lunes, 19 de febrero de 2007

El tiempo arrebatado: El arte que nos salva

El tiempo arrebatado de Antonio Navarro pertenece a esa categoría, poco habitual, de obras que de ningún modo pueden reducirse a una sinopsis o resumen de su argumento; primero, por su complejidad; y segundo, porque aquel no haría justicia al poder de evocación de sus páginas. De todas formas, en las líneas que siguen intentaremos una aproximación a la misma, editada por Edicions de Ponent.



La obra de Antonio Navarro, dividida en varios capítulos y apuntalada por la creación de una obra de arte en madera (entre otros materiales de derribo), arranca con la presentación de Zahar y Berita, una gitana rumana emigrante en España que sobrevive con la compraventa de chatarra y su hijo mudo, así como de Ana, una artista que enseñó a leer a la primera y con la que comparte una fuerte amistad.

Un incendio provocado desembocará en la desaparición del pequeño y en la cesión de una caja por parte de un anciano griego repleta de recuerdos, de entre los que surgirá la figura de Simone, hija de una modelo de Egon Schiele y artista de circo, con la que el misterioso viejo mantuvo una historia de amor a lo largo de varios años, desde el París bohemio de los años 20 al Mayo del 68, pasando por la Guerra Civil española.



El romance entre estos personajes, creaciones de Navarro para la serie de Simone publicada en Cairo y Cimoc años atrás, arranca desde la ficción, con el hallazgo en un mercadillo del boceto de retrato de Simone firmado por el famoso pintor austriaco discípulo de Klimt (que también aparece en El tiempo arrebatado), y luego se convierte en realidad tras el encuentro entre ambos en un tren. Simone es una mujer de carne y hueso que gracias a Schiele, Picasso o Cocteau se convierte en una recreación ficcional.

Y es que el tema principal de El tiempo arrebatado, portentosa obra de historias dentro de historias como si de muñecas rusas se tratase, es lo efímero de la vida biológica frente a lo eterno de algunas experiencias vitales, como el amor o la amistad, mantenidas con vida a través de la creación artística. Por ello, Konstantín crea a Simone, igual que Ana crea a Zahar a partir de la presencia de su hijo adoptado.



Por todo ello, el misterioso griego que conoce Zahar en el hospital ha ido construyendo un museo de objetos artísticos, que incluye joyas inacabadas o perdidas, como un álbum de Tintín donde Hergé colocó a su intrépido reportero en las cuevas del Malpertuis de Jean Ray, o un rollo del Don Quijote de Orson Welles, o el libro de Jorge Luis Borges que da título al cómic.



Finalmente, cuando todo se revela como una ensoñación de la artista, el lector no tiene la sensación que suele acompañar a este tipo de recursos: la de sentirse engañado. Porque en El tiempo arrebatado, como artefacto literario que es, todo es verdad (o mentira), y tan reales son Zahar y Konstantín Zorbas como Ana... o los artistas bohemios que salpican las páginas de las enciclopedias y que también comparecen en esta magnífica obra, repleta de matices y sugerencias, de Antonio Navarro.


Título: El tiempo arrebatado
Autor: Antonio Navarro (guión y dibujo)
Editorial: Edicions de Ponent
Fecha de edición: febrero de 2007
104 páginas (color) – 20,50 €


[Imágenes: Mujer sentada con la pierna izquierda levantada, de Egon Schiele; Muerte de un miliciano, de Robert Capa; Jorge Luis Borges.]

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