lunes, 19 de septiembre de 2016

Diagnósticos: El imperio de los sentidos




La lectura de Diagnósticos, título recientemente publicado por La Cúpula, ha resultado ser una muy agradable sorpresa, y no porque no conociese de antemano la capacidad de sus autores... aunque fuese por separado: del guionista argentino Diego Agrimbau tuve el placer de leer hace ya unos años El muertero Zabaletta, espléndido relato neonoir, suerte de Blade Runner latino repleto de ideas prodigiosas sin renunciar por ello a la acción a la antigua usanza. Por su parte, a su compatriota el dibujante Lucas Varela lo pude descubrir de la mano de su colaboración con el malogrado (y muy grande) escritor Carlos Trillo en La herencia del coronel, para tiempo después comprobar que como autor completo también daba el do de pecho: recordemos Paolo Pinocchio, su particular versión del inmortal Pìnocho de Carlo Collodi.


Los autores de Diagnósticos, en una fotografía reciente


Por supuesto, con estos antecedentes contábamos con ciertas garantías a la hora de poder considerar a priori que Diagnósticos iba a ser un título a tener muy en cuenta. Pero, francamente, quien firma estas líneas no podía siquiera imaginar la altura creativa que iban a alcanzar estos dos autores en la que, si no me equivoco, es su primera colaboración juntos: y es que estamos, lo adelanto ya, ante uno de los mejores títulos del año; uno de esos cómics que entretienen e interesan a propósito del devenir de sus personajes a la vez que promueven la reflexión acerca del propio lenguaje de la historieta... y a un nivel como muy pocas veces hemos tenido la fortuna de ver.




Llegado este punto, es momento de explicar qué encontrará el lector en las páginas de Diagnósticos: se trata de una antología de seis historias cortas protagonizadas por otros tantos personajes femeninos que sufren cada uno de ellos un trastorno mental diferente que implica una alteración sensorial de la realidad. A partir de estas enfermedades, Agrimbau y Varela desarrollan media docena de relatos donde utilizan a sus personajes como conejillos de indias y a sus sucesivas planchas como un laboratorio en el que, más que realizar un recorrido histórico por los distintos estilos de la historia de la historieta -a la manera de José Pablo García en Las Aventuras de Joselito-, investigan las posibilidades y las limitaciones narrativas del propio medio.




De esta forma, en la inaugural "Agnosia" -que incluye algunos ecos del Caligari cinematográfico y, en general, del expresionismo alemán- nos ofrecen un relato que alcanza cotas surrealistas que harían las delicias de Dalí o Buñuel, y que les permite experimentar con la distribución de las figuras en viñetas; acto seguido, en "Claustrofobia" llevan esta experimentación mucho más allá al tratar las viñetas y las páginas como un espacio físico del que la protagonista trata de escapar sin éxito.




A continuación, en la historia que lleva por título "Sinestesia", los autores juegan con los códigos y estilemas del género negro hard boiled (policías como protagonistas, un crimen a investigar, una resolución final) y juegan con las onomatopeyas sin caer en la estética camp del Batman de los años 60. Otro tipo de textos, integrados en el relato diegético, son los verdaderos protagonistas de la inmediatamente posterior "Afasia", cuya protagonista es una estudiante que tras un accidente de coche solo puede entender el código verbal cuando se presenta de forma escrita.




"Akinetopsia", donde una lesión en el lóbulo temporal impide a su protagonista, la autora de una serie de animación, percibir el movimiento, es quizás la historia menos conseguida del volumen, pero sin desmerecer demasiado el balance final; a ello contribuye la muy interesante "Prosopagnosia", relato de ciencia ficción con invasión extraterrestre incluida que recuerda por momentos a la alucinada obra de Charles Burns -tampoco es difícil hallar ecos del estilo de Daniel Clowes o Chris Ware- y que sirve para poner fin al álbum.




Verdaderamente, y como siempre ocurre ante una obra de la dimensión de la que nos ocupa, cualquier juicio que se emita sobre ella, por muy elogioso que resulte, quedará lejos de revelar su verdadera entidad. Por lo tanto, solo nos queda recomendar encarecidamente la lectura de Diagnósticos insistiendo en que, con total seguridad, estará en las listas de lo mejor de este 2016 que publicaremos a comienzos del año próximo. Y apenas faltan unos meses para corroborarlo.


Título: Diagnósticos
Autores: Diego Agrimbau (guion) / Lucas Varela (dibujo)
Editorial: La Cúpula
Fecha de edición: junio de 2016
84 pp. (color) - 18,90 €

No hay comentarios:

Publicar un comentario