domingo, 2 de mayo de 2010

Casualidades Marvel

Un comando de Operaciones Especiales realiza una incursión en el palacio de un dictador situado junto al río Tigris, en busca de información clasificada. En el baño principal de la mansión -"del tamaño de Etiopía, por cierto"-, donde los grifos eran delfines de oro, encontraron una caja fuerte anclada al suelo, con las iniciales del dictador. Sospechaban que en su interior encontrarían lo que buscaban... o dinero, joyas y/o droga de alta pureza para consumo propio. Pero lo que hallaron en su interior no eran sino cómics de Marvel: Iron Man, The Avengers, Sub-Mariner... El dictador era un fanático de los cómics de superhéroes de la Silver Age, y según quien cuenta la anécdota los tenía allí para satisfacer sus prácticas onanistas.



Esta anécdota, por supuesto ficticia, pertenece a la película Una escapada perfecta, producción del año pasado dirigida por David Twohy. El film en cuestión es un thriller tan entretenido como inofensivo, tan divertido como manipulador, cuyo argumento pretende sorprender -sin conseguirlo, al menos del todo- con una vuelta de tuerca final que pone en entredicho todo lo que se nos ha contado hasta el momento.



Con todo, se le agradece y mucho a Twohy -también realizador de Pitch Black, su secuela y un film tan reivindicable como Below, escrito y producido por Darren Aronofsky- el sentido del ritmo que sabe imprimir al relato, y sobre todo el humor que salpica los diálogos del film -como el ejemplo anterior-, elementos ambos que hacen más llevadera la película.



En definitiva, se trata de un título del que opinamos lo mismo que Variety: "Diálogos frescos y divertidos (...) sexy, sangrienta e inverosímil". Es lo que hay, no hay más... pero tampoco menos. Estos diálogos frescos y divertidos aparecen en boca de dos parejas, la de Milla Jovovich (Resident Evil) y Steve Zahn (The Wonders), y otra formada por Timothy Olyphant (La jungla 4.0) y Kiele Sanchez (Perdidos). Ambas, de vacaciones en Hawai, cruzarán sus caminos pese a ser individuos bien distintos entre sí: los primeros parecen el típico matrimonio burgués de clase media-alta que disfruta de su convencional luna de miel; en cambio, los otros son aventureros en busca de emociones fuertes. De ahí que el personaje de Olyphant, veterano de la guerra de Irak, le relate al de Zahn, escritor primerizo en Hollywood, mil y una anécdotas increíbles con el fin de incluirlas en algún guión.



Entre las casualidades a las que hace referencia el título de esta entrada, la primera es que me decidí a ver este film con referencias a Marvel, precisamente, el pasado viernes, cuando la esperada Iron Man 2 llegaba a la cartelera española adelantándose en una semana a su estreno en Estados Unidos. Pero todavía hay más: en la cinta aparece una tercera pareja, cuya finalidad no es otra que la de distraer al espectador al convertirse en sospechosos principales de los asesinatos que se han cometido en la zona días antes. Dicha pareja está formada por Marley Shelton (Planet Terror) y Chris Hemsworth (Star Trek). Y precisamente Hemsworth, aquí en uno de sus pocos papeles para la gran pantalla hasta la fecha, fue el elegido por Marvel Studios para encarnar al Dios del Trueno en Thor, la película que prepara en la actualidad el realizador británico Kenneth Branagh y en la que también participan Natalie Portman y Anthony Hopkins.



Por si esto fuera poco, precisamente durante la jornada del viernes se dio a conocer la primera foto oficial del actor caracterizado com el dios asgardiano hijo de Odín. Y francamente, el asunto pinta bastante bien. ¿Serán estas casualidades una muestra de que los astros -los del cielo, no los del Hollywood- confluyen para que esta nueva adaptación de un tebeo de superhéroes llegue a buen puerto? La respuesta, el año que viene.



1 comentario:

  1. A ver que tal queda de Thor, yo preferia al otro actor que estaba tb en mente pero parec que queda bien.
    Casualmente recien publicada la imagen, ponen el guiño en Iron Man 2. Que por cierto... muy entretenida...

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