lunes, 9 de julio de 2012

Una colmena en construcción: Vidas (mágicas) cruzadas


Hay dos clases de cómics -imagino que como de novelas, películas o cualquier otro artefacto artístico siempre que este sea narrativo- de los que resulta muy difícil escribir una crítica, reseña o similar: por un lado, aquellos de los que una vez terminados de consumir se tiene la sensación de no haber entendido nada de lo que nos han contado; por otro, los que aun habiéndolo entendido todo se siente que la historia que relatan no se puede o debe explicar y/o que la emoción que despiertan no puede expresarse con palabras.




Este último caso es el de todas y cada una de las novelas gráficas de Luis Durán que he tenido la ocasión de leer (y ya van unas cuantas), y su última obra, Una colmena en construcción, no es una excepción. Una obra, por cierto, con la que el guionista e ilustrador vasco ingresa en la nómina de autores del catálogo de Norma Editorial después de pasar por Astiberri, Planeta, De Ponent, Dolmen o La Cúpula.






A simple vista, podría decirse que Una colmena en construcción es la obra más ambiciosa de Durán: para empezar, es la más extensa -casi alcanza las cuatrocientas páginas-, y además es en color, una técnica que no es la más habitual en la producción de un autor que casi siempre apuesta por el blanco y negro (pese a lo cual logra aquí una de sus cimas indiscutibles, con un acabado hermosísimo). Pero una cosa y otra no son más que rasgos superficiales de este relato, un peldaño más de la escalera ascendente que desde hace ya varios años viene recorriendo Durán, sin lugar a dudas uno de los autores más indispensables de nuestra historieta para el que esto firma.


Luis Durán, demiurgo




La presente novela gráfica no desmerece títulos anteriores suyos como Caballero de espadasNuestro verdadero nombre, Volátil o El viaje de Gasparetto, por citar algunos de los más destacados; de hecho, Durán sigue siendo fiel a los rasgos que han hecho de su producción una de las más personales de nuestro cómic contemporáneo: la importancia de la memoria, la mezcla de realidad y fantasía, la presencia del azar, el gusto por visitar el mundo onírico de los sueños, la defensa a ultranza de la imaginación como elemento de libertad o el recurrir a los recuerdos de la infancia son todos ellos aspectos que están presentes aquí en un entramado de historias que pronto conforman una sola, y que se entrelazan gracias a la aparición de un enjambre de abejas que funcionan como leit motiv aglutinador.




Podríamos intentar resumir su argumento, o al menos un punto de partida: el protagonista, Abel Chamorro, casado y con dos hijas gemelas, trabaja en una gris oficina corrigiendo planos arquitectónicos. Cuando necesita evadirse del tedio de su labor se sumerge en las páginas de novelitas del Oeste firmadas por Marcial Lafuente Estefanía, o bien se deja llevar por los recuerdos de su infancia, cuando leía las aventuras del capitán Nemo escritas por Julio Verne o jugaba al Exín Castillos... Junto a él, el relato también presta atención desde su primera página a una mujer que ejerce de apicultora, comerciando luego con la miel que producen sus abejas en los panales (después descubriremos que es la madre del anterior), así como a un psiquiatra y a algunos de sus peculiares pacientes. Por supuesto, también hay un vínculo entre este médico y el resto de personajes, pero dejaremos al lector que lo descubra por sí mismo.




Como decía al principio, intentar explicar Una colmena en construcción es hacerle un flaco favor tanto a la obra como a sus futuros lectores. Y esto es algo que aquellos que ya han visitado en alguna ocasión el particular universo de Luis Durán entenderán enseguida a la perfección. Los que no... ya tardan en hacerlo, y el presente título es una manera tan buena como cualquier otra (obra) para introducirse en su mundo. Solo añadiré una cosa más: de momento, si a estas alturas me preguntaran cuál me parece el mejor cómic español del año, elegiría este... seguido quizá por Breve encuentro de Jacobo Fernández Serrano y Escondite / La isla del Diablo de Alexis Nolla. Pero si me tengo que quedar con solo uno, no lo dudaré ni un segundo: Una colmena en construcción, de Luis Durán.


Título: Una colmena en construcción
Autor: Luis Durán (guion y dibujo)
Editorial: Norma
Fecha de edición: abril de 2012
392 pp. (color) - 25 €

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