sábado, 30 de diciembre de 2006

El mejor (y el peor) cómic del 2006



Mejor cómic: Los muertos vivientes, de Robert Kirkman, Tony Moore y Charlie Adlard
Finalista: Los Invisibles, de Grant Morrison et alii

Aunque la comunidad de bloggers españoles que dedican sus webs al mundo del noveno arte está preparando una megaencuesta para averiguar cuáles fueron los 10 mejores cómics editados en España este año, no podía faltar una categoría dedicada a la historieta en la votación particular de Abandonad toda esperanza. Y en esta categoría, como en la de Mejor Película, la victoria fue aplastante.

Y es que Los muertos vivientes, aquí editada por Planeta de Agostini, se ha convertido en una de las colecciones más alabadas del año. Sus dibujantes, el inaugural Tony Moore y el ya fijo Charlie Adlard, ponen su arte al servicio de los magistrales guiones de Robert Kirkman, sin duda la gran baza de esta colección de terror ambientada en un mundo postapocalíptico repleto de zombies hambrientos.

Kirkman, como ya hiciera en Invencible, demuestra su talento a la hora de concebir la descripción psicológica de sus personajes, muy verosímiles todos ellos, además de su buen oído para construir diálogos creíbles.

Por ello, Los muertos vivientes ha conseguido lo que parecía casi imposible: aunar en su legión de fans tanto a los seguidores del tebeo más comercial como a los que buscan buenas historias protagonizadas por personajes (casi) de carne y hueso.



El finalista de esta categoría, a bastante distancia del ganador, fue Los Invisibles, escrita por Grant Morrison e ilustrada por un gran número de dibujantes, donde cabría destacar nombres como Phil Jimenez, Mark Buckingham o Frank Quitely. Su errático devenir comercial en España, marcado por haber sido publicada por dos editoriales distintas (Norma y Planeta) y a lo largo de muchos años, no ha impedido que sus incondicionales se acordaran de ella para votarla en esta ocasión. Entre dichos incondicionales, un servidor, que dedicó su voto a esta serie por ser uno de los pocos revulsivos emocionales y culturales dentro del ámbito del cómic más o menos mainstream.

De momento, no destacaré demasiados títulos más, ya que ese es el objeto de la mencionada macroencuesta, cuyos resultados conoceremos dentro de unos días. Pero sí me gustaría destacar obras que por ser reediciones (en su integridad, o al menos en una pequeña fracción) no entraron por mi parte en dicha votación. Estoy pensando en dos "Clásicos DC" como la JLA-JLE de Giffen, DeMatteis y compañía y en el muy recuperable The Question de Dennis O'Neill y Denys Cowan; en dos clásicos contemporáneos como Concrete de Paul Chadwick o Strangers in Paradise de Terry Moore; y en una apuesta muy personal: el Shade, el hombre cambiante escrito por Peter Milligan y dibujado por varios artistas, entre los que destaca un maravilloso Chris Bachalo.



Y en cuanto al peor cómic... de nuevo, total ausencia de consenso. Cada uno tiene sus manías particulares, y cómics alabados por unos se han convertido en los odiados por otros. Por mi parte, y a pesar de ser una tarea ardua elegir "El Peor Cómic del Año", podría destacar Iron Man: Dinastía de M, el volumen que recoge la miniserie protagonizada por Tony Stark dentro de los eventos de la gran macrosaga Marvel del año; estamos ante un tebeo aburrido escrito con desgana por Greg Pak e ilustrado por un inapropiado Pat Lee. Y conste que, sin ser nada del otro jueves, la denostada saga Dinastía de M me pareció un producto entretenido y funcional...

3 comentarios:

  1. Anónimo5:13 p. m.

    ¿ Cómo dice... ? Ah, sí:

    "escrito con desgana por Greg Pack"

    ¿ Pero cómo, que le conoce ?

    P.D: No enfadarse que estoy probando a escribir a lo "cuadrado"

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  2. "Cuadrado" es por Jesús C. o por "don't be square" de PULP FICTION? ;-)

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  3. Anónimo8:08 p. m.

    Pues este recién regresado al mundo del tebeo se alegra un montón por lo de Kirkman, del que, por cierto, me acabo de leer Brit, ese entrañable jubilado que se dedica a salvar el mundo un día y al otro también. Ay, lo bien que lo pasaría este hombre pasando el invierno en Benidorm (es un suponer)...

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