lunes, 10 de diciembre de 2007

No es venganza, es castigo

Con esta sentencia pronunciada por el Castigador en la reciente adaptación del personaje de Marvel Comics, el film parece querer homenajear, aunque lo haga de forma totalmente inconsciente, al cambio de título que recibió en España la versión previa del mismo, en una producción de serie B dirigida por Mark Goldblatt y protagonizada por Dolph Lundgren.




Y es que aunque hoy parezca mentira, hubo un tiempo en que en nuestro país el hecho de que un film estuviese basado en una serie de comic books norteamericana no era en ningún caso considerado como un reclamo comercial. Corría el año de 1989, por lo que aquel The Punisher era coetáneo de la película que lo empezaría todo: el primer Batman de Tim Burton. Y claro está, todavía faltaban muchos años para la eclosión de adaptaciones de tebeos superheroicos, tanto de DC como -y sobre todo- de Marvel, y producciones como las trilogías de Spider-Man de Sam Raimi o los X-Men de Bryan Singer y Brett Ratner no eran ni soñadas por los aficionados.



Por ello, The Punisher no llegó ni a la cartelera española, estrenándose directamente en vídeo para el mercado doméstico, y además con el subtítulo de El Vengador. Por aquel entonces, a nadie parecía importarle cómo traducían el cómic original en el seno de Ediciones Forum (esto es, la división de cómics de Planeta de Agostini).



Revisitada hoy, y más allá de algunas carencias, la película ha ganado con el tiempo y se mantiene como una digna producción de serie B y una respetable mirada cinematográfica acerca del personaje creado en las páginas de The Amazing Spider-Man #129 como secundario de lujo, pero cuyo carisma lo llevó a protagonizar varias series propias.



Las carencias del largometraje se hacen patentes sobre todo en lo referente al presupuesto del mismo (bastante bajo, y lamentablemente se nota), así como en las escasas dotes interpretativas de Dolph Lundgren (aunque hay que reconocer que, físicamente, da el tipo como un Frank Castle de carne y hueso) y el comedido talento de Goldblatt como realizador: no es de extrañar que este The Punisher fuese su último largometraje, concentrándose desde entonces en su carrera como montador, al servicio de directores como Joe Dante (Piraña, Aullidos), James Cameron (sus dos entregas de Terminator, Mentiras arriesgadas), Paul Verhoeven (Showgirls, Starship Troopers, El hombre sin sombra) o Michael Bay (Armageddon, Pearl Harbor, Dos policías rebeldes 2).



Por su parte, el guión de Boaz Yakin (director de Fresh) se toma muchas libertades: no verán en el film la característica calavera del Castigador, que sí respetó la cinta dirigida por Jonathan Hensleigh en 2004; y la muerte de la familia de Castle no es casual, sino una venganza fruto de su trabajo como policía, algo que mantuvo también el film protagonizado por Thomas Jane. Pero pese a ello, el film logra captar la atmósfera del cómic original, en una trama criminal que enfrenta a la mafia italoamericana (capitaneada por el villano del film, encarnado por Jeroen Krabbé) y la yakuza japonesa, la cual secuestra a los hijos de los capos mafiosos, lo que obligará a Castle a aliarse con sus encarnizados enemigos al menos momentáneamente.



Vista con la perspectiva que da el paso del tiempo, The Punisher (El Vengador) nos parece una producción digna, al estilo de las producidas por Menahem Golan y Yoram Globus, tipo Delta Force o Cobra. Por lo tanto, es un film más inspirado en referentes cinematográficos que en el cómic en que se basa, por más que Stan Lee aparezca señalado como consultor de la producción. Ahí está, para subrayarlo, la presencia hoy muy cult de Louis Gossett Jr., de Oficial y caballero o la saga Águila de acero, encarnando al policía que investiga el caso del Castigador. Perdón, del Vengador.



No obstante, y a pesar de sus valores, seguimos prefiriendo la versión de 2004, esa tan injustamente denostada por la crítica, y que nos parece muy superior a otros despropósitos surgidos de la factoría cinematográfica de Marvel, como Daredevil, Elektra o las dos entregas de Los 4 Fantásticos. Aunque, bien es cierto, un personaje como el Castigador es, por su propia idiosincrasia, más fácil de trasladar a la gran pantalla que los míticos superhéroes creados por Stan Lee y compañía. Porque su idiosincrasia es la de los más oscuros thrillers vengativos y fascistas de la serie B cinematográfica de los años 70 y 80, deleznables desde un punto de vista ideológico pero muchas veces una auténtica gozada que alimenta nuestros más bajos instintos morales y estéticos.

5 comentarios:

  1. Anónimo1:36 p. m.

    Permíteme que corrija un punto en este fantástico post que te has marcado, y es que la primera peli del Castigador (aquí El Vengador) SI que se estrenó en las salas españolas. Yo la vi, y la verdad es que en su momento me lo pasé pipa...

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  2. Demonios, llegué a dudar del dato, pero lo puse porque juraría que recuerdo un artículo en el FOTOGRAMAS de aquella época donde la citaban como "videoestreno". Ya no sé si se confundieron en la revista, o es mi memoria que me juega una mala pasada.

    De todas formas, apuntado queda aquí el dato. ¡Muchas gracias!

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  3. ¿Qué se sabe de la futura segunda parte? Según tengo entendido, la primera fue un fracaso de taquilla, pero fue uno de los dvds más vendidos del año.

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  4. Pues se sabe que van a romper con la anterior (por el fracaso, vamos), y cuentan con nueva directora y nuevo actor (al que no conozco).

    Quieren hacer una peli dura y oscura (veremos), y tenemos a Wayne Knight (MORIR TODAVÍA, o Newman, el vecino "malvado" de SEINFELD) como un inmejorable Microchip.

    Pues eso, ya veremos...

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  5. Anónimo8:40 a. m.

    Dos pelis bastante entretenidas.
    A mi la ultima me parece que entre otros meritos consigue sacar algo bastante razonable de la gamberrada del Ennis en la que se basa principalmente. Eso si, yo me encuentro de vecina a la Rebeca Romijin y casi que voy a darle las gracias a los malvados que se han cargado a tanto pariente gorron como tenia el Castle en la peli.

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