miércoles, 26 de agosto de 2009

Valentina: V.R.-26 contra los robots multiformes del espacio exterior



Más de un año hemos tenido que esperar, desde la aparición del primer volumen, para volver a disfrutar de las peripecias de la Valentina de Guido Crepax de la mano de Norma Editorial en unos volúmenes en tapa dura llamados a suponer uno de los hitos de la edición española de cómics actual.



Añadir algo novedoso respecto de lo que dijimos la vez anterior resulta arduo, pues la mayoría de apuntes y logros de la serie ya estaban presentes en ese volumen fundacional, sobre todo en lo referente a las influencias artísticas de Crepax que hacen de Valentina una clara hija de su tiempo: los referentes a la pintura, el cine, la literatura o la música ya estaban allí. Aquí el autor milanés sigue sin hacer ascos a la fusión intercultural por encima de cualquier prejuicio esnob: aquí se dan la mano La lección de anatomía de Rembrandt y las portadas de vinilos y revistas de moda, el psicoanálisis de Freud y las teorías de Jung con la literatura pulp y juvenil (recuerden el relato "Los subterráneos", publicado en el primer volumen y referencia continua de las aventuras de esta entrega). Y es que los 60 fueron los años de la consolidación del cine de la Nouvelle Vague con Godard a la cabeza, pero también los de la modelo Twiggy y el Swinging London, los de Blow Up de Michelangelo Antonioni -cuyo protagonista, al igual que la propia Valentina, es fotógrafo de moda- y Dos en la carretera de Stanley Donen.



Sí hay que tener en cuenta que a estos elementos de resonancia se suma ahora, de forma más diáfana, las afluencias del cómic, con homenajes explícitos a Krazy Cat de George Herriman y Dick Tracy de Chester Gould. Recuérdese que en 1964, tres años antes de la publicación del primer relato incluido aquí, Umberto Eco publicaba una obra capital en el proceso de reivindicación de la historieta como un arte adulto: Apocalípticos e integrados.



Por lo demás, hay que señalar que conforme evoluciona la serie Crepax, por un lado, toma las riendas de su creación cada vez con más determinación y articula un relato mucho más cohesionado: las seis historias incluidas en este segundo tomo -"La fuerza de gravedad", "Valentina con botas", "Marianna va a la montaña", "El niño de Valentina", "Manuscrito" y "Un poco loco"- ya funcionan como una suerte de capítulos de un mismo relato unificador. Por otro lado, el autor que adaptó clásicos de la literatura erótica como Historia de 0 o La Venus de las pieles ya introduce de facto todo ese imaginario del sadomasoquismo y la sumisión que han hecho de Valentina Rosselli un icono sexual de la cultura del siglo XX... algo agradecible siempre que no olvidemos que Valentina es mucho más que eso.



Así, en este volumen el lector encontrará un relato fantástico al más puro estilo de la ciencia ficción pulp, con robots multiformes que como los ladrones de cuerpos de Jack Finney (y Don Siegel y el resto de adaptadores al cine) pueden tomar cualquier forma, lo que permite a Crepax incidir en su fascinación por el tema del doppelgänger (la idea de "el doble", según Otto Rank) desde la primera historia, "La fuerza de gravedad", donde encontramos a Valentina recluida en un hospital psiquiátrico.



Por supuesto, Valentina sigue haciendo gala del onirismo que comentamos respecto del primer volumen: la influencia de las teorías de Sigmund Freud es capital, y el resultado, donde se confunde realidad y sueño, el mundo tangible y la fantasía, remitirá también a los cinéfagos al cine más alucinógeno y surrealista de realizadores de culto como Jean Rollin o nuestro Jesús Franco.



Por lo demás, solo queda destacar que Valentina sigue haciendo gala de una libertad plástica absolutamente arrolladora, con páginas que van de la splash page de una única viñeta -aunque siempre plagada de elementos dispares, eso sí- a planchas repletas de ellas (¡hasta 30 en una sola página!), y en donde se aprecia el peso que dejó las labores de Guido Crepax en otras disciplinas, como la arquitectura (que estudió durante su juventud) o la publicidad.



¿Qué más podemos añadir al respecto? Pues solamente subrayar que estamos ante una obra maestra del tebeo europeo absolutamente imprescindible, y que para hacer más llevadera la espera hasta que se publique el tercer volumen vamos a leer las adaptaciones literarias de Crepax publicadas por Evergreen... aunque sea en inglés. Y a ver si alguna distribuidora de DVD patria se anima a editar en España la película de culto Baba Yaga -adaptación del cómic pese a que el título pueda despistar- o la serie televisiva de finales de los 80 Valentina, con la fugaz sex symbol Demetra Hampton como la inmortal creación de Guido Crepax.


Título: Valentina (Vol. 2)
Autor: Guido Crepax (guión y dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: agosto de 2009
248 pp. (b/n) - 20 €


[Fotografías: Blow Up, Necronomicon de Jesús Franco, Demetra Hampton como Valentina.]

1 comentario:

  1. Siempre me ha encantado Valentina. Desde que le birlaba a mi hermano "Totem" y la leia a escondidas cuando era pequeña. y ahora de mayor... duermo con ella todos los días... y ademas de verdad
    http://elsditsxorrantsang.blogspot.com/2008/06/la-reina-del-decoupage.html

    Saluditos des d'Alcoi!!! Espero que a la próxima quedada blogguera se me permita el acceso ;P

    ResponderEliminar