lunes, 11 de diciembre de 2006

Todos eran corruptos

La reciente edición de Anagrama de Todos los hombres del rey de Robert Penn Warren es un acontecimiento editorial que no debería pasar desapercibido.



Y lo es no ya por la (altísima) calidad del texto, o porque esté de nuevo de actualidad gracias a la reciente versión cinematográfica con Sean Penn y Jude Law, sino porque se trata de la edición corregida de Noel Polk en 2001, que incluye el primer capítulo en su versión primigenia (previa a la intervención del editor), así como un clarificador epílogo del propio Polk acerca de los entresijos de la edición original de la novela, cuando ganó el premio Pulitzer en 1946.



Así pues, se trata de una novela imprescindible para los amantes de la ficción política, que desvela algo que todos sabemos pero que hay que recordar con asiduidad: la corrupción que suele implicar el poder. Y ahora tenemos la oportunidad de hacernos con ella en una edición inmejorable.

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