Abandonad toda esperanza

miércoles, 13 de agosto de 2014

La Comicoteca: Sandman (Vol. 8: "El fin de los mundos")




Sandman Vol. 8: "El fin de los mundos"
Guion: Neil Gaiman / Dibujo: Bryan Talbot et alii
Barcelona, ECC, abril de 2014
ISBN: 978-84-16070-60-2
176 pp. (color) - 17,95 €

Este Volumen 8 incluye:
- The Sandman n.ºs. 51 a 56.

El octavo volumen de esta edición de Sandman por parte de ECC cuenta como material extra con una introducción del escritor Stephen King (4 págs.), un epílogo del propio Neil Gaiman (1 pág.) y una galería de ilustraciones (11 págs.) a cargo de Duncan Fegredo (color de Daniel Vozzo), Simon Bisley (color de Daniel Vozzo), Kent Williams (color de Sherilyn Van Valkenburgh), Sergio Aragonés (color de Tom Luth), Dave McKean (color de Lovern Kindzierski), John Totleben, Jill Karla Schwarz, Scott McCloud, Todd McFarlane (color de Lovern Kindzierski), Michael Zulli (color de Lovern Kindzierski) y Michael Wm. Kaluta; además de las habituales ilustraciones de Dave McKean para las cubiertas de los números correspondientes de The Sandman.





Texto promocional

Acompañado de un impresionante elenco de dibujantes, Neil Gaiman participa en la tradición de los cuentacuentos por voz de una serie de personajes que tienen algo en común: desatada una intensa tormenta entre realidades, han quedado atrapados en una posada situada en el fin de los mundos. Y sin nada más que hacer, los huéspedes del local relatarán pintorescas historias ambientadas en el límite de la realidad y el mundo de los sueños, regentado por Morfeo. Un recopilatorio imprescindible, galardonado con el Premio British Fantasy de 1996 a la mejor antología.

Sandman es con razón la colección de cómics más aplaudida y premiada de los años noventa. Esta epopeya soberbia y muy melancólica cuenta con el elegante guion de Neil Gaiman y los dibujos de un elenco de artistas que se van alternando y que se encuentran entre los más solicitados de la actualidad. Es una rica combinación de mitos modernos y fantasía oscura donde la ficción contemporánea, el drama histórico y la leyenda se entrelazan a la perfección. La saga de Sandman comprende una sucesión de relatos únicos en la literatura gráfica y narra una historia que jamás olvidaréis.





La crítica ha dicho

"La labor de Neil Gaiman como narrador en The Sandman tiene múltiples lecturas. Como constructor de una mitología propia es un creador nato, capaz de aunar la erudición y la refundación de múltiples referentes (clásicos, literarios, artísticos, mitológicos) en un todo homogéneo e integrado que supone una de las obras más notables de finales de siglo. Tan implicado está en ella que prácticamente cualquier trabajo que hubiese hecho antes o después se ha tildado de menor. De hecho, podría describirse al inglés como un guionista de una sola creación, absorbido y consumido por ella; inevitablemente marcado por un cómic que debiera haber sido el broche de oro en su carrera y que concibió demasiado pronto. Lo que más asombra de él es lo que ya fascinaba en Tolkien: la generación casi de la nada de un mundo propio, sugestivo, lírico e inmenso. Un mundo en el que el lector desea perderse y sumergirse cada vez más. Todo lo que se lea antes y todo lo que se lea después queda inevitablemente marcado por la comparación y la referencia con The Sandman. [...]
Como escritor de personajes, a su vez, se muestra brillante. Es capaz de otorgarles un porte regio o una humanidad cálida; o ambas a la vez. No sólo desarrolla bien los personajes principales (complementados por esas líneas argumentales paralelas), sino que además produce con gran sensibilidad secundarios entrañables en apenas unas páginas. [...]
Pero a la hora de evaluar su papel como narrador, analizar su labor se me antoja algo complicado. Leí una vez que los cómics de Gaiman son excelentes para ser leídos; que parecen trabajos realizados por alguien que se definiría a sí mismo como escritor, pero no como guionista de cómics. Y suscribo parcialmente la opinión. Gaiman utiliza la narración gráfica de forma excelente y con un uso magistral de los recursos gráficos que el cómic le proporciona… aunque lo cierto es que lo hace con poca originalidad. O en otras palabras: dispone gran variedad de recursos y los usa todos de forma inteligente cuando y donde conviene, pero pocas veces resulta efectista y en contadas ocasiones se concede el privilegio de hacer algo rompedor. Es como si la innovación gráfica no le interesara especialmente. Diríase que supedita por completo la narración gráfica a su labor como literato. Es utilitarista con el apartado gráfico, como demuestra el hecho de que opte por emplear gran cantidad de dibujantes y exprimir lo mejor de cada uno de ellos para que aporten su visión sobre el personaje y su mundo. Y lo es con la narración gráfica. No le importa el aspecto de su creación (más allá de unas características icónicas generales siempre presentes), sino lo que es capaz de contar con ella; como si fuesen los distintos aspectos que Morfeo puede adoptar o las distintas formas en las que la humanidad ha concebido al Sueño a lo largo de la Historia.
[...]
Si tuviera que escoger dos palabras que definieran el apartado gráfico de The Sandman serían 'heterogéneo e irregular'. Gaiman controla totalmente los números, es extremadamente delicado en los guiones y pronto aprende a sacar partido de las virtudes de cada dibujante para plantear soluciones narrativas adaptadas a cada uno de ellos, lo que justifica la introducción de algunos artistas para sólo un número. [...]
Precisamente es esa variabilidad en relación con el argumento lo que me hace pensar que el gran número de dibujantes es usado para que los personajes de The Sandman, o incluso las historias contenidas en él, no queden en el imaginario colectivo del lector con una estética definida, sino como una idea que cobra distintas formas. Recordemos que todos los miembros de los Eternos son personificaciones antropomórficas de principios universales, y dotarlas de un único aspecto hubiera sido limitarlas demasiado. Por otra parte, estamos hablando de sueños y de una serie muy ambiciosa, y tanto al onirismo como a la ambición le sientan bien que una gran cantidad de artistas (algunos luego consagrados) hayan pasado por la serie. La heterogeneidad visual se presenta así como el perfecto complemento de unas historias que pretenden trascender y, sobre todo, dar una imagen de cambio a lo largo de los siglos. Tan es así que el propio personaje principal de la serie se nos presenta con muy distintos atributos, facciones, ropajes e incluso expresiones. Sólo queda de él un concepto que se define por los actos que realiza y nada más (así como unos rasgos icónicos sucintos: tez blanca, ropa oscura, ojos ensombrecidos que viran a rojo, etc).
[...] The Sandman es una obra que me encanta y me fascina. Dudo que haya sido capaz en un espacio tan pequeño (y no es irónico) de transmitir todo lo que este cómic supone para mí, o lo que pueda suponer para cualquiera de sus lectores. Personalmente la considero la obra más redonda de la Historia del Cómic, aunque puede (más bien es seguro) que no haya leído todo lo necesario como para afirmarlo con rotundidad. Sólo puedo decir que hasta el momento no he leído nada mejor."
- José Torralba, Zona Negativa

"The Sandman fue una serie autoconclusiva publicada entre 1989 y 1997 que comenzó como cómic de culto y terminó convertida en una de las novelas gráficas más vendidas e influyentes de la historia. Hasta el punto de ganar en su día el premio World Fantasy Award entregado por primera vez a un cómic y provocando las iras de los escritores más puristas. El protagonista de la obra es Sueño o Morfeo, el menor de Los Eternos, seres hermanos que están más allá de la vida, la muerte y de todas las cosas. Los Eternos no son dioses, son algo más pese a su apariencia semi-humana, son una especie de conceptos o responsabilidades. Sus nombres son Destino, Muerte, Delirio, Deseo, Desespero y Destrucción. Tampoco son súper-héroes, de hecho padecen debilidades humanas como la crueldad, la soberbia e incluso la locura. Precisamente la trama central de The Sandman es la evolución de Sueño desde su ego o arbitrariedad como ser supremo hasta la aceptación y/o negación de sus responsabilidades. Encerrado por un mago durante setenta años, Sueño deberá volver a poner en orden su reino, El Sueño (The Dreaming) el lugar en el que nacen y viven todas las historias del mundo. Porque todas las historias son sueños.
Todo esto no es más que una pincelada que ofrece una idea de la complejidad, riqueza y belleza del universo creado por Gaiman. Un universo que entronca con otros a priori tan distintos y alejados del cómic como la mitología clásica y de varias culturas, la literatura (sobre todo Shakespeare) la filosofía o las historias de terror de toda la vida, y todo esto sin olvidar ciertas dosis de humor a menudo negro. Pero dicha complejidad y riqueza también viene dada por una galería de personajes tan maravillosos e irrepetibles como numerosa. Se podría decir que casi la totalidad de personajes, principales y secundarios, que aparecen en The Sandman gozan de una fascinante historia y mundo propio que dan pie a innumerables tramas y subtramas. Hecho este que ha sido aprovechado por diversos dibujantes y guionistas para lanzar series o números paralelos. Mención aparte merece el personaje de Muerte, hermana mayor de Sueño, uno de los más icónicos y geniales personajes de la historia del cómic.
Ilustrada por diversos dibujantes de la talla de Michael Zulli, Jill Thompson, Kelley Jones o Mike Dringerberg, entre otros, destaca sobre manera el impresionante trabajo de Dave McKean para cada una de las portadas de la serie, auténticas obras de arte en sí mismas. The Sandman ha sido definida, erróneamente a mi entender, como un cómic para intelectuales o para gente que odia los cómics. Yo diría que es una obra tan fascinante como imperecedera que trasciende de forma única las supuestas fronteras entre cómic y literatura. Tan imprescindible como disfrutable."
- Javier Vayá Albert, Papel de periódico

"Hay muchos lectores que jamás se han planteado leer un cómic. Los cómics, dicen, son para niños, son para adolescentes, son simples, no son para intelectuales. Son, en definitiva, material menor.
Por culpa de esos prejuicios, hay miles de tesoros que están dejando pasar. The Sandman es uno de ellos.
En el mundo anglosajón, The Sandman (el hombre de arena) es el personaje que, por la noche, trae a los niños dulces sueños soplándoles arena mágica en los ojos.
En la novela gráfica, Neil Gaiman emplea el nombre y el concepto, pero el protagonista es Sueño, también conocido como Morfeo, Rey de los Sueños y otra multitud de nombres relativos siempre al mismo arquetipo: aquel que controla nuestros sueños.
La historia comienza cuando Sueño es capturado por error mediante un ritual destinado a invocar a la Muerte. Es retenido durante 70 años y cuando logra escapar, el reino de los sueños ha sido devastado por su ausencia. Debe encargarse de recomponerlo y de recuperar las tres piezas que la orden le robó al capturarlo y en las que ha depositado todo su poder...
No se trata de una historia lineal, ni de un caramelo infantil en forma de viñetas: se trata de un relato adulto, duro, con escenas de horror y violencia, con realismo, con sufrimiento y venganza, piedad y compasión. No todo acaba bien, ni tampoco todo acaba mal. Como en la vida misma, hay cosas que no querremos ver y que nos removerán las entrañas. Es algo que sólo consiguen las obras maestras.
The Sandman es una de las referencias del formato de las novelas gráficas: ha sido el único cómic en la historia en ganar el World Fantasy Award, y uno de los pocos en colarse en las listas de más vendidos del New York Times. Su autor, Neil Gaiman, ha ganado prácticamente todo lo que un autor de fantasía puede ganar: premios Hugo, Nebula, Bram Stoker, etc.
The Sandman ha traído al universo de las novelas gráficas a lectores que no han leído otro cómic en su vida. No es extraño. Se trata de un cómic muy intelectual, con cientos de referencias a otros obras, otros escritores, mitos, etc. Por ejemplo, mi adorado G. K. Chesterton aparece como un personaje que ha huido del mundo del sueño y al que persigue Sueño. O el psiquiátrico de Arkham, que reconocerá cualquier lector de Lovecraft. O las tres parcas, Caín y Abel, las Puertas de Cuerno y Marfil de la Odisea, el joven escritor sin talento William Shakespeare con el que Sueño hace un trato... la lista es interminable, y enriquece la obra.
[...]
Lo mejor:
Es una obra maestra. ¿Hay más que decir?"
- Leemaslibros.com





Comentario acerca de la serie

A estas alturas, ¿se puede añadir algo nuevo sobre la obra que está considerada como uno de los más grandes clásicos contemporáneos del cómic estadounidense? Quizá sí. O quizá no, y tengamos que limitarnos a hacer un poco de historia...

The Sandman es una colección editada por DC Comics entre enero de 1989 y marzo de 1996, que acabó constando de 75 entregas, y que pasó a formar parte del sello Vertigo en cuanto este se constituyó como tal. A lo largo de toda la colección, los guiones corrieron a cargo del guionista británico Neil Gaiman, que acabaría consagrándose como una gran estrella del medio gracias a esta revisitación de un viejo personaje del cual la compañía poseía los derechos, y del que acabó quedando el nombre y poco más. Los dibujos corrieron a cargo de un gran número de dibujantes, como Sam Kieth -que figura como co-creador del concepto, aunque lo abandonó tras las cinco primeras entregas-, Mike Dringenberg, Marc Hempel, Kelley Jones, Jill Thompson, Charles Vess o Michael Zulli. Las portadas, muy emblemáticas y populares en su día, fueron diseñadas por un colaborador habitual de Gaiman, Dave McKean (Celluloid), el cual utilizó para su labor una combinación de pintura, fotografía, dibujo a lápiz, collage, arte digital e incluso esculturas.

Resumir la historia que cuenta The Sandman es tarea ardua, pero puede señalarse, a grandes rasgos, que su protagonista principal es Sueño, la personificación de los sueños mismos, y que como tal pertenece a una familia conocida como los Eternos. Esta la forman siete hermanos, cada uno representación antropomórfica de un concepto. Ellos son, de mayor a menor: Destino, Muerte, Sueño, Destrucción, Deseo, Desespero y Delirio. Por su parte, Sueño es conocido por una amplia variedad de nombres, aunque el más habitual es Morfeo. Su personalidad, fría y cruel al principio, evoluciona una vez se repleantea la posibilidad de reparar los errores cometidos en el pasado. De hecho, el propio Gaiman resumió sucintamente el argumento de la serie así: "El Rey de los Sueños aprende que uno debe cambiar o morir, y toma su decisión".

Con el paso del tiempo, Sandman fue adquiriendo la categoría de cómic de culto, para después pasar a ser considerado como una obra maestra incontestable. Por tanto, no es de extrañar que DC reimprimiera el material de Gaiman y compañía una y otra vez, en distintas ediciones de tapa dura y tapa blanda. Finalmente quedó dividida en diez tomos recopilatorios:
- Vol. 1: "Preludios y nocturnos";
- Vol. 2: "La casa de muñecas";
- Vol. 3: "País de sueños";
- Vol. 4: "Estación de nieblas";
- Vol. 5: "Jugar a ser tú";
- Vol. 6: "Fábulas y reflejos";
- Vol. 7: "Vidas breves";
- Vol. 8: "El fin de los mundos";
- Vol. 9: "Las benévolas";
- Vol. 10: "El velatorio".

A esta serie de diez volúmenes habría que añadirle una serie de especiales, como los muy conocidos Muerte: El alto coste de la vida y Muerte: Lo mejor de tu vida, protagonizados por la hermana mayor de Sueño; el volumen Sandman: Cazadores de sueños, escrito por Gaiman con ilustraciones a cargo de Yoshitaka Amano; el tomo colectivo Noches eternas (siete historias cortas, cada una de ellas protagonizada por un Eterno, y dibujadas por Glenn Fabry, Milo Manara, Miguelanxo Prado, Frank Quitely, P. Craig Russell, Bill Sienkiewicz y Barron Stoney); o The Sandman: Overture, que supondrá el regreso de Neil Gaiman, esta vez en compañía del dibujante J. H. Williams III (Promethea, Batwoman), a la obra que lo convirtió en un ídolo de masas. Muy merecidamente, podríamos añadir.

La presente edición a cargo de ECC podría convertirse muy bien en la edición definitiva de Sandman en nuestro idioma, y una adquisición obligatoria para cualquier lector y coleccionista que se precie. En resumen: si no la has leído, ya estás tardando en hacerte con ella. Y si ya la has leído... vuelve a hacerlo, porque es probable que te encuentres con una agradable sorpresa: la de estar ante una obra que no solo no ha perdido ni un ápice de interés con el paso del tiempo, sino que se erige sin aparente esfuerzo como uno de los diez títulos indispensables del cómic norteamericano de todos los tiempos. Casi nada.





Comentario acerca de este volumen

Antes de encarar el tramo final de la serie, y como ocurriera en los arcos precedentes "País de sueños" y "Fábulas y reflejos", nos encontramos aquí con una recopilación de historias breves al modo de los clásicos de la literatura medieval Decamerón de Boccaccio y muy especialmente Los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer, principal influencia de este "El fin de los mundos".

Para articular este octavo arco argumental de la serie, DC Comics optó por encargar el dibujo a lápiz a Bryan Talbot (el autor de obras como Alicia en Sunderland o La niña de sus ojos) y el entintado a Mark Buckingham (Fábulas) para las escenas que transcurren en la Taberna del Fin de los Mundos, mientras que cada una de las historias que los allí congregados se cuentan unos a otros corren a cargo de un dibujante distinto. Estas historias, escritas todas por Gaiman y repletas como siempre de referencias para los iniciados (ya sea al Drácula de Bram Stoker o a La balada del Mar Salado de Hugo Pratt, por citar dos), y sus respectivos autores gráficos son:

- "Historia de dos ciudades" (Dibujo: Alec Stevens): el título de la novela de Charles Dickens sirve también para titular esta historia protagonizada por un gris empleado que en sus momentos libres de la jornada laboral gusta de perderse por las calles de su ciudad, hasta que acaba atrapado en el sueño de la gran urbe...

- "El relato de Cluracan" (Dibujo: John Watkiss): en la ciudad de Aurelia se va a celebrar una gran cumbre de líderes; la reina de las hadas elige como representante al elfo Cluracan, que parte hacia la mítica ciudad a lomos de su caballo...

- "El Leviatán de Hob" (Dibujo: Michael Zulli): un joven de apenas 13 años se escapa de su hogar y consigue enrolarse como grumete en el Spirit of Whitby con destino a Singapur; la llegada de un nuevo tripulante cambiará el curso de las cosas...

- "El chico de oro" (Dibujo: Michael Allred): en cuanto nació, el pequeño Prez parecía destinado a grandes logros; así, acabaría convirtiéndose en el presidente más joven de la nación más poderosa de la Tierra, aunque quizás otros movían los hilos en la sombra...

- "Mortajas" (Dibujo: Shea Anton Pensa): Petrefax es uno de los alumnos de Klaproth, maestro en la inhumación de cadáveres en Litargirio, la más grande de las necrópolis...

- "El fin de los mundos" (Dibujo: Gary Amaro): solo queda una historia por contar, la de Charlene Mooney, compañera de trabajo y de viaje de Brant Tucker; la suya será una historia con unos invitados de excepción: la familia de los Eternos...


martes, 12 de agosto de 2014

RIP: Menahem Golan (1929-2014)


Cuando hace poco más de una semana nos hicimos eco del deceso del especialista en maquillaje Dick Smith, comentamos que rara vez pasan por esta sección de necrológicas los profesionales del cine ajenos a la dirección y la interpretación; de hecho, en el caso de los productores son quizá Dino de Laurentiis y el español Elías Querejeta los únicos de cuya desaparición publicamos en su día el pertinente obituario. Hoy, lamentablemente, hemos de sumar otro nombre más a esa breve lista: el del cineasta israelí Menahem Golan, figura clave del cine más popular en la década de los 80.


Menahem Golan (1929-2014)



En sus años de juventud, Menahem Globus -que cambiaría su apellido por Golan debido a razones políticas vinculadas a un sentimiento patriotico- fue piloto del ejército de aire israelí, pero pronto se decantó por satisfacer sus inquietudes artísticas: su viaje a Londres supuso un antes y un después en su carrera profesional, y a su regreso a Israel estableció una asociación laboral con su primo Yoram Globus, cuyos primeros frutos fueron el debut en la dirección de Golan con El Dorado en 1963 -film que no hay que confundir con los trabajos homónimos de Howard Hawks y Carlos Saura- y la producción de Sallah Shabati, que consiguió una nominación al Oscar como mejor película de habla no inglesa para Israel.


Menahem Golan & Yoram Globus: primos y socios


Pese a que sus comienzos se caracterizaron por producciones más prestigiosas, cuando la pareja de primos compró en 1979 una productora en declive llamada The Cannon Group Inc. efectuaron un giro de ciento ochenta grados hacia el cine más descaradamente comercial. De hecho, Golan y Globus convirtieron a la Cannon en la principal fuente de películas de acción y aventuras de la década de los 80, con la explotación internacional de las estrellas del género en el punto de mira.


¡... O una maldición del infierno!, una de las producciones más atípicas de Golan


Así, además de encargarse de la coproducción con Italia Seis balas... una venganza... una oración (cinta a rebufo del éxito del llamado spaghetti western desde finales de la década de los 60), las seis entregas de la saga juvenil Polo de limón (uno de los mayores éxitos internacionales del cine israelí hasta ese momento), u ¡... O una maldición del infierno!, un modesto pero estimable film de terror, Golan se embarcó en la producción de series como las inauguradas por La justicia del ninja, Delta Force (estas dos dirigidas por el propio Golan), Yo soy la justicia, Desaparecido en combate o El guerrero americano. Filmes a mayor gloria de estrellas del momento como Charles Bronson, Chuck Norris o el más discreto Michael Dudikoff, que se convirtieron en celebridades en los cines y videoclubs de todo el mundo de la mano de la Cannon.


Delta Force: Chuck Norris y Lee Marvin dirigidos por el mismo Golan


Otras películas de acción y aventuras producidas por Golan y Globus -que se repartían, respectivamente, las funciones artística y financiera de la Cannon- fueron Invasión USA, El templo del oro y El héroe del terror con Chuck Norris; La ley de Murphy, El guardaespaldas de la primera dama y Kinjite: prohibido en Occidente con Charles Bronson; Cobra (El brazo fuerte de la ley) y Yo, el Halcón -esta realizada también por el propio Golan- con un Sylvester Stallone explotando la fama obtenida con Rocky y Rambo; o las dos entregas de las aventuras del Allan Quatermain encarnado por Richard Chamberlain. Pero la productora no le hizo ascos al cine fantástico y de terror, y su asociación con el realizador Tobe Hooper dio pie a la realización del film de culto Lifeforce (Fuerza vital), la irregular La matanza de Texas 2 y la mediocre pero divertida Invasores de Marte.


Otro film dirigidp por Golan: Yo, el Halcón, a mayor gloria de la estrella de Rocky y Rambo


Pese a ello, Menahem Golan no abandonó del todo la producción de filmes de corte más autoral y temáticas más intimistas: es el caso de filmes como Corrientes de amor de John Cassavetes, Los amantes de María y El tren del infierno de Andrei Konchalovsky, Barfly (El borracho) de Barbet Schroeder -escrita por el mismísmo Charles Bukowski-, Los hombres duros no bailan -adaptación de una novela de Norman Mailer dirigida por él mismo- o el particular King Lear de Jean-Luc Godard.


La pareja Cassavetes & Rowlands en Corrientes de amor: la vertiente arty de Golan


El año 1987 supuso un punto de inflexión y comienzo de cierta decadencia para la Cannon: Superman IV: en busca de la paz fue un fracaso relativo desde un punto de vista comercial y un fiasco absoluto en términos artísticos, y otros títulos más bien deleznables como Masters del Universo o el Capitán América de Albert Pyun -mediocre realizador con el que repetirían en Cyborg, con una estrella ascendente como Jean-Claude Van Damme- no ayudaron a mejorar la situación. Finalmente, la productora de Menahem Golan y Yoram Globus cerraba sus puertas en 1993, aunque sus principales responsables seguirían dedicándose a las labores de producción durante varios años más.


Superman IV, o el principio del fin de la Cannon


Menahem Globus, llamado Menahem Golan, nació en 31 de mayo de 1929 en Tiberias, Palestina (actualmente Israel), y falleció en 8 de agosto de 2014 en Jaffa, Israel. Tenía por tanto 85 años. Descanse en paz.

lunes, 11 de agosto de 2014

Los lunes... Batman: Conspiración




Batman siempre ha sido uno de los superhéroes más populares de todos los tiempos, quizá el que más con la salvedad de su compañero de fatigas en el Universo DC: Superman, el Hombre de Acero. Pero qué duda cabe que en los últimos años su popularidad se ha visto acrecentada todavía más gracias al cine (desde las películas de Tim Burton y Joel Schumacher hasta la más reciente trilogía, merecidamente aplaudida, de Christopher Nolan) y, por qué no decirlo, a algunos autores que han dado lo mejor de sí dentro del medio que vio nacer al personaje a finales de la década de los 30: el cómic. Esto explica el gran número de títulos protagonizados por el personaje que llegan cada mes a las librerías especializadas, en estos tiempos y en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Por eso vamos a dedicarle una sección semanal en exclusiva que durará mientras haya nuevos títulos que comentar; y por lo que se ve, parece que va para rato... para alegría de la legión de seguidores del Hombre Murciélago.




Después de comentar el volumen Batman: El fuego de la victoria la semana pasada, seguimos en esta sección de los lunes con la entrega más reciente hasta la fecha de la interesante colección de tomos independientes en rústica Batman: El Caballero Oscuro; una serie que recupera historias independientes e inéditas hasta la fecha del personaje, la mayoría provenientes -recordemos también títulos como Irresistible o Testamento- de la colección de historias autoconclusivas Legends of the Dark Knight, que arrancaba en 1989 aprovechando el tirón mediático de la primera adaptación cinematográfica del personaje firmada por Tim Burton.




Así pues, este Batman: Conspiración -con fecha de edición de este mismo mes de agosto- incluye la historia en tres capítulos publicada en 1996 en los números 86 a 88 de la mencionada cabecera. Dicho relato cuenta con dos firmas de excepción, un guionista y un dibujante que antes y después, muy especialmente el primero, habrían estado o estarían relacionados de una u otra forma con la franquicia del Hombre Murciélago.




Empecemos por el guionista: el gran profesional del género Doug Moench se encargó, junto a su fiel colaborador Kelley Jones, de una de las etapas más aplaudidas (y, sin duda, la más tenebrosa y cercana al terror de todas las que han sido) de la colección regular de Batman. El lector puede encontrar muestras de su simbiosis artística en volúmenes como Batman: Lluvia roja, Batman: Haunted Gotham o Batman: Lo invisible... y de no encontrarlas, solo tiene que estar pendiente a la anunciada recuperación futura por parte de ECC de dicha etapa en tomos recopilatorios. Al margen de su colaboración con Jones, en Legends of the Dark Knight se publicaron otras historias suyas protagonizadas por el Caballero Oscuro, como Presa y Terror (con otro colega habitual: Paul Gulacy), Calor (con el veterano Russ Heath) o Bad (con Barry Kitson). Precisamente con Gulacy realizaría también una miniserie de tres libros en formato prestige titulada Forajidos, y recopilada como tal en esta misma colección que nos ocupa.




Por su parte, el dibujo corre a cargo de un primerizo J. H. Williams III, que luego adquiriría una merecida fama como artista exquisito gracias a sus colaboraciones con Warren Ellis en Desolation Jones y muy especialmente con Alan Moore en Promethea. De su colaboración con este último aprendería mucho en cuanto a composición de páginas, algo que demostraría ya como autor completo en su celebrada etapa al frente de Batwoman, que también puede verse como su regreso al universo del personaje de Bob Kane. No obstante, en Conspiración vemos a un Williams todavía en sus comienzos, lejos del estilo detallista y barroco que le ha dado el prestigio del que hoy goza, pero funcional en tanto que se pone al servicio del guion de Moench con un resultado más que correcto.




Este guion que nos ofrece Moench, sin que el resultado final sea una obra maestra ni lo pretenda, supone el punto de mayor interés de Conspiración, un relato que como su propio título indica apuesta por sumergir al Hombre Murciélago en una trama conspiranoica que involucra a sectas secretas, policías corruptos, rodajes de películas de serie B, escritores de literatura pulp, bandas de moteros, periodistas metomentodo y políticos en el punto de mira del partido contrario. Un relato que puede recordar en algunos elementos a obras maestras del cómic contemporáneo como From Hell del citado Moore o muy especialmente Black Kiss de Howard Chaykin, y del que cabe agradecer que no renuncia ni a una cierta complejidad argumental poco habitual en el cómic de superhéoes mainstream ni tampoco a la posibilidad de rematar la historia con un final que, sin ser trágico, no puede catalogarse como el habitualmente inevitable happy ending.




En resumidas cuentas: Batman: Conspiración proporciona un rato de estupenda lectura... que es más de lo que se puede decir de la mayoría de cómics del género que se vienen publicando desde hace ya varios años. Por tanto, es de lectura indispensable para los seguidores del Hombre Murciélago.


Título: Batman: Conspiración
Autores: Doug Moench (guion) / J. H. Williams III (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: agosto de 2014
80 pp. (color) - 7,50 €

domingo, 10 de agosto de 2014

RIP: Marilyn Burns (1950-2014)


Hace unos días fallecía, demasiado pronto (apenas tenía 64 años), una actriz de filmografía breve pero mirada inolvidable (y horrorizada), ya que el film en el que debutó la convirtió en un icono viviente del cine de terror: hablamos de Marilyn Burns, la protagonista (y única superviviente en la ficción) de la mítica La matanza de Texas.


Marilyn Burns (1950-2014)


En efecto, fue Tobe Hooper quien le dio su gran oportunidad al ofrecerle el papel de Sally Hardesty en aquel film que, en 1974, cambió para siempre el devenir del género suponiendo un nuevo hito que siguió a La noche de los muertos vivientes de George A. Romero. Ella fue la primera protagonista femenina verdaderamente memorable de la saga, mucho antes de que llegaran Renée Zellweger, Jessica Biel o Alexandra Daddario.


Su personaje vivía una auténtica pesadilla en La matanza de Texas


De hecho, la carrera de esta intérprete siempre estuvo muy unida a aquel antológico debut: tras participar en el célebre telefilm Helter Skelter sobre el clan de Charles Manson, y en el que encarnaba a Linda Kasabian, una de las acólitas del mesiánico psicópata, la actriz repitió con Tobe Hooper en la bastante estimable, aunque mucho menos relevante, Trampa mortal, a día de hoy una película de culto a reivindicar. Y años después, volvería a participar en la saga en La matanza de Texas: La nueva generación (dirigida por el guionista de la cinta original, Kim Henkel) y en la más reciente La matanza de Texas 3D, en ambas con roles muy breves a modo de cameos cómplices con el fan irredento.


Como una de las asesinas a las órdenes de Charles Manson en Helter Skelter


Completan su filmografía otros filmes de terror como Kiss Daddy Goodbye, Future-Kill (Asesinos del futuro) -cuyo cartel ilustró H. G. Giger-, The Butcher Boys (escrita también por el citado Henkel) y Sacrament. Como puede verse, nos ha dejado una scream queen en toda regla, de la que siempre recordaremos su risa alocada y rostro desencajado al final de aquella pesadilla que (re)definió el terror audiovisual a mediados de los años 70.


El memorable final de La matanza de Texas original


Marilyn Burns nació en 5 de julio de 1950 en Erie, Pennsylvania, y falleció en 5 de agosto de 2014 en Houston, Texas. Tenía por tanto 64 años. Descanse en paz.

sábado, 9 de agosto de 2014

Las recomendaciones del sábado



Cómic: 
BLACK PARADOX
Junji Ito
(ECC, 2014)

Cuatro personas que se conocen a través de una web de aspirantes a suicidas deciden iniciar un viaje juntos con el objetivo de poner fin a sus vidas; pero nada saldrá como habían planeado... El autor de historias tan inquietantes como Tomie o Uzumaki renueva su título de gran maestro del manga de terror actual con este escalofriante relato donde nada es lo que parece y donde las sorpresas aguardan casi a cada página. Una reflexión acerca del tema del doble con universos paralelos, almas en pena, humanoides y un mad doctor como quinto protagonista en discordia, que cuenta con dos historias más, "La Lamedora" y "El pabellón de lo paranormal", a modo de complemento. Muy recomendable.



Libro:
LA LOCURA DEL ARTE
Henry James
(Lumen, 2014)

A medio camino entre la crítica literaria y la autobiografía, el presente volumen coordinado por Andreu Jaume recoge una serie de prefacios y ensayos donde el autor de Otra vuelta de tuerca reflexiona acerca de la novela de su tiempo; una reflexión que surge a partir del trabajo de escritores a los que admiraba, como Shakespeare, Flaubert, Balzac o George Eliot; así como de su propia narrativa, puesto que escribió reveladores prólogos a títulos como Retrato de una dama, Las alas de la paloma o La copa dorada. Indispensable para los amantes de la literatura clásica que deseen conocer un poco mejor a un escritor imprescindible.


(De: El Periódico de Villena, 8-VIII-2014).

viernes, 8 de agosto de 2014

Lo mejor de lo mejor


Aprovechando la canícula estival, y como reflexión al hilo de la lista de los mejores documentales de la historia del cine que publicábamos ayer mismo, dedicamos la entrega semanal de nuestra columna a algunos listados con el mejor cine y la mejor música que verse y escucharse puedan -como hicimos en su día con aquel 1001 cómics que hay que leer antes de morir-, así como la nueva maravilla de Hervé Bourhis, en la línea de su El pequeño libro de los Beatles.

Podéis leer la columna de Abandonad toda esperanza de hoy aquí:



La vida de Pi cierra la lista de un millar más uno de películas que hay que ver sí o sí

jueves, 7 de agosto de 2014

Los mejores documentales de todos los tiempos


Tal cual: el Intituto Británico de Cine (BFI), responsable de la que sin duda es la lista más famosa de las mejores películas (de ficción en su gran mayoría, se entiende) de la historia, ha convocado a través de su emblemática publicación especializada Sight & Sound una votación para decidir cuáles son los 50 mejores documentales; una decisión de lo más lógico si se tiene en cuenta el auge que viene experimentando este género en los últimos años. El resultado, para vuestro disfrute, aquí:


El hombre de la cámara de Dziga Vertov: el mejor documental de la historia del cine


1. Chelovek s kino-apparatom / El hombre de la cámara (Dziga Vertov, 1929)
2. Shoah (Claude Lanzmann, 1985)
3. Sans soleil / Sin sol (Chris Marker, 1983)
4. Nuit et brouillard / Noche y niebla (Alain Resnais, 1955)
5. The Thin Blue Line (Errol Morris, 1988)
6. Chronique d'un été / Crónica de un verano (Jean Rouch & Edgar Morin, 1961)
7. Nanook of the North / Nanuk, el esquimal (Robert J. Flaherty, 1922)
8. Les glaneurs et la glaneuse / Los espigadores y la espigadora (Agnès Varda, 2000)
9. Dont Look Back (D. A. Pennebaker, 1967)
9. Grey Gardens (Albert & David Maysles & Ellen Hovde & Muffie Meyer, 1975)
11. Le chagrin et la pitié (Marcel Ophüls, 1969)
12. Grizzly Man (Werner Herzog, 2005)
12. Las Hurdes (Tierra sin pan) (Luis Buñuel, 1933)
12. Nostalgia de la luz (Patricio Guzmán, 2010)
15. Vérités et mensonges / F for Fake / Fraude (Orson Welles, 1973)
15. The Up Series (Paul Almond & Michael Apted, 1964-...)
17. Hoop Dreams (Steve James, 1994)
17. Tiexi qu / West of the Tracks (Bing Wang, 2003)
19. The Act of Killing (Joshua Oppenheimer & Christine Cynn & Anonymous, 2012)
19. La batalla de Chile (Patricio Guzmán, 1975-1979)
19. Khaneh siah ast (Forugh Farrokhzad, 1963)
19. Listen to Britain (Humphrey Jennings & Stewart McAllister, 1942)
23. Yuki Yukite shingun (Kazuo Hara, 1987)
24. Harlan County U.S.A. (Barbara Kopple, 1976)
24. Histoire(s) du Cinèma (Jean-Luc Godard, 1988-1998)
24. Salesman (Albert & David Maysles & Charlotte Zwerin, 1968)
27. Titicut Follies (Frederick Wiseman, 1967)
28. Capturing the Friedmans (Andrew Jarecki, 2003)
28. Gimme Shelter (Albert & David Maysles & Charlotte Zwerin, 1970)
30. Leviathan (Lucien Castaing-Taylor & Verena Paravel, 2012)
31. Lektionen in Finsternis (Werner Herzog, 1992)
31. El sol del membrillo (Víctor Erice, 1992)
33. Night Mail (Harry Watt & Basil Wright, 1936)
33. Primary (Robert Drew, 1960)
35. Crumb (Terry Zwigoff, 1994)
35. A Diary for Timothy (Humphrey Jennings, 1945)
37. Nema-ye Nazdik / Close-up (Abbas Kiarostami, 1990)
37. The Fog of War / Rumores de guerra (Errol Morris, 2003)
37. Los Angeles Plays Itself (Thom Andersen, 2003)
37. Man on Wire (James Marsh, 2008)
37. Moi un noir / Yo, un negro (Jean Rouch, 1958)
37. Portrait of Jason (Shirley Clarke, 1967)
37. À propos de Nice / A propósito de Niza (Jean Vigo, 1930)
37. Roger & Me / Roger y yo (Michael Moore, 1989)
37. Le sang des bêtes (Georges Franju, 1949)
37. The War Game / El juego de la guerra (Peter Watkins, 1965)
47. Culloden (Peter Watkins, 1964) [TV Movie]
47. Diaries Notes and Sketches (Walden) (Jonas Mekas, 1969)
47. D'Est (Chantal Akerman, 1993)
47. Handsworth Songs (John Akomfrah, 1987)
47. La hora de los hornos (Octavio Getino & Fernando Solanas, 1968)
47. Vremena goda (Artavazd Peleshian, 1975)
47. Triumph des Willens / El triunfo de la voluntad (Leni Riefenstahl, 1935)
47. Vals Im Bashir / Vals con Bashir (Ari Folman, 2008)
47. Welfare (Frederick Wiseman, 1975)
47. La sortie des usines Lumière (Louis & Auguste Lumière, 1895)


El sol del membrillo de Víctor Erice: junto con Las Hurdes de Luis Buñuel,
las únicas aportaciones españolas a la lista


Para más información acerca de la lista (que, curiosamente, cierra uno de los primeros filmes de la historia del séptimo arte) y de todos y cada uno de los títulos que la integran, véase esta entrada de la web del FBI. Téngase en cuenta que dicha lista se ha corregido para la presente entrada, sustituyendo algunos títulos anglosajones por los originales, incluyendo los títulos españoles (de existir) y corrigiendo varios años que eran inexactos.

miércoles, 6 de agosto de 2014

La Comicoteca: Superman. El Hombre de Acero (Vol. 7)





Superman: El Hombre de Acero Vol. 7 (Grandes autores de Superman: John Byrne)
Guion y dibujo: John Byrne et alii
Barcelona, ECC, abril de 2014
ISBN: 978-84-16070-45-9
192 pp. (color) - 19,50 €

Este Volumen 7 incluye:

- Superman n.ºs. 14-16;
- Adventures of Superman n.ºs. 437-439;
- Action Comics n.ºs. 597-598.

Al igual que otros volúmenes de esta colección de ECC, el presente tomo cuenta con un texto de acompañamiento: concretamente, la introducción "Superman y los Manhunters" (2 págs.) firmado por Javier Olivares Tolosa.





Texto promocional

¡Continúan las aventuras de Superman en una de las mejores etapas de toda su historia! El Hombre de Acero se embarca en este séptimo volumen de Grandes Autores de Superman: John Byrne en un viaje repleto de peligros que le enfrentará a los Manhunters y en el que contará con viejos conocidos como Hal Jordan o José Delgado. Pero también habrá tiempo para nuevas aventuras y para conocer a las versiones renovadas de villanos de toda la vida como Brainiac o el Bromista. Todo esto sin dejar de explorar las infinitas posibilidades que el moderno Superman de finales de los ochenta podía ofrecer al nuevo público, y que ahora están a tu alcance en esta colección de lujo.

El siempre magistral John Byrne y otros autores míticos como Jerry Ordway y Paul Kupperberg siguen ofreciéndonos una de las mejores etapas de Superman de todos los tiempos en este volumen que recopila nuevas entregas de las colecciones americanas Action Comics, Superman y Adventures of Superman.



La crítica ha dicho

"¿Quién no conoce el Superman de John Byrne? El tratamiento que le imprimió este autor a Superman aún sigue recordándose en la memoria colectiva de los amantes del noveno arte. La visión que tenemos de este personaje se la debemos a estos números aquí reunidos de la mano de ECC que, por primera vez, podemos disfrutar de todo ello recopilado en un lujoso tomo de lectura obligatoria.
[...] Al leerlos de nuevo nos sumergimos de lleno en un personaje muy humano, cercano y a la vez clásico, donde los secundarios también tienen un protagonismo casi igual de importante durante el desarrollo de la historia y todo gracias a la excelente labor como guionista de Byrne, el cual imprime una personalidad arrolladora a estos siete números.
Respecto al apartado gráfico, John Byrne realiza aquí uno de sus mejores trabajos, en el que alcanza cotas de maestría narrativa y gráfica fuera de lo común.
No puedo evitar el recordar de nuevo que se trata de la mejor (hasta el momento) edición que los lectores del Superman de John Byrne hemos tenido en las manos y es de agradecer a su editorial, ECC, el brindarnos la oportunidad de tener por fin una edición digna de este material.
La edición en tapa dura contiene, sin lugar a dudas, la mejor reproducción posible de estos números aparecidos por vez primera allá por el año 1986. El tomo se acompaña de varios artículos imprescindibles para situarnos en la epoca en la que se gestó esta serie, los cuales complementan un tomo que no me cansaré nunca de recomendar a todo el mundo.
Todo un acierto por parte de ECC que no puede faltar en tu colección."
- Francisco José Arcos Serrano, La Novena Página

"[...] después del evento [Crisis en tierras infinitas], apareció una miniserie que se propuso dejar claro cuál era el statu quo de uno de los personajes insignia de la compañía, Superman. Y el encargado de esta revisión, de esta modernización fue John Byrne, que venía de hacer maravillas en Marvel, compañía de la que salió un poco enfadado por problemas con su etapa en Hulk y Cuatro Fantásticos (aunque no mucho después, volvería a la editorial con la marcha de su archienemigo Jim Shooter).
Así pues, lo que hizo el autor canadiense en estos números, fue establecer cual [sic] era el nuevo canon del personaje, desde su origen a su relación con otros héroes y secundarios, pasando por los villanos, estética y actitud. Y, con ello, creó lo que, hasta hace poco, se llamaba el Superman post-Crisis [...], la base sobre la que desarrollar nuevas historias, sobre la que hablar de los orígenes del personaje y manejar su personalidad [...].
Pero, centrémonos en la obra de Byrne. El tomo incluye la miniserie original The Man of Steel (6 números) y el primer número de la nueva colección de Superman. En estos números tenemos la reconstrucción por parte del autor de muchos de los conceptos básicos del personaje, modernizándolos y dándolos un toque nuevo sin separarse radicalmente (en lo básico) del Superman pre-Crisis: origen (contado en el primer número por completo, desde la salida de Krypton al personaje adulto y ya con el icónico traje), relación con Lois Lane, Batman, Lex Luthor, su encuentro con Bizarro, la profundización en el origen y su enfrentamiento con Metalo.
Con todos los personajes se conseguía una sensación de familiaridad que al mismo tiempo rompía, en muchos aspectos, con lo establecido anteriormente. Para el lector de hoy en día, no me cabe duda alguna, este material parecerá en algunas cosas un poco lejano (las técnicas narrativas y ritmo, en algunos casos para peor, han cambiado bastante), pero al mismo tiempo muy cercano a la imagen que tienen de los personajes. En contraste con el nuevo material que nos llega de la nueva DC, la verdad es que estas páginas resultan superiores en muchas cosas [...]. El guión es directo, claro y sencillo en la superficie, pero con gran atención al detalle a la hora de la caracterización, y el dibujo es impecable, clásico, icónico, espectacular, detallista y moderno al mismo tiempo, con un Byrne en sus mejores tiempos. Quizá, este aspecto falla ligeramente en el primer número de Superman, donde tenemos a Terry Austin entintando y su trabajo se integra mucho peor con el de Byrne de lo que lo hace el de Dick Giordano."
- Dani, Gen Comics

"En el año 1986, Byrne ideó una miniserie de seis números titulada The Man of Steel donde redefiniría todo el origen del personaje -desde entonces se convirtió en la versión oficial hasta la fiebre revisionista de los últimos años que, dicho sea de paso, no ha conseguido superar a la de Byrne, hecha con mucho oficio y cariño-. Tras la finalización de la misma, Byrne continúo narrando las aventuras de Kal-El en una nueva serie regular titulada Superman, a cargo del guión y del dibujo, además de números en Action Comics, apariciones especiales u otro tipo de proyectos [...].
Pero centrándonos en The Man of Steel, Byrne tenía un enorme trabajo por delante y para ello contó con la ayuda de Dick Giordano en las tintas y Tom Ziuko en el color. En el primer episodio se sientan las bases del origen superheroico del protagonista, sobre lo que volvería en el sexto número a modo de 'cierre del círculo'. El Superman de Byrne es un ser poderoso, pero no tanto como sus predecesores -o el de Busiek y Pacheco, por citar un ejemplo reciente-. Posee los poderes de sobra conocidos, es fuerte, rápido y muy listo, pero tiene un punto de fragilidad que se irá mostrando sobre todo en su continuación natural, la serie Superman [...].
Lo más importante del trabajo de Byrne es que supo hacer suyo un personaje con muchos años de aventuras a su espalda. Con un dibujo de gran calidad, dinámico y repleto de detalle y una historia muy pensada, le dio un toque realista al personaje y lo adaptó para las legiones de aficionados que vendrían después: Clark Kent descubre sus poderes y su motivación cuando ya es un joven crecido y no se viste de Superman hasta que es un adulto y ha conocido el mundo. De esta forma se anulaban todas las apariciones de Superboy y las visitas de la Legión de Superhéoes al pasado del protagonista, algo que quedaría por explicar en otra ocasión. También se rebajaron sus niveles de poder y se concluyó que era el único superviviente de su raza, de modo que no existían ni Supergirl ni Kripto. Tampoco conocía a otros superhéroes, a los que fue encontrándose poco a poco -no formó parte, por tanto, de la Liga de la Justicia-. Jonathan Kent sigue vivito y coleando con esa pinta de viejo granjero retirado y Martha es una venerable ancianita que pregunta a su hijo si ha comido bien.
Un trabajo para recordar y cuya única pega es achacable a la editorial y no al propio Byrne: con el paso del tiempo todo lo que se contó aquí ha quedado en desuso y la influencia tanto de las películas como de la serie para televisión Smallville no han sido todo lo buenas que deberían. Por eso es una alegría revisar estos viejos números, de una época pasada que en este caso, sin género de duda, fue mejor."
- Soy Leyenda




Comentario acerca de la serie

Cuando se tiene entre manos, como era el caso de Superman en 1986, a un personaje con una tradición tan larga a sus espaldas, es inevitable someterlo a una actualización y puesta a punto de cara a nuevas generaciones de lectores. Y en el caso que nos ocupa, tras las populares Crisis en tierras infinitas, le tocó en suerte a John Byrne, sin lugar a dudas una de las grandes estrellas de aquella década dentro de los márgenes del cómic de superhéroes.

Como se ha repetido hasta la saciedad, el trabajo de John Byrne con el Hombre de Acero representa, todavía hoy, una de las más altas cotas que ha alcanzado el personaje; no en vano su representación gráfica ha alcanzado un alto valor icónico, y para varias generaciones sucesivas de lectores Superman es el Superman de Byrne; lo cual es prueba suficiente de la valía de su aportación.

Dicha propuesta arrancó con The Man of Steel, una miniserie de seis números que se proponía redefinir el origen del personaje: así, y aunque seguía siendo el último hijo del planeta Krypton, la identidad de Clark Kent se ponía en primer plano frente a la de Superman (que a su vez pasaba a ser el disfraz), y se nos mostraba al personaje como alguien más humano (si se nos permite el término) en la medida en que resultaba bastante menos poderoso y por tanto un tanto menos invulnerable. De esta forma, los peligros a los que Clark Kent / Superman tendría que enfrentarse en sus nuevas aventuras serían más graves y por tanto la identificación con el lector sería también mucho mayor.

Resulta curioso que esta pequeña obra maestra del género se publicase en 1986, el mismo año de Watchmen y El regreso del Caballero Oscuro, que por aquel entonces redefinieron el género superheroico y lo elevaron a cotas más adultas. Curioso porque, aunque la propuesta de Byrne iba dirigida en sentido diametralmente opuesto a los títulos escritos por Alan Moore y Frank Miller, apostando por la consolidación de los estilemas clásicos del género (apología de los valores morales, cierto sentido de la épica, etcétera), sigue leyéndose hoy tan bien como las obras citadas, y su prestigio crítico no hace sino crecer con el paso de los años. Y seguirá creciendo: tiempo al tiempo.




Comentario acerca de este volumen

Los dos primeros capítulos del presente volumen se corresponden respectivamente con las semanas sexta y séptima de la gran saga de DC Comics del momento: Millennium. Como recordarán los lectores más veteranos (o los que leyeron el volumen previo de esta misma colección), aquel gran relato contaba cómo los Manhunters, que no eran sino el primer intento de los Guardianes del Universo por establecer un cuerpo de vigilancia intergaláctico previo a los Green Lanterns, se revelaban contra sus creadores y ponían en funcionamiento un plan urdido a lo largo de miles de años que implicaba activar a algunos agentes infiltrados durmientes hasta el momento. Uno de estos agentes era la mismísima Lana Lang, amiga de Clark Kent durante su vida en Smallville, y que había colaborado con los Manhunters espiando al futuro Superman sin ser plenamente consciente de ello.

Así, en estos dos episodios, veremos a Superman implicado en esta gran saga, y contando con dos colaboradores de excepción: Hal Jordan, el Green Lantern humano por excelencia, y José Delgado, nuevo interés romántico de Lois Lane e identidad civil que se esconde tras la figura del nuevo luchador contra el crimen de Metrópolis: Gangsbuster. En el segundo de estos capítulos, narrado en dos líneas paralelas, el lector será testigo del amargo destino final de este nuevo héroe.

A continuación, la historia "Visitante" -con un pletórico John Byrne como autor completo- sirve de epílogo a la saga Millennium, y el protagonismo compartido entre las dos mujeres más importantes de la vida del último hijo de Krypton, Lois Lane y Lana Lang, junto a sus padres adoptivos Jonathan y Martha Kent y el propio Superman, servirá para redefinir un tanto las relaciones emocionales existentes entre ellos, particularmente las que repercuten a ese triángulo amoroso (que no es tal, lógicamente, aunque uno de sus vértices así lo considere) formado por la reportera más intrépida del Daily Planet y por las dos identidades del protagonista.

A continuación, John Byrne y compañía nos ofrecen la puesta al día de villanos clásicos del Hombre de Acero, como el Bromista o el mismísimo Brainiac, así como enemigos de nuevo cuño, caso del inquietante Gancho, cuya aparición en Metrópolis supondrá un caso particularmente importante para la capitana de Policía Maggie Sawyer. Sí queremos destacar, como ejemplo de los nuevos tiempos que corrían para el género allá por finales de los 80, el episodio publicado como número 598 de Action Comics, y que situaba a Superman y a la organización gubernamental Jaque Mate en un relato de política internacional con un final tan brusco como, a la postre, lógico.


lunes, 4 de agosto de 2014

Los lunes... Batman: El fuego de la victoria




Batman siempre ha sido uno de los superhéroes más populares de todos los tiempos, quizá el que más con la salvedad de su compañero de fatigas en el Universo DC: Superman, el Hombre de Acero. Pero qué duda cabe que en los últimos años su popularidad se ha visto acrecentada todavía más gracias al cine (desde las películas de Tim Burton y Joel Schumacher hasta la más reciente trilogía, merecidamente aplaudida, de Christopher Nolan) y, por qué no decirlo, a algunos autores que han dado lo mejor de sí dentro del medio que vio nacer al personaje a finales de la década de los 30: el cómic. Esto explica el gran número de títulos protagonizados por el personaje que llegan cada mes a las librerías especializadas, en estos tiempos y en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Por eso vamos a dedicarle una sección semanal en exclusiva que durará mientras haya nuevos títulos que comentar; y por lo que se ve, parece que va para rato... para alegría de la legión de seguidores del Hombre Murciélago.




Como señala con acierto Enrique Ríos en su texto a modo de prólogo del presente volumen, a veces se agradece encontrarnos, dentro de un universo de ficción tan complejo e intrincado como el que nos ofrecen las grandes compañías de cómics de superhéroes, con una historia no demasiado extensa y de carácter autoconclusivo que nos ofrezca la posibilidad de disfrutar, simplemente, de un agradable rato de lectura. Esto es lo que hallará el lector, por partida doble, en Batman: El fuego de la victoria, editado a comienzos de este verano por la editorial española dentro de su colección de tomos independientes en rústica Batman: El Caballero Oscuro.




Como tantas otras entregas de esta misma línea -podemos recordar títulos como Irresistible o Testamento-, el presente tomo recoge material publicado originalmente en la colección de historias autoconclusivas Legends of the Dark Knight. Concretamente, aquí encontraremos los números 197 a 199 y 212 de aquella colección, que desde 1989 ofrecía de forma sucesiva relatos independientes unos de otros a cargo de equipos creativos también distintos en cada ocasión. No obstante, sí podemos destacar un aspecto en común a las dos historias recopiladas aquí: ambas se hacen eco del peso icónico que el Caballero Oscuro supone para los ciudadanos de Gotham y la admiración que despierta en muchos de ellos.




La primera y más extensa de las dos historias aquí recogidas es "Cubierto de gloria", un relato en tres capítulos donde Batman deberá enfrentarse a un nuevo enemigo, ajeno a la ilustre galería de villanos con los que está acostumbrado a luchar, y que parece querer llamar su atención asesinando a todos aquellos que luzcan de una forma u otra su popular emblema del murciélago como signo de admiración. En esta ocasión, el hoy algo olvidado pero por aquel entonces merecidamente elogiado guionista Will Pfeifer (H.E.R.O.) apuesta por ofrecer una historia en la que Bruce Wayne / Batman debe ejercer de verdadero detective para descubrir la identidad del francotirador que tiene en jaque a las fuerzas policiales de Gotham City.




Junto a Pfeifer y en una perfecta conjunción artística, cabe destacar el buen hacer en el apartado gráfico de Chris Weston, al que los aficionados con buena memoria identificarán enseguida como el compañero del polifacético Grant Morrison en El Asco para la línea Vertigo. Como suele ser habitual en él, el dibujante británico ofrece aquí un trabajo detallista y minucioso, un poco en la línea del estilo arquetípico de los álbumes de BD europeos, y alejado por tanto de ínfulas experimentales al igual que de trazos caricaturescos o de figuras exhibicionistas de anatomía imposible.


 


Frente al dramatismo de la historia anterior, con "A las chicas les chifla Batman" (publicada como número 212 de la serie original, con llamativa cubierta de Cliff Chiang) el guionista Adam Beechen (Killapalooza) y el dibujante Steve Scott nos ofrecen una historia menos solemne y mucho más distendida, en la que el Hombre Murciélago ejerce de personaje secundario y cede el protagonismo del relato a Fernando Guerrero, un adolescente enamorado de una compañera del instituto que utilizará la leyenda en la que el héroe enmascarado se ha convertido para los gothamitas como un as en la manga para conquistar a la chica de sus sueños.




Pese a esta temática de corte romántico, la historieta creada por Beechen y Scott no carece de una escena de acción como mandan los cánones del género, y su lectura deja un agradable sabor de boca en aquel lector que tampoco le pida mucho más al cómic que tiene entre manos. Un juicio de valor este que resulta aplicable al presente volumen en toda su extensión. Muy recomendable, pues, para los fanáticos del personaje de Bob Kane.


Título: Batman: El fuego de la victoria
Autores: Will Pfeifer & Adam Beechen (guion) / Chris Weston & Steve Scott (dibujo)
Editorial: ECC
Fecha de edición: junio de 2014
96 pp. (color) - 8,95 €

domingo, 3 de agosto de 2014

RIP: Dick Smith (1922-2014)


Los obituarios de personalidades del séptimo arte que recogemos en este vuestro blog, y al igual que hacen otros medios, suelen ser los de actores y, en menor medida, directores; rara vez nos hacemos eco del deceso de algún profesional de otros cometidos como el guion, la producción, la música o la fotografía. Pero a veces, el genio del artista desaparecido es tal que debemos hacer una de esas contadas excepciones: ese es sin duda el caso de Dick Smith, genio de los efectos especiales de maquillaje que nos dejó el pasado jueves.


Dick Smith (1922-2014)


Aunque, lógicamente, muchos recordemos más fácilmente sus trabajos relacionados con el género fantástico, más proclive al lucimiento de su arte, el llamado "El Padrino del maquillaje" también dejó su impronta en filmes dramáticos de cuyo maquillaje se encargó. De hecho, sus primeros trabajos, muchos no acreditados, a lo largo de los años 40 fueron en filmes alejados del género como Yo creo en ti de Henry Hathaway, Telón de acero de William A. Wellman u Odio entre hermanos de Joseph L. Mankiewicz.


Una muestra de su talento: el envejecimiento de Marlon Brando en El Padrino


Durante la década siguiente se dedicó sobre todo a la televisión, pero Hollywood no tardó en volver a reclamar su talento, y en los años 60 participó en filmes como Réquiem por un campeón, El cardenal, El irresistible Henry Orient o Ella y sus maridos. Su filmografía de esta década se cerró nada menos que con Cowboy de medianoche, oscarizada como mejor película del año; una hazaña esta que repetiría posteriormente con las dos primeras entregas de El Padrino, El cazador y Amadeus, además de trabajar en títulos tan prestigiosos y taquilleros como Pequeño gran hombre, Taxi Driver o Marathon Man.


Maquillando a la joven Linda Blair en el rodaje de El exorcista


En cuanto al cine de terror, su creación más popular es sin duda la del maquillaje de la niña poseída Regan (Linda Blair) en El exorcista, labor que repitió en su secuela El hereje. También se encargó de este cometido, a las órdenes de cineastas como Ken Russell, David Cronenberg, Tony Scott, John Carpenter o Robert Zemeckis, en otros filmes del género fantástico como La centinela, Viaje alucinante al fondo de la mente, Scanners, Historia macabra, El ansia, Starman, Poltergeist III, El gato infernal, La muerte os sienta tan bien o el remake de House on Haunted Hill, título que en 1999 supuso su retirada profesional de un arte que tantas veces había dignificado con su labor... tal y como se le reconoció cuando hace tres años, y de la mano de su protegido Rick Baker, se le entregó un Oscar honorífico en reconocimiento a toda su carrera.


Junto a su discípulo Rick Baker en una de sus últimas apariciones públicas


Richard Emerson Smith, llamado Dick Smith, nació en 26 de junio de 1922 en Larchmont, New York, y falleció en 31 de julio de 2014 en Los Angeles, California. Tenía por tanto 92 años. Descanse en paz.

sábado, 2 de agosto de 2014

Las recomendaciones del sábado



Cómic: 
# 1
Jorge González
(Dibbuks, 2014)

Después de colaborar con Horacio Altuna en Hate Jazz y ganar el I Premio de Novela Gráfica Fnac-Sins Entido con Fueye, el argentino afincado en España Jorge González nos ofrece su proyecto más experimental: más allá de ser un cuaderno de bocetos inéditos, el presente libro puede leerse como una obra que auna cómic, pintura y fotografía y en la que reflexiona acerca de temas como la paternidad, la identidad sexual, el exilio, la política o el fútbol. Aunque no apto para todos los paladares, entusiasmará a los que busquen propuestas que se salgan de la corriente dominante y se atrevan a transitar por los territorios más fronterizos de las artes plásticas.



Libro:
ALICIA EN EL PAÍS DE LAS ADIVINANZAS
Raymond Smullyan
(Cátedra, 2014)

Todo comenzó en la fiesta de cumpleaños de Alicia, cuando los niños pidieron jugar a los acertijos... El matemático, filósofo, mago y humorista Raymond Smullyan recrea los clásicos inmortales de Lewis Carroll protagonizados por la pequeña Alicia en clave de antología de problemas de lógica matemática y filosófica. Un libro para deleitarse jugando a pensar y plantearse, como señala el especialista Martin Gardner en su introducción, "el misterio del ser, la dificultad de distinguir lo verdadero de lo falso, o lo real de lo irreal"; así como una lectura idónea para los que se han cansado de los sudokus y buscan un pasatiempo veraniego más sofisticado.


(De: El Periódico de Villena, 1-VIII-2014).

viernes, 1 de agosto de 2014

¿Magneto tenía razón?


Tres películas en cartel comparten, además de su pertenencia al género fantástico y/o de ciencia ficción, una reflexión acerca de la evolución del ser humano. Son X-Men: Días del futuro pasado, o la confluencia de la trilogía X-Men y la precuela X-Men: Primera generación; Transcendence, el debut del director de fotografía habitual de Christopher Nolan en películas como Origen o las tres de El Caballero Oscuro; y El amanecer del Planeta de los Simios, secuela de aquella estupenda El origen del Planeta de los Simios que vimos hace unos años.

De los tres filmes, sus realizadores y otros profesionales del ramo (tan diferentes como Stanley Kubrick o el director de Transformers Michael Bay) hablamos en la columna de prensa de hoy:



Andy Serkis repite como César y comparte protagonismo con Jason Clarke y Gary Oldman

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