miércoles, 12 de agosto de 2009

Haciendo las Américas



La semana pasada el muy recomendable blog Tangencias recuperaba bajo el epígrafe de "La aventura americana" algunos de los trabajos que para el mercado estadounidense habían realizado algunos de nuestros mejores dibujantes. Fue el caso de Esteban Maroto y su "Buried Pleasure" para Creepy #49, José M.ª Beà y "The Creature of Loch Ness!" para Creepy #50 y José Ortiz y "Desecration" para Creepy #66... Todo ello material excelente de por sí pero que además demuestra que el fenómeno de exportación de talentos nacionales al mercado internacional no es cosa solo del presente y de nombres como Carlos Pacheco, Salvador Larroca, Juanjo Guarnido, Pasqual Ferry, Jesús Saiz, Roberto de la Torre, Víctor Santos o David Lafuente... por citar solo a algunos.



Para el interesado en este fenómeno en general y en la carrera del gran Esteban Maroto en particular, es motivo de celebración la merecida recuperación en un único volumen en tapa dura de Conan el mercenario, la adaptación de la novela homónima de Andrew J. Offutt escrita por Roy Thomas y dibujada por Maroto. El volumen, recientemente publicado por Planeta de Agostini Comics, recoge las dos entregas que vieron la luz por vez primera en los números 217 y 218 de Savage Sword of Conan.




Maroto no se prodigó tanto como nos hubiera gustado en el universo del bárbaro cimmerio creado por Robert E. Howard: qué duda cabe de que la era hyboria habría lucido como muy pocas veces en manos de este ilustrador nacido en Madrid pero que desarrolló su carrera profesional en Barcelona de la mano de la factoría Toutain (no se pierdan sus álbumes En el nombre del Diablo y Mujeres fantásticas). Ya sería después cuando su trabajo triunfaría en Estados Unidos en publicaciones de temática terrorífica de la editorial Warren, como Vampirella, Eerie o la citada Creepy.


Así lo demuestra Conan el mercenario, un relato de espada y brujería con todas las de la ley cuya acción arranca mostrándonos el pacto entre el decrépito barón Sabaninus y un hechicero oriental mediante el cual el primero recuperará la apariencia que tenía en su juventud. Acto seguido, y haciéndose pasar por su sobrino Sergianus, urdirá un plan para hacerse con el trono de Khaurán... pero no contará con la intervención de un fornido ladrón de pelo oscuro que responde al nombre de Conan.



Leer de seguido las dos entregas de la adaptación -"Por el alma de un cimmerio" y "Conan el mago"- supone un placer como muy pocas veces depara el cómic de hoy: el interés del relato, en manos de un Roy Thomas que demuestra que la historieta no tiene secretos para él, va in crescendo desde el principio hasta alcanzar la conclusión: recordemos que Thomas fue el encargado de escribir las historias de los tebeos de Conan durante los años 70 para regresar en los 90 después de haber triunfado también en DC, y que participó como asesor artístico en la célebre adaptación Conan el bárbaro dirigida por John Millius y que convirtió a Arnold Schwarzenegger en una estrella.



Por su parte, el trabajo de Maroto -que, dicho sea de paso, fue el creador del célebre bikini de hierro de Red Sonja, la guerrera creada por Howard y de la que se prepara nueva película- es de un atractivo espectacular: particularmente dotado para las escenas de acción, así como -al igual que le ocurre a Martín Saurí- para el retrato de mujeres de un gran atractivo físico, el ilustrador construye un universo fastuoso y sangriento donde conviven la sofisticación de los salones de palacio y la brutalidad de los hurtos en callejones oscuros, la fisicidad de los hombres y mujeres que cohabitan en la noche con la magia y la hechicería en manos de unos pocos privilegiados. El resultado es un álbum de obligada lectura, no solo para los fanáticos de Howard y Conan, sino para todo amante del noveno arte.



Planeta también ha publicado durante el pasado mes Superman: Regreso a Krypton, un volumen de más de doscientas páginas a un pecio bastante asequible y que recoge la saga original Return to Krypton y su secuela, que llevaron al matrimonio formado por Clark Kent y Lois Lane al planeta natal del primero... o al menos a una versión del mismo situada en la Zona Fantasma.



El volumen en cuestión está escrito por Joe Casey, Geoff Johns, Joe Kelly, Jeph Loeb y Mark Schultz, y permite disfrutar con el arte de Ed McGuiness, Duncan Rouleau, Doug Mahnke, Karl Kerschl y los españoles Kano y Pasqual Ferry. Todos ellos urden un relato a medio camino entre la ciencia ficción y el género superheroico que arranca con la aparición de un enigmático Jor-El que asegura a su hijo Kal-El que Krypton sigue existiendo...



Si Conan el mercenario se beneficia de la perfecta unión conseguida por Thomas y Maroto, ocurre todo lo contrario con este Regreso a Krypton cuyo resultado final se ve ligeramente perjudicado por esta autoría colectiva... sobre todo en lo relativo al guión: el relato resulta a veces algo confuso, y no por los saltos temporales y espaciales, que los filmes de la saga Regreso al futuro -una referencia explícita en el cómic- nos dejaron curados de espanto. Todo ello no es óbice para que podamos disfrutar del arte de los dibujantes mencionados, entre los cuales los dos españoles no desmerecen en absoluto y justifican su éxito en una maquinaria perfectamente engrasada como es DC (y Marvel) Comics.



El mencionado guionista Joe Kelly repite, pero ya como escritor completo, en el espléndido Soy una matagigantes, que permitió al español J. M. Ken Niimura dar el salto al gran charco con un rotundo éxito. Publicada originalmente por Image y en España por Norma Editorial, estamos ante un caso parejo a Conan el mercenario en lo relativo a la cohesión entre guionista y dibujante: muy pocas veces se consigue en un trabajo plural que el resultado final parezca obra de una sola persona.



Y eso ocurre con Soy una matagigantes, el relato de las peripecias de una joven llamada Barbara Thorson, que vive uno de los momentos más difíciles de su por entonces todavía corta vida: a los problemas habituales de la adolescencia -la preocupación por los resultados académicos, la inadaptación respecto de sus compañeros... en definitiva, la búsqueda de su particular lugar en el mundo- se les une un drama familiar cuyo alcance se descubre ya avanzada la trama, y que nos cuidaremos mucho de desvelar aquí.



El mayor logro de Casey y Niimura corresponde a la creación de la protagonista, un personaje verdaderamente memorable: cuando concluya la lectura del volumen, la fantasiosa Barbara -que se enfrenta a los peligros blandiendo un martillo mítico que ríete del Mjolnir de Thor- se ha transformado ante el lector en una persona de carne y hueso cuyo devenir le preocupa realmente, y junto a la que el primero ha gozado y sufrido conforme la vida va avanzando.



En definitiva: Soy una matagigantes es una gozada de principio a fin gracias al talento de Kelly para contar una historia que manifiesta sentimiento e implicaciones personales, y al trazo fresco y vital de un Niimura que aquí se desenvuelve mejor que nunca (que ya es decir). Finalmente, señalar que la edición española, magnífica, cuenta con treinta y cuatro páginas de material extra, que incluye una galería de ilustraciones, una conversación entre los autores... y un divertido cómic creado por Niimura que retrata, en clave de humor, la relación entre ambos durante el proceso de creación de una obra que merece toda la atención que se le pueda dar.



Título: Conan el mercenario
Autores: Roy Thomas (guión, según la novela de Andrew J. Offutt) / Esteban Maroto (dibujo)
Editorial: Planeta de Agostini Comics
Fecha de edición: julio de 2009
92 páginas (b/n) - 9,95 €


Título: Superman: Regreso a Krypton
Autores: Varios autores (guión y dibujo)
Editorial: Planeta de Agostini Comics
Fecha de edición: julio de 2009
208 páginas (color) - 13,95 €


Título: Soy una matagigantes
Autores: Joe Kelly (guión) / J. M. Ken Niimura (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: junio de 2009
224 páginas (b/n) - 15 €



(+) Las webs de los dibujantes:
- J. M. Ken Niimura
- Kano
- Pasqual Ferry

(++) Previously on Abandonad toda esperanza... Superman:
- Es un pájaro...
- Superman: Identidad secreta
- Superman: Kryptonita
- Superman: Legado



[Imágenes: 1.ª- Superman según Kano; 15.ª- Sketch realizado por J. M. Ken Niimura durante Unicómic 2009.]

1 comentario:

  1. Sobre Maroto no puedo estar más de acuerdo (el volumen de Conan también lo comenté en el Show, y antes ya lo había hecho con el viejo tomo de Toutain "En el nombre del diablo"... "Mujeres fantásticas" me gustó incluso más, pero quedará para más adelante). De lo de Supes, pues como que paso, pero el de Kelly y Niimura me llama la atención, y esperaba alguna reseña en condiciones... Habrá que echarle un vistazo, pues.

    ResponderEliminar