jueves, 18 de mayo de 2017

RIP: Powers Boothe (1948-2017)


Son malos días para los hombres duros... Si anteayer nos hacíamos eco de la desaparición de Michael Parks, hoy toca informar de la triste muerte de Powers Boothe, un actor de carácter que -por lo general, en roles secundarios y de tough guy- destacó en el cine y la televisión de los años 80 a esta parte.


Powers Boothe (1948-2017)


Sus primeras películas, La chica del adiós y la polémica A la caza, fueron dirigidas por dos cineastas de renombre: Herbert Ross y William Friedkin respectivamente; pero en ambas el actor llevó a cabo papeles de escasa relevancia. No sería hasta que se cruzó en su vida el realizador Walter Hill que Powers Boothe no contó con un personaje de mayor presencia en la pantalla: La presa fue la primera (y excelente) colaboración entre el realizador y el actor... Algo que se repetiría después con Traición sin límites, un remake inconfeso de Grupo salvaje protagonizado por Nick Nolte y que no por su condición de imitación del film de Sam Peckipnah deja de ser un thriller fronterizo muy a reivindicar.


Junto a Nick Nolte, espalda con espalda, en Traición sin límites


Aunque también protagonizó En busca del águila junto a Rutger Hauer, Kathleen Turner y Donald Pleasence, y se dejó ver en Amanecer rojo a las órdenes de John Milius, su otro gran papel en la década de los 80 fue el del protagonista de La selva esmeralda, uno de los filmes más recordados de John Boorman y que hoy está considerado casi como un clásico de culto del cine de aquella época.


En La selva esmeralda realizó uno de sus trabajos más memorables


Ya en los años noventa, protagonizó la superproducción rusa Stalingrad, formó parte del extenso reparto de la excelente Tombstone y se vio las caras con dos estrellas del cine de acción: con el malogrado Brandon Lee en Rapid Fire y con el belga Jean-Claude Van Damme en Sudden Death (Muerte súbita). Al mismo tiempo, intervino en películas de mayor empaque y dirigidas por realizadores de cierto prestigio: es el caso de Las cosas que nunca mueren del veterano Tony Richardson y el biopic Nixon de Oliver Stone (con quien repetiría poco después en Giro al infierno).


Con Sean Penn en Giro al infierno, de nuevo a las órdenes de Oliver Stone


Ya en los años dos mil participó en Hombres de honor junto a Robert De Niro y Cuba Godding Jr. y en la cinta paródica MacGruber, pero su película más destacable en lo que llevamos del siglo XXI probablemente sea la espléndida Escalofrío, un film a medio camino entre el thriller de suspense y el terror psicológico que supuso el debut en la dirección del actor -también fallecido recientemente- Bill Paxton (con quien Boothe había coincidido frente a las cámaras en la citada Tombstone).


Escalofrío, donde encarna a un agente del FBI, es un título a reivindicar


Desde entonces, su nombre ha estado muy vinculado a la producción audiovisual basada en cómics: fue el senador Roark en Sin City de Robert Rodriguez y Frank Miller (según la serie de este último) y en su secuela; intervino brevemente en la primera entrega de Los Vengadores; puso su voz a varios personajes de DC Comics en distintas series de animación; y su último trabajo ha sido en la serie Agentes de Shield.


El senador Roark de Sin City: un villano a la medida del actor


La televisión fue, precisamente, un medio donde trabajó de forma regular: a mediados de los 80 encarnó al detective creado por Raymond Chandler en Philip Marlowe, interpretó al padre de la protagonista de la miniserie histórica Juana de Arco; participó en los westerns Deadwood (un proyecto de su amigo Walter Hill) y Hatfields & McCoys; fue el vicepresidente de los Estados Unidos en la sexta temporada de 24; y, ya en los últimos años, intervino de forma regular en Nashville.


Caracterizado como Cy Tolliver, su personaje en Deadwood


Powers Allen Boothe, llamado Powers Boothe, nació en 1 de junio de 1948 en Snyder, Texas, y falleció en 14 de mayo de 2017 en Los Angeles, California; tenía por tanto 68 años. Descanse en paz.

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