Abandonad toda esperanza

miércoles, 16 de mayo de 2012

La Semana de Batman de Frank Miller: El contraataque del Caballero Oscuro



Los lectores más pesimistas pensaron que con el cambio de derechos de publicación de los cómics de DC en España a favor de ECC Ediciones dejaríamos de poder disfrutar de obras de referencia en formato de lujo similares a algunas de las que había venido publicando últimamente Planeta de Agostini, caso de la caja de Predicador o el maletín de 100 balas. Pronto se demostró que aquellos no podían estar más equivocados: apenas dos meses después de iniciar su andadura, ECC anunciaba a bombo y platillo la publicación de esta lujosa Batman - Frank Miller Box Set, que recoge las cuatro obras definitivas protagonizadas por el Hombre Murciélago concebidas por el autor de Elektra: Asesina, y cuyo lema "Grandes autores de Batman" hace pensar que seguiremos viendo productos de estas características (de hecho, la publicidad deja intuir que las siguientes en llegar estarán firmadas por el tándem formado por Jeph Loeb y Tim Sale). En definitiva: hablamos de un autor indispensable y cuatro espléndidos volúmenes que también podrán conseguirse por separado -a razón de uno por mes-, y a los que dedicamos esta semana completa en este vuestro blog.



Releer ahora este Batman: El contraataque del Caballero Oscuro confirma lo que ya pensé cuando lo leí por vez primera a mediados de la década pasada: que lejos de ser una obra maestra, es un estupendo cómic con una cantidad de ideas y sugerencias que ya quisieran para sí el 95% de los tebeos del género que se publicaban entonces y ahora. Por lo tanto, también vuelvo a considerar que, pese a ello, en el momento de su recepción por parte de lectores y crítica se enfrentó a un hándicap imposible de superar: el de ser una secuela oficial (y tardía) de, esta sí, una obra maestra de la talla de El regreso del Caballero Oscuro, reverenciada en todo el mundo.



Solo así se explica que un cómic que en cualquier otro momento y firmado por cualquier otro autor habría sido saludado como una obra a tener muy en cuenta fuese cruelmente atacado y vilipendiado por un número importante de lectores, que lo consideraron una de las peores obras de su autor, capaz de mancillar no solo su nombre sino la memoria de aquel espléndido cómic de 1986 del que este se anunciaba en el año 2002 como segunda parte oficial.



Efectivamente, la historia que cuenta El contraataque del Caballero Oscuro, o DK2 como se la conoce también entre el fandom, y publicada una década y media más tarde de El regreso del Caballero Oscuro, arranca tres años después del final abierto de la anterior: durante todo este tiempo, se sigue dando por muerto a Bruce Wayne / Batman; y este, en su situación de clandestinidad, ha entrenado a los antiguos criminales que se convirtieron en sus aliados como ayudantes contra el crimen creando un ejército dispuesto a seguir a su líder ciegamente. Su lugarteniente es, por supuesto, Carrie Kelley, la última Robin, ahora reconvertida en una nueva sidequick, Catgirl, para una nueva época. El presidente de los Estados Unidos también ha cambiado con el paso del tiempo, y de hecho, como Miller revela pronto por boca del periodista James Olsen (ya saben, "el mejor amigo de Superman"), no es sino un presidente virtual, un holograma, una marioneta cuyos hilos nadie sabe a ciencia cierta quién mueve.



Para construir su relato, y lejos de la economía narrativa de El regreso del Caballero Oscuro, en este DK2 Miller convoca a lo más granado del Universo DC: no solo vuelven a aparecer Superman y Green Arrow, sino que también se dejan ver Wonder Woman, Flash, Green Lantern, Atom, el Detective Marciano, Plastic Man, Shazam o Question, la mayoría superhéroes vinculados a la Liga de la Justicia Internacional. Como villanos de la función, dos enemigos acérrimos del Hombre de Acero, Lex Luthor y Brainiac, así como un nuevo Joker (el original falleció en la entrega anterior)... y cuya identidad verdadera, que se revela en las últimas páginas de la obra y que no revelaremos aquí por respeto a aquellos que todavía no la hayan leído, es uno de los mayores (y más polémicos, de cara a los lectores veteranos) aciertos de la obra.



Todos estos son personajes ya icónicos que en manos de un Miller desatado, puesto que la editorial le había dado carta blanca para hacer lo que le viniera en gana con sus personajes, se convierten en tentetiesos en manos del autor para construir con ellos un discurso político tan ambiguo como el de su predecesora, en el que los gobernantes son los que peor parados salen, y donde dos discursos contrapuestos, como son los de Superman (el respeto por el sistema, la ley y el orden, por más que estos supongan o simplemente estén corruptos) y el de Batman (la apuesta por la revolución, aunque conlleve actos violentos y roce la anarquía), vuelven a enfrentarse abiertamente al igual que ocurriera en El regreso del Caballero Oscuro. Obvia decir que Miller parece estar a favor del Hombre Murciélago, por más que su ideología personal, a tenor de lo expuesto en textos y entrevistas concedidas en los últimos años, roce en ocasiones la defensa de la ultraderecha fascista.



Mención aparte merece el apartado gráfico de la obra: en esta ocasión Miller volvió a contar con su esposa Lynn Varley como colorista, pero prescindió del gran Klaus Janson encargándose él mismo del entintado. El acabado, formalmente, es mucho más pobre que el de El regreso del Caballero Oscuro, pero su mayor simplicidad, en muchas ocasiones cercana al pop art o por momentos incluso a la abstracción (en muchas páginas se llega a prescindir de los fondos, destacando todavía más las figuras de los personajes que intervienen en la viñeta), da todavía mayor fuerza al relato, haciendo de cada personaje un símbolo, y de cada escena un cuadro fragmentado cuyas ideas asaltan de improviso al lector.



Así pues, El contraataque del Caballero Oscuro no es una novela gráfica tan pésima como muchos nos hicieron creer en su momento, sino una obra arriesgada y por momentos casi experimental, y cuyo discurso ideológico todavía hoy sigue vigente (quizás me atrevería a decir que, en la actualidad, más que nunca); pero leerla después de El regreso del Caballero Oscuro minimiza el valor de sus propuestas. La lástima es que, como secuela directa que es de la anterior, su propia naturaleza nos obliga a leer ambas en ese orden. Pero, pese a ello, y si el lector es capaz de suspender por un momento sus expectativas, se dará cuenta de que en 2002 el Frank Miller más mediocre, que sí, es el de los últimos años, todavía estaba por llegar.


Una de las estatuillas inspiradas en la obra

Nota bene.- Completan el volumen, a modo de material adicional, la reproducción de numerosos bocetos previos a la realización de la obra: también se incluyen las ilustraciones que sirvieron de base a las figuras y estatuillas basadas en El regreso del Caballero Oscuro y El contraataque del Caballero Oscuro, así como fotografías de estas.


Título: Batman: El contraataque del Caballero Oscuro
Autor: Frank Miller (guion y dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: marzo de 2012
272 pp. (color) - 25,50 €

5 comentarios:

Rafa Ripoll dijo...

Buenas Don Francisco. Soy del valle Rafa Ripoll no creo que se acuerde...de todas formas pasese por mi blog endiascomoestos.blogspot.com
Saludos :)

Francisco J. Ortiz dijo...

Me acuerdo perfectamente, don Rafael. :-) De hecho, recuerdo que ya emprendió una aventura en esto de los blogs en compañía de su colega Carlos Heredia... Me alegra verle de nuevo por aquí, y espero que persevere. Seguiré, pues, su blog, a ver qué nos cuenta en días venideros.

Un abrazo. Y si necesita cualquier cosa, ya sabe por dónde ando.

Rafa Ripoll dijo...

Me alegra de que se acuerde, por donde anda ahora? sigue de profesor?
Y la aventura del anterio blog fue un fracaso jaja espero que este vaya mejor

Francisco J. Ortiz dijo...

Sigo, sigo. Este año, en Alicante. El próximo, ya veremos.

Y sí, espero que este blog dure más que el anterior...

Un abrazo.

Rafa Ripoll dijo...

Bueno me ha gustado hablar con usted. Lea mi blog ;-) jajaja
Saludos. Un abrazo
Tiene twitter? Si tiene sígame. @rafaaripoll


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