lunes, 2 de febrero de 2015

La Comicoteca: Superman. El Hombre de Acero (Vol. 9)




Superman: El Hombre de Acero Vol. 9 (Grandes autores de Superman: John Byrne)
Guion: John Byrne & Roger Stern / Dibujo: John Byrne et alii
Barcelona, ECC, diciembre de 2014
ISBN: 978-84-16255-58-0
176 pp. (color) - 17,95 €

Este Volumen 9 incluye:

- Action Comics n.ºs. 599-600;
- Superman n.ºs. 17-18;
- Wonder Woman n.º 16;
- Adventures of Superman n.º 440.

Al igual que otros volúmenes de esta colección de ECC, el presente tomo cuenta con material extra: concretamente, una galería de pin-ups con ilustraciones de Linda Medley y Art Adams, John Bogdanove, Kevin Maguire y Dave Gibbons, Mike Zeck y Walt Simonson (5 págs.); el epílogo "El año que Superman 'abandonó' Action Comics" (2 págs.), firmado por Javier Olivares Tolosa; y una bibliografía dedicada a la colección "Grandes autores Superman" (1 pág.).





Texto promocional

Nacido en Krypton, criado en Kansas. Bajo un sol amarillo es más rápido que una bala, más potente que una locomotora, y se ha convertido en el campeón por la verdad y la justicia, pero también en el más humano de todos los habitantes de la Tierra. Ese es el Superman que John Byrne imaginó para los lectores de mediados de los años ochenta.

En este nuevo volumen de aquellas aventuras intemporales verás al Hombre de Acero enfrentarse a villanos como Silver Banshee, Darkseid, Lex Luthor, con aliados como Batman, Hawkman o Wonder Woman, y sin dejar de explorar el lado más humano del personaje en su identidad de Clark Kent. Disfruta de un nuevo volumen de Grandes autores de Superman: John Byrne, a quien le acompañan en esta ocasión artistas de la talla de, entre otros, Jerry Ordway, George Perez, Curt Swan o Mike Mignola.





La crítica ha dicho

"¿Quién no conoce el Superman de John Byrne? El tratamiento que le imprimió este autor a Superman aún sigue recordándose en la memoria colectiva de los amantes del noveno arte. La visión que tenemos de este personaje se la debemos a estos números aquí reunidos de la mano de ECC que, por primera vez, podemos disfrutar de todo ello recopilado en un lujoso tomo de lectura obligatoria.
[...] Al leerlos de nuevo nos sumergimos de lleno en un personaje muy humano, cercano y a la vez clásico, donde los secundarios también tienen un protagonismo casi igual de importante durante el desarrollo de la historia y todo gracias a la excelente labor como guionista de Byrne, el cual imprime una personalidad arrolladora a estos siete números.
Respecto al apartado gráfico, John Byrne realiza aquí uno de sus mejores trabajos, en el que alcanza cotas de maestría narrativa y gráfica fuera de lo común.
No puedo evitar el recordar de nuevo que se trata de la mejor (hasta el momento) edición que los lectores del Superman de John Byrne hemos tenido en las manos y es de agradecer a su editorial, ECC, el brindarnos la oportunidad de tener por fin una edición digna de este material.
La edición en tapa dura contiene, sin lugar a dudas, la mejor reproducción posible de estos números aparecidos por vez primera allá por el año 1986. El tomo se acompaña de varios artículos imprescindibles para situarnos en la epoca en la que se gestó esta serie, los cuales complementan un tomo que no me cansaré nunca de recomendar a todo el mundo.
Todo un acierto por parte de ECC que no puede faltar en tu colección."
- Francisco José Arcos Serrano, La Novena Página

"[...] después del evento [Crisis en tierras infinitas], apareció una miniserie que se propuso dejar claro cuál era el statu quo de uno de los personajes insignia de la compañía, Superman. Y el encargado de esta revisión, de esta modernización fue John Byrne, que venía de hacer maravillas en Marvel, compañía de la que salió un poco enfadado por problemas con su etapa en Hulk y Cuatro Fantásticos (aunque no mucho después, volvería a la editorial con la marcha de su archienemigo Jim Shooter).
Así pues, lo que hizo el autor canadiense en estos números, fue establecer cual [sic] era el nuevo canon del personaje, desde su origen a su relación con otros héroes y secundarios, pasando por los villanos, estética y actitud. Y, con ello, creó lo que, hasta hace poco, se llamaba el Superman post-Crisis [...], la base sobre la que desarrollar nuevas historias, sobre la que hablar de los orígenes del personaje y manejar su personalidad [...].
Pero, centrémonos en la obra de Byrne. El tomo incluye la miniserie original The Man of Steel (6 números) y el primer número de la nueva colección de Superman. En estos números tenemos la reconstrucción por parte del autor de muchos de los conceptos básicos del personaje, modernizándolos y dándolos un toque nuevo sin separarse radicalmente (en lo básico) del Superman pre-Crisis: origen (contado en el primer número por completo, desde la salida de Krypton al personaje adulto y ya con el icónico traje), relación con Lois Lane, Batman, Lex Luthor, su encuentro con Bizarro, la profundización en el origen y su enfrentamiento con Metalo.
Con todos los personajes se conseguía una sensación de familiaridad que al mismo tiempo rompía, en muchos aspectos, con lo establecido anteriormente. Para el lector de hoy en día, no me cabe duda alguna, este material parecerá en algunas cosas un poco lejano (las técnicas narrativas y ritmo, en algunos casos para peor, han cambiado bastante), pero al mismo tiempo muy cercano a la imagen que tienen de los personajes. En contraste con el nuevo material que nos llega de la nueva DC, la verdad es que estas páginas resultan superiores en muchas cosas [...]. El guión es directo, claro y sencillo en la superficie, pero con gran atención al detalle a la hora de la caracterización, y el dibujo es impecable, clásico, icónico, espectacular, detallista y moderno al mismo tiempo, con un Byrne en sus mejores tiempos. Quizá, este aspecto falla ligeramente en el primer número de Superman, donde tenemos a Terry Austin entintando y su trabajo se integra mucho peor con el de Byrne de lo que lo hace el de Dick Giordano."
- Dani, Gen Comics

"En el año 1986, Byrne ideó una miniserie de seis números titulada The Man of Steel donde redefiniría todo el origen del personaje -desde entonces se convirtió en la versión oficial hasta la fiebre revisionista de los últimos años que, dicho sea de paso, no ha conseguido superar a la de Byrne, hecha con mucho oficio y cariño-. Tras la finalización de la misma, Byrne continúo narrando las aventuras de Kal-El en una nueva serie regular titulada Superman, a cargo del guión y del dibujo, además de números en Action Comics, apariciones especiales u otro tipo de proyectos [...].
Pero centrándonos en The Man of Steel, Byrne tenía un enorme trabajo por delante y para ello contó con la ayuda de Dick Giordano en las tintas y Tom Ziuko en el color. En el primer episodio se sientan las bases del origen superheroico del protagonista, sobre lo que volvería en el sexto número a modo de 'cierre del círculo'. El Superman de Byrne es un ser poderoso, pero no tanto como sus predecesores -o el de Busiek y Pacheco, por citar un ejemplo reciente-. Posee los poderes de sobra conocidos, es fuerte, rápido y muy listo, pero tiene un punto de fragilidad que se irá mostrando sobre todo en su continuación natural, la serie Superman [...].
Lo más importante del trabajo de Byrne es que supo hacer suyo un personaje con muchos años de aventuras a su espalda. Con un dibujo de gran calidad, dinámico y repleto de detalle y una historia muy pensada, le dio un toque realista al personaje y lo adaptó para las legiones de aficionados que vendrían después: Clark Kent descubre sus poderes y su motivación cuando ya es un joven crecido y no se viste de Superman hasta que es un adulto y ha conocido el mundo. De esta forma se anulaban todas las apariciones de Superboy y las visitas de la Legión de Superhéoes al pasado del protagonista, algo que quedaría por explicar en otra ocasión. También se rebajaron sus niveles de poder y se concluyó que era el único superviviente de su raza, de modo que no existían ni Supergirl ni Kripto. Tampoco conocía a otros superhéroes, a los que fue encontrándose poco a poco -no formó parte, por tanto, de la Liga de la Justicia-. Jonathan Kent sigue vivito y coleando con esa pinta de viejo granjero retirado y Martha es una venerable ancianita que pregunta a su hijo si ha comido bien.
Un trabajo para recordar y cuya única pega es achacable a la editorial y no al propio Byrne: con el paso del tiempo todo lo que se contó aquí ha quedado en desuso y la influencia tanto de las películas como de la serie para televisión Smallville no han sido todo lo buenas que deberían. Por eso es una alegría revisar estos viejos números, de una época pasada que en este caso, sin género de duda, fue mejor."
- Soy Leyenda





Comentario acerca de la serie

Cuando se tiene entre manos, como era el caso de Superman en 1986, a un personaje con una tradición tan larga a sus espaldas, es inevitable someterlo a una actualización y puesta a punto de cara a nuevas generaciones de lectores. Y en el caso que nos ocupa, tras las populares Crisis en tierras infinitas, le tocó en suerte a John Byrne, sin lugar a dudas una de las grandes estrellas de aquella década dentro de los márgenes del cómic de superhéroes.

Como se ha repetido hasta la saciedad, el trabajo de John Byrne con el Hombre de Acero representa, todavía hoy, una de las más altas cotas que ha alcanzado el personaje; no en vano su representación gráfica ha alcanzado un alto valor icónico, y para varias generaciones sucesivas de lectores Superman es el Superman de Byrne; lo cual es prueba suficiente de la valía de su aportación.

Dicha propuesta arrancó con The Man of Steel, una miniserie de seis números que se proponía redefinir el origen del personaje: así, y aunque seguía siendo el último hijo del planeta Krypton, la identidad de Clark Kent se ponía en primer plano frente a la de Superman (que a su vez pasaba a ser el disfraz), y se nos mostraba al personaje como alguien más humano (si se nos permite el término) en la medida en que resultaba bastante menos poderoso y por tanto un tanto menos invulnerable. De esta forma, los peligros a los que Clark Kent / Superman tendría que enfrentarse en sus nuevas aventuras serían más graves y por tanto la identificación con el lector sería también mucho mayor.

Resulta curioso que esta pequeña obra maestra del género se publicase en 1986, el mismo año de Watchmen y El regreso del Caballero Oscuro, que por aquel entonces redefinieron el género superheroico y lo elevaron a cotas más adultas. Curioso porque, aunque la propuesta de Byrne iba dirigida en sentido diametralmente opuesto a los títulos escritos por Alan Moore y Frank Miller, apostando por la consolidación de los estilemas clásicos del género (apología de los valores morales, cierto sentido de la épica, etcétera), sigue leyéndose hoy tan bien como las obras citadas, y su prestigio crítico no hace sino crecer con el paso de los años. Y seguirá creciendo: tiempo al tiempo.





Comentario acerca de este volumen

El presente volumen arranca con una de las historias más flojas de lo que llevamos de colección hasta el momento: "Elemento 126", protagonizada al alimón por el Hombre de Acero y los Metal Men en el número 599 de la pionera Action Comics, y el único interés del episodio es poder ser testigo del trabajo a los lápices del veterano dibujante invitado: el gran Ross Andru. Lamentablemente, la reproducción actual del material tampoco facilita su disfrute como debiera.

Acto seguido, con "Gritos en la noche", el asunto mejora considerablemente: tenemos de nuevo a John Byrne también a los lápices, en un material magníficamente reproducido, y que demuestra con creces por qué este británico de nacimiento y canadiense de adopción fue uno de los autores más importantes del cómic de superhéroes durante los años 80. En este episodio, Superman debe enfrentarse a la letal Silver Banshee, a la que ya vimos en el quinto volumen de esta colección.

La historia "Cuanta más prisa me doy..." cuenta con dibujos de otro autor muy importante en la historia del último hijo de Krypton, Jerry Ordway, que además firma aquí el argumento del episodio a cuatro manos con Byrne. La relevancia de esta historia, donde se produce uno de los encuentros más importantes entre Superman y Batman -donde se descubre, nada menos, que ambos conocen la identidad secreta del otro-, es que planta la semilla a modo de prólogo de uno de los acontecimientos más importantes del momento respecto del personaje creado por Siegel y Shuster.

Este acontecimiento no es otro que el primer encuentro amoroso entre Superman y Wonder Woman -personajes a los que hemos visto juntos recientemente de la mano del español José Luis García-López en el recopilatorio Superman. Contra el mundo-, que coincide además y no casualmente con los 50 años desde el nacimiento del personaje y con la publicación de un número tan redondo como el 600 de la mítica Action Comics. Para dicho número, se contó con una serie de autores invitados: el guionista Roger Stern y los dibujantes George Perez (que no podía faltar dado el coprotagonismo de la princesa amazona, personaje que él renovó como no se había visto antes), Dick Giordano, Curt Swan y Mike Mignola.

Precisamente este último, creador de Hellboy, se encarga también de los lápices del número 18 de Superman, que incluye la historia "Regreso a Krypton" y donde contamos con la presencia estelar de Hawkman y Hawkgirl a modo de personajes invitados. La presente historia puede leerse a modo de secuela de El mundo de Krypton, la miniserie que pudimos leer recopilada al completo en el sexto tomo de esta colección indispensable.



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