miércoles, 23 de septiembre de 2009

La Semana de Warren Ellis: Doktor Sleepless





"El nuevo Transmetropolitan". Así de claro es Warren Ellis a la hora de definir una de sus múltiples creaciones para Avatar Press, Doktor Sleepless, cuyo primer volumen ya está disponible en edición española, como Black Summer o Black Gas, por parte de Glénat en su colección Pop Corn. Y en cuanto a su temática y pretensiones, quizá no le falte buena parte de razón...



El volumen, de título genérico "Engines of Desire" ("Máquinas de deseo"), incluye los ocho primeros comic books de la serie, además de un material extra considerable: cinco páginas de textos complementarios, una galería de portadas, e ilustraciones a toda página firmadas por Felipe Massafera. Como ocurre, por ejemplo, con el Criminal editado por Panini, aquí el material complementario goza de una gran relevancia; más aún que en la obra de Ed Brubaker y Sean Phillips, pues Ellis ha concebido Doktor Sleepless como un work in progress en cuya página web oficial los lectores pueden ampliar información, por pasiva y por -ojo- activa, acerca del universo de ficción del tebeo.



Este universo está ubicado en la localidad norteamericana de Heavenside. Estamos en un futuro impreciso y muy posiblemente cercano, donde un gobierno impersonal, prácticamente invisible, ejerce su control sin necesidad de manifestar de facto una opresión sobre la ciudadanía: esta, sumisa, se deja catalogar y controlar sin presentar problema alguno (de nuevo el Big Brother Watches You). Todos están conectados entre sí con tecnología punta a través de unas lentillas que permiten saber si los amigos de uno están conectados o incluso si han muerto (si el nombre de uno de ellos aparece como desconectado no hay mucho más que hacer). Por otro lado, algunos de los habitantes forman parte de la subcultura de los Grinders, un movimiento cuyos seguidores practican modificaciones extremas en sus propios organismos. Menos numerosas, pero igualmente llamativas, son las Shrieky Girls, chicas interconectadas en red de cuyas gargantas surge el pitido de un módem y que son capaces de sentir lo mismo al mismo tiempo.



Buena parte de esta tecnología, y buena parte también de la ideología que dio inicio al movimiento Grinder, se debe a la figura de John Reinhardt, que lleva tres años encarcelado de forma anónima -es conocido como "el hombre de la habitación 23"- por orden del comisario Preston Stoker. Pero mientras dicho individuo sigue entre rejas, otra persona que afirma ser también John Reinhardt -y podría ser, como explica Ellis, que los dos estén diciendo la verdad-, regresa a Heavenside convertido en el Doktor Sleepless, un caricaturesco mad doctor con vocación de personaje de cómic, con la intención de desatar el Apocalipsis.



Como puede intuirse, y como suele pasar con muchas creaciones de Warren Ellis, Doktor Sleepless es una historia muy difícil, casi imposible, de contar con cierta fidelidad... más allá de sugerir algunos aspectos destacables: mencionar a personajes secundarios como Sing, la ex novia de John, que regenta una librería alternativa, la misteriosa y letal Nadia -ayudante del protagonista- o Max Cale -antiguo compañero del propio John en el blog comunitario Imminent.sea- no será de gran ayuda al futuro lector, y reflejar que en sus páginas conviven las canciones de Bob Dylan con el No Logo de Naomi Klein, el asesinato de JFK con la ayahuasca de Ginsberg y Burroughs, solo servirá para dejar intuir muy superficialmente las posibilidades de la obra. Para entender Doktor Sleepless hay que leerla de primera mano, y prestar atención a las notas a pie de página del traductor, Alejo Valdearena, que aquí realiza un trabajo encomiable; estaría bien que otras editoriales de cómic tomaran nota de esto y empezaran a realizar ediciones críticas -o así- de sus tebeos.



Y esto es así porque Ellis, más allá de urdir argumentos de acción física que no reniegan de cierto sentido del espectáculo, suele ser un autor de ideas, y Doktor Sleepless no es una excepción. Y qué ideas: para empezar, el guionista postula que el futuro ya está aquí, que no hay que esperar a que nos suministren coches cohete y pistolas láser, pues lo que tenía que llegar ya ha llegado y no hay más. Además: ¿y si no vale la pena vivir? ¿Y si la Tierra no es más que una despensa repleta de comida para criaturas innombrables de la Décima Dimensión?



En Doktor Sleepless Ellis consigue aunar con acierto ciencia ficción anticipatoria y los terrores abisales de H. P. Lovecraft, logrando también que el lector se replantee muchas cosas, se formule preguntas acerca del mundo en el que le ha tocado vivir, y a partir de sus respuestas, o la ausencia de estas, vea su realidad de un modo diferente.



Hasta el momento no hemos hecho referencia a la mitad del tándem creativo de Doktor Sleepless: el dibujante español Iván Rodríguez (parece ser que Ellis le está cogiendo el gusto a esto de colaborar con ilustradores patrios, como es también el caso de Juan José Ryp o Raúlo Cáceres). Esta ausencia es una buena prueba de que estamos ante un claro ejemplo de cómic en el que el guionista es la estrella: el estatus que ha alcanzado Warren Ellis en los últimos años solo es comparable al de algunos coetáneos suyos como Neil Gaiman o Grant Morrison, sobre todo habida cuenta del amplio margen de libertad que le han dado en Avatar Press, donde medio catálogo -como poco- de novedades parece ser obra suya. ¿Y qué pasa con Rodríguez? Pues que realiza un trabajo digno, incluso podríamos decir que muy eficiente, pero impersonal y sin matices; no desentonaría en las páginas de Spider-Man, o de Batman, o de un cómic independiente de género negro, o si me apuran en un slice of life, aunque es innegable su capacidad para retratar los avances tecnológicos formulados por Ellis.



Pese a todas las excelencias expuestas hasta ahora, no creo que Doktor Sleepless esté a la altura de las obras mayores de Ellis -no hace falta mencionarlas: llevamos días comentándolas, y además casi todo el mundo se puede imaginar cuáles son-, pero sí que es cierto que de lo que conocemos del Ellis para Avatar es la obra más prometedora -más aún si tenemos en cuenta que solo hemos podido leer en español la mitad de la serie-, así como la más ambiciosa y representativa de lo que significa la figura de Warren Ellis en la ficción de nuevo siglo. Ahora estaría bien que Glénat siguiera trayéndonos títulos de Avatar escritos por el autor de Planetary -vaya, la he mencionado otra vez-, como No Hero, Gravel, Anna Mercury o la inminente Supergod. Yo no pienso perderme ninguno. Y quiero más Doktor Sleepless con cierta urgencia.


Título: Doktor Sleepless (Vol. 1: Engines of Desire)
Autores: Warren Ellis (guión) / Iván Rodríguez (dibujo)
Editorial: Glénat
Fecha de edición: septiembre de 2009
216 pp. (color) - 15 €

2 comentarios:

  1. Anónimo1:49 p. m.

    Hola!

    Me está gustando mucho ésta semana Ellis.

    Aún no he podido ir raudo y veloz a por Black Summer,..pero ya de paso,..sin adelantarme a los post,..qué opinión te merece??

    Saludos!

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  2. Me defraudó un poco, la verdad. Las razones, mañana mismo aquí. No tendrá que esperar demasiado. ;-).

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