martes, 10 de julio de 2012

RIP: Ernest Borgnine (1917-2012)


El cine norteamericano perdió el pasado domingo a uno de sus actores más característicos: Ernest Borgnine. En activo durante varias décadas y hasta el mismo año de su muerte, especializado en papeles secundarios pero ocasional protagonista (llegó a ganar un Oscar al Mejor Actor en los primeros años de su carrera), su rostro fácilmente identificable y su sonrisa, simpática o cargada de cinismo según la naturaleza del personaje que encarnara, desaparecen por culpa de una insuficiencia renal, pero permanecerán para siempre en las retinas de los espectadores de todo el mundo.


Ernest Borgnine (1917-2012)

Hijo de inmigrantes italianos, fue su madre la que ante la indecisión de su hijo por elegir un camino profesional una vez terminados sus estudios, le sugirió la profesión de actor. Así, y después de dedicar una década a la Marina en cuyas filas se enroló, empezó a colaborar en algunas representaciones de Broadway mientras trabajaba en empleos de lo más variado para ir sobreviviendo. Sus primeras apariciones tanto en la gran como en la pequeña pantalla tuvieron lugar en 1951, año en el que participa en tres filmes (uno de ellos a las órdenes de Robert Siodmak) y en otras tantas series de televisión. Esta convivencia de ambos medios fue algo habitual durante las dos primeras décadas de su filmografía.

Entre Montgomery Clift y Frank Sinatra en De aquí a la eternidad

Pronto fue evidente que Borgnine presentaba unos rasgos característicos para encarnar no a personajes protagonistas sino a roles secundarios de lujo, de esos que con pasmosa facilidad suelen robarles las escenas a los actores que encabezan los carteles de las películas. Así ocurrió en 1953 con su trabajo en un par de westerns filmados por Delver Daves y André de Toth, y en la que fue su primera gran oportunidad: De aquí a la eternidad, el clásico del séptimo arte dirigido por Fred Zinnemann y donde el actor, encarnando al violento sargento 'Fatso' Judson, se permitía codearse con intérpretes como Burt Lancaster, Deborah Kerr, Montgomery Clift o Frank Sinatra.


El primero por la derecha en un fotograma de Johnny Guitar

En aquel momento la carrera de Borgnine, al menos como actor de carácter, parecía imparable, pues al año siguiente intervino en tres películas del Oeste más, una de ellas de nuevo al servicio de De Toth, y las otras dos nada menos que Veracruz y Johnny Guitar, los míticos filmes de Robert Aldrich y Nicholas Ray protagonizados por las parejas Gary Cooper / Burt Lancaster y Joan Crawford / Sterling Hayden respectivamente.


Junto a Betsy Blair en el film que le dio el Oscar: Marty

1955 sería un punto de inflexión en la carrera de Borgnine, y no solo por protagonizar seis películas de entre las que cabe destacar Conspiración de silencio de John Sturges, Busca tu refugio de Nicholas Ray o Sábado trágico de Richard Fleischer. Fue en aquel año que Borgnine interpretó al humilde carnicero Marty Piletti, el protagonista de Marty, la adaptación cinematográfica de un telefilm previo dirigida por Delbert Mann, escrita por el gran Paddy Chayevsky y protagonizada también por una inolvidable Betsy Blair. El trabajo de Borgnine, en un rol encarnado antes en televisión por otro grande, Rod Steiger, fue galardonado con el Oscar al Mejor Actor de aquel año, mientras que la película también se llevó la estatuilla principal de la noche y director y guionista fueron igualmente premiados. Cabe destacar que Borgnine logró ser el vencedor de la noche frente a cuatro rivales de gran altura: James Cagney, James Dean, Frank Sinatra y Spencer Tracy, este último precisamente por su trabajo en la citada Conspiración de silencio.


Caracterizado como Ragnar en Los vikingos

En los años siguientes, Borgnine siguió haciendo cine de género, con el western como uno de los más destacados: así, volvió a trabajar con Delver Daves en cintas como Jubal o Arizona, prisión federal. Pero también se le vio en muestras de otros géneros, como en el film de aventuras Los vikingos o la bíblica Barrabás, ambas al servicio del ya citado Richard Fleischer. Repitió también con John Sturges en Estación polar Cebra y con Robert Aldrich en El vuelo del Fénix, La leyenda de Lylah Clare y la exitosa Doce del patíbulo, título bélico y multiestelar que dio pie a una saga de telefilmes en los que Borgnine siempre estuvo presente en su rol del general Worden.


En Doce del patíbulo, otro film con un reparto espectacular

Borgnine ponía fin a la década de los 60 con otro de sus papeles más recordados: el de Dutch Engstrom, uno de los miembros del Grupo salvaje de Sam Peckinpah, obra maestra del cine y cinta clave del western crepuscular, y una película donde nuestro intérprete hizo más que estar a la altura de estrellas como William Holden o Robert Ryan. A estas alturas de su vida, también había tenido tiempo de casarse hasta cuatro veces (luego lo haría una vez más), una de ellas con la temperamental actriz Katy Jurado.


Con Ben Johnson, Warren Oates y William Holden: el mítico Grupo salvaje

Ya en los años 70 intervino en La revolución de las ratas (Willard), fue uno de los principales reclamos del gran reparto de la catastrofista La aventura del Poseidón, volvió a trabajar con Peckinpah en la mucho más discreta Convoy, y coincidiendo de nuevo con el director Robert Aldrich y el actor Lee Marvin protagonizó un mítico enfrentamiento a muerte a bordo de un tren: El Emperador del Norte.


El Emperador del Norte: Borgnine y Lee Marvin, en una lucha sin cuartel

Ningún género le fue ajeno, ni siquiera el fantástico: participó en películas de terror como La lluvia del diablo o Bendición mortal, cintas de serie B no del todo olvidables dirigidas respectivamente por el veterano Robert Fuest  y el hoy muy comercial Wes Craven. Y en cuanto a la ciencia ficción, formó parte de la tripulación de la producción de Disney El abismo negro y fue el simpático taxista de la Gran Manzana convertida en prisión de máxima seguridad de 1997: Rescate en Nueva York, clásico contemporáneo de John Carpenter con Kurt Russell como 'Snake' Plissken.


Un rol breve pero memorable: el taxista de 1997: Rescate en Nueva York

A partir de entonces y durante las tres últimas décadas de su vida alternó trabajos en películas de segunda categoría, realizadas tanto dentro como fuera de los Estados Unidos -muy especialmente en Alemania e Italia-, con intervenciones episódicas en series de televisión más o menos populares, caso de Vacaciones en el mar, Magnum o Se ha escrito un crimen. Pero todavía tuvo tiempo de intervenir en filmes como la interesante Gattaca o en un par de mediocres adaptaciones de cómic: Blueberry (La experiencia secreta) y RED, esta última su film más reciente estrenado en España, y donde apenas aparecía unos minutos como vigilante del archivo. Pero de estos últimos años, si cabe destacar un trabajo es el que realizó a las órdenes de Sean Penn en el segmento dirigido por el actor dentro del film colectivo 11'09''11 (11 de Septiembre), película en recuerdo a la trágica jornada del 11S.


Su último gran trabajo: el viudo solitario de 11'09''11

Trabajador incansable, Ernest Borgnine deja cuatro largometrajes terminados entre el pasado año y el presente. Pero sobre todo deja una retahíla de títulos míticos de la historia del cine, muchos de ellos westerns memorables, y donde trabajó en repetidas ocasiones al servicio de directores de la talla de Aldrich, Fleischer, Daves, Sturges, De Toth o Peckinpah. Buena muestra de su indiscutible talento, palpable en los miles de metros de celuloide que deja para la posteridad. Descanse en paz, Mr. Borgnine: se lo ha ganado a pulso.


Orgulloso junto a dos de sus múltiples premios, entre ellos el Oscar de 1955

Ermes Effron Borgnine, llamado Ernest Borgnine, nació en 24 de enero de 1917 en Hamden, Connecticut, y falleció en 8 de julio de 2012 en Los Angeles, California. Tenía por tanto 95 años. Descanse en paz.

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