Alguien dijo de este blog...


UN VISITANTE ANÓNIMO DIJO DE ESTE BLOG:
«UNA MEZCLA PERFECTA ENTRE CÓMICS, GÉNERO NEGRO Y SERIE B. ¡El TWIN PEAKS DE LOS BLOGS!»

_____________________________________________________________________________________________________

domingo, 18 de abril de 2010

La Semana de Alicia: Intro

A partir de mañana, y con motivo del estreno de la última película de Tim Burton, dedicaremos una semana -concretamente cinco días, de lunes a viernes- al escritor Lewis Carroll y a Alicia, su creación más popular, a partir de varias encarnaciones, unas recientes y otras no tanto, del personaje en la literatura, el cómic y el cine.

Como introducción a La Semana de Alicia, publicamos hoy una galería del personaje (empezando por la Alice Liddell real fotografiada por Carroll)... y las múltiples formas que ha adquirido a lo largo del tiempo y que lo consolidan sin ningún género de duda como un mito inolvidable de la cultura popular. Como suele decirse, no están todas las que son, pero sí son todas las que están. ¿Las reconoces a todas?





















































































Post Scriptum.- Aprovechando el tirón comercial de la película de Tim Burton, y como era de esperar, otras versiones del mito llegan a la pequeña pantalla. La primera, la televisiva de Nick Willing (Fotografiando hadas), titulada simplemente Alicia y que por supuesto aparece en la galería superior. Podéis verla en Telecinco, hoy domingo 17 de abril, a 16.00 horas.

Post Scriptum (y 2).- Resulta que Nick Willing ha realizado dos producciones televisivas sobre la obra de Carroll, y al parecer la que emite ahora Telecinco no es la de 1999 -que como dije sí aparece en la galería anterior-, sino la del pasado 2009. A ella corresponde el siguiente fotograma, que sirve a modo de actualización de este repaso a tantas y tantas Alicias...

sábado, 17 de abril de 2010

Las recomendaciones del sábado



Cómic:
ARQUETIPO
Ralf König
(La Cúpula, 2009)

Enojado con una raza humana continuamente sometida a sus más bajas pasiones, Noé pide a Dios que acabe con ella dejando con vida solo a unos elegidos, por supuesto incluido él... Después de Prototipo, el autor de best sellers como El condón asesino o de joyas reivindicables como El diván de la psicóloga sigue ofreciéndonos su irreverente versión del Antiguo Testamento, a la vez que demuestra no estar circunscrito a la temática gay. Una obra divertidísima que critica todo fanatismo y que entusiasmará tanto a lectores ateos como a cristianos... siempre y cuando tengan buen humor, claro está.



Libro:
RONDA DE NOCHE
Terry Pratchett
(Plaza & Janés, 2010)

El guardián Sam Vines ha de perseguir a un asesino a la vez que enseña el oficio a un novato, mientras una revolución en toda regla se acerca... La saga de Mundodisco ha convertido a este escritor británico en uno de los autores más leídos y traducidos de la literatura universal. Con esta (por ahora) última entrega, que con su mezcla de fantasía y humor se ha vuelto a ganar los elogios de reputados colegas como A. S. Byatt, demuestra que el Alzheimer que anunció padecía aún no ha hecho mella en su creatividad y talento.


(De: El Periódico de Villena, n.º 222, 16-IV-2010).

viernes, 16 de abril de 2010

Polanski y Vázquez Montalbán, animales políticos

El estreno de una película de Roman Polanski siempre es un acontecimiento, independientemente de que su realizador esté en la picota de la prensa amarilla por su situación legal y jurídica en Suiza y Estados Unidos. Por tanto, la estupenda El escritor no es una excepción.

Del film protagonizado por Ewan McGregor y Pierce Brosnan, de política exterior (e interior, tanto como la personal), y de paso de los artículos de Manuel Vázquez Montalbán que comienza a recuperar Debate, hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:



jueves, 15 de abril de 2010

Pónganse a cubierto...

... porque se avecina un tiroteo: ya está disponible el octavo número de .38, la revista digital sobre género negro que dirige con tino el escritor y crítico Ricardo Bosque, y que me parece de lectura obligada para los amantes del mismo (del género, no de su director).



En esta ocasión podemos disfrutar de un número que se abre con un artículo del propio Bosque y que trata la presencia de París en el noir, y que continúa con dos relatos breves de Francisco Ortiz -que no es un servidor, sino un colega y tocayo de Granada, especialista en el género-, una entrevista a Alexis Ravelo, y críticas de novelas de José Ramón Gómez Cabezas, Léo Malet, Lynda La Plante, Fred Vargas y Guillermo Saccomano firmadas por críticos y colegas novelistas como Domingo Villar, Raúl Argemí o José Javier Abasolo.



Además de las secciones habituales -reseñas de novedades editoriales, pasatiempos, noticias, etc.-, el escritor Pedro de Paz recomienda rescatar la espléndida Sospechosos habituales de Bryan Singer, y mi colega Jesús Lens -ya saben, el coautor de Hasta donde el cine nos lleve- nos habla de un par de novelas negras ambientadas en el continente negro.



Podéis descargarla en pdf o leerla on line aquí. Y, por supuesto, de forma gratuita.

[Fotografía: José Ramón Gómez Cabezas. © El Día de Ciudad Real.]

miércoles, 14 de abril de 2010

Curvas de vértigo... y de Vertigo



Espero disculpen el chiste malo, pero bajo este epígrafe aglutinamos tres títulos que entre sí poco más tienen en común que el estar protagonizados por una fémina: el primero es una miniserie de Top Cow con todo el atractivo (más que obvio) y todos los defectos (casi tan obvios como el anterior) de las obras marca de la casa; el segundo, la nueva cabecera protagonizada por una de las superheroínas más célebres del Universo DC; y finalmente, un título bastante aplaudido -y muy merecidamente, añado yo- de la línea "Vertigo Visions", protagonizado por una hechicera surgida del mismo universo superheroico que la anterior.



Para empezar, lo que no se le puede negar a un producto como este Aphrodite IX es su sinceridad: se trata de un (bonito) regalo para la vista que no engaña desde su mismo envoltorio, esto es, una serie de cubiertas con la protagonista en poses de lo más sugerente y al más puro estilo de las pin ups.



No olvidemos que se trata de un cómic de Top Cow, la casa de series de pura evasión pobladas por cuerpos esculturales -de ellas y de ellos- como Witchblade y The Darkness, que además está escrito por un guionista en nómina de la compañía (David Wohl) y dibujado, como no podía ser de otra forma, por un artista tan hot como David Finch (Ultimate X-Men). Además, como confiesa el propio dibujante en la introducción que abre la edición de Norma Editorial (y que incluye los números 0 a 4 originales en un solo tomo), es una obra cuyo origen parte más de la concepción gráfica que de un relato que se tenga la intención de contar: la idea original es de otro ilustrador, Joe Benitez, y es Finch quien la hereda de aquel para desarrollarla; solo en última instancia entra en escena Wohl para dar forma al universo de esta androide asesina.



Como decía antes, Aphrodite IX no engaña a nadie. El propio Finch lo explica así: "Me gusta la diversión directa, visceral, sin matices, en un cómic. Parece como si este tipo de historias sea una especie en peligro de extinción hoy en día, lo que es una verdadera lástima. Así que siempre sonrío cuando vuelvo a mirar lo que hice con Aphrodite IX. Hicimos este cómic puramente por instinto, basándonos solamente en lo que nos parecía divertido. No hubo reuniones para la historia, propuestas o sesiones de diseño de personajes. Aphrodite no fue creada, diseñada y perfeccionada, fue directamente lanzada contra la página".



Esto, que puede entenderse como una fórmula de captatio benevolentiae bastante sibilina, desarma cualquier intento de crítica: el lector sabrá lo que se va a encontrar en sus páginas, y de él depende disfrutarlo más o menos. Intentaré explicar un poco más qué puede encontrarse en este relato: Aphrodite es una chica atlética y extremadamente sexy con problemas de memoria. Pronto descubrirá, como quien no quiere la cosa, que no es humana, sino un ser artificial creado para funcionar como una perfecta máquina de matar, pero que pierde la memoria quince minutos después de cumplir cada una de sus misiones. Esto la llevará, al mismo tiempo que lleva a cabo su trabajo, a intentar descubrir la verdad que esconde su origen.



Como puede verse, nada nuevo en el horizonte: múltiples referencias entrecruzadas, del mundo de James Cameron (la saga Terminator, la televisiva Dark Angel con Jessica Alba), al universo de Matrix, pasando por los conflictos de la identidad propios de la obra de Philip K. Dick, el autor de Ubik y creador del universo de Blade Runner, con unas gotitas de space opera imperial a lo Flash Gordon de Alex Raymond o Cody Starbuck de Howard Chaykin. Un cóctel que, claro, podría dar pie a una obra introspectiva acerca del destino, el libre albedrío, etc., de haberlo orquestado así sus autores.



Porque nada más lejos de la intención de sus creadores, como ya habrá sospechado el lector: no nos engañemos, es en el arte de un David Finch espectacular donde reside el atractivo de la obra. Tanto es así que el relato parece construido de cara a facilitar la inclusión de dobles splash pages, la mayoría en formato vertical, que llevan al lector a leer Aphrodite IX como si estuviese hojeando el Playboy (el de Hugh Hefner, no el de Chester Brown) y desplegando los pósters centrales. Finch demuestra en las páginas de este relato de ciencia ficción high tech ser heredero directo de Jim Lee, a su vez heredero de Marc Silvestri -autor de la cubierta elegida con acierto para la edición española-, con un toque de Barry Windsor-Smith.



Por lo demás, Aphrodite IX se revela como una magnífica oportunidad para desarrollar un poco más el universo (femenino) Top Cow, así como una excusa para lanzar la consabida línea de muñecos y figuras (que la hay) y para establecer un nuevo modelo a imitar en festivales de cosplay del fandom... Basta con darse un garbeo por la red para comprobarlo de primera mano.



Pero si hablamos de figuras y sobre todo de cosplay femenino, posiblemente la reina sea Power Girl, la heroína con más contundente delantera del Universo DC, y cuya nueva serie acaba de empezar a ser publicada en español por Planeta de Agostini Comics. La primera entrega autóctona incluye los números 1 a 6 de la serie original, escritos por el tándem formado por Jimmy Palmiotti y Justin Gray y dibujada por Amanda Conner.



Esta pareja de guionistas, de probada experiencia y cuyos integrantes parecen estar acostumbrados de siempre a trabajar juntos, nos han ofrecido por el momento series de calidad variable pero siempre dentro de unos parámetros de dignidad como The Resistance, 21 Down o The Twilight Experiment. Por su parte, Amanda Conner es conocida sobre todo por su trabajo junto al sinvergüenza de Garth Ennis en The Pro. -otra serie protagonizada por una superheroína, aunque en este caso en clave paródica-, si bien esta Power Girl supone para esta autora la entrada por la puerta grande en el universo superheroico mainstream.



¿Qué encontrará el lector en este primer arco argumental de la serie? Pues un más que correcto relanzamiento del personaje, que deberá enfrentarse a un escuadrón de robots letales controlados por el Ultra-Humanita, a la misteriosa (y ecologista) Zoraida y a un grupo de féminas que parecen venidas del espacio exterior. Todo ello sin dejar de lado su faceta como Karen Starr al frente de los laboratorios Starrware, una empresa de desarrollo de alta tecnología al servicio de fines humanitarios.



Frente al propósito nada disimulado de Aphrodite IX, y aunque Power Girl no renuncie al empleo de la llamativa anatomía de su protagonista para captar adeptos a la causa, la intención de Palmiotti y Gray es la de ofrecer un relato mucho más clásico, que se retrotrae a las bases del género superheroico establecidas por Jerry Siegel y Joe Shuster en Action Comics (para entendernos, en Superman), y de ahí el homenaje a la versión cinematográfica de Richard Donner y Christopher Reeve en la portada de Adam Hughes. Así, con la excusa de establecer y unificar las raíces del personaje después de las distintas crisis infinitas, la idea es recuperar la esencia del superhéroe potenciando su identidad civil -aquí, Karen Starr- que tan buenos resultados les diera a Lee, Ditko, Romita y compañía con Spider-Man.



Como decíamos, eso no quita, claro, para que el trabajo de Amanda Conner potencie la espectacularidad, tanto del físico de la protagonista como de las dinámicas escenas de acción, si bien se aprecia cierto mimo en los momentos más intimistas, en donde la gran expresividad facial de los personajes ilustrados por la autora, sus mohínes en definitiva, recuerdan a los mejores Kevin Maguire y Adam Hughes de la Liga de la Justicia.



Para terminar con Power Girl, dos apuntes... El primero, que los telespectadores más avispados podrán localizar el cameo de los protagonistas de la serie The Big Bang Theory, todos ellos aficionados como muchos de los lectores del cómic que nos ocupa a temas como los tebeos de superhéroes, los videojuegos o el cine fantástico.



Por otro lado, vale la pena echarle un ojo a las portadas, definitivas y variantes, incluidas en el interior, y firmadas por autores como el ya mencionado y siempre espectacular Adam Hughes o nuestro Guillem March, que en su antología Works ya demostró su talento para retratar la anatomía femenina. Por lo demás, los que gusten del trabajo de Conner deberán aprovechar, pues apenas quedan otros seis números con el presente tándem creativo: a partir del número 13 yanki los guiones corren a cargo de Judd Winnick y los dibujos del desconocido para el lector español Sami Basri.



De mayor interés todavía me parece Madame Xanadu, una obra escrita por Matt Wagner, el creador de Grendel, y dibujada por la prometedora Amy Reeder Hadley; un título que como Power Girl está editado por Planeta en formato tomo: aquí la primera entrega recopila los diez primeros números de la exitosa serie original, y los interesados en ella deberían tomar nota de que el segundo número aparece ya en este mismo mes de abril.



Como serie englobada dentro de la línea "Vertigo Visions" -de la que hace unos meses glosábamos el estupendo El Soldado Desconocido de Garth Ennis-, Madame Xanadu tiene una orientación hacia un público más adulto que el grueso de los cómics DC, si bien los hechos que narra entran dentro de la continuidad del universo superheroico del sello. De ahí que a lo largo de las peripecias de la protagonista aparezcan personajes como el demonio Etrigan, el mago Zatara -el padre de Zatanna, otra hechicera de DC- o el Espectro, del que se cuenta su origen secreto en el relato que cierra el volumen.



Pero si hay un personaje del Universo DC cuya importancia en esta serie sea radical, ese es sin duda el Fantasma Errante. Prácticamente coprotagonista de los comic books aquí incluidos, el Fantasma se presenta como compañero a la vez que némesis de la joven hechicera, cuyo voluntad de ayudar choca frontalmente con la ley de aquel, que pasa por ser testigo de los hechos históricos sin intervenir directamente en ellos.



Resulta difícil destacar cuál es el mejor relato del volumen, pues Matt Wagner ha conseguido que los personajes de Madame Xanadu y el Fantasma Errante funcionen como una suerte de maestros de ceremonias que dan unidad a la serie mientras le muestran al lector momentos históricos por una u otra razón decisivos, como la toma de la Bastilla en 1789 o los asesinatos de Jack el Destripador en Whitechapel, Londres, en 1888. Respecto a este último relato, donde aparece también el inspector Abberline -encarnado por Johnny Depp en Desde el infierno y por Hugo Weaving en El Hombre Lobo-, resulta imposible no acordarse del From Hell de Alan Moore y Eddie Campbell, referencia sesgada a lo largo de toda la trama, si bien el trabajo de Wagner consigue no verse aplastado por un antecesor tan ilustre y complejo.



En cuanto al apartado gráfico, el trabajo de Amy Reeder Hadley (apoyada por Richard Friend a las tintas y un espléndido Guy Major al color) es soberbio: episodios como los del palacio de Kubla Khan o la corte de María Antonieta le permiten desplegar páginas de una belleza aplastante. Y la aparición de Muerte, la hermana mayor de Sueño -ya saben, de las páginas de The Sandman de Neil Gaiman-, es la más bonita encarnación de este Eterno desde los lápices de Chris Bachalo y Mark Buckingham... que ya es decir.



El resultado de la suma de ideas tan atractivas y los respectivos talentos de guionista y dibujante es una de las obras más atractivas del sello Vertigo Visions, cuya composición a modo de amalgama de historias en distintos períodos históricos muy bien retratados por Wagner y Reeder Hadley, del reinado de Arturo en Camelot hasta el New York de los años 40, puede recordar a otra serie tan atractiva como House of Mystery, esta ya dentro del propio sello Vertigo. Volviendo a Madame Xanadu: mientras guionista y dibujante sigan al frente de la cabecera, le auguro un futuro tan esplendoroso como complicado se le intuye el suyo a la protagonista, una chica con carácter e inteligencia muy lejos de ser una mera pin up.


Título: Aphrodite IX
Autores: David Wohl (guión) / David Finch (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: abril de 2010
136 páginas (color) - 13 €


Título: Power Girl n.º 1
Autores: Jimmy Palmiotti & Justin Gray (guión) / Amanda Conner (dibujo)
Editorial: Planeta de Agostini Comics
Fecha de edición: marzo de 2010
144 páginas (color) - 12,95 €


Título: Madame Xanadu n.º 1
Autores: Matt Wagner (guión) / Amy Reeder Hadley (dibujo)
Editorial: Planeta de Agostini Comics
Fecha de edición: octubre de 2009
240 páginas (color) - 16,95 €

martes, 13 de abril de 2010

Hawks & Wood





Empezaré esta nota con una confesión personal: aunque hoy en día lo que más leo es narrativa -sobre todo, novela, sea o no de género-, hubo un tiempo en el que un servidor dedicaba casi todo su tiempo libre, o al menos aquel que dedicaba a la lectura, al consumo de libros sobre cine. Por alguna extraña razón la ficción no me satisfacía, y dentro del ámbito del ensayo solo me interesaban aquellos libros que hablaran de la historia del cine, el proceso de hacer una película, las vidas (privadas y públicas) de directores y actores y las lecturas que de cualquier film se pudieran hacer.



Por esa razón, buena parte de mi biblioteca particular está dedicada a libros sobre el séptimo arte: biografías de actores y directores, estudios críticos de cineastas, ensayos históricos sobre cinematografías, géneros y estudios de producción, etc. Y todavía hoy me produce un gran placer, después de haber visto una película que me interese lo bastante como para hacer el esfuerzo intelectual, escarbar en dicha biblioteca (y no solo en internet) y descubrir qué han dicho sobre el film en cuestión tanto sus artífices principales como, sobre todo, la crítica especializada. Confrontar el propio criterio con el de otros sigue siendo la mejor manera de aprender sobre cualquier cosa, y el arte cinematográfico no es una excepción.



Lo anterior viene a cuento de que he tenido la oportunidad de ver Río Lobo, una de las pocas películas de Howard Hawks posteriores a 1938 que todavía no había visto. Algunas de mis películas favoritas llevan su firma: Scarface, Sólo los ángeles tienen alas, Tener y no tener, El sueño eterno, Me siento rejuvenecer, Río Bravo o El Dorado son buenos ejemplos. También de otras que no llevan su firma, pero como si la llevaran: los cinéfilos ya sabrán de qué hablo si cito El enigma... de otro mundo, "de" Christian Nyby. E incluso películas suyas que me gustan menos, por considerarlas sobrevaloradas (La fiera de mi niña) o simplemente más discretas (Los caballeros las prefieren rubias), son muy superiores a la media, la de su tiempo y la del nuestro.



Lo mismo sucede con Río Lobo: no creo que merezca contarse entre las mejores películas de su realizador, sobre todo por lo que tiene de mimética respecto de Río Bravo y El Dorado (esta, a su vez, un remake inconfeso de la anterior, sustituyendo a los actores-cantantes Dean Martin y Ricky Nelson por los actores -a secas- Robert Mitchum y James Caan). En esta ocasión tenemos al mexicano Jorge Rivero y al castigado Jack Elam acompañando a un John Wayne también crepuscular que recibe igualmente el apoyo de la bellísima Jennifer O'Neill, el joven Christopher Mitchum -hijo de Robert- y el dentista que encarna David Huddleston.



Si algo destaca de Río Lobo es su obstinación por nadar a contracorriente: de la misma manera que Río Bravo fue la respuesta de un Hawks que todavía creía en la amistad, la lealtad y la camaradería (sobre todo masculina) frente al escepticismo nihilista de Solo ante el peligro de Fred Zinnemann -donde el sheriff Gary Cooper pide ayuda pero todo el mundo le da la espalda dejándolo... pues eso, solo ante el peligro-, este último trabajo del autor de Luna nueva se nos antoja como uno de los últimos ejemplos obstinados por mantener la esencia del western, una anomalía casi anacrónica al estrenarse un año después de Grupo salvaje de Sam Peckinpah, un film que también creía -posiblemente, más que ninguno- en el concepto de amistad tal y como lo entiende Hawks, pero donde no había posibilidad de llegar a un happy end.



Se abría, pues, un terreno para una nueva manera de entender el western, y por ende el cine: el de los años 70, una etapa en la que el (mejor) cine norteamericano iba a apostar por retratar los fantasmas de toda una generación. Téngase en cuenta que en el mismo 1970 que Hawks estrena Río Lobo también llegan a los cines los westerns revisionistas Pequeño gran hombre y Un hombre llamado Caballo, el nuevo trabajo de Peckinpah -La balada de Cable Hogue- o dos filmes del Oeste con toques de comedia -cínica o de batalla de sexos- como El día de los tramposos de Mankiewicz y Dos mulas y una mujer de Siegel. Solo dos años después, con la brutalmente violenta La venganza de Ulzana, Robert Aldrich asestaría el golpe definitivo al western clásico, y un año después Clint Eastwood y su Infierno de cobardes lo enterrarían a dos metros bajo tierra.



Pero dejemos las películas y centrémonos en los libros de cine: una vez vista Río Lobo, claro está, me decido a leer algo sobre ella, y mi primer impulso es recuperar el Howard Hawks de Robin Wood, editado en España por JC a comienzos de los 80. Pero hete aquí que, precisamente, el estudio de Wood se detiene en el film anterior, El Dorado, y no alcanza a comentar la cinta postrera del realizador norteamericano... aunque John Wayne (en primer plano) y Jack Elam (detrás) saluden al lector desde el fotograma del film que ilustra la cubierta.



De todas formas, el recuerdo es productivo, pues me lleva a reflexionar en la grandeza de este crítico que, según me enteré en Cahiers du Cinéma, nos dejó en diciembre del año pasado. Un crítico que no hay que confundir con el guionista de historieta paraguayo de idéntico nombre, y del que debería editarse en España a la voz de ya su antología crítica Personal Views. Explorations in Film, que data nada más y nada menos que de 1976. También ardo en deseos, por pura curiosidad, de leer su más reciente ensayo "Responsibilities of a Gay Film Critic", publicado en Film Comment, acerca de cómo su condición sexual -Wood salió del armario un año de estos- debía condicionar su tarea como observador cuidadoso del séptimo arte.



En definitiva, espero sirvan estas líneas como recuerdo de uno de los directores que más nos han enseñado a amar el cine, así como de uno de los críticos que más nos han enseñado a entenderlo y, por tanto, a amarlo más todavía.

Nota bene.- Dado la naturaleza del texto, me permito el lujo de reproducirlo tal cual en nuestro blog hermano sobre libros de cine: La Biblioteca Langlois.


(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
- Hawks según Hawks

lunes, 12 de abril de 2010

Mayo: Novedades Norma

Con motivo del Día del Libro, este mes Norma Editorial adelanta la distribución de sus novedades al inminente viernes 16 de abril. De la avalancha de títulos queremos destacar las siguientes referencias, que incluyen la segunda entrega de las Visiones de Lovecraft según Hernán Rodríguez, la nueva obra del autor de Strangers in Paradise, el esperadísimo Automatic Kafka de Ashley Wood o un nuevo título de la Colección Hugo Pratt:



- El Barón de Ballantrae
Hippolyte
192 pp. (color) - 24 €



- Alicia en el mundo real
Isabel Franc & Susanna Martín
144 pp. (bitono) - 18 €



- Corto Maltés. La laguna de los misterios
Hugo Pratt
112 pp. (color) - 20 €



- H. P. Lovecraft: Visiones (Vol. 2)
Hernán Rodríguez
80 pp. (color) - 13 €



- Echo (Vol. 1)
Terry Moore
224 pp. (b/n) - 16 €



- Impaler (Vol. 1)
William Harms & Nick Postic & Francis Tsai
160 pp. (color) - 16 €



- Automatic Kafka
Joe Casey & Ashley Wood
224 pp. (color) - 22 €



Para conocer el resto de novedades, lo mejor es consultar el catálogo de la editorial, que podéis descargar aquí:

Norma Editorial: Novedades Mayo 2010



En él encontraréis también este adelanto de títulos para el Salón del Comic de Barcelona, que se distribuirán a partir del 6 de mayo, y entre los que destacan el inicio de la edición completa de la Adèle Blanc-Sec y el volumen ¡Puta guerra!, ambos del gran Jacques Tardi, un nuevo volumen de The Boys de Garth Ennis, y títulos de autores como Osamu Tezuka, Luis Royo, Manu Larcenet o el tándem Schuiten-Peeters. Un año para recordar en cuanto a novedades, desde luego...

domingo, 11 de abril de 2010

No somos personas...

Por lo visto, porque somos padres. Pues eso: no hay demasiado tiempo para leer, por razones obvias; pero se hace lo que se puede. Y a la pila de lecturas pendientes se suma este título del que no sabíamos ni que existía hasta ayer mismo, secuela de un título -Guía para padres desesperadamente inexpertos- del que se dice ha vendido ya 20.000 ejemplares. Enhorabuena, maestro Manel Fontdevila.



[Foto: José A. Serrano / Guía del Cómic.]