martes, 20 de febrero de 2007

Point blank: El corazón de Grifter

Ya hemos señalado en alguna ocasión que guionistas aficionados al noir, algunos de ellos incluso autores de novelas y cómics independientes considerados como del género, se han venido dedicando a introducir estilemas propios del thriller criminal en los cómics protagonizados por superhéroes, pertenecientes estos a los universos Marvel y DC principalmente.



Wildstorm no ha sido una excepción, y fue Ed Brubaker (que también ha trabajado para DC en Gotham Central y Catwoman y con Marvel en Capitán América y Daredevil) el encargado de esta misión. El resultado fue la estupenda Point blank, que recuperaba a Grifter, uno de los miembros de los WildC.A.T.S., y lo introducía en una trama cargada de tintes noir.

La obra está dedicada al actor Lee Marvin y al guionista Alan Moore, toda una declaración de principios por parte de sus autores: Marvin fue el protagonista de Point blank (A quemarropa), la negrísima película de John Boorman basada en The Hunter de Richard Stark (alias Donald Westlake), y de la que el cómic toma su título; y Moore, celebrado guionista que con Watchmen firmó la mayoría de edad del género superheroico, fue guionista de WildC.A.T.S. durante una época, así como el creador de Tao, uno de los personajes más poderosos del Universo Wildstorm y villano en la sombra de esta historia.



Claramente influenciada por El corazón del ángel, la novela de William Hjortsberg adaptada al cine por Alan Parker, Point blank es un descenso a los infiernos de su protagonista, Cole Cash, abocado a una búsqueda eterna del hombre que disparó a su socio John Lynch, líder de Operaciones internacionales, dejándolo en coma. En dicho periplo, y donde aparecen otros personajes del universo Wildstorm como Midnighter o Jack Hawksmoor (ambos miembros de The Authority), el nombre de Holden Carver surge habitualmente en boca de varios testigos, como aparecía el de Harry Lime en El tercer hombre de Graham Greene y Orson Welles.



Conforme avanza la historia, el lector se ve atrapado en una trama de agentes dobles y traiciones, a través de la cual Brubaker le conduce con un interés irremediablemente creciente por alcanzar el final y descubrir quién disparó contra Lynch, quién es Carver y por qué Cash se ha visto inmerso en tan turbio asunto.

Ahora bien, uno de los principales puntos de interés de Point blank, y como intuirán no es que le falten méritos propios, es que sirve de prólogo a Sleeper, la siguiente serie de Ed Brubaker para Wildstorm, ilustrada por Sean Phillips y que Norma Editorial ha empezado a publicar estos días. Si Point blank es un magnífico cómic que mezcla con soltura géneros como el superheroico y el negro, Sleeper es, simple y llanamente, una obra maestra de este peculiar subgénero mestizo.



Por todo ello, esta miniserie de cinco números, ilustrada por un estupendo Colin Wilson que recuerda más al cómic europeo de Juan Giménez o de Moebius que al norteamericano, y con portadas de Simon Bisley, es de indispensable adquisición. En su día fue publicada por Planeta de Agostini, y ahora Norma la recupera en un tomo único, formato ideal para sumergirse en su lectura, y que cuenta con un interesante epílogo del guionista y una serie de bocetos del dibujante.


Título: Point blank
Autores: Ed Brubaker (guión) / Colin Wilson (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: noviembre de 2006
128 páginas (color) - 12 €

1 comentario:

  1. Creía que ya te habías encargado de Point Black, y hoy dudaba en poner en el blog la referencia de este cómic o el antiguo Privado. He acertado y he puesto "Privado" de Alfonso Font. Me ha gustado mucho tu post, y sobre todo la referencia que explicas de Lee Marvin en su papel en "A Quemarropa", que precisamente hace unos días puse un post referente a ella.
    El cómic es muy bueno. Y como dices la introducción perfecta a "Sleeper", por cierto que Norma seguirá con los trabajos de Ed.
    Un saludo,
    José Andrés

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