Alguien dijo de este blog...


UN VISITANTE ANÓNIMO DIJO DE ESTE BLOG:
«UNA MEZCLA PERFECTA ENTRE CÓMICS, GÉNERO NEGRO Y SERIE B. ¡El TWIN PEAKS DE LOS BLOGS!»

_____________________________________________________________________________________________________

lunes, 17 de febrero de 2014

Los lunes... Batman: Forajidos




Batman siempre ha sido uno de los superhéroes más populares de todos los tiempos, quizá el que más con la salvedad de su compañero de fatigas en el Universo DC: Superman, el Hombre de Acero. Pero qué duda cabe que en los últimos años su popularidad se ha visto acrecentada todavía más gracias al cine (desde las películas de Tim Burton y Joel Schumacher hasta la más reciente trilogía, merecidamente aplaudida, de Christopher Nolan) y, por qué no decirlo, a algunos autores que han dado lo mejor de sí dentro del medio que vio nacer al personaje a finales de la década de los 30: el cómic. Esto explica el gran número de títulos protagonizados por el personaje que llegan cada mes a las librerías especializadas, en estos tiempos y en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Por eso vamos a dedicarle una sección semanal en exclusiva que durará mientras haya nuevos títulos que comentar; y por lo que se ve, parece que va para rato... para alegría de la legión de seguidores del Hombre Murciélago.




En la industria del cómic mainstream, guionistas y dibujantes se suceden en las distintas colecciones de las majors y unos y otros trabajan como buenamente puedan con quien les toque: hay acuerdos y desacuerdos por igual, y el trabajo de escritura de los primeros y el de ilustración de los segundos se retroalimenta entre sí y puede salir beneficiado o perjudicado según el caso. Pero algunas veces nos encontramos con equipos creativos que han trabajado juntos en repetidas ocasiones y que han alcanzado a cuatro manos un nivel en común tal que para sí quisieran algunos autores que se encargan por sí solos del guion y el dibujo de sus creaciones. Sin necesidad de recurrir, por ejemplo, a los equipos que mantuvo Stan Lee con Jack Kirby y Steve Ditko en los orígenes del Universo Marvel o a ese imbatible tándem que formaron en más de una ocasión el guionista Dennis O'Neil y el dibujante Neal Adams (Batman: Odisea), en la actualidad nos encontramos con algunos casos dignos de mención, como los que forman Grant Morrison & Frank Quitely (We3) por un lado y Brian Azzarello & Eduardo Risso (Spaceman) por otro. Pero si hay un equipo que es el paradigma de esta afortunada unión de talentos, ese es el que constituyen el guionista Doug Moench y el dibujante Paul Gulacy.


Shang Chi, la mítica primera colaboración de los autores


Su mítico Shang Chi, Master of Kung Fu para Marvel fue la primera obra que firmaron juntos. Luego vinieron títulos como la obra de creación propia Six from Sirius o, ya para DC, la miniserie de ambientación postapocalíptica Slash Maraud (que no estaría de más ECC reeditara en breve por estos lares, pues vale muy mucho la pena). Pero dado que Moench ha sido por derecho propio uno de los guionistas más importantes en la historia de los cómics de Batman -recordemos los volúmenes Batman: Haunted Gotham y Batman: Lo invisible, ambos junto a Kelley Jones-, no era de extrañar que Gulacy acabara recayendo también en el universo del personaje creado por Bob Kane y Bill Finger. Así, y tras un par de números sueltos de la colección regular del personaje, ambos se encargaron de uno de los arcos argumentales de la colección Legends of the Dark Knight, titulado Presa y publicado en su día por Planeta de Agostini en un volumen único con dicho título.




El resultado de aquella colaboración fue tan satisfactorio que los mandamases de DC no tardaron en volver a poner a Moench y Gulacy al frente de un relato del Caballero Oscuro. El resultado fue este Batman: Forajidos, una miniserie de tres entregas publicada en el año 2000 y que la editorial española reúne ahora en un volumen único en rústica. Una obra donde los autores tratan de responder a aquella inmortal interrogante planteada por Juvenal ("¿Quién vigila a los vigilantes?") a la que también intentaron aportar su respuesta (y de qué manera) Alan Moore y Dave Gibbons en Watchmen.




La sinopsis de Forajidos es la siguiente: "El asesinato de un senador norteamericano en Gotham City desata una persecución contra los vigilantes impulsada desde las altas esferas gubernamentales. Con Batman como principal sospechoso, tanto él como sus más cercanos colaboradores serán perseguidos por los Bloodhawks, una brigada contra justicieros dependiente del Frente de Inteligencia para Asuntos Exteriores. ¿Será este el fin de la cruzada contra el crimen del Hombre Murciélago?". A partir de esta premisa, Moench construye un relato de intriga política, suspense y acción a raudales que no intenta esconder la reflexión que subyace acerca de la necesidad o no de regular y/o prohibir las actividades de los justicieros enmascarados, muchas veces en el límite de la legalidad; una cuestión cuya vigencia se demuestra, sin ir más lejos, si recordamos que el macroevento de Marvel Civil War se sustenta todo él sobre la misma premisa.




Por su parte, Gulacy -del que también hemos podido leer su Reload escrito por Warren Ellis o alguna historia corta para la antología Flinch- se muestra como siempre en plena forma de sus facultades, siendo uno de los mejores narradores visuales del género superheroico: lejos de la espectacularidad gratuita en la que caen muchos de los ejemplos actuales del medio (y esta historia, con la presencia añadida de Robin, Nightwing, Batgirl, Catwoman y la Cazadora, daba para eso y más), el dibujante se somete a las directrices de Moench y las magnifica con una planificación visual en la que nada es gratuito y todo tiene su porqué.




El resultado es un relato que, sin aportar nada excesivamente original e indispensable a la mitología del Hombre Murciélago, se lee con sumo interés de principio a fin gracias al oficio aportado por un guionista y un dibujante, Doug Moench y Paul Gulacy, que parecen haber nacido destinados a encontrarse el uno con el otro. Este recomendable Batman: Forajidos es una más de las muchas obras que así parecen sugerirlo.


Título: Batman. El Caballero Oscuro: Forajidos
Autores: Doug Moench (guion) / Paul Gulacy (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: enero de 2014
160 pp. (color) - 14,95 €

domingo, 16 de febrero de 2014

La última novela de Sam Fuller


Como les ocurría a los habitantes del pueblo de Amanece, que no es poco con William Faulkner, en este vuestro blog es devoción absoluta lo que le profesamos a la figura de Samuel Fuller, director de cine al que le debemos joyas del thriller y el cine bélico como Manos peligrosas, Una luz en el hampa, Corredor sin retorno, Uno rojo, división de choque o Perro blanco.




Que Fuller fue un gran cineasta lo sabe cualquier aficionado al séptimo arte que se precie (sobre todo si se es seguidor de Jean-Luc Godard, que le homenajeó cameo mediante en Pierrot le fou); pero lo que no sabe tanta gente es que el realizador de The Crimson Kimono fue también un destacado escritor de novelas de género, algunas de las cuales dieron pie a filmes posteriores. Esto viene a cuento porque se ha recuperado la que podría ser la última novela del autor, inédita hasta la fecha: Brainquake será editada durante el próximo mes de septiembre por Hard Case Crime, una línea editorial que cuenta en su catálogo con nombres clave del género negro (caso de Lawrence Block, James M. Cain, David Goodis, Ed McBain, Mickey Spillane o Donald E. Westlake, por citar algunos), y que se caracteriza por sus cubiertas de aroma inequívocamente pulp. De hecho, la del libro del propio Fuller es una maravilla en sí misma:




La sinopsis del libro podría ser la siguiente (cortesía de Las horas perdidas): "Paul Page es un bagman, un criminal responsable de transportar paquetes y bolsas entre sus superiores sin preguntar nunca por el contenido de las mismas. Page ha desarrollado exitosamente esta labor a pesar de sufrir un raro desorden cerebral, la misma enfermedad que acabó con su padre. Todo cambia, no obstante, cuando se enamora de la viuda de un mafioso, y comienza a romper las delicadas reglas que le han mantenido con vida hasta el momento...". En resumidas cuentas: que queremos leerla. ¿Se animará alguna editorial patria a publicarla por aquí? Es Pop, que ha editado a autores del catálogo de Hard Case Crime, como Peter Blauner (Luna de casino) o Christa Faust (A la cara) sería una estupenda opción. Y ya que estamos puestos a pedir: ¿por qué no recuperar la obra narrativa de Sam Fuller de forma íntegra?

sábado, 15 de febrero de 2014

Las recomendaciones del sábado



Cómic: 
MACANUDO 9
Liniers
(Reservoir Books, 2014)

¿Qué es el air oboe? ¿Por qué la Estatua de la Libertad sujeta una antorcha y una tabla? ¿De dónde proviene la inspiración de Van Gogh, Jackson Pollock o Quentin Tarantino? Encontrarán las respuestas a estas y otras cuestiones en el noveno volumen de las tiras de Liniers, tan indispensable como los ocho que le precedieron, y donde viejos conocidos de los lectores como la pequeña Enriqueta, el monstruo imaginario Olga, el Hombre Misterioso o el mismísimo Pablo Picasso vienen acompañados de nuevos personajes recurrentes como Rubén el vampiro, el Capitán Déjà Vu y Ome, el emo al revés. Sencillamente magistral.



Libro:
UN MUNDO FELIZ
Aldous Huxley
(Cátedra, 2013)

La humanidad ha avanzado a pasos agigantados y ha conseguido erradicar la guerra y la pobreza de la faz de la Tierra, pero el precio a pagar ha sido alto... Publicada por vez primera en 1932 y considerada, junto a 1984 de George Orwell, el clásico indiscutible de la literatura distópica y de anticipación, Un mundo feliz se ve recuperada ahora por Cátedra (que también ha editado la poesía completa del autor) con nueva traducción, introducción de casi doscientas páginas y notas aclaratorias a cargo del especialista Jesús Isaías Gómez López. Imprescindible en cualquier biblioteca digna de merecer tal nombre.


(De: El Periódico de Villena, 14-II-2014).

viernes, 14 de febrero de 2014

De celebración


En la columna de prensa de hoy, y a partir del estupendo ensayo Una historia de la lectura de Alberto Manguel (El legado de Homero), hablamos de efemérides: se cumplen los aniversarios de nacimientos y fallecimientos de escritores como Julio Cortázar y cineastas como Luis Buñuel, y también un número redondo para la propia columna semanal.

Sin más dilación, pueden leer nada menos que la entrega número 400 de la columna de Abandonad toda esperanza aquí:



Alberto Manguel ha hecho de su pasión por la lectura un tema de estudio

jueves, 13 de febrero de 2014

RIP: Shirley Temple (1928-2014)


El pasado lunes fallecía una vieja gloria de los años dorados de Hollywood a la que se la recordará por toda la eternidad como si el tiempo no hubiese pasado por ella. No en vano, Shirley Temple representa el paradigma de la estrella infantil por excelencia.


Shirley Temple (1928-2014)


A la tierna edad de cuatro años, Shirley Temple debuta en la gran pantalla, y su carisma y desparpajo pronto la convirtió en una de las estrellas favoritas del gran público, especialmente el estadounidense. Así lo atestiguan títulos como Dejada en prenda, Ahora y siempre, Ojos cariñosos, La pequeña coronela, Rebelde, Pobre niña rica, La mascota del regimiento o La pequeña princesa; películas donde compartió cartel con estrellas del celuloide como Gary Cooper y en las que fue dirigida por maestros de la talla de Henry Hathaway o el mismísimo John Ford.


Con Victor McLaglen en La mascota del regimiento,
su primera colaboración con John Ford


A partir de 1944, y siendo ya una adolescente, participa en proyectos en los que sigue colaborando delante y detrás de las cámaras con grandes nombres de Hollywood: en el drama bélico Desde que te fuiste, que firmó John Cronwell pero donde participaron varios realizadores sin acreditar (entre ellos el productor David O. Selznick, repitiendo la jugada que le funcionó en la mítica Lo que el viento se llevó), compartió cartel nada menos que con Claudette Colbert, Jennifer Jones y Joseph Cotten, actor este último con el que repetiría ese mismo año en Te volveré a ver a las órdenes de William Dieterle. Y tres años más tarde, en la comedia El solterón y la menor, acompañaría a dos astros de la altura de Cary Grant y Myrna Loy.


Con Jennifer Jones y Claudette Colbert en Desde que te fuiste


Un año después el reputado director John Ford volvería a contar con la joven actriz para el film que se convertiría en el más prestigioso de su filmografía y uno de los más exitosos al margen de su carrera como estrella infantil: en Fort Apache, Temple compartió el protagonismo con dos habituales de la obra del realizador, John Wayne y Henry Fonda, y el resultado se saldó como uno de los grandes westerns de la historia del cine dentro de una filmografía, la de Ford, no precisamente pobre al respecto.


Con Henry Fonda y John Wayne, compañeros de lujo en Fort Apache


Al año siguiente, la intérprete participa en cuatro filmes más... y acto seguido se retira de la interpretación, ante un público que parecía no asumir que aquella dulce niña de las populares cintas anteriores a la II Guerra Mundial se había convertido, con el paso del tiempo y dejando atrás el conflicto bélico, en una mujer. Una mujer que, discretamente, nos dejó para siempre hace unos días; quedan, para el recuerdo, sus películas.


La actriz, en una imagen más reciente


Shirley Jane Temple, llamada Shirley Temple, nació en 23 de abril de 1928 en Santa Monica, California, y falleció en 10 de febrero de 2014 en Woodside, California. Tenía por tanto 85 años.

miércoles, 12 de febrero de 2014

La Comicoteca: Sandman (Vol. 2: "La casa de muñecas")




Sandman Vol. 2: "La casa de muñecas"
Guion: Neil Gaiman / Dibujo: Mike Dringenberg et alii
Barcelona, ECC, octubre de 2013
ISBN: 978-84-15925-76-7
240 pp. (color) - 17,95 €

Este Volumen 2 incluye:
- The Sandman n.ºs. 9-16.

El segundo volumen de esta edición de Sandman por parte de ECC cuenta con una introducción del propio Neil Gaiman (4 págs.), que sirve de resumen de lo acontecido en el volumen anterior; un epílogo también a cargo del mismo autor firmado en abril de 1990 (1 pág.); una galería de ilustraciones con las firmas de Dave McKean, Matt Wagner, Barron Storey, George Pratt, Greg Spalenka y Moebius (8 págs.); y unas breves semblanzas biográficas de cada uno de los autores (3 págs.); así como la reproducción de todas las ilustraciones de Dave McKean para las cubiertas de los números 9 a 16 de The Sandman.





Texto promocional

Por fin libre de un prolongado cautiverio, y tras recuperar la plenitud de su poder y visitar el mismísimo Infierno, Morfeo detecta la existencia de un vórtice en su reino. A punto están de cruzarse los caminos del Rey del Sueño y la joven Rose Walker...

Segunda entrega (de 10) de la esperada reedición mensual de Sandman, obra maestra del guionista británico Neil Gaiman que revolucionó el mundo del cómic durante la década de los 90.





La crítica ha dicho

"La labor de Neil Gaiman como narrador en The Sandman tiene múltiples lecturas. Como constructor de una mitología propia es un creador nato, capaz de aunar la erudición y la refundación de múltiples referentes (clásicos, literarios, artísticos, mitológicos) en un todo homogéneo e integrado que supone una de las obras más notables de finales de siglo. Tan implicado está en ella que prácticamente cualquier trabajo que hubiese hecho antes o después se ha tildado de menor. De hecho, podría describirse al inglés como un guionista de una sola creación, absorbido y consumido por ella; inevitablemente marcado por un cómic que debiera haber sido el broche de oro en su carrera y que concibió demasiado pronto. Lo que más asombra de él es lo que ya fascinaba en Tolkien: la generación casi de la nada de un mundo propio, sugestivo, lírico e inmenso. Un mundo en el que el lector desea perderse y sumergirse cada vez más. Todo lo que se lea antes y todo lo que se lea después queda inevitablemente marcado por la comparación y la referencia con The Sandman. [...]
Como escritor de personajes, a su vez, se muestra brillante. Es capaz de otorgarles un porte regio o una humanidad cálida; o ambas a la vez. No sólo desarrolla bien los personajes principales (complementados por esas líneas argumentales paralelas), sino que además produce con gran sensibilidad secundarios entrañables en apenas unas páginas. [...]
Pero a la hora de evaluar su papel como narrador, analizar su labor se me antoja algo complicado. Leí una vez que los cómics de Gaiman son excelentes para ser leídos; que parecen trabajos realizados por alguien que se definiría a sí mismo como escritor, pero no como guionista de cómics. Y suscribo parcialmente la opinión. Gaiman utiliza la narración gráfica de forma excelente y con un uso magistral de los recursos gráficos que el cómic le proporciona… aunque lo cierto es que lo hace con poca originalidad. O en otras palabras: dispone gran variedad de recursos y los usa todos de forma inteligente cuando y donde conviene, pero pocas veces resulta efectista y en contadas ocasiones se concede el privilegio de hacer algo rompedor. Es como si la innovación gráfica no le interesara especialmente. Diríase que supedita por completo la narración gráfica a su labor como literato. Es utilitarista con el apartado gráfico, como demuestra el hecho de que opte por emplear gran cantidad de dibujantes y exprimir lo mejor de cada uno de ellos para que aporten su visión sobre el personaje y su mundo. Y lo es con la narración gráfica. No le importa el aspecto de su creación (más allá de unas características icónicas generales siempre presentes), sino lo que es capaz de contar con ella; como si fuesen los distintos aspectos que Morfeo puede adoptar o las distintas formas en las que la humanidad ha concebido al Sueño a lo largo de la Historia.
[...]
Si tuviera que escoger dos palabras que definieran el apartado gráfico de The Sandman serían 'heterogéneo e irregular'. Gaiman controla totalmente los números, es extremadamente delicado en los guiones y pronto aprende a sacar partido de las virtudes de cada dibujante para plantear soluciones narrativas adaptadas a cada uno de ellos, lo que justifica la introducción de algunos artistas para sólo un número. [...]
Precisamente es esa variabilidad en relación con el argumento lo que me hace pensar que el gran número de dibujantes es usado para que los personajes de The Sandman, o incluso las historias contenidas en él, no queden en el imaginario colectivo del lector con una estética definida, sino como una idea que cobra distintas formas. Recordemos que todos los miembros de los Eternos son personificaciones antropomórficas de principios universales, y dotarlas de un único aspecto hubiera sido limitarlas demasiado. Por otra parte, estamos hablando de sueños y de una serie muy ambiciosa, y tanto al onirismo como a la ambición le sientan bien que una gran cantidad de artistas (algunos luego consagrados) hayan pasado por la serie. La heterogeneidad visual se presenta así como el perfecto complemento de unas historias que pretenden trascender y, sobre todo, dar una imagen de cambio a lo largo de los siglos. Tan es así que el propio personaje principal de la serie se nos presenta con muy distintos atributos, facciones, ropajes e incluso expresiones. Sólo queda de él un concepto que se define por los actos que realiza y nada más (así como unos rasgos icónicos sucintos: tez blanca, ropa oscura, ojos ensombrecidos que viran a rojo, etc).
[...] The Sandman es una obra que me encanta y me fascina. Dudo que haya sido capaz en un espacio tan pequeño (y no es irónico) de transmitir todo lo que este cómic supone para mí, o lo que pueda suponer para cualquiera de sus lectores. Personalmente la considero la obra más redonda de la Historia del Cómic, aunque puede (más bien es seguro) que no haya leído todo lo necesario como para afirmarlo con rotundidad. Sólo puedo decir que hasta el momento no he leído nada mejor."
- José Torralba, Zona Negativa

"The Sandman fue una serie autoconclusiva publicada entre 1989 y 1997 que comenzó como cómic de culto y terminó convertida en una de las novelas gráficas más vendidas e influyentes de la historia. Hasta el punto de ganar en su día el premio World Fantasy Award entregado por primera vez a un cómic y provocando las iras de los escritores más puristas. El protagonista de la obra es Sueño o Morfeo, el menor de Los Eternos, seres hermanos que están más allá de la vida, la muerte y de todas las cosas. Los Eternos no son dioses, son algo más pese a su apariencia semi-humana, son una especie de conceptos o responsabilidades. Sus nombres son Destino, Muerte, Delirio, Deseo, Desespero y Destrucción. Tampoco son súper-héroes, de hecho padecen debilidades humanas como la crueldad, la soberbia e incluso la locura. Precisamente la trama central de The Sandman es la evolución de Sueño desde su ego o arbitrariedad como ser supremo hasta la aceptación y/o negación de sus responsabilidades. Encerrado por un mago durante setenta años, Sueño deberá volver a poner en orden su reino, El Sueño (The Dreaming) el lugar en el que nacen y viven todas las historias del mundo. Porque todas las historias son sueños.
Todo esto no es más que una pincelada que ofrece una idea de la complejidad, riqueza y belleza del universo creado por Gaiman. Un universo que entronca con otros a priori tan distintos y alejados del cómic como la mitología clásica y de varias culturas, la literatura (sobre todo Shakespeare) la filosofía o las historias de terror de toda la vida, y todo esto sin olvidar ciertas dosis de humor a menudo negro. Pero dicha complejidad y riqueza también viene dada por una galería de personajes tan maravillosos e irrepetibles como numerosa. Se podría decir que casi la totalidad de personajes, principales y secundarios, que aparecen en The Sandman gozan de una fascinante historia y mundo propio que dan pie a innumerables tramas y subtramas. Hecho este que ha sido aprovechado por diversos dibujantes y guionistas para lanzar series o números paralelos. Mención aparte merece el personaje de Muerte, hermana mayor de Sueño, uno de los más icónicos y geniales personajes de la historia del cómic.
Ilustrada por diversos dibujantes de la talla de Michael Zulli, Jill Thompson, Kelley Jones o Mike Dringerberg, entre otros, destaca sobre manera el impresionante trabajo de Dave McKean para cada una de las portadas de la serie, auténticas obras de arte en sí mismas. The Sandman ha sido definida, erróneamente a mi entender, como un cómic para intelectuales o para gente que odia los cómics. Yo diría que es una obra tan fascinante como imperecedera que trasciende de forma única las supuestas fronteras entre cómic y literatura. Tan imprescindible como disfrutable."
- Javier Vayá Albert, Papel de periódico

"Hay muchos lectores que jamás se han planteado leer un cómic. Los cómics, dicen, son para niños, son para adolescentes, son simples, no son para intelectuales. Son, en definitiva, material menor.
Por culpa de esos prejuicios, hay miles de tesoros que están dejando pasar. The Sandman es uno de ellos.
En el mundo anglosajón, The Sandman (el hombre de arena) es el personaje que, por la noche, trae a los niños dulces sueños soplándoles arena mágica en los ojos.
En la novela gráfica, Neil Gaiman emplea el nombre y el concepto, pero el protagonista es Sueño, también conocido como Morfeo, Rey de los Sueños y otra multitud de nombres relativos siempre al mismo arquetipo: aquel que controla nuestros sueños.
La historia comienza cuando Sueño es capturado por error mediante un ritual destinado a invocar a la Muerte. Es retenido durante 70 años y cuando logra escapar, el reino de los sueños ha sido devastado por su ausencia. Debe encargarse de recomponerlo y de recuperar las tres piezas que la orden le robó al capturarlo y en las que ha depositado todo su poder...
No se trata de una historia lineal, ni de un caramelo infantil en forma de viñetas: se trata de un relato adulto, duro, con escenas de horror y violencia, con realismo, con sufrimiento y venganza, piedad y compasión. No todo acaba bien, ni tampoco todo acaba mal. Como en la vida misma, hay cosas que no querremos ver y que nos removerán las entrañas. Es algo que sólo consiguen las obras maestras.
The Sandman es una de las referencias del formato de las novelas gráficas: ha sido el único cómic en la historia en ganar el World Fantasy Award, y uno de los pocos en colarse en las listas de más vendidos del New York Times. Su autor, Neil Gaiman, ha ganado prácticamente todo lo que un autor de fantasía puede ganar: premios Hugo, Nebula, Bram Stoker, etc.
The Sandman ha traído al universo de las novelas gráficas a lectores que no han leído otro cómic en su vida. No es extraño. Se trata de un cómic muy intelectual, con cientos de referencias a otros obras, otros escritores, mitos, etc. Por ejemplo, mi adorado G. K. Chesterton aparece como un personaje que ha huido del mundo del sueño y al que persigue Sueño. O el psiquiátrico de Arkham, que reconocerá cualquier lector de Lovecraft. O las tres parcas, Caín y Abel, las Puertas de Cuerno y Marfil de la Odisea, el joven escritor sin talento William Shakespeare con el que Sueño hace un trato... la lista es interminable, y enriquece la obra.
[...]
Lo mejor:
Es una obra maestra. ¿Hay más que decir?"
- Leemaslibros.com





Comentario acerca de la serie

A estas alturas, ¿se puede añadir algo nuevo sobre la obra que está considerada como uno de los más grandes clásicos contemporáneos del cómic estadounidense? Quizá sí. O quizá no, y tengamos que limitarnos a hacer un poco de historia...

The Sandman es una colección editada por DC Comics entre enero de 1989 y marzo de 1996, que acabó constando de 75 entregas, y que pasó a formar parte del sello Vertigo en cuanto este se constituyó como tal. A lo largo de toda la colección, los guiones corrieron a cargo del guionista británico Neil Gaiman, que acabaría consagrándose como una gran estrella del medio gracias a esta revisitación de un viejo personaje del cual la compañía poseía los derechos, y del que acabó quedando el nombre y poco más. Los dibujos corrieron a cargo de un gran número de dibujantes, como Sam Kieth -que figura como co-creador del concepto, aunque lo abandonó tras las cinco primeras entregas-, Mike Dringenberg, Marc Hempel, Kelley Jones, Jill Thompson, Charles Vess o Michael Zulli. Las portadas, muy emblemáticas y populares en su día, fueron diseñadas por un colaborador habitual de Gaiman, Dave McKean (Celluloid), el cual utilizó para su labor una combinación de pintura, fotografía, dibujo a lápiz, collage, arte digital e incluso esculturas.

Resumir la historia que cuenta The Sandman es tarea ardua, pero puede señalarse, a grandes rasgos, que su protagonista principal es Sueño, la personificación de los sueños mismos, y que como tal pertenece a una familia conocida como los Eternos. Esta la forman siete hermanos, cada uno representación antropomórfica de un concepto. Ellos son, de mayor a menor: Destino, Muerte, Sueño, Destrucción, Deseo, Desespero y Delirio. Por su parte, Sueño es conocido por una amplia variedad de nombres, aunque el más habitual es Morfeo. Su personalidad, fría y cruel al principio, evoluciona una vez se repleantea la posibilidad de reparar los errores cometidos en el pasado. De hecho, el propio Gaiman resumió sucintamente el argumento de la serie así: "El Rey de los Sueños aprende que uno debe cambiar o morir, y toma su decisión".

Con el paso del tiempo, Sandman fue adquiriendo la categoría de cómic de culto, para después pasar a ser considerado como una obra maestra incontestable. Por tanto, no es de extrañar que DC reimprimiera el material de Gaiman y compañía una y otra vez, en distintas ediciones de tapa dura y tapa blanda. Finalmente quedó dividida en diez tomos recopilatorios:
- Vol. 1: "Preludios y nocturnos";
- Vol. 2: "La casa de muñecas";
- Vol. 3: "País de sueños";
- Vol. 4: "Estación de nieblas";
- Vol. 5: "Jugar a ser tú";
- Vol. 6: "Fábulas y reflejos";
- Vol. 7: "Vidas breves";
- Vol. 8: "El fin de los mundos";
- Vol. 9: "Las benévolas";
- Vol. 10: "El velatorio".

A esta serie de diez volúmenes habría que añadirle una serie de especiales, como los muy conocidos Muerte: El alto coste de la vida y Muerte: Lo mejor de tu vida, protagonizados por la hermana mayor de Sueño; el volumen Sandman: Cazadores de sueños, escrito por Gaiman con ilustraciones a cargo de Yoshitaka Amano; el tomo colectivo Noches eternas (siete historias cortas, cada una de ellas protagonizada por un Eterno, y dibujadas por Glenn Fabry, Milo Manara, Miguelanxo Prado, Frank Quitely, P. Craig Russell, Bill Sienkiewicz y Barron Stoney); o The Sandman: Overture, que supondrá el regreso de Neil Gaiman, esta vez en compañía del dibujante J. H. Williams III (Promethea, Batwoman), a la obra que lo convirtió en un ídolo de masas. Muy merecidamente, podríamos añadir.

La presente edición a cargo de ECC podría convertirse muy bien en la edición definitiva de Sandman en nuestro idioma, y una adquisición obligatoria para cualquier lector y coleccionista que se precie. En resumen: si no la has leído, ya estás tardando en hacerte con ella. Y si ya la has leído... vuelve a hacerlo, porque es probable que te encuentres con una agradable sorpresa: la de estar ante una obra que no solo no ha perdido ni un ápice de interés con el paso del tiempo, sino que se erige sin aparente esfuerzo como uno de los diez títulos indispensables del cómic norteamericano de todos los tiempos. Casi nada.





Comentario acerca de este volumen

Después del arranque que supuso "Preludios y nocturnos", este segundo arco argumental que recibe el título de "La casa de muñecas" viene a demostrar que en aquel temprano momento de la colección Gaiman ya le tiene cogido el pulso a lo que acabaría convirtiéndose en su obra maestra indiscutible. De hecho, y aunque en el momento de su publicación original pudiese parecer que estábamos ante un relato titubeante que oscilaba entre la historia de largo recorrido y la recopilación de narraciones breves, vista la obra con la distancia que otorga el paso del tiempo se nos antoja un puzle resuelto con esmero.

El volumen arranca así con "Historias en la arena", que podría entenderse como un prólogo al presente arco argumental, y donde el lector es testigo de una de las múltiples y muy distintas encarnaciones físicas de Morfeo. En esta narración, y partiendo de un cuento popular suponemos que apócrifo, el guionista británico reflexiona mediante la ficción acerca de una de sus obsesiones creativas: el arte de contar historias, lo cual otorga una cierta lectura metanarrativa al relato.

Acto seguido arranca la historia "La casa de muñecas" propiamente dicha, en la que Morfeo sigue reconstruyendo el Reino del Sueño tras su regreso. Si en "Preludios y nocturnos" el relato se construía alrededor de la búsqueda del yelmo, el saco de arena y el rubí del Sueño, aquí es también la localización de algunos habitantes fugados de su reino la que articula el desarrollo de la trama. Concretamente, se trata de cuatro entidades que darán pie a tres historias conectadas entre sí: Bruto y Glob, del personal del palacio de Morfeo, se han ocultado en su huida, como descubriremos en la historia "Jugar a papás y a mamás"; el Corintio, una de las pesadillas más temibles del reino, será una presencia recurrente a lo largo del relato, aunque adquirirá mayor protagonismo en la tan espeluznante como magistral "Coleccionistas", una historia de terror influida como aquella "24 horas" del volumen previo por la obra de Clive Barker; y por su parte, el Campo del Violín también permanece oculto, este bajo otra identidad, y la revelación de su verdadero yo será una de las principales sorpresas del relato.

Todas estas entidades, así como la búsqueda que emprende Morfeo de las mismas, se interrelacionan entre sí a través del personaje de Rose Walker, una adolescente estadounidense que viaja a Inglaterra junto a su madre gracias a la invitación de una misteriosa anciana. Rose descubrirá allí algo que desconocía de su pasado -y que entronca con uno de los episodios narrados en "Preludios y nocturnos" durante el secuestro de Morfeo por parte de Roderick Burgess-, y también se le revelará algo de su propia condición que podría determinar su destino final...

Destacar que, a modo de interludio, esta historia cuenta con otro de esos relatos breves que aparentemente pueden desgajarse de la trama principal sin socavar su discurso, y que hicieron de Sandman un cómic del que mensualmente podía esperarse (casi) cualquier cosa: "Hombres de fortuna", con lápices de un magnífico Michael Zulli como artista invitado, cuenta la peculiar historia de amistad a lo largo de los siglos entre un eterno como Morfeo y un humano que, sencillamente, no se resignó como sus semejantes a tener que morirse. Dicha historia permite a Gaiman uno de sus homenajes literarios -con la presencia del mismísimo William Shakespeare- y también un cameo que integra el relato en la continuidad del Universo DC -la presencia de Johanna Constantine, antepasada de John Constantine-; y remite con su sola presencia a los clásicos de la literatura medieval que escribieron (¿recopilaron?) autores como Boccaccio o Geoffrey Chaucer y que sentaron las bases de lo que muy pronto sería un nuevo género literario: la novela.


martes, 11 de febrero de 2014

High Project


Habitualmente nos encontramos con proyectos de los que se espera con avidez su estreno porque los firma un director de gran interés, o bien porque los protagoniza algún actor o actriz al que seguimos a pies juntillas, o incluso -esto las menos de las veces- porque adapta un material literario de relumbrón y queremos descubrir qué tal ha ido la adaptación.




Lo que no sucede tan a menudo, por no decir casi nunca, es que se dé una conjunción tal de implicados en cada una de estas facetas que no podamos menos que esperar como agua de mayo la fecha del estreno oficial del film. Este es el caso de High-Rise, el proyecto que el nuevo director encargado del mismo (antes pasó por las manos de Nicolas Roeg y Vincenzo Natali) anunció hace unos días en Twitter: nada menos que Ben Wheatley adaptando la novela de J. G. Ballard Rascacielos con Tom Hiddleston al frente del reparto. Si ustedes no saben quién o quiénes son, ya lo aclaramos nosotros...


Ben Wheatley y Tom Hiddleston, unidos por vez primera


Wheatley es el realizador británico autor de una filmografía sorprendente y epatante que incluye títulos como Kill List (thriller críptico que, para el que esto firma, es su obra maestra hasta la fecha), Turistas (su único film estrenado en España, una comedia muy negra que será pronto film de culto si no lo es ya) y A Field in England (un viaje psicodélico a nuestro parecer gratuito y algo cargante, pero que merece verse aunque solo sea para formarse una opinión propia). Por su parte, Hiddleston es un actor de carrera ascendente al que todo el mundo recordará como el villano Loki de Los Vengadores y las dos entregas de Thor (nada de extrañar, en este último caso era lo mejor de las dos cintas protagonizadas por su hermanastro), pero que ya ha sido dirigido nada menos que por Terence Davies (The Deep Blue Sea), Woody Allen (Midnight in Paris) o Steven Spielberg (War Horse: Caballo de batalla). Y qué decir de J. G. Ballard, uno de los autores indispensables de la literatura del siglo XX, llevado al cine precisamente por Spielberg (en la autobiográfica El imperio del sol) y por David Cronenberg (en la espléndida Crash). Si esto no son mimbres como para esperar el estreno de High-Rise contando los días...

lunes, 10 de febrero de 2014

Los lunes... Batman: Espejo oscuro




Batman siempre ha sido uno de los superhéroes más populares de todos los tiempos, quizá el que más con la salvedad de su compañero de fatigas en el Universo DC: Superman, el Hombre de Acero. Pero qué duda cabe que en los últimos años su popularidad se ha visto acrecentada todavía más gracias al cine (desde las películas de Tim Burton y Joel Schumacher hasta la más reciente trilogía, merecidamente aplaudida, de Christopher Nolan) y, por qué no decirlo, a algunos autores que han dado lo mejor de sí dentro del medio que vio nacer al personaje a finales de la década de los 30: el cómic. Esto explica el gran número de títulos protagonizados por el personaje que llegan cada mes a las librerías especializadas, en estos tiempos y en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Por eso vamos a dedicarle una sección semanal en exclusiva que durará mientras haya nuevos títulos que comentar; y por lo que se ve, parece que va para rato... para alegría de la legión de seguidores del Hombre Murciélago.




Llegado el momento, a algunos lectores no demasiado informados les extrañó que DC Comics dejara en manos de un guionista tan joven y poco prestigioso por aquel entonces como Scott Snyder nada menos que la mítica cabecera Batman tras su renumeración en septiembre de 2011... sobre todo teniendo en cuenta que las aventuras de Superman se le habían encomendado a uno de los escritores estrella de la casa: Grant Morrison. Por el contrario, no les extrañó tanto a los que de la obra previa de Snyder ya habían leído su estupendo American Vampire, y mucho menos aún a los que sabían que no iba a ser ese el primer contacto del guionista con el personaje creado por Bob Kane y Bill Finger.




Efectivamente, Snyder ya se había encargado de escribir varias historias protagonizadas por el Hombre Murciélago, tanto en la miniserie Puertas de Gotham como en la colección Detective Comics, donde tuvo que lidiar con la papeleta de sustituir nada menos que al aplaudido Greg Rucka tras una breve interinidad a cargo de David Hine (Daredevil: Redención) y el veterano Dennis O'Neill, y de paso poner el punto y final a la colección antes de su anunciado cese temporal. El resultado de la operación fue una etapa digna de elogios generalizados que le valió la confianza de los directivos de la compañía, y que la editorial española empieza a recopilar ahora con volumen que ahora nos ocupa, Batman: Espejo oscuro (y que no hay que confundir, dada la similitud de sus respectivos títulos, con Batman: A través del espejo).




Concretamente, el presente tomo incluye los números 871 a 875 de la colección original (que acto seguido a la participación de Snyder también experimentó una renumeración), y los hechos que aquí se relatan pertenecen al contexto narrativo inmediatamente posterior a lo relatado en Batman: El regreso de Bruce Wayne y, obviamente, son anteriores a lo escrito por Snyder en el seno del Nuevo Universo DC. Esto es: aquí es todavía Dick Grayson, el Robin original, quien se esconde bajo el traje del Caballero Oscuro en sustitución de Bruce Wayne y todavía no existe Batman Inc. como tal. Pero hagamos a continuación un repaso más somero de lo que aquí se cuenta...




"Espejo oscuro" es precisamente el título de la primera historia recogida en el volumen: un relato en tres partes de cuyo dibujo se encarga Jock (Los perdedores, La instantánea), y donde Grayson / Batman deberá enfrentarse, con la ayuda y el apoyo de algunos de sus viejos aliados (el siempre fiel Alfred, Barbara Gordon o el agente Harvey Bullock), a un nuevo enemigo mortal: el Tratante, también conocido por el alias de Etienne Guiborg, que ejerce de encargado de una siniestra subasta donde se puja por objetos que han pertenecido a los más temibles miembros de la galería de villanos de Batman, incluida la palanca con la que el Joker asesinó a Jason Todd, alias Robin, en el Líbano.




Pese al buen trabajo tanto del guionista como del dibujante y al indudable interés de este macabro punto de partida, sin olvidar un golpe de efecto inolvidable (ojo al momento, hacia el final de la historia, en el que Grayson despierta de un largo período de inconsciencia), se nos antoja muy superior a esta la siguiente historia incluida en este tomo... "Casos esqueleto", también en tres partes, le sirve al guionista de Severed -con la colaboración aquí del italiano Francesco Francavilla a los lápices- para rescatar a un personaje muy secundario que en esta trama cobra una fuerza inusitada: James Gordon Junior.




Hijo del teniente Gordon, en el presente relato regresa a las calles de Gotham y a partir de ahí se especula con la posibilidad de que el joven James sea un asesino psicópata sin ningún tipo de empatía con las personas que le rodean, lo que se convertirá en una auténtica pesadilla tanto para su progenitor, verdadero protagonista del relato con más presencia que el propio Hombre Murciélago, y que todavía mantiene la esperanza de que su hijo sea inocente de determinados crímenes; como para su hermana mayor Barbara, que en contraposición a su padre se muestra más fría y ha optado por obviar el vínculo sanguíneo que los une.




Esta historia culmina en el relato "Los niños perdidos", también ilustrada por un acertado Francavilla, y que sirve de epílogo a lo narrado con anterioridad, poniendo el punto y final a una historia donde Snyder demuestra un pulso narrativo a prueba de bombas. Una vez leída esta historia acerca de Jim Gordon Jr. (presten especial atención al encuentro entre padre e hijo en una cafetería), a nadie le resultará extraño ya que DC le confiara las riendas de la colección principal de la franquicia; y como lectores no podemos menos que esperar con ansia la publicación de una nueva entrega autóctona del Detective Comics de Scott Snyder.


Título: Batman: Espejo oscuro
Autores: Scott Snyder (guion) / Jock & Francesco Francavilla (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: noviembre de 2013
144 pp. (color) - 15,95 €

domingo, 9 de febrero de 2014

William S. Burroughs (1914-2014)


El pasado jueves 5 de febrero se celebró el centenario del nacimiento de William S. Burroughs, figura capital de la literatura norteamericana del siglo XX y uno de los representantes más importantes de eso que vino a llamarse la "Generación Beat", aunque él siempre se resistió a ser incluido en el mismo grupo que los dos otros integrantes de la Santísima Trinidad beat: sus amigos Allen Ginsberg y Jack Kerouac.




Devuelto a la actualidad gracias a la adaptación que de su inadaptable novela El almuerzo desnudo filmó David Cronenberg a comienzos de los años 90 y fallecido en 1997 pocos meses después del deceso de Ginsberg, de Burroughs hemos hablado en más de una ocasión en este vuestro blog, como cuando comentamos Las cartas de la ayahuasca, su correspondencia compartida precisamente con el autor de Aullido; Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques, novela semiautobiográfica a cuatro manos con Kerouac; el librito Blade Runner: Una película... o incluso su puntual incursión como guionista de cómics. Sirvan esta breve nota y estos textos como humilde homenaje al recuerdo de un clásico contemporáneo de la literatura más arriesgada y experimental.

sábado, 8 de febrero de 2014

Las recomendaciones del sábado



Cómic: 
NASTY PILLS
Massacre
(Dibbuks, 2014)

May Campbell es una detective que va a desencadenar una matanza en un garito de mala muerte; la clave de su comportamiento se halla en su pasado como alumna de un misterioso internado femenino... Por vez primera a todo color gracias a la labor de Dani Seijas, el autor de To Kill the Assasin, The Empty Enside y Happy Days reincide en el género negro aunque en esta ocasión apuesta por la acción pura y dura con algunos toques de ciencia ficción. Una lectura muy entretenida, más compleja de lo que parece a simple vista, y donde no es difícil encontrar la huella del cine de Quentin Tarantino o Zack Snyder.



Libro:
LIONEL ASBO
Martin Amis
(Anagrama, 2014)

Desmond es un adolescente que vive en una de las zonas más deprimidas de Londres junto a su abuela y su tío Lionel, un delincuente que ejerce de improvisada figura paternal; las vidas de todos cambiarán de la noche a la mañana cuando este último se convierta en millonario tras ganar la lotería... Después de La viuda embarazada, Martin Amis regresa al territorio de la novela con esta sátira social que lleva como subtítulo "El estado de Inglaterra" y que ha sido saludada por la crítica como una obra imprescindible de la literatura británica de lo que llevamos de siglo.


(De: El Periódico de Villena, 7-II-2014).

viernes, 7 de febrero de 2014

Al encuentro de Mr. Disney


El gran protagonista de la columna de hoy es Walt Disney, al que encarna Tom Hanks (Capitán Phillips) en la recomendable cinta Al encuentro de Mr. Banks. Pero no está solo, pues le acompañan los autores que crearon algunos de los personajes más memorables de la compañía; este es el caso de P. L. Travers y J. M. Barrie, respectivamente padres de los literarios Mary Poppins y Peter Pan.

De estas obras y del film que también protagoniza una espléndida Emma Thompson (Más extraño que la ficción) podéis leer unas líneas en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:



Emma Thompson y Tom Hanks dan vida a P. L. Travers y Walt Disney

jueves, 6 de febrero de 2014

RIP: Philip Seymour Hoffman (1967-2014)


A veces la vida te juega malas pasadas: apenas unas horas después de enterarnos de la muerte del veterano intérprete Maximilian Schell, y cuando los aficionados al cine pensábamos que ningún suceso podría impactarnos más que la desaparición de uno de los más grandes de la profesión, la realidad nos golpeaba en plena cara con la noticia del deceso de alguien que se nos fue demasiado pronto: y es que el pasado domingo fallecía Philip Seymour Hoffman, sin lugar a dudas uno de los más grandes actores... al menos de su generación, y que a buen seguro nos habría ofrecido muchos más trabajos espléndidos si la heroína -de la que era adicto confeso en sus círculos íntimos- no se hubiera cruzado en su camino.


Philip Seymour Hoffman (1967-2014)


Después de ejercer como actor y director teatral, Hoffman debutó en el cine a comienzos de los años 90, y sus inicios fueron lógicamente discretos; de hecho, participó encarnando personajes bastante secundarios en cintas concebidas para el lucimiento de otros: es el caso de Esencia de mujer (con Al Pacino), El charlatán (con Steve Martin), La huida (con Alec Baldwin y Kim Basinger), Cuando un hombre ama a una mujer (con Andy Garcia y Meg Ryan) o Ni un pelo de tonto (con Paul Newman). No sería hasta 1996 que Hoffman consiguió un papel secundario pero de mucha más enjundia participando en la exitosa Twister.


Con Twister su rostro empezó a ser conocido para el gran público


1996 fue un año importante, y no solo por su intervención en la taquillera cinta sobre huracanes dirigida por Jan de Bont. Aquel fue también el año en el que debutaba un joven realizador, Paul Thomas Anderson, que contó con su presencia -breve pero inolvidable- en su primer film, Sidney (Hard Eight), y que acabaría convirtiéndole en su actor fetiche al incluirlo en todos y cada uno de sus filmes... con la excepción única de Pozos de ambición. Así, también pudimos disfrutar del talento de este gran actor en Boogie Nights, Magnolia (donde encarnó al enfermero de un moribundo Jason Robards, en un cara a cara del que no muchos habrían podido salir indemnes como lo logró él), Punch-Drunk Love (Embriagado de amor) y la reciente The Master.


Inolvidable como el enfermero particular de Jason Robards en Magnolia


A partir de 1998 empieza a trabajar a destajo, con hasta cinco proyectos por año en algunas ocasiones, e interviene en cintas como el film de culto de los hermanos Coen El gran Lebowski, Patch Adams (con Robin Williams) o la aplaudida (tanto por el público como por la crítica) El talento de Mr. Ripley de Anthony Minghella. También encarna a uno de los personajes más destacados de cintas corales como las espléndidas Happiness, State and Main y Casi famosos, donde le dirigen nada menos que el en ocasiones polémico Todd Solonz, el veterano dramaturgo David Mamet y el ex periodista reconvertido en cineasta Cameron Crowe.


Otro personaje inolvidable: el de Happiness (aquí, con Lara Flynn Boyle)


En 1999, año en el que también estrena las citadas Magnolia y El talento de Mr. Ripley, se hace con un papel protagonista, el de Nadie es perfecto, comedia dramática que dirige Joel Schumacher y donde comparte protagonismo nada menos que con el mismísimo Robert De Niro. También encarnará el papel principal acerca del cual gira toda la trama de Con amor, Liza, una película independiente que vale la pena recuperar. Pero lo suyo sigue siendo los roles secundarios que dejan huella: así, participa en El dragón rojo (nueva adaptación de la primera novela protagonizada por el doctor Hannibal Lecter), La última noche (todavía hoy una de las mejores películas de su realizador, Spike Lee), Cold Mountain (donde repite con Minghella) o la comedia Y entonces llegó ella, a mayor gloria de la pareja formada por Ben Stiller y Jennifer Aniston.


Bajo capas de maquillaje y junto al gran De Niro en Nadie es perfecto


En el año 2005 se produce el gran hito de su carrera: encarna al autor de clásicos literarios del siglo XX como Desayuno en Tiffany's, Música para camaleones o A sangre fría en el biopic Truman Capote, que le reporta su primer y único Oscar como Mejor Actor Protagonista. Posteriormente recibiría tres nominaciones más, todas como mejor actor de reparto, por La guerra de Charlie Wilson, La duda y la citada The Master. No fue nominado, en cambio, por otras dos cintas espléndidas que merecieron más atención, incluida la labor de Hoffman: nos referimos a Los idus de marzo, dirigida y protagonizada por George Clooney; y Moneyball, que sí le valieron las nominaciones correspondientes a Brad Pitt y Jonah Hill.


Su encarnación de Capote le dio un Oscar y le consagró definitivamente


Demostrando ser un actor versátil que con toda lógica es reclamado para los proyectos más variopintos, en 2006 se convierte en el villano de la tercera entrega de Misión imposible, frente a frente al héroe encarnado por Tom Cruise y bajo las órdenes de J. J. Abrams, y al año siguiente protagoniza junto a Ethan Hawke y el veterano Albert Finney la última (y magistral) película del gran Sidney Lumet: Antes que el diablo sepa que has muerto.


Junto a Ethan Hawke, su hermano en Antes que el diablo sepa que has muerto


Como se ve, Philip Seymour Hoffman nos deja una filmografía impagable, en la que todavía cabe seguir destacando algunos títulos: Próxima parada Wonderland, La familia Savages, Synecdoche, New York, Radio encubierta, Increíble pero falso, El último concierto o Los juegos del hambre: En llamas. Con su desaparición nos deja huérfanos de varios proyectos en preparación, entre ellos las nuevas secuelas de la saga Los juegos del hambre. Al menos podemos consolarnos con el hecho de que al parecer sí podremos ver todavía un par de filmes más, entre ellos la prometedora A Most Wanted Man, nuevo film de Anton Corbijn (El americano) según una novela de John le Carré. Como decíamos al principio de estas líneas, siempre es una lástima cuando desaparece un grande del cine, pero aún lo es más cuando lo hace demasiado pronto.


Con Woody Harrelson en la secuela de Los juegos del hambre


Philip Seymour Hoffman nació en 23 de julio de 1967 en Fairport, New York, y falleció en 2 de febrero de 2014 en Greenwich Village, Nueva York. Tenía por tanto 46 años. Descanse en paz.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Planeta Tierra: El teorema del alien




Vaya por delante que me enfrenté a la lectura de Planeta Tierra, título que acaba de editar La Cúpula, como deberíamos de enfrentarnos a cualquier otra, y que en una sociedad tan sobreinformada como la nuestra resulta una hazaña cada vez más difícil de lograr: sin ningún tipo de prejuicio ni a favor ni en contra de la misma. No conocía a su autora, la alemana Aisha Franz: algo lógico si tenemos en cuenta que esta es su primera novela gráfica de extensión considerable; y que sus historietas previas, más breves, no habían llegado a mis manos (a pesar de que alguna de ellas recayera en las páginas del fanzine barcelonés Colibrí); tampoco conocía el argumento de cómic, pues no había leído crítica ni reseña alguna... Por lo tanto, mi primer contacto con la historia que nos propone Franz lo encontré sin más preámbulos en las primeras páginas de la propia obra.


La autora, caracterizada como uno de los personajes centrales de la obra


No obstante, esto no deja de ser una crítica del volumen, y quizá el lector que haya llegado hasta aquí sí quiera saber, hablando en román paladino, de qué va la obra. Pues ahí va: el relato lo protagoniza una familia de tres miembros, todos ellos femeninos. La madre, separada de un marido con el que se casó muy joven y probablemente solo porque se quedó embarazada demasiado pronto, se dedica a las labores del hogar mientras intenta ahogar la frustración que la hace pensar en los sueños de juventud jamás alcanzados. Mientras tanto, sus dos hijas crecen día tras día sin que ella se dé cuenta: la mayor ya es una adolescente que se rebela contra algunos de los conceptos y órdenes preestablecidos, empieza a salir con chicos y fuma a escondidas; la menor, de apenas diez años de edad, pasa la mayor parte del tiempo en la soledad de su cuarto o patinando por las calles del barrio donde viven...




Este entorno familiar, que parece particularmente indicado para la construcción de un slice of life en toda regla (y ojo, algo de eso hay en Planeta Tierra), pronto se ve dinamitado con la aparición de un nuevo elemento, verdaderamente sorprendente en un relato con unas bases de estas características: nada menos que un alienígena, con quien por azar se encuentra la hija menor, y que acto seguido se ve llevado a la casa y escondido en el dormitorio de esta. Este elemento, que en principio podría funcionar como un factor discordante al más puro estilo del Terence Stamp de Teorema de Pasolini (o de filmes más recientes como Visitor Q o Stoker, de los orientales Takashi Miike y Park Chan-wook), permanecerá en principio oculto y al margen de las experiencias vitales de la madre y la hermana mayor, por lo que la distancia y profundidad del abismo que separa a estas de una niña que no acaba de comprender el mundo que le rodea será cada vez mayor...




Poco más debería contarse del argumento de la obra. En cambio, sí hay que merece reflexionarse un tanto acerca de su apartado gráfico y de las expectativas que este genera (falsas o al menos inadecuadas, y esto es algo que considero intencionado y que funciona en beneficio de la obra); y es que aunque existen pocas similitudes entre el estilo sencillo y naif de la autora y el acabado gráfico de estos, Aisha Franz se muestra aquí más cerca de la obra de francotiradores como Daniel Clowes o Charles Burns que de otros autores en principio mucho más cercanos a su estética visual. Del primero parece rescatar su mirada de entomólogo hacia los seres humanos, a los que parece no entender del todo (¿hay acaso un acercamiento más sincero y verosímil que este?); del segundo, la libertad con la que encara la evolución del relato -empezando precisamente por la aparición del citado extraterrestre- y su querencia por las interpretaciones abiertas, algo que se subraya hacia el acto final de la historia.




Dicen algunos teóricos de la narratología que apenas existen argumentos en la historia de la literatura, el teatro y todas las artes narrativas que vinieron después. Algunos han censado siete argumentos básicos, a partir de los cuales todos los demás no son más que remedos y/o versiones de los anteriores; otros, más radicales, hablan solo de dos: el amor y la muerte; incluso algunos osan afirmar que solo hay uno: el viaje. Una vez concluida la lectura de Planeta Tierra -¿por qué no se ha respetado el título original, Alien, y se ha optado por una perspectiva diametralmente opuesta? ¿Quizá temor por parte de los editores acerca de crear, de nuevo, expectativas orientadas a las obras de género?-, servidor se plantea si su tema o temas principal(es) no será(n), simplemente, dos de los más importantes y generales de la historia, que aparecen siempre muy unidos hasta ser prácticamente uno solo: el paso del tiempo y la construcción de la propia identidad.




Pero al respecto no espere el lector respuestas tajantes, ni en el cómic (que por momentos tiene más de composición lírica que de relato narrativo al uso) ni tampoco en esta misma reseña. En todo caso, lo que sí podría y debería esperar es que Aisha Franz es una autora a seguir con mucha atención y su Planeta Tierra uno de los cómics más interesantes del momento, en el que lógicamente la editorial española confía como para publicar una preview bastante extensa, y que a buen seguro (y tengo en cuenta que todavía estamos en febrero) tiene muchos números para estar entre lo mejor de la cosecha de este 2014: porque muy bien tendría que dársenos el año como para llenarlo de obras maestras que impidan la presencia del presente título en los listados que crítica y aficionados publicaremos a comienzos del próximo enero. Tiempo al tiempo.


Título: Planeta Tierra
Autor: Aisha Franz (guion y dibujo)

Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: enero de 2014
212 pp. (b/n) - 16 €