jueves, 8 de octubre de 2009

La recompensa de los mártires

El pasado lunes 5 de octubre, en el transcurso del Festival de Cine de Sitges, se dio a conocer el título de la película que había resultado ganadora del Premio Méliès de Oro, que la acredita como la mejor película europea de género fantástico del año.



La cinta ganadora ha de elegirse siempre de entre las distintas galardonadas con el Méliès de Plata, que en 2008 fueron a parar a las manos de Martyrs (Pascal Laugier), Mum & Dad (Steven Sheil), Absurdistan (Veit Helmer), Sauna (Antti-Jussi Annila), Tres días (Francisco Javier Gutiérrez), Butterflyzone (Luciano Capponi), Linkeroever (Pieter Van Hees), Panique au Village (Stéphane Aubier & Vincent Patar) y Moon (Duncan Jones), estando esta última presente en la actual edición del Festival.



Finalmente, el premio gordo recayó en la espléndida Martyrs, que ya recomendamos en su día: una de las producciones clave del nuevo cine francés de terror, que sigue la estela de títulos como Frontière(s) o À l'intérieur a la hora de no escatimar ni un ápice en mostrar las escenas más crudas y crueles vistas en la gran pantalla en los últimos tiempos.



Lejos de ser un exceso sin sentido y con el único ánimo real de provocar a la platea, la cinta de Laugier revela un dominio absoluto tanto de la progresión dramática, con una trama de suspense que va in crescendo y a la que los cambios de registro (y de protagonistas) no le sienta en absoluto mal, así como de la puesta en escena, extrayendo todas las posibilidades de un par de espacios cerrados.




El final de la cinta, sorprendente para algunos, lógico para todos, da sentido al film, y lo acerca a la concepción del horror de realizadores como David Cronenberg, el español Jaume Balagueró (sobre todo en su debut Los Sin Nombre) y, sobre todo, de Clive Barker, figura que sobrevuela gracias a libros como los Libros de Sangre o filmes como Hellraiser por encima de toda la película. Uno de los nombres más importantes del fantastique del siglo XX y XXI, este escritor y realizador británico, que precisamente hoy jueves recibirá el Premio Máquina del Tiempo a toda su carrera durante el Festival de Sitges, en un acto donde se proyectarán las dos últimas cintas que se han basado en sus poderosos relatos: Dread y la muy interesante y atmosférica Book of Blood.



Igualmente hay que señalar que el Méliès de Oro al mejor cortometraje fue para Cold and Dry, de Kristoffer Joner, también codirigido y producido por Bjorn Arne Odden. Durante el acto se le concedió también una Maria Honorífica al director español Antonio Isasi-Isasmendi en reconocimiento a toda su carrera cinematográfica.

[Fotografías: 1.ª a 3.ª- Martyrs. 5.ª- Dread.]

4 comentarios:

  1. Desde luego, Clive Barker es uno de los grandes. Y una grandísima inspiración para muchos...

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  2. Para mí, es la figura más importante del terror -en general- de la década de los 80 hasta el día de hoy.

    Y créame que si lamento por encima de cualquier otra razón no estar en Sitges este año es por no poder asistir al premio que le otorgan en el mimo momento en que escribo estas líneas y a la clase magistral que impartirá mañana al mediodía.

    Demonios... :-(

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  3. Buscando información sobre "Halloween III" descubro este deslumbrante rincón.

    Martyrs es una auténtica maravilla, sigo sin comprender la cantidad de críticas negativas que recibió la obra tras su estreno el pasado año en Sitges.

    Clive Barker es imprescindible. Un producto menor, dentro de su obra, como "Candyman" me marcó cuando era un niño.

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  4. Gracias por sus palabras. :-) Y sí, yo tampoco entiendo lo de "Martyrs".

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