miércoles, 28 de febrero de 2007

Marzo: Novedad Sins Entido

La editorial Sins Entido anuncia una interesante novedad para el mes que arranca mañana:



Sócrates el semi-perro, vol. 1: Heracles
Joann Sfar & Christophe Blain
48 pp. (color) - 13 €

La sinopsis de la obra, según la editorial: "Heracles es el hijo de Zeus, es un semidiós. Sócrates, el hijo del perro de Zeus, es un semi-perro, mitad perro, mitad filósofo. Aunque a su amo le gustaría más que hiciera narraciones épicas sobre sus aventuras, luchas y amores, este perro nos entrega una visión crítica e irónica sobre la sociedad y la especie humana. Su mirada, epicúrea e ingenua, desnuda a los héroes, los hace más humanos: falibles y limitados, mezquinos. Una manera muy humorística de hacer filosofía a través de la historieta".



Igualmente, anuncian la reedición del premiado Una casa para el abuelo, de Isidro Ferrer y Grassa Toro.

El Inspector Méndez en carne y hueso

Crónica sentimental en rojo fue la novela con la que Francisco González Ledesma, uno de los nombres clave de la novela negra española, ganó el Premio Planeta en el ya lejano 1984. González Ledesma, curtido como escritor en la literatura de quiosco y conocido por el seudónimo artístico de Silver Kane, ganaba el premio literario mejor dotado del panorama editorial de nuestro país con una novela negra que, además, pertenecía a su serie protagonizada por el inspector Méndez, y que ha dado títulos tan célebres como Expediente Barcelona o Las calles de nuestros padres.



La adaptación cinematográfica, de igual título, no se hizo esperar mucho: al año siguiente, CB Films estrenaba la versión dirigida por Francisco Rovira Beleta (Los Tarantos), con José Luis López Vázquez como Méndez.

El film resultante es una interesante producción de cine negro patrio cuyo interés es más histórico que artístico, y no solo por ser una adaptación de la novela mencionada, sino por formar parte de un género cinematográfico poco tratado en España.



La historia arranca con el hallazgo de una mujer muerta, a la que le han cortado un pecho, sobre la arena de la playa. El pecho es enviado a una jueza, que encargará la investigación al inspector Méndez, el cual encontrará un vínculo con una jugosa herencia y un misterioso pintor del que nadie sabe si está vivo o muerto...



El reparto de la cinta, encabezado también por Assumpta Serna y Lorenzo Santamaría, es ajustado, si bien en algunos casos los actores (sobre todo en el de Serna) parecen poco creíbles en lo referente a los diálogos. Pero el buen trabajo de López Vázquez (digámoslo ya, uno de nuestros mejores actores de siempre), una trama entretenida aunque poco novedosa, y la presencia del propio González Ledesma en un curioso cameo, justifican con creces su visionado.

[Fotografía: González Ledesma, flanqueado por el escritor Paco Ignacio Taibo II y el librero Paco Camarasa. (c) Zeki.]

Homunculus 5: Manga y Nueva Carne

Ponent Mon continúa con la edición de Homunculus, una de las obras más interesantes del panorama manga en España, y cuyo volumen anterior comentamos aquí. En este quinto volumen, el protagonista debe enfrentarse en solitario al misterio de los homúnculos tras la desaparición de su mentor. En sus páginas volverá a encontrarse con la misteriosa adolescente de arena...



En esta nueva entrega volvemos a ser testigos de cómo Hideo Yamamoto dilata el tiempo hasta límites insospechados, y muestra un encuentro entre el protagonista y la adolescente de arena donde lo duro (el hierro del homúnculo del primero) y lo blando (la arena de la segunda) se funden en un coito tan inquietante como fascinante.

Hay que advertir que Homunculus no será plato de todos los gustos, y probablemente defraude a aquellos que buscan una historia más convencional y rendida a los imperativos comerciales... Porque en esta obra el autor desarrolla todas sus obsesiones sin pararse a meditar en la recepción que de ellas pueda tener el lector. Y eso es precisamente lo que convierte a Homunculus en una obra a tener muy en cuenta.



El apartado gráfico del cómic no es aquí un mero recurso, y su ejecución se revela condicionada por la historia que Yamamoto nos cuenta: la composición de las viñetas es muy atrevida, con particular hincapié en la distribución simétrica de la doble página. Por si esto fuera poco, en ellas se da una notable profusión de primerísimos planos que agobian al lector de forma pertinente.

Pero a nadie escapará que el contenido es lo más interesante de esta obra, que al ser profundamente visual presenta influencias cinematográficas muy marcadas: del cyberpunk de Shinya Tsukamoto, director de Tetsuo y Bullet ballet, a Pi (Fe en el caos) de Darren Aronofsky, pasando por la referencia más importante: la de la Nueva Carne, expuesta por el canadiense David Cronenberg en su fundamental Videodrome, y que se basa en la promulgación de una nueva era donde la carne se fundirá con otros elementos y el resultante podrá ser alterado por la mente.



De esta forma, después de disfrutar del quinto volumen de Homunculus, su lectura nos hace pensar que el devenir de la serie va a seguir sorprendiéndonos con sus reflexiones acerca del otro lado de la realidad que se esconde tras lo que vemos, y que no es otra cosa que una mera cortina de humo.


Título: Homunculus n.º 5
Autor: Hideo Yamamoto (guión y dibujo)
Editorial: Ponent Mon
Fecha de edición: febrero de 2007
232 páginas (b/n) – 10 €


[Fotografías: Videodrome, Tetsuo: The Iron Man.]

martes, 27 de febrero de 2007

A propósito de Jim Thompson

Ya se ha puesto a la venta la nueva entrega de la Gangsterera, revista impresa que surge como prolongación de la web homónima, especializada en el género negro.



En esta ocasión el grueso de la revista es un dossier dedicado a Jim Thompson, uno de los escritores del género favoritos del que esto firma, y donde un servidor ha participado con un ensayo sobre la relación entre el novelista y el director de cine Stanley Kubrick, que dio como resultado dos clásicos del séptimo arte: Atraco perfecto y Senderos de gloria.



El índice completo de este número es el siguiente:

Dossier Jim Thompson
- Mariano Sánchez Soler: El crimen existencialista de Jim Thompson
- Ricardo Bosque: Jim 'Edipo' Thompson. Un asunto de familia
- Juan Hernández Luna: Poemas para Jim
- Claude Mesplède: Jim Thompson o la cirrosis del alma
- Francisco J. Ortiz: El tormento y el éxtasis. Jim Thompson y Stanley Kubrick
- Thomas Gayrard-Maillis: Jim Thompson y la comedia negra (de América a Francia)
- Jokin Ibáñez: Bibliografia
- Francisco J. Ortiz: Filmografía
- José Ramón Gómez Cabezas: Fichas clínicas

Secciones
- Teoría: León Viera: Las novelas de Amir Valle y el pensamiento social cubano actual
- Relato: Mario Brito: Los perros huelen el miedo
- Casos reales: Juan-Carlos Arias: El caballo resucitado
- Parte de novedades: Jesús Lens Espinosa de los Monteros (coord.)

Así pues, un documento imprescindible para los seguidores del autor de 1.280 almas o El asesino dentro de mí. Que deberían ser muchos, dicho sea de paso...

lunes, 26 de febrero de 2007

Martin Scorsese, por fin oscarizado

Muchas han sido las sorpresas de los galardonados con el Oscar la pasada madrugada: la principal, la del éxito de la difícil y brutal Infiltrados de Martin Scorsese (Mejor Película, Dirección, Guión Adaptado y Montaje) por encima de la favorita Babel de Alejandro González Iñárritu (que se tuvo que conformar con el de Mejor Partitura para Gustavo Santaolalla), a priori una cinta mucho más oscarizable por su discurso más o menos conciliador, frente al cinismo existencialista del film protagonizado por Leonardo DiCaprio, Matt Damon y Jack Nicholson.



También resultó algo sorprendente el triunfo de Pequeña Miss Sunshine (premios al Mejor Guión Original y Mejor Actor de Reparto para Alan Arkin) por encima de Dreamgirls (que sólo obtuvo los de Mejor Actriz de Reparto para Jennifer Hudson y Mejor Sonido), la cual se quedó incluso sin el Oscar a la Mejor Canción, a pesar de tener tres nominaciones, y que finalmente fue para Una verdad incómoda, el documental escrito por Al Gore.



Ahora bien, la mayor sorpresa de la noche fue que El laberinto del fauno, premiada con tres estatuillas (Fotografía, Dirección Artística y Maquillaje), no se llevara el de Mejor Película de Habla No Inglesa, que fue para la estupenda cinta alemana La vida de los otros.



Lo único que no resultó sorprendente fueron los ganadores de los premios a las mejores interpretaciones protagonistas: Forest Whitaker por El último rey de Escocia... y Helen Mirren por The Queen (La Reina), este último el premio cantado de la noche.



Para ver todos los premiados (y el resto de nominados) de esta 78 Ceremonia de los Premios Oscar, pinchen aquí:

Road to the Oscars '07

[Fotografía: Martin Scorsese (c) AFP.]

Macanudo 2: Otra obra maestra de Liniers

Todos los hallazgos que hicieron del primer volumen de Macanudo uno de los pocos cómics verdaderamente imprescindibles del año pasado, y que comentamos aquí, siguen presentes en esta segunda entrega, publicada como aquella por Mondadori.




Liniers, en esta recopilación de tiras publicadas en el diario argentino La Nación en 2003 y 2004, demuestra un encanto arrebatador a la hora de contar las desventuras de la niña Enriqueta y sus mejores amigos, el gato Fellini y el osito de peluche Madariaga; en sus páginas volvemos a hallarnos con Z-25, el robot sensible, y con las historias de personajes anónimos en “Gente que anda por ahí”. Y claro está, Liniers sigue hablándonos de sus personajes favoritos: los duendes y los pingüinos.

Por si esto fuera poco, nos encontraremos con hallazgos considerables, como la vaca cinéfila, el coso amarillo y el coso azul, o las dos más gratas sorpresas del volumen: la aceituna Oliverio y el Misterioso Hombre de Negro.



Todos ellos son los elementos de los que se vale el dibujante argentino, que pese a su nacionalidad está más cerca del Peanuts de Charles Schultz o de Calvin & Hobbes de Bill Waterson que de sus compatriotas Quino o Maitena, para regalarnos una mirada de la vida cargada de ternura y romanticismo, tan jovial en algunos momentos como amarga en otros.

Aquí, Liniers reincide en algunos temas del primer Macanudo, como una preciosa reivindicación de la lectura y la ficción por parte de la niña Enriqueta, tan despierta como Mafalda, pero más preocupada por el futuro particular que por el global, más pragmática y menos política que la inmortal creación de Quino.



No faltan tampoco los encuentros románticos azarosos, cargados del encanto del amor a primera vista, pero también de la melancolía de lo que probablemente sólo será efímero.

Por si esto fuera poco, Liniers sigue participando de la estética surrealista, y también continúa jugando con las convenciones de la narración en viñetas, lo que enriquece todavía más si cabe esta obra maestra del noveno arte, que no debería faltar en las estanterías de cualquier coleccionista del medio que se precie de serlo. Luego no digan que no les avisamos...


Título: Macanudo n.º 2
Autor: Liniers (guión y dibujo)
Editorial: Mondadori
Fecha de edición: febrero de 2007
96 páginas (color) – 11,90 €

Cinefilia: la pasión por el cine

Películas sobre el amor por las películas hay muchas, y curiosamente algunas de las más significativas están firmadas por realizadores italianos, quizá como manifestación de la importancia del séptimo arte como fenómeno popular en el país que, según todos los tópicos, más se parece al nuestro.




Un par de cintas de Giuseppe Tornatore, Cinema Paradiso y El hombre de las estrellas, son citas ineludibles al hablar de este particular subgénero; sobre todo la primera de ellas, uno de los grandes éxitos indiscutibles de la historia del cine italiano. Al respecto, tampoco hay que olvidar Splendor, de Ettore Scola.

Pero la película que mejor ha captado la cinefilia en la gran pantalla, al menos en lo que va de siglo, es sin duda alguna Soñadores, obra maestra de Bernardo Bertolucci ambientada en la primavera de 1968, y que homenajea películas y directores señeros, con especial presencia de la Nouvelle Vague y sus dos cineastas más representativos: Jean-Luc Godard y François Truffaut.



Soñadores, como Jules et Jim de este último, está protagonizado por un peculiar ménage à trois, aquí formado por dos hermanos franceses y un amigo americano que se conocen en un acto en defensa de Henri Langlois y la Cinematèque Française. A partir de ahí surge una férrea amistad entre ellos, mediante la cual el realizador de El último tango en París confronta dos maneras de comportarse: la educación norteamericana del extranjero frente a la naturalidad de los nativos franceses.



La cinefilia es el primer sentimiento que une a los tres protagonistas, encarnados por Michael Pitt, Louis Garrel y una espectacular Eva Green en su debut en la pantalla grande: discusiones acerca de quién es mejor cineasta, si Charles Chaplin o Buster Keaton, pruebas para descubrir de qué película clásica están hablando (La Venus Rubia de Von Sternberg, La Reina Cristina de Suecia de Mamoulian), o citas de sus directores y críticos favoritos (“Nicholas Ray es el cine”, Godard dixit), jalonan esta magnífica cinta sobre un episodio de tanta relevancia en la historia reciente de Francia.



Uno de los homenajes más sentidos y emotivos de Soñadores tiene como objeto al trío protagonista de Bande à part, film del citado Godard, y su (exitoso) intento de batir el récord de recorrer el Museo del Louvre en 9 minutos y 45 segundos... Green, Garrel y Pitt evocan a Anna Karina, Sami Frey y Claude Brasseur en la cinta de 1964, una de las más célebres de la Nueva Ola francesa, admirada por cineastas de la talla de Quentin Tarantino, que llamó a su productora Band Apart en homenaje al film.



Bande à part parte de una novela pulp norteamericana, Fool’s gold de Dolores Hitchens, si bien, como es de costumbre tratándose de Godard, el autor de A bout de soufflé la lleva a su particular terreno, convirtiéndola en una (anti)comedia (anti)romántica protagonizada por un par de ladrones de poca monta y una chica a la que conocen en unas clases de lengua inglesa y a la que convencen de que colabore con ellos en un robo.

De esta forma, el film deja de lado las convenciones del género negro y se concentra en los sentimientos emocionales de sus protagonistas, apuntados por la voz en off del propio Godard, que experimenta con los elementos del lenguaje cinematográfico a su gusto.



De esta forma, en ambos films somos testigos de las filias de sus realizadores, que se proyectan en sus personajes: pero por más que Godard siempre fue un cinéfilo impenitente (como todos los cineastas que primero fueron críticos en las páginas de Cahiers du Cinéma, por otra parte), en Bande à part sus personajes tienen como principales amores la literatura y la música, siempre muy presentes en la filmografía del realizador galo. Estas filias también impregnan los fotogramas de Soñadores, pero a ellas se añade por encima de todo la cinefilia, el amor incondicional que siente Bertolucci por el séptimo arte... Godard incluido.

domingo, 25 de febrero de 2007

Caricatura: Vidas grises

Daniel Clowes es uno de los autores más importantes del cómic independiente norteamericano, como demuestran obras de la talla de Como un guante de seda forjado en hierro, Ghost world, David Boring o la reciente Ice Haven, considerada por muchos como el mejor cómic extranjero publicado en España en 2006.



Los nueve relatos que incluye Caricatura, editado aquí (como el grueso de la obra de su autor) por La Cúpula, no hacen sino confirmar este hecho, y confirman a su autor -junto a Adrian Tomine- como uno de los entomólogos que estudian pormenorizadamente el comportamiento vital y social de sus semejantes, así como uno de los dos herederos de la ética y la estética del escritor Raymond Carver filtrado al medio del noveno arte.



Desde el protagonista de la historia que da título al volumen, el caricaturista Mal Rosen, a Rodger Young (protagonista de dos historias, "Traje azul italiano de mierda" y "Como un tallo de hierba, Joe"), pasando por la Mona Beadle de "Delineador de ojos verde" (la única historia no publicada antes en Eightball, la serie de historias cortas de Clowes, sino en la célebre Esquire), todos sus personajes son seres obsesivos que narran, en primera persona a modo de voz en off, retazos de sus grises vidas, marcadas por un hastío del que no consiguen escapar, porque la mayoría de las veces ni lo intentan.



En Caricatura nos encontramos con historias como "La mamá de oro" o sobre todo "Ginecología", cuya capacidad de fascinación marciana remite a Como un guante de seda forjado en hierro, obra que convirtió a Clowes en uno de los autores más bizarros del panorama indie, acercándolo a las obsesiones de Charles Burns, y que puso el nombre de David Lynch en boca de muchos críticos especializados que buscaban los referentes de este autor de cómics nacido en 1962 en Chicago.

En este volumen también hay espacio para historias más costumbristas, como "Inmortal, invisible", que remite al mundo adolescente de Ghost world, adaptada al cine por Terry Zwigoff y quizá por ello su obra más célebre.



Pero lo que está claro es que, por más que prefiramos al Clowes de largo recorrido (cualquiera de sus obras mayores es magnífica, pero tenemos cierta predilección por la fascinante David Boring), Caricatura es -como Ice Haven, claro está- uno de los cómics independientes más interesantes de lo publicado el año pasado. La firma de Daniel Clowes es, a día de hoy, toda una garantía, y esto es algo que puede decirse de muy pocos autores.


Título: Caricatura
Autor: Daniel Clowes (guión y dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: noviembre de 2006 [2.ª edición]
108 páginas (b/n y color) - 14 €




[Fotografías: Daniel Clowes; Scarlett Johansson y Thora Birch en Ghost world (2001), de T. Zwigoff.]

sábado, 24 de febrero de 2007

Inland Empire: El Imperio de Lynch

Vaya por delante, para curarnos en salud y evitar malentendidos, que un servidor es fanático del cine de David Lynch, pero que no por eso se rinde incondicionalmente a sus trabajos, y que lo es porque estos últimos le emocionan como ningún otro consigue hacerlo, y no al revés. Téngase en cuenta también que su última película, Inland Empire, es con diferencia la más críptica y experimental de todos sus largometrajes, y todo aquel que haya visto sus películas más complejas (Cabeza borradora, Carretera perdida y Mulholland Drive) hará buena cuenta de la importancia de esta aseveración.



Por ello estas notas, escritas al poco de terminar de ver por vez primera el film, son como poco provisionales, y a buen seguro serían bien distintas de ser redactadas unas semanas más tarde o después de haber visto el film de nuevo.

Los detractores del cine de Lynch ya venían diciendo, a partir de Carretera perdida, que de sus películas no se entendía nada o casi nada, siendo esto la mayoría de las veces fruto de la desidia intelectual y el deseo de recibirlo todo ya masticado y a poder ser deglutido. Ahora, con Inland Empire, les otorgamos algo más de crédito porque en efecto, como afirmaba el crítico Carlos Boyero (declarado detractor del cineasta de Missoula), los rollos de la película podrían proyectarse en otro orden y nadie se daría cuenta.



Y es que, efectivamente, Inland Empire dura tres horas (es el film más largo de su realizador hasta la fecha) como podría durar dos o seis. Pero, francamente, el espectador, siempre y cuando consiga rendirse al provocador estilo de Lynch, difícilmente podría apreciarlo, pues estamos ante una narración que suspende el tempo narrativo y que se pasa en un suspiro como ninguna otra, ante tal avalancha de sensaciones y emociones que su responsable consigue despertar en la platea.

¿Qué cuenta Inland Empire? En el cine de David Lynch, ahora más que nunca, encontrar una respuesta es harto complicado, pero intentémoslo: Nikki Grace (Laura Dern), la protagonista, es una actriz que consigue el papel de Susan Blue en una película que va a co protagonizar Devon Berk (Justin Theroux) como Billy Side, y que va a dirigir Kingsley Stewart (Jeremy Irons). Poco antes de empezar el rodaje, este último les confiesa que se trata de un remake de una película que no llegó a hacerse, basada en un cuento gitano polaco, porque sus protagonistas murieron en extrañas circunstancias.



A partir de esta premisa, Lynch muestra cómo la ficción es una epidemia que lo invade todo: de esa forma, el film pasa a ser una versión de dicha narración gitana, que parece versar, entre otras cosas, sobre un hombre que se debate entre el amor de su mujer y el de su amante, una prostituta, y que saldará con el derramamiento de sangre de su esposa (Julia Ormond, que también interpreta a señora Side en la ficción dirigida por Kingsley Stewart). Pero, a su vez, la historia de ficción se proyecta en la vida real de los actores, ante la posibilidad de que surja un romance entre Nikki y Devon, algo que preocupa al posesivo marido de la primera. De esta forma, Lynch muestra las consecuencias más negativas del (des)amor, y de cómo este afecta por igual a personajes de ficción y a personas reales... si es que podemos ver alguna en un film, aunque se trate de un documental.

Inland Empire se revela enseguida como una prolongación de las citadas Carretera perdida y Mulholland Drive: el concepto de la fuga psicogénica, común a ambas, desaparece de escena, si bien Lynch rescata de la primera el factor de la infidelidad y los celos como desencadenantes de dolor y tragedia, y de la segunda recoge su oscura visión del mundo del cine... pero obrando como Jean-Luc Godard en sus Histoire(s) du Cinéma, Lynch explica cómo es Hollywood mediante la materia del propio cine, eso sí, sustituyendo ensayo por ficción. Si el recientemente fallecido Robert Altman aplicó su estilo, coral y cínico, a este propósito con The Player (El juego de Hollywood), Lynch hace lo propio con este nuevo largometraje suyo.



Lynch parece querer decirnos que en el cine, en principio, todo es mentira (aquí hay actores que interpretan varios papeles, desde los protagonistas al grupo de chicas jóvenes que pasan de ser adolescentes a prostitutas); pero que sobre todo y al mismo tiempo, al estar encarnado por actores y filmado en celuloide, todo es verdad, y el espectador está obligado a aceptar todas las convenciones que el cineasta quiera plantearle: la apariencia lo es todo, y unas chicas de cierto aire ingenuo (posiblemente, aspirantes a actriz como lo era la Naomi Watts de Mulholland Drive) se convierten en putas yonkis en apenas un cambio de escena.

De la misma forma, subraya cómo las propias convenciones del cine afectan a la percepción que tenemos no ya del séptimo arte, sino de la vida en general: atención al discurso de la homeless asiática sobre su prima Niko, una prostituta que está realmente guapa cuando se coloca su peluca, que la hace parecer una estrella de cine, y que tiene un mono que grita como en una película de terror.



De paso, Lynch se permite subrayar también la relatividad de toda tragedia humana, pues aquello que para unos es trascendental, para otros puede resultar banal, ridículo o incluso absurdo: así, secuencias como la coreografía de The locomotion hecha por las chicas que desaparecen de improviso, dejando a una llorosa y entristecida Laura Dern sola en su proceso de esquizofrenia tan querido por los actores, o sobre todo la llamada telefónica de esta en la piel de su personaje Susan Blue, buscando a Billy Side, y que es contestada por un conejo antropomórfico que participa en una sitcom con sonrisas enlatadas (idea rescatada de Rabbits, cortos filmados por Lynch para su distribución en su web oficial), parecen querer señalar esta idea.

Finalmente, qué decir de la estética lynchiana: pese a su proclamado salto al cine digital (al parecer, Lynch ha manifestado que ya no volverá a rodar según los métodos convencionales), se mantienen las constantes de su cine: la importancia de la música y el sonido, las escenas fragmentadas, los diálogos repetidos, los elementos de atrezzo descontextualizados, los ralentís, las sobreimpresiones, los desenfoques, el paso de planos verdaderamente oscuros a otros saturados de luz... Todos ellos elementos que conducen al espectador, sumergido en un proceloso mar de sensaciones gobernadas por el horror más desatado y la tristeza más absoluta, al desenlace del film, donde después de mostrarnos -en una pirueta metarreferencial de las que tanto gustan a Lynch- al personaje de la chica polaca viendo Inland Empire a través de un televisor, Nikki Grace se encuentra con su personaje de ficción fundiéndose ambas en un abrazo catártico... en el que desaparece la primera.



Con este último detalle, Lynch parece subrayar que tan falsa es esta como su personaje, o al contrario, que tan real es la chica polaca como la actriz Nikki Grace, que al fin y al cabo es una recreación de Laura Dern (portentosa, algo que será indiscutible hasta para los enemigos más encarnizados del film) en un film de David Lynch titulado Inland Empire.

Así pues, Inland Empire es una película que, como Carretera perdida o Mulholland Drive, podría considerarse cine fantástico de autor, con momentos de genuino terror, y que entronca con algunas películas muy concretas de corte similar: pienso en cintas como Inseparables de David Cronenberg (la presencia aquí de Jeremy Irons subraya la evocación) o sobre todo Barton Fink de los hermanos Coen (otra película sobre los entresijos de Hollywood y la identidad), pero principalmente en genuinas y personales horror movies tan osadas como El ángel exterminador de Luis Buñuel, Persona y La hora del lobo de Ingmar Bergman, o Eyes wide shut de Stanley Kubrick. Estos tres, realizadores a los que Lynch siempre ha admirado y con los que, gracias a esta Inland Empire, pasa a jugar en la misma liga: la de los filósofos del celuloide, genios que están por encima de todas las etiquetas y todos los prejuicios.

viernes, 23 de febrero de 2007

El trailer del viernes: The Host

De todo lo que pudimos ver en el último Festival de Cine de Sitges, The Host fue sin duda de lo mejor, como atestiguamos aquí.

Ahora que se acerca el estreno español de esta película, con la que su realizador Bong Joon-ho recupera un sense of wonder como hacía años que no veíamos en la gran pantalla, es una ocasión inmejorable para echarle un vistazo al trailer:

The Host

De la ira a la decepción

Ejecutivo agresivo, dirigida por Peter Segal, es una comedia protagonizada por Jack Nicholson y Adam Sandler que cuenta además con un reparto espectacular: además de a secundarios tan ilustres como Marisa Tomei, John Turturro, Luis Guzmán o un travestido Woody Harrelson, el espectador puede ver cameos no acreditados de actores como Harry Dean Stanton, John C. Reilly o Heather Graham; incluso vemos a varios personajes públicos interpretándose a sí mismos, como el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani o el tenista John McEnroe, protagonista este de quizás el mejor gag de la película, cargado de ácida y divertidísima autocrítica.



Poco más de interés encontraremos en Ejecutivo agresivo, que pudo haber sido una fantástica comedia de haber explotado de forma más seria el tema del que parte: los presuntos trastornos y ataques de ira de su protagonista, como representante del norteamericano medio, así como el aprovechamiento del mismo por parte de la psiquiatría.



También habría resultado de más interés si hubiera tomado el camino totalmente opuesto, el de la comedia gruesa, como parece dar a entender que hará en algún momento del metraje: el prólogo que muestra la infancia del protagonista, víctima de la crueldad infantil, o los escarceos lésbicos entre las actrices porno que interpretan Krista Allen y January Jones, son un buen ejemplo.



Pero Ejecutivo agresivo toma el camino más fácil: el de los diálogos de escasa gracia y el de una resolución amable bastante edulcorada e increíble, además de no conseguir sorprender a nadie en su pretendido giro final.



De esta forma, el deficiente guión y la realización plana de su máximo responsable, que firmará pronto la nueva versión de El Superagente 86 para la gran pantalla, deja todo el trabajo a su pareja protagonista: un Adam Sandler comedido y un Jack Nicholson, sobra decirlo, más histriónico, que aquí parece querer emular a Robert De Niro, otro actor serio que se pasó en varias ocasiones al género de la comedia más asequible. Tan asequible y decepcionante como esta producción de 2003.

Forjadores de mitos modernos

Hoy dedicamos la columna de Abandonad toda esperanza a dos forjadores de mitos contemporáneos: el británico Neil Gaiman y el español Antonio Navarro.

Podéis leerlo aquí:

Mitologías modernas

jueves, 22 de febrero de 2007

The birthday: increíble pero cierto

La película de Eugenio Mira The birthday, producción española de Filmax rodada en inglés y con actores extranjeros en su gran mayoría, ha tenido un devenir comercial de lo más peregrino, estrenándose tarde y mal. Ahora que hemos tenido la oportunidad de verla, es algo que no nos extraña nada. Y es que estamos ante un despropósito de dimensiones épicas que podría haber sido interesante pero que no lo es.



La cinta está protagonizada por Corey Feldman, estrella adolescente de los años 80, aquí reciclada en un peculiar émulo de Jerry Lewis con influencias de Andy Kaufman llamado Norman Forrester, que va a vivir los 95 minutos más sorprendentes de su vida.

The birthday está filmada en tiempo real, y el espectador es testigo de cómo esos 95 minutos van avanzando sin saber muy bien qué le quieren contar y a dónde se dirige la trama, ambientada en el hotel Royal Fulton del que el padre de la novia del protagonista dueño, y que celebra allí su cumpleaños y el de su hermano.



A lo largo de esa hora y media, Norman Forrester llega a decir cosas como "esto no puede ser real" o "esto no puede estar pasando"... sentimiento que el público comparte, aunque por otros motivos. Y es que este film que empieza como una comedia screwball y termina como un film de terror de claras reminiscencias lovecraftianas, y que incluye homenajes metidos con calzador a El club de los cinco de John Hughes o al Woody Allen de Broadway Danny Rose, no tiene ni pies ni cabeza. Y por más que lo intentan, las más que competentes interpretaciones de sus actores (Feldman, la revelación de El segundo nombre Erica Prior, o el veterano Jack Taylor) no consiguen salvar el desaguisado del guión. Tan simple como eso.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Cama redonda con Milligan y compañía

Planeta sigue publicando Shade, el hombre cambiante de Peter Milligan, uno de los cómics más fascinantes que pueden encontrarse ahora mismo en el mercado español. No es fácil entender todo lo que ocurre en sus páginas, pero Milligan consigue la hazaña de fascinar al lector de forma que no puede dejar de leer las desventuras de Shade y sus compañeras Kathy y Lenny por más que no alcance a comprender del todo las muchas lecturas de esta obra.



En el décimo número de la edición española, Milligan se permite, primero, traer a colación el concepto de la Gran Novela Americana, eso que muchos escritores de Estados Unidos llevan queriendo escribir toda su vida. A continuación, en "Vida en el estanque", introduce el personaje de Miles Laimling, cuyo apellido es un anagrama del propio guionista inglés, y que funciona como alter ego del mismo, lo que le permite construir un fascinante ejercicio de narración metalingüística.

Por si esto fuera poco, en "En la cama con Shade" trae a nuestros días al fantasma de Jim Morrison, líder de The Doors, en el cuerpo de un fanático que ha ido a visitar su tumba.



Si son lectores de cómics que gusten de emociones fuertes y de narraciones más o menos crípticas, no dejen pasar esta colección, incomprensiblemente inédita en su mayor parte hasta ahora en España.

Juegos secretos: las decisiones de los adultos

El actor Todd Field, al que se suele recordar como el pianista amigo de Tom Cruise que lo introduce en el universo de la orgía enmascarada de Eyes wide shut, cinta póstuma de Stanley Kubrick, debutó en la dirección en 2001 con la magnífica En la habitación. Era aquel un drama ejemplar, de precisión milimétrica, rebosante de verosimilitud dramática y violencia contenida, y que contaba con interpretaciones magistrales de todo el reparto, destacando a un grandioso Tom Wilkinson y a un estupendo Nick Stahl, aunque Sissy Spacek y Marisa Tomei no les iban demasiado a la zaga.



Cinco años ha tardado Field en volver a ponerse tras las cámaras, lo que hace pensar que se toma muy en serio su faceta como realizador, sopesando sus proyectos y decidiéndose por aquello que más le interesa. Para su segundo film ha elegido adaptar una novela de Tom Perrotta (ambos co-guionistas del film): el resultado es Little children, que en España ha recibido el penoso título de Juegos secretos.

El film gira alrededor de varios personajes, si bien los de más protagonismo son los encarnados por Kate Winslet y Patrick Wilson. A ellos se suman los respectivos esposos de ambos, interpretados por Gregg Edelman y Jennifer Connelly, un ex policía amigo del segundo al que da vida Noah Emmerich, y un inquietante personaje interpretado por un Jackie Earle Haley que dará que hablar.



Más acertado que el título español nos parece el original, Niños pequeños, que hace referencia tanto a los hijos de los protagonistas (que posibilitan el acercamiento entre ellos y el nacimiento de un romance y una doble infidelidad), como al principal objeto de deseo de McGorvey, el personaje que interpreta Haley. Igualmente funciona como contraposición del mundo de los adultos, donde estos tienen que evaluar continuamente sus vidas y tomar una serie de decisiones de gran relevancia, algo a lo que los niños permanecen, todavía, ajenos.

Frente a la austeridad narrativa y emocional de En la habitación, Field ha optado aquí por introducir una voz en off que puntúa la acción, muy al estilo de la de la serie televisiva de HBO Mujeres desesperadas, así como la introducción del humor, muy poco presente en su debut. No obstante, ni Field ni el narrador juzgan a sus personajes, dejando esa labor en manos del espectador que así quiera obrar.



Y es que Field consigue introducir al público en la vida privada de sus protagonistas, haciéndole partícipe de sus peripecias y confrontando de forma activa su parecer con el de estos. Y una vez el film alcanza su conclusión, en la que Field y Perrotta no toman precisamente el camino más fácil y manido, y como ocurre con los propios protagonistas, no sabremos a ciencia cierta si las decisiones que han tomado son acertadas o erróneas. Solo podrán saberlo ellos... cuando sus vidas continúen tras los títulos de crédito, y a lo mejor ni eso.

martes, 20 de febrero de 2007

Presentación de El tiempo arrebatado

Precisamente ayer hablábamos, y muy bien, de El tiempo arrebatado de Antonio Navarro, obra editada por Edicions de Ponent.



Hoy podemos anunciar que este jueves 22 de febrero, a las 19.00 horas, en la librería Madrid Comics, tendrá lugar la presentación del álbum, a la que seguirá la firma de ejemplares por parte del autor.

Así pues, una oportunidad única para descubrir un gran tebeo de manos de su responsable. Ya sabéis, en Madrid Comics, tienda situada en C/ Silva, 17.