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viernes, 10 de octubre de 2008

Porque estaban en casa...

Ya lo dijimos en este vuestro blog: Los extraños es la película de terror del año.

Pero por si acaso queda alguien por enterarse, volvemos a insistir sobre ello -con ecos de Nanni Moretti, David Lynch, Michael Haneke- en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:

Fachadas


jueves, 9 de octubre de 2008

Dietario voluble: El gabinete del doctor Vila-Matas



Hace ya tiempo que Enrique Vila-Matas dejó de ser un escritor para convertirse en un género literario. Desde hace varias entregas, posiblemente desde Bartleby y compañía, o incluso desde antes, los libreros y los dependientes de las secciones de libros de grandes superficies se las ven y desean, o deberían si se toman su trabajo exageradamente en serio, para colocar el nuevo libro del escritor catalán en el stand correspondiente. Así pues, ¿para cuándo un cartel que rece "Vila-Matas" al lado de "Novela", "Poesía", "Autoayuda" o "Libros de bolsillo"? De momento y en nuestra biblioteca, lo colocaremos en la estantería al lado de sus últimos libros, sean novelas o relatos, para localizarla con facilidad y por seguir con la estética de la colección Narrativa Hispánica de la editorial.



Esta incesante búsqueda de nuevos territorios para la literatura llega a un punto álgido con Dietario voluble, su nuevo y puntual libro editado como los anteriores por Anagrama. Decimos puntual porque desde hace unos años, cada dos o tres y pasado el verano, el inicio de la temporada de novedades editoriales viene marcado por la publicación -de mano de la editorial, como Vila-Matas, oriunda de Barcelona- de las nuevas obras de Paul Auster y del autor de Historia abreviada de la literatura portátil; y no se nos ocurre mejor manera de empezar un nuevo curso.



Con este diario, Vila-Matas da un paso más en su autodeconstrucción como escritor y su posterior metamorfosis en género; si de algunos escritores puede decirse que tienen un universo literario propio, de Vila-Matas podría argumentarse acerca de si no estamos ante un autor que es un universo literario propio en sí mismo, poblado a su vez por escritores con mundos particulares.



Y es que, como ya imaginarán los muchos seguidores de su prosa, en sus páginas se encontrarán con esos autores que, necesitándolo o no, se han visto reivindicados por Vila-Matas: de Franz Kafka a Hermann Melville, pasando por Fernando Pessoa (y su cuadrilla de heterónimos), Italo Calvino, Raymond Queneau o Robert Walser, así como escritores contemporáneos como Claudio Magris, el desaparecido W. G. Sebald o el comando de literatos de América Latina que se han convertido a su vez en maestros y aprendices del propio Vila-Matas: el argentino Rodrigo Fresán, el mexicano Juan Villoro, el chileno y malogrado Roberto Bolaño.



Todos estos nombres son los pobladores del mundo de Dietario voluble, cuyas páginas recogen las anotaciones personales de Vila-Matas desde diciembre de 2005 a abril de este mismo año. De esta manera, el autor demuestra que ha hecho de su propia vida cotidiana la materia de la que está construido su arte: vivencias personales, reales o apócrifas (recordemos que Vila-Matas es un maestro en eso de dar gato por liebre, y no nos referimos ni mucho menos a la calidad literaria, sino a la veracidad de los hechos narrados y las citas de prohombres recurrentes), se suceden mientras vamos descubriendo algunas filias -literarias en su mayoría, aunque no todas- del autor, muchas de ellas publicadas en la edición dominical de El País de Cataluña. Así, un servidor ha descubierto la existencia de La ciudad en invierno de Elvira Navarro y de Casa de Enrique Prochazka, libros que hará por no tardar demasiado en leer, viniendo su recomendación de mano de quien viene (con La piel fría, el fenómeno de culto de Albert Sánchez Piñol, la jugada nos funcionó).



Pero no solo de libros vive el autor, y Vila-Matas, que fue crítico de Fotogramas en sus años de juventud, es para sus lectores habituales como ese amigo del que te puedes fiar cuando te recomienda películas como Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick, La leyenda del tiempo de Isaki Lacuesta o algún trabajo del antaño encumbrado y hoy algo vilipendiado Michelangelo Antonioni o de su discípulo Wim Wenders. Y como suele suceder con el autor de Suicidios ejemplares, hasta en obras más narrativas como esa trilogía de novelas tan particular formada por Bartleby y compañía, El mal de Montano y Doctor Pasavento, son tantas las referencias que al final de Dietario voluble se echa de menos un índice onomástico y de obras, y que suponemos no aparece solamente para subrayar todavía más su condición de libro antigenérico que no debería pasar, o no quieren que pase, por un ensayo o una recopilación de artículos.



Llegado este momento, y como hacía Fresán en un artículo publicado el año pasado en Letras Libres, cabe preguntarse si Enrique Vila-Matas puede cambiar, y si de este Dietario voluble -una obra que encantará a los seguidores de la faceta menos narrativa de su autor, y que defraudará a los amantes del relato más convencional- hay una posible vuelta atrás (o un salto hacia adelante), o en cambio se ha abocado a un cul-de-sac del que ya no se puede salir.



Y por si quedaba alguna duda en el aire: el libro nos ha entusiasmado. Pero eso no quita que tengamos mucha curiosidad, y muchas ganas también, ante el hipotético regreso del Vila-Matas de la maravillosa y recuperable Una casa para siempre, a la postre una novela antinovela, un libro de relatos antirrelatos.


Dietario voluble
Enrique Vila-Matas
Barcelona, Anagrama, 2008
280 pp. - 18 €

(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
-
Exploradores del abismo

[Imágenes: 3.ª- Paul Auster y Enrique Vila-Matas; 4.ª- Fernando Pessoa; 5.ª- Roberto Bolaño. 7.ª- Nicole Kidman en un fotograma de Eyes Wide Shut.]

miércoles, 8 de octubre de 2008

Hard Boiled: Miller meets Dick



Aprovechando el actual tirón comercial de Frank Miller, convertido ya gracias a las películas Sin City y The Spirit (la primera co dirigida con Robert Rodriguez, la segunda en solitario) en toda una estrella del Hollywood contemporáneo, Norma Editorial reedita en formato de lujo Hard Boiled, una de las obras que sirvieron para colocarlo en el candelero de los guionistas de cómic más aplaudidos del panorama allá por los comienzos de los años 90.



Precisamente es la adaptación al cine de este cómic la que podría convertirse en nueva película dirigida por el propio Miller tras su versión de la obra de Will Eisner que llegará a las pantallas de todo el mundo durante las próximas navidades. En su día se habló de una posible adaptación de la mano de David Fincher y con Nicolas Cage encabezando el reparto, pero parece ser que será el propio autor de 300 el que se llevará el gato al agua.



Pero centrémonos en el cómic propiamente dicho: cuando Hard Boiled ve la luz por primera vez, Miller ya había creado algunas de sus obras mayores, como la etapa Born Again en Daredevil, la ambiciosa y compleja Ronin, el inconmensurable Batman: The Dark Knight Returns -posiblemente todavía hoy su obra maestra más incontestable- o la maravillosa Elektra: Asesina dibujada por un inspiradísimo y arrebatador Bill Sienkiewicz. Con todo, y aun no contándose a nuestro parecer entre sus mejores relatos, esta historia de ciencia ficción cyberpunk estaba llamada a convertirse en una de sus obras más populares, en uno de los peldaños más firmes en la escalera que lo ha llevado en meteórico ascenso a lo más alto de la cumbre del cómic norteamericano.



Esto es así, sobre todo, gracias al trabajo de Geof Darrow, que se formó al lado de Jean Giraud, alias Moebius, y se nota; no obstante, al menos en cuanto al gusto por el detalle, el aprendiz supera al maestro elaborando aquí -con la colaboración de Claude Legris y Florence Breton al color- unas espectaculares splash pages (en la mayoría de ocasiones dobles) repletas de detalles en los que pararse a observar, pequeñas minucias que por separado no aportan demasiado a la trama pero que en conjunto logran retratar un futuro tan tecnificado como desolador.



Al respecto, hay que tener en cuenta que Hard Boiled es una historia de anticipación, al parecer vagamente inspirada en La hormiga mecánica de Philip K. Dick. Efectivamente, todos aquellos que hayan leído algunas de las novelas de ciencia ficción más representativas de este autor (caso de Ubik o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?), o hayan visto alguna de las películas basadas en sus textos (Blade Runner, adaptación de esta última novela citada, o los filmes Desafío total, Minority Report o Paycheck basados en otros tantos cuentos suyos), reconocerán enseguida las constantes de la ficción de este escritor paranoico y visionario: particularmente, una reflexión sobre la confusa identidad de uno mismo en un marco futurista deshumanizado y angustiante.



¿Qué es lo que cuenta Hard Boiled? En realidad resulta bastante sencillo de explicar: Carl Seltz es un agente de seguros que vive una existencia sumida en una agradable y monótona rutina, yendo de casa al trabajo y de vuelta a casa, donde vive con su encantadora esposa y sus dos no menos adorables hijos. Pero llegado el momento el protagonista descubre que él mismo no es humano, sino un cyborg llamado Nixon que trabaja como recaudador de impuestos... y que podría convertirse en el líder de los robots en una hipotética revuelta contra sus creadores en pos de la libertad de toda su raza.



Lo que confiere interés a esta obra, compuesta por apenas tres comic books que dada la minuciosidad de Darrow tardaron otros tantos años en terminarse y publicarse, no es tanto lo que cuenta como el cómo lo cuenta: la violencia extrema de la que hace gala el guión de Miller, casi marca de la casa, puso en tela de juicio en su momento la permisividad de las editoriales de cómics y del circuito de venta; por su parte, las ilustraciones de Darrow, "en las que todo, absolutamente todo, está dibujado" (en acertadas palabras de Álvaro Pons), además de plasmar con fidelidad el obsesivo universo descrito por Miller, dilatan el espacio y el tiempo hasta límites insospechados, demostrando que en muchas ocasiones los logros de un relato provienen del lenguaje, del código utilizado para expresarlo a su público, y no son traducibles a otros ámbitos.



En definitiva, Hard Boiled es un cómic que todavía hoy sigue leyéndose (y, sobre todo, viéndose) con interés, mejor de lo que afirman sus detractores, pero infinitamente menos conseguido que otras obras de su autor... y nos referimos a las anteriormente citadas, más que a obras más recientes y más polémicas, pero de mucho menos calado.


Título: Hard Boiled
Autores: Frank Miller (guión) / Geof Darrow (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: septiembre de 2008
120 páginas (color) - 19,50 €
(+) Geof Darrow Unofficial Salute

martes, 7 de octubre de 2008

Bodrios que hay que ver: Retaliator

A los cinéfilos de los de toda la vida, el apellido Bergman les remite al mejor cine clásico norteamericano, a la inmortal Casablanca, al cine de Alfred Hitchcock... y hasta al de Roberto Rossellini, que se casó con Ingrid Bergman para introducirla en el neorrealismo (bueno, se casaría con ella por más razones, pero esa es la que podemos comprobar en cintas como Stromboli o Te querré siempre). En cambio, a los amantes del cine europeo y de autor, dicho apellido nos trae a la memoria de forma inequívoca al maestro de la cinematografía sueca, Ingmar Bergman, autor de películas como Un verano con Mónica, Fresas salvajes, Los comulgantes, Persona o Fanny y Alexander. Pero en cambio, a los fanáticos del cine bueno bueno, pero bueno bueno de verdad, ese apellido nos recuerda a la rubia amazona que conquistó el corazón de Conan el cimmerio en su primera incursión en la gran pantalla.



Así es: Sandahl Bergman fue la actriz que interpretó a la ladrona Valeria en Conan el bárbaro, de John Millius, junto con un Arnold Schwarzenegger que todavía no era la estrella de Hollywood que fue ayer, y no digamos ya el gobernador de California que es hoy. Precisamente, la Bergman aparece hoy aquí por su papel protagonista en una exploit de la cinta que convirtió al austríaco fortachón en una star del cine de acción. Esta película fue Terminator, y la protagonizada por la rubia... nada más y nada menos que Retaliator (Programada para matar). Chúpense esa.



Producida en 1987, tres años después del exitazo de James Cameron, el film arranca en una isla de Creta, donde un grupo terrorista de Oriente Medio ataca a no recuerdo muy bien quién por no me acuerdo muy bien qué. La cuestión es que a partir de ese momento Hassim, el líder de los terroristas, y su novia Samira se convierten en los criminales internacionales más buscados... Por ello, el gobierno de los Estados Unidos, a través de la CIA, recurre al último recurso con el que cuenta: un grupo de marines entrenados (para matar, se sobreentiende) y liderados por Eric Mathews... y al que da vida otro imprescindible de la serie B direct to video: Robert Ginty.



Efectivamente, a Ginty lo recordarán como el protagonista de aquella infausta saga de El Exterminador, donde repartía justicia a diestro y siniestro con un enorme lanzallamas. Aquí, como no dispone de lanzallamas, se tiene que conformar con alguna metralleta y con dar órdenes con cara de enfadado. Una cara que se enfada todavía más cuando al regresar con éxito de su misión suicida se entera de que el presunto cadáver de la presunta terrorista muerta no aparece por ningún lado, mientras que a él lo apartan de la misión.



Como imaginarán ustedes la susodicha no ha muerto, sino que está en coma, y el gobierno decide utilizarla para el Proyecto Retaliator, que consiste en añadir alguna parte biónica -no demasiadas, que por lo visto hay recorte presupuestario- y en someter su voluntad a la de sus nuevos dirigentes, encabezados por el mad doctor de turno encarnado por el veterano James Booth.



Pero como no podía ser de otra forma, la nueva cyborg acaba por no cumplir con las órdenes que le mandan, al recordar parte de su vida anterior y decidir rebelarse contra sus creadores... Este hecho, absoluta y totalmente inesperado (¿verdad?) obliga al bueno de Mathews a intervenir otra vez para detener a la mortal amenaza.



Qué gran película, pardiez. Es tan grande que no cabe ni en Internet, y de ahí que me las haya visto y deseado para encontrar imágenes con las que acompañar estas líneas. Así pues, y dado que como suele decirse de ande no hay no se pue'sacar, aquí me detengo y les doy por avisados: eviten a toda costa Retaliator... y, en realidad, cualquier película que termine en -ator menos Terminator, incluyendo Alienator y hasta Ator, el Poderoso... películas que, por cierto, no tardarán mucho en aparecer por esta simpática sección que tanto nos divierte (sobre todo a ustedes, yo en realidad padezco bastante).

lunes, 6 de octubre de 2008

Shooting War: La revolución será televisada



Aquel que quiera adelantarse al resultado de las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos y saber antes que nadie si la meteórica carrera de Barack Obama le va a llevar a ser el primer presidente negro de la nación más poderosa del mundo, solo tiene que hacerse con Shooting War, que acaba de editar Ponent Mon en nuestro país. La respuesta (negativa, por cierto) está en sus páginas.

La acción -nunca mejor dicho- de este relato de ficción tan lamentablemente verosímil, escrito por Anthony Lappé e ilustrado por Dan Goldman, está ambientada en un cercano año 2011 en el que John McCain, el que fuera candidato republicano en nuestro 2008, es el nuevo presidente encargado de suceder a George Bush Jr. en su sacrosanta cruzada contra el terrorismo islámico. Es en este marco histórico que pequeños detalles apuntados por Lappé -Elton John acaba de fallecer, y Tom Cruise y Mary-Kate, una de las gemelas Olsen, acaban de casarse para divorciarse enseguida (!)- ayudan a dotar de una gran verosimilitud, además de un agradecible sentido del humor, a una historia a la postre dramática... y terriblemente cercana a nuestros días.



El protagonista de la historia es Jimmy Burns, un periodista independiente que ha alcanzado cierta popularidad gracias a Burn Baby Burn, su videoblog personal y aparentemente incorruptible. El azar lo lleva a filmar en directo un atentado terrorista en un Starbucks de Nueva York, un hecho que al mismo tiempo supone para él una gran desgracia (su piso, que estaba situado justo encima del local, con todas sus pertenencias dentro, son destruidos por completo)... y al mismo tiempo el mayor golpe de suerte de su vida: Burns se convierte en toda una estrella de la información, y Global News, un emporio mediático que cubre las noticias sobre el terrorismo las 24 horas del día, lo contrata para convertirlo en su corresponsal en Irak.



Como verá el lector, y por más que Shooting War sea una historia de (ligera) anticipación, el relato está muy sujeto al panorama político internacional de ahora mismo: las guerras se muestran como un instrumento utilizado por algunas naciones para enriquecerse inmisericordemente, mientras que los mass media se nutren de ellas al mismo tiempo que las alientan; esto es, una pescadilla que se muerde (cruelmente) la cola.



Con el fin de apoyar en todo momento la credibilidad que pretende lograr el guión de Lappé, Dan Goldman se encarga del apartado gráfico digitalmente (con una Wacom Cintiq 21VX Interactive Pen Display, especifican los créditos finales), empleando tanto dibujo como fotografía en un collage perfectamente integrado. Posiblemente Goldman no sea un gran dibujante, pero el resultado final presenta un cierto atractivo y nos parece muy adecuado para la historia que se pretende contar.



Por supuesto, Shooting War es un cómic que, prácticamente, nació en Internet: las posiblidades interactivas de la red, donde encontramos actualizaciones inmediatas de las noticias antes de ser noticias, se antojan las ideales para albergar un relato de este tipo, que ahora podemos leer en papel impreso... y que corre al cargo de dos autores idóneos: Anthony Lappé es un periodista freelance que ha trabajado en el New York Times, redactor ejecutivo de GNN.tv, la página de la Guerrilla News Network, y productor de un documental sobre Irak; por su parte, Dan Goldman es experto en cómics online y su próximo proyecto es un cómic de no ficción en colaboración con un redactor del The New Republic sobre las primarias presidenciales estadounidenses de 2008. Como ven, sobran las palabras, y Shooting War encontrará sin problemas su público.


Título: Shooting War
Autores: Anthony Lappé (guión) / Dan Goldman (dibujo)
Editorial: Ponent Mon
Fecha de edición: septiembre de 2008
192 páginas (color) - 19,90 €

(+) Shooting War.com

domingo, 5 de octubre de 2008

Los extraños: La máscara de la sinrazón


Digámoslo ya desde el principio: Los extraños es la película de terror del año. Y, digámoslo ya también: todo aquel que pretenda ir a verla sería mejor que dejara de seguir leyendo las líneas que siguen...

Para empezar, resulta de lo más chocante que un film así, absolutamente despojado de todo artificio y que hace gala de una limpieza formal que parecía reservada solo a los veteranos más granados, venga firmado por un debutante en esto de la realización (y que, por lo visto, ni siquiera parece haberse fogueado en el campo del cortometraje): Bryan Bertino, pues ese es su nombre, parece estar llamado a engrosar las filas de los nuevos realizadores más prometedores del cine de género, a la altura de Alexandre Aja, Eli Roth o nuestro Jaume Balagueró.



Bertino filma con pulso firme un relato protagonizado por una pareja en crisis a la que las circunstancias -la boda de una amiga de ella, una petición de mano que no ha salido como él esperaba, un único coche- obliga a pasar toda una noche en una casa semiapartada. Es en este estado de tensión que los protagonistas tendrán que enfrentarse al intrusismo de un trío de enmascarados decididos a asaltar su casa y amenazar sus vidas.



La historia, como puede verse, no es precisamente el colmo de la originalidad: inspirada en el horror realista del cine del género de los años 70, el de cintas como La última casa a la izquierda o Las colinas tienen ojos (ambas firmadas por Wes Craven, que una década después crearía al emblemático Freddy Krueger), así como por producciones más contemporáneas -se han mencionado como referencias a Funny Games de Michael Haneke o a la reciente Habitación sin salida, aunque a nosotros nos recuerda particularmente a la gala Ils-, la película centra su interés en su significante más que en su significado... aunque este no merezca ser considerado para nada como desdeñable.



El cineasta debutante se permite el lujo -porque la película apenas supera los 80 minutos de duración- de dedicar un buen tramo inicial del film a caracterizar a sus protagonistas en una apuesta que recuerda más al cine de autor europeo que a las producciones comerciales venidas de Hollywood: solo la presencia de Liv Tyler y Scott Speedman, ambos soberbios (aunque quizá mejor ella que él), nos recuerda el origen de la cinta.



Una vez introducida la amenaza (que Bertino adelanta en los créditos iniciales, recordándonos los crímenes con violencia que se producen en Estados Unidos cada año, así como en unos planos fugaces que pertenecen al final de la acción), el espectador se ve sometido a un ejercicio de identificación, que no deja de tener algo de catártico y que efectivamente tiene ecos del cine de Haneke y su mirada sobre la violencia; un proceso que podría compararse con una atracción de feria si no fuera porque Los extraños no tiene nada de divertido.



Y es que, aunque pueda parecer una película tan convencional que recuerde a relatos y recursos utilizados mil veces, Bertino puede presumir de una originalidad cuyo punto de partida es, precisamente, ser antioriginal: con su debut, el realizador parece querer sumergirse en los orígenes del cine (de terror) y acaba por rechazar los trucos de efecto tantas veces vistos en las últimas décadas para recuperar el susto fácil de los comienzos del género. Porque Los extraños, muy inteligentemente, niega el efecto de adelantarse a un susto que luego no se produce para acto seguido asustar realmente a su público, y apuesta por que la amenaza surja precisamente cuándo y dónde se la espera: véase, por ejemplo, la aparición del rostro enmascarado del hombre en la ventana, justo cuando la protagonista espera verlo.

A este efecto contribuye también la banda sonora, que adelanta la tensión de los momentos más terroríficos y rehúye todo efectismo de intención sorpresiva. El horror de Los extraños es, precisamente, que el espectador puede casi a ciencia cierta adelantarse a los hechos e intuir cómo va a terminar todo.


A este respecto cabe citar el desolador tramo final de la película, el único momento en el que Bryan Bertino se permite contradecir los mandamientos de las películas de miedo al centrar la apoteosis de la violencia extrema (también física, pero sobre todo psicológica y moral) a plena luz del día... un recurso particulamente transgresor en un film, como señalábamos, tan decidida y valientemente convencional como este. Es entonces cuando descubrimos algo que parece ir en contra de las expectativas del espectador más convencional pero que los habituales del género, más formados en sus convenciones, ya sospechábamos: los rostros de los criminales -cuyas máscaras y créditos finales identifican como un hombre enmascarado, una chica pin-up y una cara de muñeca, y que intuimos como una perversión del retrato de la familia media occidental- no se nos muestran con claridad porque no hay sorpresa, no hay whodunit que valga; son seres anónimos, que podrían ser cualquiera, y que desatan el Horror más absoluto detrás de cualquiera de las fachadas con cuyos planos arranca tan recomendable cinta.

sábado, 4 de octubre de 2008

Octubre: Novedades Glénat

Muchas y muy diversas son las novedades anunciadas por la editorial Glénat para el recién empezado mes de octubre. De todas ellas nos gustaría destacar las siguientes:



- La esfera cúbica
Josep M.ª Beà
48 pp. (color) - 17,95 €





- Eagle. La forja de un presidente (Vol. 1)

Kaiji Kawaguchi
416 pp. (b/n) - 10 €



- Vietnam War
Motofumi Kobayashi
200 pp. (b/n y color) - 10 €



- Tekkon Kinkreet
Matsumoto Taiyou
616 pp. (b/n) - 20 €



- Mi tercer novio
Matsu Kotou
184 pp. (b/n) - 7,50 €



- La llegenda del bandoler Serrallonga
Niki Navarro & Quim Bou
80 pp. (color) - 15 €



Del resto de novedades queremos destacar también el libro teórico de Rubén Lardín y Daniel Fernández Josep Maria Beà. Recuerdos de un dibujante, a partir de los testimonios del autor de Historias de la Taberna Galáctica, así como un nuevo tomo del Cutlass de Calpurnio, el esperado tercer volumen de Robot y Out Colour but the Black, el libro de ilustraciones de Bleach. Para más información acerca de estas y otras novedades, recomendamos consultar el catálogo de novedades de la editorial:

Glénat: Novedades Octubre 2008

viernes, 3 de octubre de 2008

El trailer del viernes: Zack and Miri Make a Porno

Kevin Smith se ha convertido en uno de los realizadores más importantes del cine independiente USA gracias a sus muy fieles fans, que han seguido su cine desde que sorprendiera a propios y extraños con la fresquísima Clerks hasta la reciente secuela Clerks II; enmedio, confirmaría su talento para los diálogos con la espléndida Persiguiendo a Amy y su poder de comunicación con el sector más freak gracias a los populares personajes de Jay y Bob 'el Silencioso'.

Su nueva película tiene por título el explícito Zack and Miri Make a Porno (esto es, "Zack y Miri hacen una porno"), y cuenta con una pareja especializada en el género de la comedia: Seth Rogen, protagonista de Lío embarazoso, y Elizabeth Banks, vista en Virgen a los 40 y que ha encarnado a la secretaria Betty Brandt en la saga de Spider-Man.

Podéis ver el trailer del film, que llegará a los cines estadounidenses el próximo 30 de octubre, aquí:

Zack and Miri Make a Porno





Nota: Como no podía ser menos en la puritana Norteamérica, la película ya ha empezado a levantar polémica mucho antes de estrenarse... y su primer cartel (el de arriba) ha sido censurado. Por ello, el segundo cartel (el de abajo) hace, precisamente, mofa del asunto.

El particular universo de Grégory Mardon

Olas en el alma. Lecciones de vida. Incógnito. Tres cómics estupendos que tienen una cosa en común: todos son obra del mismo autor, Grégory Mardon.

A este guionista y dibujante francés, todo un descubrimiento, dedicamos la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:

Las edades del hombre

jueves, 2 de octubre de 2008

El ángel (re)caído

En Hollywood no dan su brazo a torcer... y el interés por rodar nuevas versiones de clásicos contemporáneos parece no tener fin. La última damnificada es, precisamente, una de nuestras películas favoritas de todos los tiempos.



Efectivamente, El corazón del ángel, producción de 1987 dirigida por Alan Parker (Fama, Las cenizas de Ángela) y protagonizada por Mickey Rourke, Robert De Niro, Lisa Bonet y una fugaz pero fascinante Charlotte Rampling, va a ser objeto de un remake cuyo proyecto está en manos del productor Michael De Luca (Ghost Rider), que se ha declarado fan de la novela original Falling Angel de William Hjortsberg.



En fin... temblemos, aunque no sea precisamente de emoción...


(+) Previously on Abandonad toda esperanza:
- "Continúa la fiebre del remake"
- "El regreso de los bárbaros"
- "¿Otro remake innecesario?
- "Resucitando el terror de ayer"

miércoles, 1 de octubre de 2008

Septiembre: Comic Top 5

Como dijimos hace unas semanas, el ritmo de actualización de este vuestro blog se ha visto reducido considerablemente, y en los últimos días el número de lecturas también ha disminuido con creces. Por ello de los cómics leídos durante el pasado mes de septiembre no tenemos Comic Top 5... por la sencilla razón de que no hemos leído ni mucho menos reseñado el número suficiente de tebeos notables como para confeccionar dicha lista.

Con todo, no queremos dejar de destacar los tres mejores cómics que hemos leído durante el mes, aunque (todavía) no hayan sido comentados en esta página...



- Batman: Año 100
Paul Pope
(Planeta de Agostini)



- Lecciones de vida
Grégory Mardon
(La Cúpula)



- Strangers in Paradise (Vol. 7)
Terry Moore
(Norma Editorial)