miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sextape: All about Anja



El título de la presente obra, Sextape, podría inducir fácilmente a error. Por si el lector desconoce a qué realidad alude dicho nombre, la contraportada de la edición de Dibbuks -como suele ser habitual en esta casa, impecable- ya se encarga de aclarárselo: "Un sextape, una cinta de sexo, es un vídeo privado que muestra a una persona famosa en un contexto sexual, con o sin pareja(s), difundida por internet de forma involuntaria entre un público al que no estaba destinado oficialmente".




Teniendo en cuenta esto, podría pensarse que con Sextape su autor, Thomas Cadène, pretende llevar a cabo una obra de alto contenido erótico cuyo objetivo primordial sea el de epatar a la burguesía, escandalizar a los más conservadores y satisfacer los deseos más bajos de sus lectores. Nada más lejos de la realidad: aunque, por supuesto, el sexo es un elemento importante, y sí hay una grabación explícita que acaba colgada en la red, con el presente título este autor galo construye una obra sugerente y enigmática donde lo único que se desnuda, más allá de algún que otro cuerpo humano y de forma siempre más que justificada, son los sentimientos y las emociones.




Sextape es un relato de protagonismo coral, si bien el meollo de la función gira todo él alrededor de un personaje: Anja, una cantante de música pop que a una edad muy prematura -apenas diecisiete años- probó las mieles del éxito, y que en la actualidad, con poco más de treinta, planea su regreso al primer plano de la actualidad. Alrededor de ella Cadène crea un tablero de ajedrez de dimensiones humanas donde el resto de piezas, a partir de conversaciones con una periodista que prepara un libro sobre ella y un inspector de Policía que investiga un supuesto crimen, van desmenuzando distintos aspectos de la personalidad de Anja, así como los hechos, muy particulares pero totalmente verosímiles, que desencadenaron en un desenlace fatal.


Thomas Cadène


A buen seguro que llegado este punto, y como le ocurría a un servidor mientras iba leyendo poco a poco las páginas de Sextape, creerá el lector que dicho desenlace pasa por la muerte, o así, de Anja. Esta, como la supuesta carga sexual elevada del relato, es tan solo una de las muchas expectativas que Cadène se encarga pronto de echar por tierra para urdir una trama cuasi detectivesca, un puzzle donde cada pieza debe ocupar su lugar y en el que al final, una vez completado, se aprecia la imagen que se nos estaba ocultando hasta ese preciso momento.




Para llegar a alcanzar ese instante, el lector tendrá que conocer a diversos personajes que forman un bestiario de lo más particular: de Gordon, el veterano guardaespaldas de Anja, a Will, un fisgón al que su actividad le traerá más de una complicación, pasando por los mejores amigos de este, un representante musical algo rastrero o la insensible madre de la protagonista... personajes en los que en algunos casos podría parecer que se roza peligrosamente el estereotipo pero a los que Cadène acaba por redimir, librándose enseguida de caer en semejante error.




Por lo demás, destacar el buen pulso narrativo del autor, así como la impecable dosificación de información: solo está en manos de los más grandes poder contar tan poco en una sola viñeta, para más inri sin textos de apoyo, como es el caso de la que cierra esta novela gráfica... llamada a estar, sin lugar a dudas, entre lo más interesante del año que ya está a punto de terminar. Nuestra más sincera recomendación, pues, destinada a los amantes del (mejor) noveno arte.


Título: Sextape
Autor:
Thomas Cadène (guion y dibujo)
Editorial: Dibbuks
Fecha de edición: octubre de 2011
136 páginas (color) - 18 €

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