Abandonad toda esperanza

martes, 26 de junio de 2012

La Semana del Nuevo Universo DC: Catwoman



Vaya por delante que nunca he sido un lector acérrimo de los cómics de DC. Quizá la razón se deba a su publicación errática en nuestro país, y a que en el momento en que gozó de una situación más estable -aquellos añorados años 80 de Ediciones Zinco- sus tebeos no se distribuían correctamente donde un servidor vivía, pero siempre me he decantado por los productos de la compañía rival: Marvel Comics. Eso no quita para que, ahora que ECC Ediciones se ha hecho cargo de su publicación en España (algo que, como todo principio, resulta por lo menos prometedor, así como una nueva oportunidad de hacer las cosas bien), haya decidido darle una oportunidad a algunos de los títulos que conforman eso que se ha venido a llamar "El Nuevo Universo DC": esto es, un nuevo comienzo en toda regla. Por ello, dedicaremos cuatro jornadas consecutivas que formarán esta "Semana del Universo DC" tan personal y sui generis a comentar cinco títulos que forman parte de este megareboot y que, por una razón u otra, me han llamado bastante la atención.



Y si ayer hablábamos de Batman, hoy tengo que referirme a uno de sus enemigos (o así) más emblemáticos; y, por extensión, al universo del Caballero Oscuro de Gotham. Y es que, a pesar de mi confesa predilección por los superhéroes de la competencia, el personaje creado por Bob Kane siempre ha sido mi favorito de entre los más populares de DC Comics. Quizá sea por su carencia de poderes sobrenaturales, que lo humaniza frente a un ser todopoderoso como Superman o una diosa amazona como Wonder Woman; quizá sea por la ambientación y la atmósfera de sus historias, muchas veces muy cercanas al género negro que tanto me entusiasma; o quizá sea por esa envidiable nómina de supervillanos, a cuál más fascinante... y de entre los cuales Catwoman es, con diferencia, el más ambiguo.



Así pues, me dispuse a leer con interés esta primera entrega de Catwoman, que incluye los seis primeros números de la colección original norteamericana, y cuyo mayor aliciente para el que esto escribe (y para otros muchos lectores, me consta) es el muy atractivo trabajo a los lápices de Guillem March. Aquellos que en su día disfrutamos de su volumen recopilatorio Works sabemos de qué es capaz este dibujante español, y es indudable que su versión de Selina Kyle iba a ser una de las más atractivas de todas las que han pasado por la historia de este personaje de DC.



En efecto, es imposible sustraerse al carácter de pin up sensual de Catwoman tal y como la ilustra March... ya sea enfundada en el traje de cuero negro característico del personaje o vestida para su identidad civil. Pero eso no quita para que ya en la primera lectura se pueda apreciar también el buen hacer de Judd Winick a los guiones: como explica Sergio Robla en su artículo acerca de su carrera, Winick es un guionista multidisciplinar que se mueve con soltura entre el cómic independiente (siendo Pedro y yo el ejemplo más conocido de esta faceta suya) y el mainstream (donde destacan sus etapas en Batman, Green Arrow y The Outsiders, todo ello para DC). Aquí, lejos de reducir a Selina Kyle al esterotipo de chica atractiva, impulsiva y descerebrada, la retrata como una adicta patológica a las emociones fuertes y a la que torturan las imprevisibles (y muchas veces letales) consecuencias de sus actos.



Por supuesto, otro de los aspectos más relevantes de la psicología del personaje es su tortuosa relación con Batman: profundamente atraída por el Caballero Oscuro, y no por el hombre que pueda esconderse tras la máscara, Selina / Catwoman vive el fuerte vínculo existente entre ambos como una relación de amor-odio que la tortura tanto como la llena de placer. Mención especial merece al respecto el encuentro sexual entre los dos personajes, en una azotea y sin quitarse del todo sus trajes: un encuentro que tiene de lucha tanto o más que de coito, y que recuerda a otra escena pareja, aquella mucho más criticada en su día -y es que a Frank Miller ya no se le perdona casi nada-: la de All Star: Batman y Robin.



Por lo demás, se agradece el buen pulso narrativo, una voz en off que no cansa, y un empleo de la violencia más realista y gráfico de lo habitual en este tipo de productos. Por supuesto, todavía queda por comprobar qué camino tomarán los guiones de Winick en el futuro, ya que la edición norteamericana apenas supera en cuatro meses la nuestra. Pero lo que es seguro es que mientras Guillem March siga a los lápices, esta Catwoman es una compra asegurada.


Título: Catwoman n.º 1
Autores: Judd Winick (guion) / Guillem March (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: mayo de 2012
144 pp. (color) - 13,95 €

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