Abandonad toda esperanza

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Continuaciones fantásticas



Hoy toca saldar cuentas con el género fantástico en el noveno arte atendiendo a las últimas entregas de series en curso que, por un motivo u otro, seguimos con interés desde su inicio... ya sea por las características de la obra del autor literario en que se basan, o bien por el atractivo propio de la propuesta.



Empezamos con uno de los autores más laureados de la literatura de terror: Howard Phillips Lovecraft. El legado del genio de Providence, posiblemente la figura del género más influyente junto a Edgar Allan Poe, es de tal fuerza visual que su vida y obra han sido reclamadas en más de una ocasión por ilustradores varios. En este vuestro blog ya hemos comentado, por ejemplo, el acercamiento biográfico urdido por Hans Radionoff, Keith Giffen y un espectacular Enrique Breccia, este último un autor que acaba de revisitar En las montañas de la locura en la reciente edición ilustrada de la novela por parte de Libros del Zorro Rojo. También es muy recomendable el volumen de La guarida del horror (Panini Comics) dedicado a Lovecraft, una recomendación innecesaria viniendo la obra firmada por el gran Richard Corben. Es más: al creador de horrores innombrables le ha salido incluso una encarnación infantil de manos de José Oliver y Bartolo Torres: el (muy merecidamente) exitoso El joven Lovecraft.



Pero para un servidor, uno de los acercamientos visuales a la obra de Lovecraft más acertados es el del argentino afincado en Barcelona Hernán Rodríguez, que ya deslumbró con una primera entrega de H. P. Lovecraft: Visiones, volumen en el que adaptaba cinco relatos: "El extraño", "La música de Erich Zahn", "Nyarlathotep", "La ciudad sin nombre" y "El templo". Dos años después nos llega una segunda entrega también de la mano de Norma Editorial, si bien ahora el número de historias se reduce a tres.



La primera es "El grabado de la casa", uno de los relatos más célebres de Lovecraft... y que ya fue adaptado por Carlos Lamani en una historieta breve publicada en el primer número de Cthulhu. Ahora Rodríguez se atreve a trasladar la acción al Japón feudal porque, como él mismo afirma, los textos de Lovecraft tienen valor universal y pueden entenderse en cualquier territorio y en cualquier tiempo. Fruto de su admiración por clásicos de la literatura oriental y por las películas de samuráis -los filmes chambara- de Akira Kurosawa, el autor traslada la conversación que protagoniza el relato original a un Japón fuertemente impregnado por las supersticiones y la presencia de espíritus legendarios.



Más célebre todavía si cabe es la historia "El color que cayó del cielo" -que, por cierto, inspiró la pobre pero simpática película Granja maldita-, ambientada en el verano de 1901, y cuya adaptación me parece el punto álgido de este volumen: se trata de una narración de fuerza visual poderosísima, con un tratamiento del color impactante, y a la postre toda una experiencia estética para el afortunado lector. Solo por leerla (y mirarla detenidamente) ya vale la pena la adquisición del volumen.



Finalmente, cierra la propuesta "El sabueso", versión de uno de los cuentos más desconocidos del autor, a decir de Rodríguez difícil de encontrar traducido en castellano y sobre el que tuvo que trabajar en la versión original en inglés. Posiblemente sea el relato de menor interés -el propio escritor lo consideraba una de sus creaciones más mediocres-, pero el resultado final no desmerece demasiado del resto, y aunque esté incluido al final no deja mal sabor de boca en un lector que, por muy fanático de Lovecraft que sea, no sentirá revolverse a este en su tumba porque alguien ha mancillado su herencia.



Posiblemente no sea tan importante, y sin duda su talento literario está muy por debajo, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que Stephen King es hoy por hoy el escritor de literatura de terror más conocido y exitoso, y su influencia en sus congéneres puede a buen seguro rivalizar con la de Poe, Lovecraft o cualquier pope del género que se tercie.



Su serie más longeva, y que además se aparta del terror puro y duro para ofrecer un curioso -y al decir de sus lectores muy funcional- cóctel entre la fantasía, la aventura, el western y los relatos de iniciación-, es La torre oscura. Una saga de novelas que, como no podía ser de otra forma, ha llegado también al cómic, esta vez de la mano de Marvel. Por tanto, y aunque Panini es la poseedora de los derechos en formato comic book, de un tiempo a esta parte el sello DeBolsillo está recuperando la serie en volúmenes (uno por cada miniserie, con arco argumental completo) en formato popular (con tamaño reducido y a un precio módico)... y con el sello comercial de "Best Seller", que al menos en lo que a los libros originales concierne es bien cierto.



El pasado mes de abril veía pues la salida de La torre oscura: Traición, tercer volumen de la colección que arranca allí donde acababa el anterior El largo camino a casa. Tengo que confesar, como desconocedor del universo de las novelas originales -cuya magnitud y complejidad es tal que han permitido a Robin Furth, asesora de estas versiones en cómic, escribir una enciclopedia de dos volúmenes (!) titulada The Dark Tower: A Concordance-, que me pierdo bastante en el devenir argumental de esta serie, por más que los guiones vengan firmados por un veterano de talento probado como Peter David.



No obstante, de lo que sin lugar a dudas disfruto como el que más es con el arte de Jae Lee, un autor que empezó en la profesión de forma discreta pero segura y que con el paso de los años ha ganado enteros, y de qué manera: como si de un Jim Lee entintado por Kevin Knowlan se tratase, el dibujante -en colaboración con Richard Isanove- ha dado consistencia visual al universo creado por King a través de planchas de gran belleza. Lástima, ya digo, que la historia no esté a la altura... aunque, como también dije antes, quizá la culpa sea mía y no del guionista.



No ocurre lo mismo con Mouse Guard, una serie que gustará a todo tipo de lectores: tan amplio es el espectro del público al que va destinada como para que en los premios Eisner del año 2008 ganara los galardones al mejor álbum infantil pero también a la mejor novela gráfica (en reimpresión). Estamos pues ante una lectura capaz de satisfacer a un público de lo más variado, como ya demostró de cara al lector español la publicación hace dos años del primer volumen: Otoño 1152.



Ahora, de nuevo editado por Norma, llega Invierno 1152, continuación directa del anterior, y un tomo de nuevo protagonizado por la guardia de ratones a la orden de Gwendolyn, la líder matriarcal de la comunidad. En esta ocasión volvemos a encontrarnos con Kenzie, Saxon y Lieam, que acompañados por otros compañeros deben aprovisionarse de comida y medicinas de cara a poder sobrevivir durante el frío y cruel invierno.



Por supuesto dicha misión no será nada fácil, y el azar llevará al grupo a dividirse en dos: por un lado, en la superficie, Lieam y el veterano campeón Celanawe, el mítico guerrero Hacha Negra, se enfrentarán en un combate a muerte con un despiadado búho herido en un ojo; por otro, el resto de guardianes viajarán bajo tierra por una región poblada por murciélagos delatores y que pertenece a las crueles comadrejas.



Estamos pues ante un relato, dividido en seis capítulos, que responde a los rasgos de los relatos de aventuras de toda la vida, ambientado en un mundo medieval donde los roedores y el resto de criaturas del bosque tienen conciencia y, sin ser encarnaciones antropomórficas en sentido estricto -al estilo de Blacksad u Orn- son capaces de comunicarse, vestir y construir una existencia basada en las clases sociales y en el desarrollo de los empleos y las herramientas necesarios para conseguir el bienestar común.



El volumen se cierra con la habitual sección de material extra: mapas, fichas con textos explicativos y una galería de pin ups a cargo de autores renombrados, con mención especial para Geoff Darrow (el colaborador de Frank Miller en Hard Boiled y Big Guy y Rusty el chico robot) y Stan Sakai (el creador de Usagi Yojimbo). Todo ello en una edición por parte de Norma, en tapa dura y con guardas, impecable. Tan impecable como el desarrollo narrativo y visual de una serie llamada a perdurar. Tiempo al tiempo.


Título: H. P. Lovecraft: Visiones (Volumen 2)
Autor: Hernán Rodríguez (guión y dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: mayo de 2010
80 páginas (color) - 13 €


Título: La torre oscura: Traición
Autores: Peter David (guión) / Jae Lee (dibujo)
Editorial: DeBolsillo (Random House Mondadori)
Fecha de edición: abril de 2010
208 páginas (color) - 14,95 €


Título: Mouse Guard: Invierno 1152
Autor: David Petersen (guión y dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: agosto de 2010
192 páginas (color) - 20 €



(+) Las webs de los autores y/o las obras:
- Hernán Rodríguez
- Peter David
- Jae Lee
- David Petersen

3 comentarios:

jordim dijo...

Le voy a hincar el diente a esa de Lovecraft

Alvaro dijo...

Visiones lo tengo en lista de compra al igual que La guarida del Horror.

La guarida del Horror de Poe no está disponible para Argentina. ¿Sabes si se sigue consiguiendo en España?

Fran J. Ortiz dijo...

Álvaro: En librerías especializadas -y sus consiguientes webs- deberías encontrarlo sin problemas.

Jordim: Estupendo tu blog. Le echaré un vistazo a menudo.


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