el eficiente método de atar sus piernas ya de por sí inservibles a una viga y a un coche en marcha y partirlo en dos. Cómo se las gasta este hombre de Dios... al que interpreta Bong Soo Han, el más importante maestro en hapkido de todo el mundo (dudo que haya nadie más que juegue a esto).



Acto seguido, al más puro estilo El Equipo A, Jim y los suyos van a rescatar a Willard -¿un homenaje a El corazón de las tinieblas de Conrad, o a Apocalypse Now de Coppola? Me imagino que no, que es casualidad-, el loco en cuestión, de la prisión donde está encerrado... porque pese a que el hermano de Chuck detesta los líos en los que su locura les mete, al parecer es un elemento imprescindible del escuadrón. Pues bien: para rescatar a este señor, este grupete de simpáticos héroes no dudan en liberar a toda una sección de psicópatas enloquecidos que se acaban merendando a los guardias -pobres funcionarios a media jornada que no hacían otra cosa que su trabajo, ya ves-, para descubrir después que el Willard este vive a cuerpo de rey, en una celda más grande que mi casa, con todo lujo de detalles decorativos, incluyendo a la hija del general que gobierna la cárcel en la cama. En fin...



Lo mejor de todo es que, una vez rescatado y unido al grupo, Willard hace bien poco: sí, da algún guantazo, como todos, pero poco más... Y el recurso de "está loco", "nos meterá en problemas", "ya sabes lo que ocurrió la última vez en blablabla" se queda en eso, en un recurso de guión, porque no hace ni dice nada que justifique esos comentarios. Pero nada. Por lo menos, con 'Aullador' Murdock te reías un rato...

Y el resto, ya se lo imaginarán ustedes: el grupo se dirige en compañía de un gobernador que funciona como tapadera -y al que acompañan en función de encargados de prensa, guardaespaldas y demás cohorte- a la isla donde está ubicado el templo del reverendo Rhee, y donde este vive a todo trapo en compañía de sus acólitos. Allí encontrarán a la chica que tienen que rescatar... y que, por cierto, está interpretada por Amanda Wyss -aquí Mandy Wyss, en su primer trabajo en la gran pantalla-, que ha pasado a la historia del cine de terror como la primera víctima de Freddy Krueger en la inaugural Pesadilla en Elm Street.



A partir de ahí, guantazos como panes a diestro y siniestro, a los que hay que sumar un enfrentamiento entre Jim y el secreto mejor guardado de Rhee: un toro enorme (sí, un toro de verdad, pues el noble y fuerte toro es el símbolo de su organización) que recorre los pasadizos subterráneos donde van a parar los intrusos incautos que son capturados por los hombres del reverendo. Jim acaba venciéndolo al hacerlo volar en mil pedazos usando una bombilla y una lata de combustible (sí, posiblemente Force: Five también influyó en otra joya televisiva de la década: McGyver).



Como ven, canela en rama. Cuentan en la red que la película es casi un remake de Operación: Dragón, la película más popular de Bruce Lee, dirigida por el propio Clouse. Pero si les digo la verdad, hace tanto tiempo que vi la cinta en cuestión que no recuerdo si iba de lo mismo o no se parecía en nada. Pero si lo dice Internet, pues será verdad, ¿no? Como verdad es lo que les digo ahora mismo: para echarse unas risas, Force: Five no está mal del todo. Pero, ande va a parar, El Equipo A es mucho mejor. Con eso se lo digo todo.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Los cómics que se comieron el mundo



En los últimos años, el devenir artístico y comercial del cine y el cómic, como artes visuales que son y que se desarrollan en un universo económico globalizado donde un éxito repercute en la posibilidad de otro adyacente, aparecen íntimamente ligados. Por ello, el resurgimiento de las películas de zombis, aquellas cuya existencia inauguró La legión de los hombres sin alma y consolidó George A. Romero con La noche de los muertos vivientes, y que se ha producido sobre todo gracias a 28 días después (y su espléndida secuela) y Amanecer de los muertos, pero también a películas menores pero divertidas como Zombie Strippers o Diary of the Dead del propio Romero, ha tenido su proyección en el ámbito de la historieta: así, en los últimos tiempos hemos podido leer el curioso Wormwood de Ben Templesmith, el arco final de Bienvenidos a Tranquility de Gail Simone, Finals de Will Pfeiffer y Jill Thompson, los paródicos Zombies Party -según el film homónimo- y el exitazo de Marvel Zombies... o el que sin duda es la joya de la corona: la aplaudida serie de Robert Kirkman Los muertos vivientes.



En estos meses, y circunscribiéndonos al mercado editorial español, se han sumado a esta lista dos nuevos títulos, ambos de temática común pero con resultados dispares: el primero de ellos es Los zombis que se comieron el mundo, cuatro álbumes publicados originalmente en Francia por Les Humanoïdes Asocies, que han recibido los parabienes del mismísimo y autorizado George Romero, así como de Tobe Hooper o Mike Mignola, y que aquí Norma Editorial ha sacado en un tomo único dentro de su sello Made in Hell.



Se trata de una serie escrita por Jerry Frissen y dibujada por Guy Davis (al que aquí conocemos sobre todo por los muy recomendables Honor entre punks y The Marquis) y que presenta una acción ambientada en un futuro no demasiado lejano y tan terriblemente verosímil como absurdo: la historia arranca en Los Ángeles, el 2 de junio del año 2064: "El mundo ha cambiado. Los muertos salen de las tumbas, los cadáveres resucitan. El gobierno, impotente ante el crecimiento de la población de muertos vivientes, ha adoptado leyes que obligan a los vivos a convivir con los muertos".



Este es el mundo en el que se mueven los protagonistas, Karl Neard y Freddy Merckx, dos cazadores de muertos vivientes, una profesión tan común o bien tan curiosa como hoy lo son los exterminadores de insectos y plagas. Ambos desempeñan su labor lo mejor que pueden, enfrentándose a ancianos zombis que no quieren abandonar a sus familias, o a Papas de la Iglesia ya muertos que se oponen a dejar el báculo de poder.



Como imaginará el lector, el guión de Frissen apuesta por intentar lograr un estado de verosimilitud permanente. Algo que une este cómic a una película también francesa, Les Revenants, y más que posible inspiración de esta serie. Pero si bien el film de Robin Campillo podría considerarse un drama, el tebeo que ahora nos ocupa apuesta decididamente por la comedia de tintes surrealistas.



No obstante, esta confesa voluntad por divertir no excluye ciertos apuntes de crítica social y política -la sociedad de consumo, el fanatismo religioso, el racismo, el abandono de las personas mayores- ya inevitables dentro del subgénero desde que Romero filmase la primera secuela de su saga cinematográfica, Zombi, donde los muertos vivientes acorralaban a los protagonistas en un marco físico tan reconocible y concreto como un gran centro comercial.



Así pues, Los zombis que se comieron el mundo es una obra estupenda, un magnífico divertimento para nada superficial, aunque tampoco es que aporte nada demasiado nuevo, y que si suma enteros en el balance final se debe sobre todo al espléndido trabajo a los lápices del siempre interesante Guy Davis, aquí tan atractivamente feísta -si se nos permite la contradicción- como satírico e irreverente.



El segundo título en sumarse a este subgénero de los muertos vivientes dentro del mundo de las viñetas es Black Gas, una serie de Avatar Press escrita por nuestro idolatrado Warren Ellis y dibujada por Max Fiumara y un fugaz Ryan Waterhouse, y que en España, de nuevo, ve la luz recopilada en un solo volumen, esta vez por parte de Glénat.



Los protagonistas del relato son Tyler y Soo, una joven pareja de novios que van a pasar unos días en Smoky Island, la isla donde está ubicado el pueblo natal del primero, con la finalidad de que el primero presente a la segunda, su novia asiática, a sus padres. Pero al llegar a su destino se encontrarán conque un viejo volcán entra en erupción y los habitantes empiezan a transformarse en una especie de no-muertos en vida ávidos de carne y sangre...



Si comparamos esta obra con la anterior de Frissen y Davis, y mal que nos pese dada la admiración que profesamos por la obra del guionista de Planetary, Black Gas sale perdiendo por goleada, y es precisamente por la comparecencia de Warren Ellis.



Expliquemos esto: Black Gas se deja leer, y se deja leer muy bien, con facilidad. Está bien ejecutado y bien resuelto, atrapa la atención del lector, y este no suelta el tebeo hasta que ha dado buena cuenta de él. Pero el problema es que en la portada aparece la firma de Warren Ellis, y Ellis es un guionista del que siempre esperamos más: aunque se acerque a los géneros digamos populares, caso de los superhéroes (The Authority), la ciencia ficción (Transmetropolitan) o el género negro (Fell), siempre ofrece una vuelta de tuerca, mayor o menor, a los presupuestos de los que parte.



Pero en este caso, al acercarse al género del terror, el resultado no ha sido tal, y Black Gas se nos antoja un relato algo tópico, y demasiado rutinario, viniendo de quien viene, y que parece resuelto por un escritor profesional pero bajo mínimos. Así, el final apocalíptico y pesimista de la narración, que en manos de otro pudiera resultar chocante, no sorprende al lector, porque... ¿qué menos se podía esperar de Warren Ellis?


Título: Los zombis que se comieron el mundo
Autores: Jerry Frissen (guión) / Guy Davis (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: octubre de 2008
208 páginas (color) - 18,50 €

Título: Black Gas
Autores: Warren Ellis (guión) / Max Fiumara & Ryan Waterhouse (dibujo)
Editorial: Glénat
Fecha de edición: noviembre de 2008
144 páginas (color) - 15 €

domingo, 21 de diciembre de 2008

¿Un domingo cualquiera?

Hoy no es, como la película de Oliver Stone sobre el fútbol americano, un domingo cualquiera. Para empezar, la jornada de hoy nos la tomamos de vacaciones... y bien merecidas. ¿La razón? Ahí van un par de pistas, dedicadas con cariño a todos los fans de Marvel y DC:





Mañana, más. Besos y abrazos para todos.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Las recomendaciones del sábado


Cómic:
POR EL CAMINO YO ME ENTRETENGO
Joaquín López Cruces
(Edicions de Ponent, 2008)

López Cruces nos ofrece aquí su particular cuaderno de viajes, un libro de ilustraciones y bocetos tomados del natural en una serie de traslados repletos de peripecias, y que nunca fueron pensados para verse publicados. Una obra diferente, dinámica y viva, que sigue la estela de obras como Tres viajes de Miguel Gallardo o Conejo de viaje de Liniers, y que se ha visto concebida por un autor que consigue transmitir a través de sus dibujos la inmediatez del momento y el buen humor imperante. Para amantes de lo autobiográfico.



Libro:
EL VAMPIRO DE ROPRAZ
J
acques Chessex
(Anagrama, 2008)

A comienzos del siglo XX, una pequeña villa suiza se vio azotada por el miedo: la tumba de una niña apareció profanada y su cadáver horriblemente mutilado, y los habitantes no sabían entonces que sería solo el primero de varios casos similares... Basándose en un hecho real, el ensayista y poeta Jacques Chessex nos ofrece una novela brevísima pero contundente, que retrata un mundo de miseria moral y antediluviana superchería, cuya belleza estética alberga el corazón del Horror. Una filigrana exquisita para los que gozan con una literatura tan sensible como terrible.

(De: El Periódico de Villena, n.º 160, 19-XII-2008).

viernes, 19 de diciembre de 2008

Bettie Page, in memoriam

Hace apenas unos días nos dejaba, al menos en el mundo terrenal, la inolvidable Bettie Page.

A su muerte y su legado, a la película biográfica The Notorious Bettie Page y a los artistas que la inmortalizaron, de Dave Stevens a Jim Silke, está dedicada la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:

Hasta siempre, Bettie Page

jueves, 18 de diciembre de 2008

El cine del 2008: Nuestro Top 10 para Cahiers-España

Como ya hiciera el año pasado, la edición española de Cahiers du Cinéma, en su número de diciembre, ofrece a sus lectores y suscriptores la oportunidad de participar en la votación de las Diez Mejores Películas estrenadas a lo largo del año que está a punto de terminar.



En el próximo número de la revista se dará a conocer el resultado de la votación, tanto por parte de los críticos de la publicación como de sus lectores. Por nuestra parte hemos participado con la siguiente selección:

1.- No es país para viejos (Joel & Ethan Coen)
2.- There Will Be Blood (Pozos de ambición) (Paul Thomas Anderson)
3.- El caballero oscuro (Christopher Nolan)
4.- La noche es nuestra (James Gray)
5.- Los extraños (Bryan Bertino)
6.- El incidente (M. Night Shyamalan)
7.- Prométeme (Emir Kusturica)
8.- Doomsday (El Día del Juicio) (Neil Marshall)
9.- Red de mentiras (Ridley Scott)
10.- Gomorra (Mateo Garrone)




Hemos dejado fuera la estupenda American Gangster, porque aunque la vimos en enero de este año su estreno está fechado a finales de diciembre de 2007; y tampoco hemos contabilizado La cuestión humana, pues la vimos en soporte digital y no en una sala de cine cuando todavía era inédita en nuestra provincia. Igualmente han quedado fuera cintas tan prometedoras pero que todavía no hemos podido ver como 007 Quantum of Solace, Appaloosa, La ola, Camino o My Blueberry Nights (precisamente, la que ilustra la portada de este último Cahiers).



Un año más, algunos de nuestros nuevos realizadores favoritos -Shyamalan, Anderson, Nolan- confirman su estatus en el cine hollywoodiense contemporáneo, a la vez que Ridley Scott reafirma su segunda juventud tras los tristes años 90, Kusturica nos sigue convenciendo con su particular universo onírico y descubrimos a un director tan prometedor como Bryan Bertino.



Sirva esta selección como adelanto de nuestra particular selección de lo mejor del año (películas, libros, cómics), que desvelaremos en este vuestro blog llegadas las Navidades. ¿Qué les parece nuestros diez finalistas? Cuenten con la posibilidad de los comments para criticar nuestra selección y, claro está, aportar la suya propia...

Nota.- Pinchando en algunos de los títulos de nuestro particular Top 10, accederán a la crítica escrita en su día sobre la película en cuestión.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Enero: Novedades Ponent Mon

Dos interesantísimos tebeos japoneses, uno de ellos del gran Jiro Taniguchi, son las novedades que Ponent Mon anuncia para el 23 de enero del próximo año:



- La montaña mágica
Jiro Taniguchi
72 pp. (color) - 16 €

Sinopsis: La montaña mágica es una fábula sobre la comunión entre la naturaleza y el alma humana. Kenichi y su hermana, Sakiko, sufren en su cándida inocencia los zarpazos inclementes de la vida. La prematura muerte del padre y, ahora, el ingreso en el hospital de la madre, aquejada de una dolencia grave, ahondan el sentimiento de abandono e impotencia que padece el apocado y sentimental Kenichi. Pero la aún temblorosa valentía que germina en su corazón y se nutre de pura y sincera bondad lo llevará a abrazar el misterio y a adentrarse en el seno de la montaña mágica para tratar de truncar su hasta ahora triste suerte.



- Nijigahara Holograph
Inio Asano
296 pp. (b/n) - 15 €

Sinopsis: Amahiko Suzuki es el protagonista de este oscuro rompecabezas de inquietante fantasía apocalíptica. En torno al malecón de Nijigahara y las vidas cruzadas de una serie de personajes en su infancia y edad adulta se va tejiendo una historia de asesinatos, suicidios, violaciones, acosos, fantasías de monstruos, etc., que, sobre un fondo de densa violencia emocional que lo impregna todo, erige un universo turbio y sórdido que se devora a sí mismo para regurgitarse y perpetuar el sufrimiento. Las bellas y misteriosas mariposas lucientes, omnipresentes en sus páginas pobladas de viñetas como esquirlas, son el trasunto de la presencia de lo sobrenatural que vela y guía unas vidas que parecen abocadas irremediablemente al dolor y la destrucción. ¿Hay lugar para la esperanza en este páramo desolado y sombrío?

martes, 16 de diciembre de 2008

Bodrios que hay que ver: Rottweiler

Antes de entrar a matar (que es lo que se merecen, como poco, sus principales responsables) y comentar algo de enjundia acerca de Rottweiler, la película que hoy nos ocupa, toca hacer un breve repaso histórico... Y es que hubo un tiempo en el que confiábamos en que la Fantastic Factory, la división de cine fantástico de la productora catalana Filmax, iba a ofrecer una serie de películas preparadas -al estar, en su mayoría, rodadas en inglés- y dignas -confiando en la profesionalidad de sus directores, productores y guionistas, principalmente- para competir en igualdad de condiciones con sus semejantes norteamericanas en el mercado nacional.



Y la verdad es que lo han conseguido... al menos con las más penosas de las yanquis, con las que tranquilamente se pueden comparar con semejantes resultados: las primeras muestras de esta factoría ya nos dejaron con la mosca detrás de la oreja, pues con la salvedad de la digna y lovecraftiana Dagón (La secta del mar), el resto de títulos se movía entre lo descaradamente pulp (Faust), lo rutinariamente cansino (Arachnid) y lo monótonamente imitativo (Beyond Re-Animator). Tuvieron que venir después Jaume Balagueró, Paco Plaza y, en menor medida, Nacho Cerdá y Brad Anderson, para ofrecer películas tan competentes como Darkness, El segundo nombre, Los abandonados o El maquinista... en su mayoría producidas por Filmax pero fuera del sello Fantastic Factory, por si acaso se les pegaba algo.



Pero si la cosa pintaba mal, luego y contra todo pronóstico se puso todavía peor, y películas como Bajo aguas tranquilas o La monja conseguían que las anteriores, por comparación, se pusieran a la altura de clásicos incontestables del cine fantástico. Lo mismo sucede con esta Rottweiler, que como Faust o Bajo aguas tranquilas está dirigida por Brian Yuzna (el señor de la foto de arriba), un director de cine que sin duda ha vivido tiempos mejores. Aunque muchos pensarán que esto tuvo que ser antes de ser director de cine.



Veamos de qué va la película en cuestión: la acción arranca en el año 2018, si no recuerdo mal (y si recuerdo mal, tampoco importa demasiado), en el sur de la Península Ibérica. Estamos en un territorio llamado ahora Zona Restringida, creado por la Unión Europea para controlar la entrada ilegal de inmigrantes provenientes de la costa africana en el viejo continente. ¿Verdad que suena un apunte (social) interesante? Pues sé que esto es así porque lo he encontrado en Internet, porque viendo la película uno tampoco se entera de demasiado.



En fin: en dicha Zona Restringida se encuentra situado un campo de prisioneros del que un joven llamado Dante -interpretado sin ninguna convicción por Marcus Miller- consigue escapar, para convertirse ipso facto en el objetivo de un cazador -encarnado por Lluís Homar, un actor estupendo y que aquí se encargan de cargarse enseguida no vaya a ser que en un descuido mejore algo la película- y de su fiero perro, un rottweiler mejorado cibernéticamente al más puro estilo T-800 (o de R.O.T.O.R., ya que hablamos de bodrios que hay que ver). Por cierto: el susodicho perro es lo único realmente futurista que se aprecia en la película, imaginamos que porque la mayor parte del presupuesto se fue en su presencia física y no quedó parné para futurizar nada más.



Mientras Dante va en busca de su amada -interpretada por Irene Montalà-, y el perro persigue a Dante, Yuzna se encarga de mediante numerosos flashbacks alternar presente y pasado como si esto fuese El Padrino II, aunque ahí acaban, por supuesto, todas las semejanzas. Tanto es así que pronto deja de entenderse nada, resultando difícil de discernir lo que está ocurriendo ahora y lo que ocurrió antes, como no se fije uno mucho en la vestimenta de los personajes.



¿Hay que añadir algo más para dejar claro que esto es un desaguisado que no hay por dónde cogerlo? Pues por si acaso hay mitómanos en la sala, cabe señalar que el villano de la función corre a cargo de un autoparódico Paul Naschy, mito viviente del género fantástico en nuestro país, y que la película supuso la primera intervención de la niña Ivana Baquero, luego famosa por su papel protagonista en El laberinto del fauno.



Sí, no hay nada más interesante en Rottweiler, como no sea echarse unas risas con los efectos especiales, principalmente aquellos que muestran al animatronic del perro protagonista surgiendo de entre las llamas y mostrando su exoesqueleto artificial, en un nada velado homenaje al final del primer Terminator de James Cameron.



Eso sí, por mala que sea, no creemos que haya estropeado mucho el original literario en el que se basa: El perro, de Alberto Vázquez-Figueroa. Primero, porque el propio autor es el adaptador del libro; y segundo, porque el propio autor, también, ha declarado en más de una ocasión ser consciente de haber escrito muchos libros pero no haber escrito jamás literatura. A ver si va a ser que Brian Yuzna ha rodado muchas películas pero nunca ha filmado nada de cine...

lunes, 15 de diciembre de 2008

Nexus: Matar o no matar, ese es el dilema



Con la reciente aparición del tercero, de un total de cinco volúmenes de lujo de periodicidad trimestral, Norma Editorial prosigue con la edición definitiva de Nexus, el clásico de ciencia ficción de First Comics creado por Mike Baron y Steve Rude durante la década de los 80.

En este volumen se incluyen los números 12 a 18 del segundo volumen de la serie, una space opera en toda regla que fusiona elementos de distintos géneros y que alude a referentes de lo más variado: en sus páginas el lector encontrará ecos de los cómics de superhéroes y de las novelas de ciencia ficción de ideas de Frank Herbert o Philip José Farmer, del cine de aventuras, de William Shakespeare y de Flash Gordon, pasando por la mítica serie televisiva de Gene Roddenberry Star Trek.



En esta entrega, cuyo material apareció publicado originariamente entre septiembre de 1985 y marzo del año siguiente, Horatio Hellpop, alias Nexus, prosigue con su cruzada de juez y verdugo de los dictadores que gobiernan con mano férrea los regímenes totalitaristas de todo el universo... y ante los que no muestra ningún rasgo de compasión: sin ir más lejos, su primera víctima es el general Krogh, un viejo amigo de su padre (la historia es "El viejo general", en Nexus #12).



A continuación, en los números 13 y 14, y como hicieran una década antes Dennis O'Neill y Neal Adams en Green Lantern / Green Arrow, o en menor medida los autores de Spiderman en una etapa donde Harry Osborn, el mejor amigo de Peter Parker, creció en protagonismo, Baron y Rude tocan el delicado tema de la adicción a las drogas, cuando Horatio decide prescindir de su misión de justicia, intervenirse quirúrgicamente el cerebro para inhibir las pesadillas... y acabar convirtiéndose en un obeso adicto a los huevos de zag.



Pasada la etapa de crisis, el número 15 significa el regreso de un Nexus en plena forma; una vuelta a la grandeza que se confirmará en la siguiente entrega. En cambio, el número 17 -que cuenta con Eric Shanower como dibujante invitado- cede el protagonismo a Judas Macabeo, el amigo y socio del protagonista, y que reaparecerá en el número 18. Y es que la ficción que propone Nexus es todo un universo propio en el que cada personaje, desde los principales hasta los más secundarios, se definen por su interacción con el resto.



Así lo demuestran las historias breves que complementan al hilo argumental principal de la serie, y que aparecen publicadas al final de cada comic book, y que están protagonizadas por personajes del universo de Nexus: así, en los números 12 y 13 nos encontramos con "Doblando la ramita" y "La regata", dos relatos dibujados por el mencionado Eric Shanower y escritos por el propio Mike Baron, y donde el protagonismo principal recae en Sundra Peale y en otros personajes femeninos de la serie, como la comandante Imada o Cindroid.

En cambio, a partir del número 14 las cortas historias de complemento están protagonizadas por un personaje muy particular: son los "Cuentos de Clonezone", protagonizados por un lizigator que trabaja como hilariator, esto es, como humorista, a lo largo y ancho de la galaxia. Todas ellas, también escritas por el guionista oficial de la serie, cuentan con el trabajo gráfico de Mark A. Nelson.



Estas historias ayudan a dar consistencia al mundo de Nexus, un universo propio concebido porMike Baron y Steve Rude que todavía hoy, un cuarto de siglo después de su creación, puede leerse como si se hubiera publicado ahora por vez primera. Por ello es un clásico contemporáneo del noveno arte, aunque no sea la única razón: aunque Baron y Rude no hayan escrito obras teóricas acerca del arte secuencial como sí hicieron Will Eisner y Scott McCloud, podemos deleitarnos con su Nexus sin atender al argumento en sí, limitándonos a observar y a disfrutar con la composición de las páginas, con la distribución de las viñetas, de igual modo que podemos hacer con Spirit o Zot. Lo dicho: un clásico.


Título: Nexus (Volumen 3)
Autores: Mike Baron (guión) / Steve Rude (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: octubre de 2007
216 páginas (color) - 25 €

(+) Previously on Abandonad toda esperanza, los volúmenes anteriores:
- Volumen 1
- Volumen 2

domingo, 14 de diciembre de 2008

RIP: Bettie Page (1923-2008)

Millones de fans de todo el mundo lloran estos días el fallecimiento, a la edad de 85 años, de la modelo, actriz y a la postre legendaria pin up de los años 50 Bettie Page, a causa de una neumonía. Al parecer, hace apenas un mes la célebre modelo de fotografía y cine fue ingresada en un hospital de Los Ángeles tras sufrir un infarto, del cual ya no recuperó la consciencia. Page no tenía hijos.



Bettie Mae Page nació en 1923 en Nashville, la cuna de la música country. Siendo una de siete hermanos, y con su padre -que la acosaba sexualmente cuando ella apenas tenía trece años, según declaró posteriormente la propia Bettie- encarcelado, su madre se vio incapaz de criar a toda su descendencia, y Bettie y dos de sus hermanas fueron a parar a un orfanato.



Su desdichada infancia no evitó que acabara consiguiendo un título de Humanidades en el Peabody College de Nashville, pero a comienzos de los años 40 decidió trasladarse a San Francisco y empezar su carrera de modelo.



En 1947 se trasladó a Nueva York, y allí conoció a la fotógrafa Bunny Yeager. Y ocho años después, una de las fotos que resultaron de la colaboración profesional entre ambas, y que mostraba a Bettie vestida con tan solo un gorro de Santa Claus mientras decoraba un árbol de Navidad y guiñaba un ojo a la cámara, llegó a las páginas de la revista Playboy: Bettie Page se convertía así en Miss Enero de 1955 y saltaba directamente al estrellato en el mundo de la fotografía erótica.



Sus aptitudes artísticas, que además de su indudable belleza y sus curvas voluptuosas incluían un desparpajo sorprendente ante la cámara, adelantándose a su tiempo con la inclusión de imágenes propias del fetichismo y el sadomaso, como el bondage (ataduras) y el spanking (azotes), acabaron deparándole no pocos problemas, y el Senado le solicitó su comparecencia para intentar descubrir las posibles conexiones entre la pornografía y la delincuencia juvenil. Bettie no se presentó, y acabó desapareciendo de la vida pública.



Durante muchos años se supo poco de ella, dejando a un lado dos matrimonios más, su acercamiento a la religión (que la llevó a arrepentirse de haber posado desnuda) y la esquizofrenia que se le diagnosticó a principios de los años 70. Pero en los últimos tiempos, el culto alrededor de su figura no ha hecho más que incrementarse, inspirando a multitud de personajes públicos y de ficción, así como portadas de revistas, fotografías de moda, tendencias y hasta un nutrido merchandising de cómics, carteles, calendarios, barajas de cartas o figuras de todo tipo.



Entre los personajes más célebres creados a partir de su legado figura el personaje de Betty Blake, la novia del protagonista del cómic Rocketeer de Dave Stevens, y que fue interpretado por Jennifer Connelly en la amena adaptación estrenada en 1991. Tampoco hay que olvidar la aportación española de Jordi Bernet y su Clara de noche.



Pronto los clubs de fans y las páginas web -entre ellas la oficial: Bettie Page.com- proliferaron por todo el mundo, y Bettie no dejó de firmar autógrafos y asistir a convenciones... aunque pidiendo explícitamente que no se la fotografiara para, como si de una Greta Garbo del universo erótico se tratase, conservar el recuerdo de una belleza juvenil ya desaparecida. De ahí que apenas se disponga de imágenes de Bettie Page en su edad madura.



En el año 2005 se estrenó en todo el mundo -menos en España- la película The Notorious Bettie Page, biopic oficial de la modelo dirigido por Mary Harron (American Psycho) y con una estupenda Gretchen Mol encarnando a aquella joven de cabello negro, ojos azules y amplia sonrisa cuya imperecedera, imborrable imagen ha inspirado un modelo de sensualidad y voluptuosidad que todavía hoy alimenta las fantasías de hombres y mujeres de todo el mundo.


Bettie Page nació en 22 de abril de 1923 en Nashville, Tennessee, y falleció el pasado jueves 11 de diciembre de 2008 en Los Ángeles, California. Tenía por lo tanto 85 años. Descanse en paz.



(+) Sobre Bettie Page:
- Bettie Page: Dark Angel (The Movie)
- Hips, lips & tits... It's Bettie Page
- In Memoriam of Bettie Page
- Planet Bettie
- The Bettie Page
- The Infectious Bettie Page
- The Notorious Bettie Page