jueves, 8 de febrero de 2007

La sobriedad noir del género superheroico

Como en el ámbito del cine o el de los deportes, en el noveno arte aquellas firmas que llaman la atención en ligas de segunda (desde un punto de vista económico, que no artístico) son pronto reclutadas por las grandes compañías para mejorar su producto.



En los últimos años, Marvel y DC Comics se han hecho (la mayoría de veces intermitentemente, en algunas ocasiones en exclusiva desde el principio) con autores granados en los límites del cómic independiente o en pequeñas compañías; y muchos de ellos han mostrado una clara tendencia a acercarse al género negro o a moverse directamente dentro de sus fronteras. Los casos más populares son Brian Michael Bendis (Torso, Goldfish), Ed Brubaker (Lowlife, The Fall) o los novelistas Greg Rucka (Whiteout, Felon) y Brian Meltzer.



Precisamente este mes, en España, arranca la nueva etapa de Daredevil escrita por Ed Brubaker y dibujada por Michael Lark (también autor total de una adaptación de La hermana pequeña de Raymond Chandler), tras el abandono de Bendis y Alex Maleev. Brubaker, en este arco argumental, coloca a su protagonista, Matthew Murdock, en la prisión de Ryker... Un escenario negrísimo, como demuestran novelas carcelarias como Por el pasado llorarás de Chester Himes o la española Celda 211 de Francisco Pérez Gandul, por citar tan solo dos.



Y en DC, Planeta publica la segunda entrega de la nueva Manhunter, con guión de Marc Andreyko (colaborador de Bendis en Torso) y dibujos del español Jesús Saiz. Esta Manhunter entronca en la línea más adulta y oscura del Universo DC, con reminiscencias noir, como tuvieron la añorada The Question de O’Neill y Cowan o algunas de las mejores series y etapas de Batman.

En cuanto al apartado de ilustración, hay que destacar que se ha producido una corriente formada por autores que ejercen de espléndidos narradores en viñetas, pero cuyo trabajo no es nada espectacular, estando muy alejados de la estética de los años 90 que marcaron Todd McFarlane, Jim Lee y el inefable Rob Liefeld. La labor de autores como los citados Lark y Maleev, y a los que habría que añadir a Sean Philips o Steve Epting, es un estilo que en años pretéritos, y salvo casos muy aislados (pienso en el genial David Mazzucchelli de Batman: Año Uno), era poco menos que invisible.



Congratulémonos de poder contar con estos autores de probada calidad en el ámbito del cómic mainstream: sin duda ayudarán a la dignificación de un género no siempre tratado con el respeto que merece.

[Imágenes: Torso; Batman: Año Uno.]

1 comentario:

  1. Aprovecho hoy, para llenar de comentarios tus post. ¿Qué te parece Bendis?. A mi me gusta mucho, pero en las comitecas no opinan lo mismo. Me gusta mucho lo que ha hecho con Daredevil, rozamos mucho el género negro.
    ¿Y que tal Rucka?. Recomiendame algo que no sea "Wonder Woman".
    Un saludo,
    José Andres.
    PD. A pesar de todo te sigo cada día, como tú a mi, que te tengo controlado.
    ¿Alguna petición?
    Me la envias a mi correo personal, estoy en "to el fregao" gracias a Paco y Cía.
    ¿Nos veremos en el Salón del Cómic?
    Lo digo por moverme, hace años que no pido ninguna acreditación.

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