miércoles, 17 de diciembre de 2014

Degenerado: Una cuestión de género




Publicada por Dibbuks a comienzos de este año que ya está a punto de finalizar, la novela gráfica Degenerado era uno de los títulos que teníamos pendientes y que queríamos leer antes de dar por concluido el 2014, con el fin de poder incluirlo, si procedía, en la lista de los mejores cómics del año. Esta predisposición no se debía a una corazonada irracional, sino al gran número de galardones recibidos en Francia (Premio del Público Festival de Angoulême 2014, Gran Premio de la Crítica / ACBD 2014, Premio Landerneau 2013, Premio Coup de Coeur del Festival Quai des Bulles 2013, etc.), así como las excelentes críticas cosechadas a ambos lados de la frontera.




Una vez leído este cómic escrito y dibujado por Chloé Cruchaudet, la pregunta que surge de forma inevitable es: ¿de verdad era para tanto? Y la respuesta, atendiendo a las características de la obra y a pesar de lo peligrosas que siempre resultan en estos casos las expectativas demasiado elevadas, solo puede ser positiva. Pero centrémonos antes de enjuiciarlo en la base del relato: el caso real de Paul Grappe y Louise Landy, pasado por el filtro del ensayo La Garçone et l'Assassin de Fabrice Virgili y Danièle Voldman.




Paul Grappe fue un ciudadano francés nacido el 30 de agosto de 1891 que, llegado el momento, contrajo matrimonio con una joven, la señorita Louise Landy, de aproximadamente su misma edad. Pero los jóvenes recién casados no pudieron disfrutar de su luna de miel: él tuvo que incorporarse enseguida al servicio militar -en el que, tal y como se nos cuenta aquí, alcanzó el rango de cabo-, del cual no podrá regresar en el término previsto porque antes de que esto ocurra se declara la que acabaría siendo la Primera Guerra Mundial. De este modo, el muchacho es enviado al campo de batalla como otros muchos compañeros de su generación; y allí, horrorizado ante el rostro más cruel de la contienda -cuya ejecución puede recordar a la obra (anti)bélica de un ilustre compatriota de la autora, el gran Jacques Tardi-, decide autoinflingirse una herida para que lo envíen de inmediato al hospital.


Un travestido Paul (centro) y Louise (dcha.), entre 1922 y 1924


Pero esta estratagema no es suficiente, y sus superiores no tardan en advertirle de que debe regresar a servir a su país. Paul lo tiene muy claro: no volverá a la guerra bajo ningún concepto, por lo que decide desertar. Y lo que en un principio habría podido ser una curiosa aventura, se transforma pronto en una claustrofóbica pesadilla cuando se dé cuenta de que hay una orden de busca y captura contra él y los demás desertores, lo que va a obligarle a pasar las veinticuatro horas del día recluido en una cochambrosa habitación de hotel y en la que el único contacto humano del que va a poder disfrutar será el de su esposa en sus muy discretas visitas.




Por supuesto, para Paul esto no es suficiente, y pronto se le ocurre otra solución: disfrazarse de mujer. Así nace Suzanne; y esta ocurrencia, aunque Paul no pueda imaginarlo en un primer momento, será precisamente el origen de su verdadero drama, y también el de su mujer, pronto convertida en cómplice de un subterfugio en el que resultará difícil dilucidar cuánto hay de fingimiento y cuánto hay, muy al contrario, de verdad. Una situación esta que, por supuesto, se convierte en el corazón de la presente novela gráfica, cuyo título está inequívocamente cargado de ironía.




Degenerado no es un relato sobre la homosexualidad. Al menos, no solamente y desde luego no únicamente centrado en los aspectos más superficiales del tema. Cruchaudet, inspirada por el citado ensayo de Virgili y Voldman y cuyo trabajo gráfico es de una exquisitez muy a tener en cuenta, nos ofrece un cómic biográfico que aborda una cuestión de género: concretamente, el de la identidad sexual de su personaje principal, Paul / Suzanne... y, por extensión, de otros caracteres más secundarios; muy significativamente, de la propia mujer de anterior, en realidad tan protagonista de la obra como él.


Chloé Cruchaudet


Así pues, lo que muestra Cruchaudet en Degenerado es un retrato de la identidad sexual en la Francia de los (locos) años 20, a través de un personaje, el de Paul Grappe, cuyo fuero interno se debatía entre lo masculino y lo femenino, alcanzando un estado de gran complejidad donde dos conceptos como el sujeto y el objeto (de deseo, en este caso) se confunden constantemente, y donde cabe la duda razonable de si la mayor muestra de amor hacia alguien o algo es, en lugar de la mucho más habitual posesión, la transformación en ese alguien o ese algo que se ama.




En resumidas cuentas: Degenerado es un cómic recomendabilísimo en general, e imprescindible para todo lector interesado en los muchos palos que toca (y todos con éxito, además): el cómic intimista, el relato biográfico, la narrativa que trata cuestiones de género, etc. Por lo demás, solo queda saber si, en verdad, esta obra de Chloé Cruchaudet estará en nuestra lista de los mejores cómics del 2014. Para saberlo, me temo, todavía tendréis que esperar un poco más: concretamente, hasta la entrada de este vuestro blog correspondiente al próximo 2 de enero, cuando recopilaremos las mejores novedades del mercado editorial de estos 365 días en curso. Así pues, paciencia; y mientras tanto, lean Degenerado. No se arrepentirán.


Título: Degenerado
Autor: Chloé Cruchaudet (guion y dibujo)

Editorial: Dibbuks
Fecha de edición: febrero de 2014
160 pp. (color) - 20 €

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